La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:60] Di: "¿No quieren acaso que les informe quiénes tendrán peor retribución que éstos ante Dios? Son quienes maldijo Dios, los que incurrieron en Su ira, los que convirtió en monos y cerdos, y los que adoran a los falsos dioses. Esos son los que se encuentran en una situación peor y son los más extraviados del camino recto.
Tafsir de At-Tabari
{قُلۡ هَلۡ أُنَبِّئُكُم بِشَرّٖ مِّن ذَٰلِكَ مَثُوبَةً عِندَ ٱللَّهِۚ مَن لَّعَنَهُ ٱللَّهُ وَغَضِبَ عَلَيۡهِ وَجَعَلَ مِنۡهُمُ ٱلۡقِرَدَةَ وَٱلۡخَنَازِيرَ وَعَبَدَ ٱلطَّـٰغُوتَۚ أُوْلَـٰٓئِكَ شَرّٞ مَّكَانٗا وَأَضَلُّ عَن سَوَآءِ ٱلسَّبِيلِ} (60)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ Di: «¿He de informaros de algo peor que eso, como retribución ante Dios? A quien Dios maldijo, y contra quien se airó, y de quienes hizo monos y cerdos, y (a quienes) adoraron al ṭāġūt. Ésos están en peor situación y más extraviados del camino recto». }
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Dice —exaltado sea Su recuerdo— a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: Di, Muḥammad, a éstos que han tomado vuestra religión a burla y juego, de entre quienes recibieron la Escritura antes de vosotros y los incrédulos: «¿He de informaros, oh gente de la Escritura, de algo peor, ante Dios, que la recompensa de aquello por lo que nos reprocháis: nuestra fe en Dios, y en lo que se nos ha hecho descender del Libro de Dios, y en lo que descendió antes de nosotros de Sus libros?». Pero, cuando el ʿayn quedó en reposo, se trasladó su vocalización a la fāʾ —que es la thāʾ de “مَثُوبَة” (maṯūba)—, y salió conforme al patrón de “مَقُولَة” (maqūla), “مَحُورَة” (maḥūra) y “مَضُوفَة” (maḍūfa), como dijo el poeta:
«Y yo, cuando mi vecino llama a una maḍūfa, *** me arremango hasta que mi izār deja al descubierto media pantorrilla».
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn; dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: {Di: “¿He de informaros de algo peor que eso, como matūba ante Dios?”} —dice—: «una recompensa ante Dios».
Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: {¿He de informaros de algo peor que eso, como maṯūba ante Dios?}: «maṯūba: la recompensa; maṯūba, maṯūba del bien y maṯūba del mal». Y recitó: «peor recompensa».
En cuanto a “مَن” (man) en Su dicho: {a quien Dios maldijo}, está en posición de genitivo, como retorno a Su dicho: {de algo peor que eso}.
Como si el sentido del discurso, siendo ello así, fuera: «Di: ¿He de informaros de algo peor que eso, como retribución ante Dios: de aquel a quien Dios maldijo?». Y si se dijera que está en posición de nominativo, sería correcto por inicio independiente, con el sentido: «eso es: aquel a quien Dios maldijo», o «él es: aquel a quien Dios maldijo». Y si se dijera que está en posición de acusativo, no sería incorrecto, con el sentido: «Di: ¿He de informaros de aquel a quien Dios maldijo?», haciendo que “os informo” recaiga sobre lo contenido en “man”.
Y en cuanto al sentido de Su dicho: {a quien Dios maldijo}, quiere decir: a quien Dios alejó y expulsó de Su misericordia, y contra quien se airó.
{Y de quienes hizo monos y cerdos}: es decir: se airó contra él, e hizo de entre ellos a los transformados: monos y cerdos, por ira y desagrado contra ellos; así les apresuró la ignominia y el escarmiento en la vida mundanal. En cuanto a la causa por la que Dios transformó en monos a quienes transformó, ya hemos mencionado parte de ello anteriormente en este libro nuestro, y mencionaremos el resto —si Dios quiere— en otro lugar distinto de éste.
