50

Qaf

ق Qaf
Aya 30

Versículo (Español)

[50:30] Ese día le diré al Infierno: "¿Ya te has llenado?" Y exclamará: "No. ¿Aún hay más?"

Tafsir de At-Tabari

{يَوۡمَ نَقُولُ لِجَهَنَّمَ هَلِ ٱمۡتَلَأۡتِ وَتَقُولُ هَلۡ مِن مَّزِيدٖ} (30) Y Su dicho: {يَوۡمَ نَقُولُ لِجَهَنَّمَ هَلِ ٱمۡتَلَأۡتِ وَتَقُولُ هَلۡ مِن مَّزِيدٖ} (30) Y Su dicho: {يَوْمَ نَقُولُ لِجَهَنّمَ} —dice—: «Y no soy injusto con los siervos» en {يَوْمَ نَقُولُ لِجَهَنّمَ هَلْ امْتَلأْتِ}; y ese es el Día de la Resurrección; y {يَوْمَ نَقُولُ} está en relación (como complemento) con {ظلاّم}. Y el Altísimo —mencionado sea— dirá a la Gehena el Día de la Resurrección: {هَلِ امْتَلأْتِ؟} por lo que había precedido de Su promesa a ella de que la llenaría de genios y de los hombres, todos juntos.

En cuanto a Su dicho: {هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}, los exégetas discreparon acerca de su interpretación. Unos dijeron: Su sentido es: «No hay aumento». Dijeron: Dios le dice: «¿Te has llenado?» después de poner Su pie en ella; entonces unas partes de ella se repliegan sobre otras, y ella dice: «¡Basta, basta!», por su estrechamiento; y cuando Él le dice, tras haber quedado así: «¿Te has llenado?», ella dice entonces: {هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}, es decir: «No hay aumento», por la intensidad de su llenura y por el apretarse unas partes de ella contra otras. Relato de quienes dijeron esto:

Me contó Muhammad ibn Sa‘d, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: {يَوْمَ نَقُولُ لِجَهَنّمَ هَلِ امْتَلأْتِ وَتَقُولُ هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}. Dijo Ibn ‘Abbās: Ciertamente Dios, el Rey —bendito y exaltado sea—, ya había hecho preceder Su palabra: «Ciertamente llenaré la Gehena de los genios y de los hombres, todos juntos». Cuando los hombres fueron resucitados y presentados, y los enemigos de Dios fueron conducidos al Fuego en grupos, comenzaron a precipitarse en la Gehena, oleada tras oleada: nada era arrojado en la Gehena sin que se hundiera en ella, y nada la llenaba. Dijo: «¿Acaso no juraste llenarme de los genios y de los hombres, todos juntos?» Entonces puso Su pie, y ella dijo cuando puso Su pie en ella: «¡Basta, basta!, pues ya me he llenado: no tengo aumento». Y nada la llenaba, hasta que sintió el contacto de lo que fue puesto sobre ella; entonces se estrechó cuando se puso sobre ella lo que se puso, y se llenó, de modo que no quedó en ella lugar ni para una aguja.

Me contó Muhammad ibn ‘Amr, dijo: nos transmitió Abū ‘Āṣim, dijo: nos transmitió ‘Īsā; y me contó al-Ḥārith, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {وَتَقُولُ هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}. Dijo: Dios le prometió que la llenaría. Entonces dijo: «¿Acaso no te he cumplido?» Ella dijo: «¿Y hay algún paso (salida)?»

Se me transmitió de al-Ḥusayn, dijo: escuché a Abū Mu‘ādh, decir: nos informó ‘Ubayd, dijo: escuché a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: {يَوْمَ نَقُولُ لِجَهَنّمَ هَلِ امْتَلأْتِ وَتَقُولُ هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}: Ibn ‘Abbās solía decir: Ciertamente Dios, el Rey, ya había hecho preceder de Él una palabra: «Ciertamente llenaré la Gehena». Nada era arrojado en ella sin que se hundiera en ella; nada la llenaba, hasta que, cuando no quedó nadie de sus moradores sin entrar en ella —y aun así nada la llenaba—, vino el Señor y puso Su pie sobre ella. Luego le dijo: «¿Te has llenado, oh Gehena?» Y ella dice: «¡Basta, basta!, ya me he llenado: me has llenado de genios y de hombres, y no hay en mí aumento». Dijo Ibn ‘Abbās: Y nada la llenaba hasta que sintió el contacto del pie de Dios —mencionado sea—; entonces se estrechó, de modo que no quedó en ella lugar ni para una aguja.

