La Estrella
النجم An-NajmVersículo (Español)
[53:19] ¿Cómo es que adoran a [los ídolos] Lat, a ‘Uzza
Tafsir de At-Tabari
{أَفَرَءَيۡتُمُ ٱللَّـٰتَ وَٱلۡعُزَّىٰ} (19)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ أَفَرَأَيْتُمُ اللاّتَ وَالْعُزّىَ * وَمَنَاةَ الثّالِثَةَ الاُخْرَىَ * أَلَكُمُ الذّكَرُ وَلَهُ الاُنْثَىَ * تِلْكَ إِذاً قِسْمَةٌ ضِيزَىَ }
Dice —Exaltada sea Su mención—:
«¿Habéis visto, oh asociadores, a al-Lāt?», y es un nombre derivado de “Allāh” al que se le añadió la tā’ y se feminizó, del mismo modo que se dice ‘Amr para el masculino y para el femenino ‘Amrah; y como se dice para el masculino ‘Abbās, y luego se dice para el femenino ‘Abbāsah. Así también los asociadores denominaron a sus ídolos con los nombres de Allāh —Exaltada sea Su mención—, y santificados sean Sus nombres; y dijeron: “de Allāh, al-Lāt”, y “del ‘Azīz, al-‘Uzzā”, y pretendieron que ellas eran hijas de Allāh. ¡Exaltado sea Allāh por encima de lo que dicen y de lo que inventan!
Entonces Su Majestad les dijo:
«¿Habéis visto, oh quienes pretendéis que al-Lāt, al-‘Uzzā y Manāt, la tercera, son hijas de Allāh: “¿para vosotros el varón…?”», es decir: ¿escogéis para vosotros mismos el varón entre los hijos y detestáis para Él la hembra, y le atribuís a Él la hembra que no aceptáis para vosotros mismos, sino que la matáis por aversión vuestra hacia ellas?
Los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su dicho: “al-Lāt”. La mayoría de los recitadores de las ciudades lo recitó aligerando la tā’, conforme al sentido que he descrito.
Y se mencionó que al-Lāt era una casa que estaba en Najla, a la que Quraysh rendía culto.
Y algunos dijeron:
Estaba en al-Ṭā’if.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatādah, acerca de: «¿Habéis visto a al-Lāt y a al-‘Uzzā?». En cuanto a al-Lāt, estaba en al-Ṭā’if.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
«¿Habéis visto a al-Lāt y a al-‘Uzzā?», dijo: al-Lāt era una casa que estaba en Najla, a la que Quraysh rendía culto.
E Ibn ‘Abbās, Mujāhid y Abū Ṣāliḥ lo recitaron:
«اللاّتّ»
con geminación de la tā’, y lo consideraron un calificativo del ídolo que adoraban.
Y dijeron:
Era un hombre que mezclaba (yalutt) el sawiq para los peregrinos; y cuando murió, se entregaron a su tumba y lo adoraron.
Relato transmitido acerca de ello de quienes lo dijeron:
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid:
«¿Habéis visto a al-Lātt y a al-‘Uzzā?»,
dijo: era quien mezclaba el sawiq para el peregrino; y se entregaron a su tumba.
dijo:
nos narró Mu’ammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid:
«¿Habéis visto a al-Lātt?»,
dijo: al-Lātt: era quien mezclaba el sawiq para el peregrino.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mihrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid:
«اللاّتّ»,
dijo: mezclaba el sawiq; luego murió, y se entregaron a su tumba.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de Su dicho:
«اللاّتّ»,
dijo: un hombre que mezclaba para los asociadores el sawiq; luego murió, y se entregaron a su tumba.
Nos narró Aḥmad ibn Hishām,
dijo:
nos narró ‘Ubayd Allāh ibn Mūsā, de Isrā’īl, de Abū Ṣāliḥ, acerca de Su dicho:
«اللاّتّ»,
dijo: al-Lātt: el que se ocupaba de sus divinidades, les mezclaba el sawiq, y estaba en al-Ṭā’if.
Me narró Aḥmad ibn Yūsuf,
dijo:
nos narró Abū ‘Ubayd,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān, de Abū al-Ashhab, de Abū al-Jawzā’ de Ibn ‘Abbās,
dijo:
mezclaba el sawiq para el peregrino.
Y la más correcta de las dos lecturas, a nuestro juicio, en esto, es la lectura de quien lo recita aligerando la tā’, conforme al sentido que he descrito para quien lo recita así, por el consenso de la prueba entre los recitadores de las ciudades respecto a ello. En cuanto a al-‘Uzzā, los intérpretes discreparon acerca de ella.
Algunos dijeron:
Eran unos arbolillos que adoraban.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Mu’ammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr,
de Mujāhid, acerca de al-‘Uzzā, dijo:
al-‘Uzzā: arbolillos.
Y otros dijeron:
Al-‘Uzzā era una piedra blanca.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ya‘qūb, de Ja‘far, de Sa‘īd ibn Jubayr,
dijo:
al-‘Uzzā: una piedra blanca.
Y otros dijeron:
Era una casa en al-Ṭā’if que Thaqīf adoraba.
Relato de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
«y al-‘Uzzā», dijo: al-‘Uzzā: una casa en al-Ṭā’if que Thaqīf adoraba.
Y otros dijeron:
Más bien estaba en el valle de Najla.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatādah, acerca de: «y Manāt, la tercera, la otra», dijo:
En cuanto a Manāt, estaba en Qudayd, una divinidad que adoraban —es decir, al-Lāt, al-‘Uzzā y Manāt—.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
«y Manāt, la tercera, la otra», dijo: Manāt era una casa que estaba en al-Mushallal, que los Banū Ka‘b adoraban.
Y los especialistas en lengua árabe discreparon acerca del modo de hacer la pausa (waqf) en “al-Lāt” y “Manāt”. Algunos gramáticos de Baṣra decían:
Si haces pausa, dices: al-Lāt;
y del mismo modo, Manāt dices:
Manātْ.
Y dijo:
Algunos dijeron: al-Lātt,
y lo hicieron derivar de al-latt, “el que mezcla (yalutt)”; y es una modalidad lingüística de los árabes: hacen pausa sobre lo que contiene hā’ mediante la tā’; dicen:
«He visto Ṭalḥatْ»; y toda cosa escrita con hā’, se hace la pausa sobre ella con tā’, como: «la gracia de tu Señor» y «un árbol». Y algunos gramáticos de Kūfa hacían la pausa en al-Lāt con hā’:
«أفَرأيْتُمُ اللاّة».
Y otros de ellos decían: la opción preferible en todo lo que no está en iḍāfa es que sea con hā’: «una misericordia de mi Señor», y «un árbol que brota»; y lo que está en iḍāfa es admisible con hā’ y con tā’: la tā’ por la iḍāfa, y la hā’ porque se singulariza y se hace la pausa sobre ello sin el segundo. Esta tercera opinión es la más extendida de las modalidades lingüísticas y la más frecuente entre los árabes, aunque las otras tienen un fundamento conocido.
Y algunos conocedores del habla de los árabes, entre la gente de Baṣra, decían:
al-Lāt, al-‘Uzzā y Manāt, la tercera, eran ídolos de piedra que estaban en el interior de la Ka‘ba, a los que adoraban.
Notas y Referencias
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