En cuanto a la causa por la que Dios transformó en cerdos a quienes fueron transformados de entre ellos, fue según lo siguiente:
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama b. al-Faḍl, de Ibn Isḥāq, de ʿAmr b. Kaṯīr b. Aflāḥ, liberto de Abū Ayyūb al-Anṣārī; dijo: se me contó que la transformación en cerdos en los Hijos de Israel fue que una mujer de los Hijos de Israel estaba en una aldea de las aldeas de los Hijos de Israel, y en ella estaba el rey de los Hijos de Israel; y ellos se habían aunado sobre la perdición, salvo que aquella mujer permanecía aferrada a un resto del islam. Se puso a llamar a Dios, hasta que se reunieron con ella gentes que la siguieron en su asunto. Les dijo: «No hay escapatoria para vosotros: debéis combatir por la religión de Dios y llamar a vuestro pueblo a ello. Salid, pues yo saldré». Salió, y aquel rey salió contra ella entre la gente; mató a todos sus compañeros, y ella se escapó de entre ellos.
Dijo: y llamó a Dios hasta que la gente se congregó en torno a ella; y cuando quedó satisfecha de ellos, les ordenó salir. Salieron y salió con ellos; fueron abatidos todos, y ella se escapó de entre ellos. Luego llamó a Dios, hasta que se reunieron con ella hombres que le respondieron; les ordenó salir; salieron y salió; fueron abatidos todos, y ella se escapó de entre ellos. Regresó ya desesperanzada, diciendo: «¡Gloria a Dios! Si esta religión tuviera un protector y auxiliador, la habría hecho prevalecer». Dijo: pasó la noche apenada, y al amanecer la gente de la aldea corría por sus alrededores convertidos en cerdos, pues Dios los había transformado aquella noche. Y cuando amaneció y vio lo que vio, dijo: «Hoy sé que Dios ha fortalecido Su religión y el asunto de Su religión». Dijo: y la transformación en cerdos en los Hijos de Israel no fue sino por medio de aquella mujer.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid acerca de Su dicho: {Y de quienes hizo monos y cerdos}: «fueron transformados de entre los judíos».
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa; dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, su semejante.
Y la transformación tiene, según lo mencionado, una causa distinta de la que hemos referido; la mencionaremos en su lugar, si Dios quiere.
El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —exaltado sea—:
{Y adoraron al ṭāġūt. Ésos están en peor situación y más extraviados del camino recto}.
Los recitadores discreparon en la lectura de ello. Los recitadores del Ḥiǧāz, de al-Šām y de Baṣra, y algunos de los kufíes, lo leyeron: {وَعَبَدَ الطّاغُوتَ} con el sentido: «e hizo de entre ellos monos y cerdos, y (de entre ellos) a quien adoró al ṭāġūt», con el sentido de: «adorador»; así hicieron de “ʿabad(a)” un verbo en pasado como relativo del pronombre implícito, y pusieron “al-ṭāġūt” en acusativo por ser el objeto sobre el que recae “ʿabada”.
Y un grupo de los kufíes lo leyó: {وَعَبُدَ الطاغوتِ}, abriendo la ʿayn de “ʿabd” y cerrando su bāʾ, y poniendo “al-ṭāġūt” en genitivo por la iḍāfa de “ʿabud” a él; y con ello quisieron decir: «y sirvió al ṭāġūt».
Me lo narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Isḥāq; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Ḥammād; dijo: me narró Ḥamza, de al-Aʿmaš, de Yaḥyā b. Waṯṯāb que recitaba: {وَعَبُدَ الطّاغُوتِ}, diciendo: «sirvió».
Dijo ʿAbd al-Raḥmān: y Ḥamza también la recitaba así.
Me narraron Ibn Wakīʿ e Ibn Ḥumayd; dijeron: nos narró Ǧarīr, de al-Aʿmaš, que la recitaba así.