Otros dijeron: Más bien el sentido es: «Auméntame»; esto es {هَلْ مِنْ مَزِيدٍ} con el significado de pedir más. Relato de quienes dijeron esto:

Nos transmitió Ibn Ḥumayd, dijo: nos transmitió Yaḥyà ibn Wāḍiḥ, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn ibn Thābit, de Anas, dijo: Se arroja (gente) en la Gehena y ella dice: {هَلْ مِنْ مَزِيدٍ} tres veces, hasta que pone Su pie en ella; entonces unas partes de ella se repliegan sobre otras, y ella dice: «¡Basta, basta!» tres veces.

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {يَوْمَ نَقُولُ لِجَهَنّمَ هَلِ امْتَلأْتِ وَتَقُولُ هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}: porque ya se ha llenado. Y {هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}: «¿Queda alguien?» Dijo: Estos son los dos aspectos en esto, y Dios sabe más. Dijo: Dijeron esto y aquello.

Y la más correcta de las dos opiniones, a mi juicio, es la de quien dijo: que es con el sentido de pedir más: «¿Hay algo que pueda aumentar?»

Y sólo dijimos que esta es la más correcta de las dos opiniones por la autenticidad del relato del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, según el cual:

Me contó Aḥmad ibn al-Miqdām al-‘Ajlī, dijo: nos transmitió Muḥammad ibn ‘Abd al-Raḥmān al-Ṭafāwī, dijo: nos transmitió Ayyūb, de Muḥammad, de Abū Hurayra, que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «CUANDO SEA EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN, DIOS NO INJUSTICIARÁ A NADIE DE SU CREACIÓN EN NADA; Y ARROJARÁ (GENTE) EN EL FUEGO, Y ÉSTE DIRÁ: {هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}, HASTA QUE PONGA SOBRE ÉL SU PIE; ENTONCES, ALLÍ, LO LLENA, Y UNAS PARTES DE ÉL SE REPLIEGAN SOBRE OTRAS, Y DICE: “¡BASTA, BASTA!”».

Nos transmitió Aḥmad ibn al-Miqdām, dijo: nos transmitió al-Mu‘tamir ibn Sulaymān, dijo: escuché a mi padre narrar de Qatāda, de Anas, dijo: La Gehena no cesa de decir: «{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}?» hasta que Dios pone sobre ella Su pie; entonces dice: «¡Basta, basta!». Y en el Paraíso no cesa de haber excedente hasta que Dios crea una creación y la hace habitar en los excedentes del Paraíso.

Me contó Ya‘qūb ibn Ibrāhīm, dijo: nos transmitió Ibn ‘Ulayya, dijo: nos informó Ayyūb y Hishām ibn Ḥassān, de Muḥammad ibn Sīrīn, de Abū Hurayra, dijo: El Paraíso y el Fuego disputaron. El Paraíso dijo: «¿Qué tengo yo, que sólo entran en mí los pobres de la gente y sus desechados?» Y el Fuego dijo: «¿Qué tengo yo, que sólo entran en mí los tiranos y los soberbios?» Entonces dijo: «Tú eres Mi misericordia: con ti alcanzo a quien quiero; y tú eres Mi castigo: con ti alcanzo a quien quiero; y para cada una de vosotras hay su llenura». En cuanto al Paraíso, Dios crea para él, de Su creación, lo que quiere. Y en cuanto al Fuego, se arrojan en él y dice: «{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}?», y se arrojan en él y dice: «{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}?», hasta que pone en él Su pie; entonces allí se llena, y unas partes de él se repliegan sobre otras, y dice: «¡Basta, basta!».

