La Estrella
النجم An-NajmVersículo (Español)
[53:20] y a Manat, la tercera?
Tafsir de At-Tabari
{وَمَنَوٰةَ ٱلثَّالِثَةَ ٱلۡأُخۡرَىٰٓ} (20)
Dice —exaltado sea Su recuerdo—:
¿Acaso habéis visto, oh asociadores, a al-Lāt, la cual procede de «Allāh», a la que se le añadió la tā’ y así se feminizó, del mismo modo que se dice «ʿAmr» para el masculino y para el femenino «ʿAmrah», y como se dice para el masculino «ʿAbbās» y luego para el femenino «ʿAbbāsah»? Así también los asociadores denominaron a sus ídolos con nombres derivados del nombre de Allāh —exaltado sea Su recuerdo—, santificados sean Sus nombres; y dijeron: de «Allāh», «al-Lāt», y de «al-ʿAzīz», «al-ʿUzzā». Y pretendieron que ellas eran las hijas de Allāh. ¡Exaltado sea Allāh por encima de lo que dicen e inventan!
Entonces, glorificado sea, les dijo:
¿Acaso habéis visto, oh quienes afirmáis que al-Lāt, al-ʿUzzā y Manāt, la tercera, son hijas de Allāh: «¿para vosotros el varón…?»? Dice: ¿escogéis para vosotros mismos el varón entre los hijos, y detestáis para Él la hembra, y atribuís a Él la hembra que no aceptáis para vosotros mismos, mientras que vosotros las matáis por aversión vuestra hacia ellas?
Los recitadores discreparon respecto de la lectura de Su dicho: «al-Lāt». La mayoría de los recitadores de las ciudades lo recitó aligerando la tā’, conforme al sentido que he descrito.
Y se mencionó que al-Lāt era una casa que estaba en Najla, que Quraysh adoraba.
Y algunos dijeron:
Estaba en al-Ṭā’if.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatādah: «¿Acaso habéis visto a al-Lāt y a al-ʿUzzā?». En cuanto a al-Lāt, estaba en al-Ṭā’if.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «¿Acaso habéis visto a al-Lāt y a al-ʿUzzā?»: al-Lāt era una casa que estaba en Najla, que Quraysh adoraba.
E Ibn ʿAbbās, Mujāhid y Abū Ṣāliḥ recitaron eso como «اللاّتّ», con geminación de la tā’, y lo consideraron un calificativo del ídolo que adoraban.
Y dijeron:
Era un hombre que mezclaba (yalutt) el sawīq para los peregrinos; y cuando murió, permanecieron en retiro junto a su tumba y lo adoraron.
Relato transmitido acerca de ello de quienes lo dijeron:
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid: «¿Acaso habéis visto a al-Lātt y a al-ʿUzzā?». Dijo: él mezclaba el sawīq para el peregrino; y se recluyeron junto a su tumba.
dijo:
nos narró Mu’ammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid: «¿Acaso habéis visto a al-Lātt?». Dijo: al-Lātt: era quien mezclaba el sawīq para el peregrino.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mihrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid: «اللاّتّ». Dijo: mezclaba el sawīq; luego murió, y se recluyeron junto a su tumba.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «اللاّتّ». Dijo: un hombre que mezclaba para los asociadores el sawīq; murió y se recluyeron junto a su tumba.
Nos narró Aḥmad b. Hishām,
dijo:
nos narró ʿUbayd Allāh b. Mūsā, de Isrā’īl, de Abū Ṣāliḥ, acerca de Su dicho: «اللاّتّ». Dijo: al-Lātt: el que estaba a cargo de sus divinidades, les mezclaba el sawīq, y estaba en al-Ṭā’if.
Me narró Aḥmad b. Yūsuf,
dijo:
nos narró Abū ʿUbayd,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān, de Abī al-Ashhab, de Abī al-Jawzā’ de Ibn ʿAbbās,
dijo:
mezclaba el sawīq para los peregrinos.
Y la más correcta de las dos lecturas, a nuestro juicio, en este punto, es la lectura de quien lo recita aligerando la tā’, conforme al sentido que he descrito para su recitador, debido al consenso de la prueba (al-ḥujjah) de los recitadores de las ciudades sobre ello. En cuanto a al-ʿUzzā, los intérpretes discreparon acerca de ella.
Algunos dijeron:
Eran unos arbolillos que adoraban.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Mu’ammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr,
de Mujāhid: y al-ʿUzzā, dijo:
al-ʿUzzā: arbolillos.
Y otros dijeron:
Al-ʿUzzā era una piedra blanca.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaʿqūb, de Jaʿfar, de Saʿīd b. Jubayr,
dijo:
al-ʿUzzā: una piedra blanca.
Y otros dijeron:
Era una casa en al-Ṭā’if que Thaqīf adoraba.
Relato de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «وَالعُزّى»: al-ʿUzzā: una casa en al-Ṭā’if que Thaqīf adoraba.
Y otros dijeron:
Más bien estaba en el valle de Najla.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatādah: «وَمَناةَ الثّالِثَةَ الأُخْرَى». Dijo:
En cuanto a Manāt, estaba en Qudayd, una divinidad que adoraban —es decir, al-Lāt, al-ʿUzzā y Manāt—.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «وَمناةَ الثّالِثَةَ الأُخْرَى»: Manāt era una casa que estaba en al-Mushallal, que los Banū Kaʿb adoraban.
Y los arabistas discreparon acerca del modo de detenerse (waqf) en «al-Lāt» y «Manāt».
Algunos gramáticos de Baṣrah decían:
Si haces pausa, dices: al-Lāt; y del mismo modo, Manāt dices: Manātْ.
Y dijo:
Algunos dijeron: al-Lātt, y lo hicieron derivar de al-latt, «mezclar» (yalutt). Y es una lengua de los árabes que hacen pausa sobre lo que contiene hā’ con tā’; dicen: «vi a Ṭalḥatْ». Y toda cosa escrita con hā’, se hace pausa en ella con tā’, como «la gracia de tu Señor» y «un árbol». Y algunos gramáticos de Kūfah hacían pausa en al-Lāt con hā’: «أفَرأيْتُمُ اللاّة». Y otros de ellos decían: la opción preferible en todo lo que no está en iḍāfah es que sea con hā’: «una misericordia de mi Señor», y «un árbol que brota»; y lo que está en iḍāfah es admisible con hā’ y con tā’: la tā’ por la iḍāfah, y la hā’ porque se singulariza y se hace pausa en ello, a diferencia del segundo. Y esta tercera opinión es la más extendida de las lenguas y la más frecuente entre los árabes, aunque para las otras hay un aspecto conocido.
Y algunos de los conocedores del habla de los árabes, de la gente de Baṣrah, decían:
al-Lāt, al-ʿUzzā y Manāt, la tercera, eran ídolos de piedra que estaban en el interior de la Kaʿbah, y los adoraban.
Notas y Referencias
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