Y al-Farrāʾ decía: si en ello hay una lengua como ḥaḏir y ḥaḏur, y ʿaǧil y ʿaǧul, entonces es una posibilidad —y Dios sabe más—. Y si lo que se pretende es el dicho del poeta:
«Oh hijos de Lubaynā, en verdad vuestra madre *** es una esclava, y en verdad vuestro padre es ʿabud».
Entonces esto es por necesidad poética. Y esto se permite en poesía por necesidad de las rimas; pero en la recitación, no.
Y otros lo leyeron: {وَعُبُدَ الطّاغُوتِ}. Se mencionó eso de al-Aʿmaš. Y como si quien lo leyó así pretendiera el plural del plural de “ʿabd” (siervo): como si hubiera pluralizado “ʿabd” en “ʿabīd”, y luego pluralizado “ʿabīd” en “ʿubud”, como “ṯimār” y “ṯumur”.
Y se mencionó de Abū Ǧaʿfar, el recitador, que lo recitaba: {وَعُبِدَ الطّاغُوتُ}.
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Isḥāq; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: Abū Ǧaʿfar al-naḥwī la recitaba: {وَعُبِدَ الطّاغُوتُ}, como se dice: «ḍuriba ʿAbd Allāh» (fue golpeado ʿAbd Allāh).
Dijo Abū Ǧaʿfar: esta lectura no tiene sentido, porque Dios —exaltado sea— sólo inició la noticia censurando a unos pueblos, y entre aquello por lo que los censuró estaba su adoración del ṭāġūt. En cuanto a informar de que el ṭāġūt ha sido adorado, no es del tipo de noticia con que comenzó la aleya, ni del género de aquello con que la concluyó, de modo que tuviera un aspecto al que pudiera orientarse con corrección.
Y se mencionó que Burayda al-Aslamī la recitaba: {وعابِدَ الطاغوتِ}.
Me lo narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Isḥāq; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró un šayj de Baṣra: que Burayda la recitaba así.
Y si se leyera: {وعَبَدِ الطاغوتِ}, con kasra, tendría en árabe una salida correcta, aunque hoy no considero lícito recitarla así, puesto que la lectura de los recitadores de autoridad es contraria a ella. Y el aspecto de su admisibilidad en árabe sería que se pretendiera con ello “ʿabada(t) al-ṭāġūt” (los adoradores del ṭāġūt), y luego se omitiera la hāʾ de “al-ʿabada” por la iḍāfa, como dijo el raǧaz:
***qāma wulāhā fa-saqawḫ ṣarḫadā***
Quiere decir: «qāma wulātuhā»; omitió la tāʾ de “wulātuhā” por la iḍāfa.
En cuanto a la lectura de los recitadores, es conforme a una de las dos posibilidades que mencioné al comienzo:
la primera: {وَعَبَدَ الطّاغُوتَ}, poniendo “al-ṭāġūt” en acusativo y haciendo operar “ʿabada” sobre él, y orientando “ʿabada” a que es un verbo en pasado de la adoración;
y la otra: {عَبُدَ الطّاغُوتِ}, sobre el patrón faʿul, y poniendo “al-ṭāġūt” en genitivo por la iḍāfa de “ʿabud” a él.
Y puesto que la lectura de los recitadores se ha establecido en una de estas dos posibilidades, y no en otras posibilidades que tienen una salida más correcta en árabe que ellas, la más merecedora de ser la correcta es la lectura de quien recita: {وَعَبَدَ الطّاغُوتَ}, con el sentido: «e hizo de entre ellos monos y cerdos, y (de entre ellos) a quien adoró al ṭāġūt». Porque se mencionó que en la lectura de Ubayy b. Kaʿb e Ibn Masʿūd aparece: {وَجَعَلَ مِنْهُمْ القِردَةَ والخنازيرَ وَعَبَدُ والطّاغُوتَ}, con el sentido: «y quienes adoraron al ṭāġūt». En ello hay una prueba clara de la corrección del sentido que hemos mencionado: que lo pretendido es «y (de entre ellos) quien adoró al ṭāġūt», y que el acusativo de “al-ṭāġūt” es más apropiado, como he descrito en la lectura, por hacer operar “ʿabada” sobre él.