Nos transmitió Ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos transmitió Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Thawr, de Muḥammad ibn Sīrīn, de Abū Hurayra, que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «DISPUTARON EL PARAÍSO Y EL FUEGO. EL PARAÍSO DIJO: “¿QUÉ TENGO YO, QUE NO ENTRAN EN MÍ SINO LOS POBRES DE LA GENTE?” Y EL FUEGO DIJO: “¿QUÉ TENGO YO, QUE NO ENTRAN EN MÍ SINO LOS TIRANOS Y LOS SOBERBIOS?” ENTONCES DIJO AL FUEGO: “TÚ ERES MI CASTIGO: CON TI ALCANZO A QUIEN QUIERO”. Y DIJO AL PARAÍSO: “TÚ ERES MI MISERICORDIA: CON TI ALCANZO A QUIEN QUIERO”. Y PARA CADA UNA DE VOSOTRAS HAY SU LLENURA. EN CUANTO AL PARAÍSO, DIOS —PODEROSO Y MAJESTUOSO— CREA PARA ÉL LO QUE QUIERE. Y EN CUANTO AL FUEGO, SE ARROJAN EN ÉL Y DICE: “{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}”, HASTA QUE PONE EN ÉL SU PIE; ENTONCES ALLÍ SE LLENA, Y UNAS PARTES DE ÉL SE REPLIEGAN SOBRE OTRAS, Y DICE: “¡BASTA, BASTA!”».

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Sa‘īd, de Qatāda, de Anas, dijo: Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «LA GEHENA NO CESARÁ: SE ARROJA EN ELLA Y DICE: “{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}”, HASTA QUE EL SEÑOR DE LOS MUNDOS PONGA SU PIE; ENTONCES UNAS PARTES DE ELLA SE REPLIEGAN SOBRE OTRAS, Y DICE: “¡BASTA, BASTA!, POR TU PODER Y TU GENEROSIDAD”. Y EN EL PARAÍSO NO CESARÁ DE HABER EXCEDENTE HASTA QUE DIOS CREE PARA ÉL UNA CREACIÓN Y LOS HAGA HABITAR EN EL EXCEDENTE DEL PARAÍSO».

Nos transmitió Ibn al-Muthannà, dijo: nos transmitió ‘Abd al-Ṣamad, dijo: nos transmitió Abān al-‘Aṭṭār, dijo: nos transmitió Qatāda, de Anas, que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «LA GEHENA NO CESARÁ DE DECIR: “{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}”, HASTA QUE EL SEÑOR DE LOS MUNDOS PONGA EN ELLA SU PIE; ENTONCES UNAS PARTES DE ELLA SE REPLIEGAN SOBRE OTRAS, Y DICE: “POR TU PODER: ¡BASTA, BASTA!” Y EN EL PARAÍSO NO CESARÁ DE HABER EXCEDENTE HASTA QUE DIOS CREE UNA CREACIÓN Y LA HAGA HABITAR EN EL EXCEDENTE DEL PARAÍSO».

Dijo: nos transmitió ‘Amr ibn ‘Āṣim al-Kilābī, dijo: nos transmitió al-Mu‘tamir, de su padre, dijo: nos transmitió Qatāda, de Anas, dijo: La Gehena no cesa de decir: «{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}». Y mencionó algo semejante, salvo que dijo: «o como dijo».

Nos transmitió Ziyād ibn Ayyūb, dijo: nos transmitió ‘Abd al-Wahhāb ibn ‘Aṭā’ al-Khāffāf, de Sa‘īd, de Qatāda, de Anas, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, dijo: «DISPUTARON EL PARAÍSO Y EL FUEGO. EL FUEGO DIJO: “ENTRAN EN MÍ LOS TIRANOS Y LOS SOBERBIOS”. Y EL PARAÍSO DIJO: “ENTRAN EN MÍ LOS POBRES Y LOS NECESITADOS”. ENTONCES DIOS —PODEROSO Y MAJESTUOSO— REVELÓ AL PARAÍSO: “TÚ ERES MI MISERICORDIA: CON TI ALCANZO A QUIEN QUIERO”. Y REVELÓ AL FUEGO: “TÚ ERES MI CASTIGO: CON TI ALCANZO A QUIEN QUIERO”. Y PARA CADA UNA DE VOSOTRAS HAY SU LLENURA. EN CUANTO AL FUEGO, DICE: “{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}?” HASTA QUE PONE EN ÉL SU PIE; ENTONCES DICE: “¡BASTA, BASTA!”». Así pues, en la palabra del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «LA GEHENA NO CESARÁ DE DECIR: “{هَلْ مِنْ مَزِيدٍ}”» hay una prueba clara de que eso tiene el sentido de pedir más, no el sentido de negación, porque su dicho: «no cesa» es indicio de la continuidad de una expresión tras otra.

Notas y Referencias

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