50

Qaf

ق Qaf
Aya 18

Versículo (Español)

[50:18] no pronuncia palabra alguna sin que a su lado esté presente un ángel observador que la registre.

Tafsir de At-Tabari

{مَّا يَلۡفِظُ مِن قَوۡلٍ إِلَّا لَدَيۡهِ رَقِيبٌ عَتِيدٞ} (18) Y Su dicho: «No profiere palabra alguna sin que junto a él haya un vigilante, presto»; dice —exaltado sea Su recuerdo—: el ser humano no pronuncia palabra alguna, hablando con ella, sin que, en el momento de pronunciarla, haya junto a él un vigilante presto; es decir, un guardián que la preserva; «presto» (ʿatīd): preparado. Y en el sentido que hemos mencionado acerca de ello hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «a la derecha y a la izquierda, sentado», dijo: a la derecha está el que escribe las buenas obras, y a la izquierda el que escribe las malas obras.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de al-Aʿmash, de Ibrāhīm al-Taymī, acerca de Su dicho: «cuando reciben los dos receptores, a la derecha y a la izquierda, sentado», dijo: el compañero de la derecha es jefe o depositario sobre el compañero de la izquierda; si el siervo comete una mala obra, el compañero de la derecha dice al compañero de la izquierda: «Detente, quizá se arrepienta».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, dijo: nos narró ʿAmr, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «cuando reciben los dos receptores, a la derecha y a la izquierda, sentado», dijo: un ángel a su derecha y otro a su izquierda; en cuanto al que está a su derecha, escribe el bien; y en cuanto al que está a su izquierda, escribe el mal.

Dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid, dijo: con cada ser humano hay dos ángeles: un ángel a su derecha y un ángel a su izquierda. Dijo: en cuanto al que está a su derecha, escribe el bien; y en cuanto al que está a su izquierda, escribe el mal.

Me narró Muḥammad ibn Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Y ciertamente creamos al ser humano y sabemos lo que le susurra su alma...», hasta «presto», dijo: Dios puso sobre el hijo de Adán dos guardianes en la noche y dos guardianes en el día: le guardan su obra y escriben su rastro.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «cuando reciben los dos receptores, a la derecha y a la izquierda, sentado», hasta llegar a «presto», dijo: al-Ḥasan y Qatāda dijeron: «No profiere palabra alguna», es decir: no habla cosa alguna sin que se le escriba en su contra. Y ʿIkrima solía decir: ciertamente eso es respecto del bien y del mal: se le escriben.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, dijo: al-Ḥasan recitó: «a la derecha y a la izquierda, sentado», y dijo: «¡Oh, hijo de Adán! Se te ha desplegado un registro, y se te han asignado dos nobles ángeles: uno a tu derecha y otro a tu izquierda. En cuanto al que está a tu derecha, preserva tus buenas obras; y en cuanto al que está a tu izquierda, preserva tus malas obras. Obra como quieras: poco o mucho. Luego, cuando mueras, se plegará tu registro y se pondrá en tu cuello contigo en tu tumba, hasta que salgas el Día de la Resurrección; y entonces se dice: “Y a todo ser humano le hemos adherido su augurio a su cuello...”, hasta llegar a “suficiente como ajustador de cuentas”. Por Dios, ha sido justo contigo quien te hizo a ti mismo el ajustador de cuentas».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mahrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «a la derecha y a la izquierda, sentado», dijo: el escriba de las buenas obras está a su derecha, y el escriba de las malas obras a su izquierda.

Dijo: nos narró Mahrān, de Sufyān, dijo: me ha llegado que el escriba de las buenas obras es jefe sobre el escriba de las malas obras; si comete un pecado, le dice: «No te apresures; quizá pida perdón».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «No profiere palabra alguna sin que junto a él haya un vigilante, presto», dijo: Él puso con él a quien escribe todo lo que pronuncia, y está con él como vigilante.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó ʿAmr ibn al-Ḥārith, de Hishām al-Ḥimṣī, que le había llegado que, cuando el hombre comete una mala obra, el escriba de la derecha dice al compañero de la izquierda: «Escribe»; y él dice: «No; más bien escribe tú», y ambos se abstienen; entonces un pregonero llama: «¡Oh, compañero de la izquierda! Escribe lo que el compañero de la derecha ha dejado».

Notas y Referencias

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