Pues la otra posibilidad no es difundida entre los árabes ni conocida en su habla; además, los especialistas en lengua desaprueban hacer operar algo sobre “man” y “allaḏī” implícitos junto con “min” y “fī” cuando “min” o “fī” los ha dejado sin régimen, y lo consideran feo, hasta el punto de que algunos lo declaran imposible y no lo permiten. Y quien lo declara imposible lo recita: {وعَبُدَ الطاغوتِ}; según su postura, es un error y un solecismo no permitido. Otros, en cambio, lo permiten pese a su fealdad; según su postura, la lectura con ello sería fea, y aun con su reprobación de ello en el discurso han escogido recitarla así, haciendo operar “ǧaʿala” sobre “man” estando ésta omitida junto con “min”.
Y si nos fuera lícito contradecir a la comunidad en algo sobre lo que ha venido unánime, escogeríamos una lectura distinta de estas dos; pero lo que ha venido de los musulmanes de manera difundida, no lo rechazan entre sí, y no nos es lícito apartarnos de ello hacia otra cosa. Por eso no consideramos lícito recitar en contra de una de las dos lecturas que hemos mencionado, que ellos no han reprobado.
Y puesto que la lectura, según nosotros, es la que hemos mencionado, la interpretación de la aleya es: «Di: ¿He de informaros de algo peor que eso, como retribución ante Dios: de aquel a quien Él maldijo, y contra quien se airó, e hizo de entre ellos monos y cerdos, y (de entre ellos) a quien adoró al ṭāġūt». Ya hemos aclarado anteriormente el sentido de “ṭāġūt” con sus testimonios de las transmisiones y otras cosas, y eso hace innecesario repetirlo aquí.
En cuanto a Su dicho: {Ésos están en peor situación y más extraviados del camino recto}, quiere decir con “ésos”: éstos a quienes Dios —exaltado sea Su recuerdo— ha mencionado, y cuya cualidad ha descrito, diciendo: «a quien Dios maldijo, y contra quien se airó, e hizo de entre ellos monos y cerdos, y adoró al ṭāġūt»; y todo ello es su cualidad. Y todo ello es de la cualidad de los judíos de los Hijos de Israel.
Dice —exaltado sea Su recuerdo—: éstos cuya cualidad es ésta están en peor situación, en lo inmediato de la vida mundanal y en la Otra, ante Dios, que aquellos de quienes reprocháis —oh grupo de judíos— su fe en Dios y en lo que se les hizo descender de parte de Dios del Libro, y en lo que descendió a quienes fueron antes de ellos de los profetas.
Y {más extraviados del camino recto}: dice —exaltado sea Su recuerdo—: y vosotros, con todo eso, oh judíos, estáis más aferrados a lo que no es el camino recto, y más desviados de la senda de la guía y de la rectitud que ellos.
Y esto es de la elipsis alusiva (laḥn) del discurso. Ello se debe a que Dios —exaltado sea Su recuerdo— sólo pretendió con esta noticia informar a los judíos cuya cualidad describió en las aleyas anteriores a ésta acerca de la fealdad de sus actos, la vileza de sus caracteres y su merecimiento de Su ira por la abundancia de sus pecados y desobediencias, hasta que algunos de ellos fueron transformados en monos y otros en cerdos; dirigiéndose a ellos con ello por alusión mediante un bello modo de hablar, y aludiéndoles con aquello cuyo sentido conocían del discurso con la mejor de las alusiones; y enseñó a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— el mejor de los modales, diciéndole: «Diles, Muḥammad: ¿son éstos creyentes en Dios y en Sus libros, de quienes os burláis, peores, o (lo es) aquel a quien Dios maldijo?». Y eso es lo que se pretende decirles.
Notas y Referencias
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