52

El Monte

الطور At-Tur
Aya 48

Versículo (Español)

[52:48] Ten paciencia con los designios de tu Señor, y sabe que te encuentras bajo Mis ojos. Glorifica con alabanzas a tu Señor cuando te levantes [a orar],

Tafsir de At-Tabari

{وَٱصۡبِرۡ لِحُكۡمِ رَبِّكَ فَإِنَّكَ بِأَعۡيُنِنَاۖ وَسَبِّحۡ بِحَمۡدِ رَبِّكَ حِينَ تَقُومُ} (48) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { وَاصْبِرْ لِحُكْمِ رَبّكَ فَإِنّكَ بِأَعْيُنِنَا وَسَبّحْ بِحَمْدِ رَبّكَ حِينَ تَقُومُ * وَمِنَ اللّيْلِ فَسَبّحْهُ وَإِدْبَارَ النّجُومِ }

Dice —Exaltado sea Su recuerdo— a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Y ten paciencia ante el decreto de tu Señor, ¡oh Muḥammad!, que Él ha decretado para ti; y prosigue conforme a Su mandato y Su prohibición, y transmite Sus mensajes; pues ciertamente estás bajo Nuestros ojos». Dice —Glorificado sea—: «En verdad, estás a la vista de Nosotros: te vemos y vemos tu obra; y Nosotros te rodeamos y te preservamos, de modo que no te alcanzará, de entre los idólatras, quien te quiera con mal».

Y Su dicho: «Y glorifica con la alabanza de tu Señor»: los intérpretes discreparon acerca de su interpretación. Unos dijeron: Su sentido es: cuando te levantes de tu sueño, di: «Gloria a Dios y con Su alabanza». Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Sufyān, de Abū Isḥāq, de Abū al-Aḥwaṣ, acerca de Su dicho: «Y glorifica con la alabanza de tu Señor cuando te levantes», dijo: «de todo sueño»; es decir, cuando quiere levantarse, dice: «Gloria a Ti y con Tu alabanza».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mahrān, de Sufyān, de Abū Isḥāq, de Abū al-Aḥwaṣ ʿAwf ibn Mālik: «Y glorifica con la alabanza de tu Señor», dijo: «Gloria a Dios y con Su alabanza».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «Y glorifica con la alabanza de tu Señor cuando te levantes», dijo: «cuando se levanta para la oración, de noche o de día». Y recitó: «¡Oh vosotros que creéis! Cuando os levantéis para la oración», y dijo: «del sueño», transmitiéndolo de su padre.

Y otros dijeron: Más bien su sentido es: cuando te levantes para la oración obligatoria, di: «Gloria a Ti, Dios nuestro, y con Tu alabanza». Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ibn al-Mubārak, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk. «Y glorifica con la alabanza de tu Señor cuando te levantes», dijo: «cuando se levanta para la oración, dice: “Gloria a Ti, Dios nuestro, y con Tu alabanza; bendito sea Tu Nombre, y no hay divinidad fuera de Ti”».

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «Y glorifica con la alabanza de tu Señor cuando te levantes»: «para la oración obligatoria».

Y la más correcta de las dos opiniones es la de quien dijo: Su sentido es: «y ora con la alabanza de tu Señor cuando te levantes de tu sueño», y ese es el sueño de la siesta; y con ello quiso decir únicamente la oración del mediodía (ẓuhr).

Y solo dije: que esta opinión es la más correcta de las dos, porque todos están de acuerdo en que no es obligatorio que se diga en la oración: «Gloria a Ti y con Tu alabanza»; y lo que se transmitió de al-Ḍaḥḥāk respecto a decirlo al levantarse para la oración: si la interpretación fuese como dijo al-Ḍaḥḥāk, habría sido obligatorio decirlo, pues Su dicho: «Y glorifica con la alabanza de tu Señor» es una orden de Dios —Altísimo— de glorificar; y en el consenso de todos acerca de que ello no es obligatorio hay una prueba clara de que la interpretación no es la que dijo al-Ḍaḥḥāk.

Y si alguien dijera: «Quizá se quiso con ello la recomendación y la orientación». Se responde: No hay en la aleya indicio de ello, ni se ha establecido prueba de que lo pretendido sea lo que dijo al-Ḍaḥḥāk; de modo que el consenso de todos acerca de que el tasbīḥ al levantarse para la oración es algo en lo que se dio opción a los musulmanes no puede constituir para nosotros una prueba de que se quiso con ello la recomendación y la orientación.

Y solo dijimos: que se quiso con ello el levantarse del sueño de la siesta, porque no hay oración que sea obligatoria, como deber prescrito, tras un tiempo de los tiempos conocidos del sueño de la gente, sino después del sueño nocturno —y esa es la oración del alba (faǧr)—, o después del sueño de la siesta —y esa es la oración del mediodía (ẓuhr)—. Así, cuando ordenó, tras Su dicho: «Y glorifica con la alabanza de tu Señor cuando te levantes», el tasbīḥ «al declinar las estrellas», y eso son las dos rakʿas del alba tras el levantarse de la gente de su sueño nocturno, se supo que la orden de glorificar tras levantarse del sueño es una orden de la oración que se hace obligatoria tras levantarse del sueño de la siesta, según lo que hemos mencionado, y no del levantarse del sueño nocturno.

Notas y Referencias

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