5

La Mesa Servida

المائدة Al-Ma'idah
Aya 32

Versículo (Español)

[5:32] Como consecuencia [de este asesinato], legislé para los Hijos de Israel que: "Quien mata a una persona sin que ésta haya cometido un crimen o sembrado la corrupción en la Tierra, es como si matase a toda la humanidad. Pero quien salva una vida es como si salvase a toda la humanidad". Mis Mensajeros se presentaron ante ellos con pruebas claras [de la ley], pero muchos de ellos siguen cometiendo graves excesos en el mundo.

Tafsir de At-Tabari

{مِنۡ أَجۡلِ ذَٰلِكَ كَتَبۡنَا عَلَىٰ بَنِيٓ إِسۡرَـٰٓءِيلَ أَنَّهُۥ مَن قَتَلَ نَفۡسَۢا بِغَيۡرِ نَفۡسٍ أَوۡ فَسَادٖ فِي ٱلۡأَرۡضِ فَكَأَنَّمَا قَتَلَ ٱلنَّاسَ جَمِيعٗا وَمَنۡ أَحۡيَاهَا فَكَأَنَّمَآ أَحۡيَا ٱلنَّاسَ جَمِيعٗاۚ وَلَقَدۡ جَآءَتۡهُمۡ رُسُلُنَا بِٱلۡبَيِّنَٰتِ ثُمَّ إِنَّ كَثِيرٗا مِّنۡهُم بَعۡدَ ذَٰلِكَ فِي ٱلۡأَرۡضِ لَمُسۡرِفُونَ} (32) القول في تأويل قوله تعالى :

{ مِنْ أَجْلِ ذَلِكَ كَتَبْنَا عَلَىَ بَنِيَ إِسْرَائِيلَ أَنّهُ مَن قَتَلَ نَفْساً بِغَيْرِ نَفْسٍ أَوْ فَسَادٍ فِي الأرْضِ فَكَأَنّمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعاً وَمَنْ أَحْيَاهَا فَكَأَنّمَا أَحْيَا النّاسَ جَمِيعاً وَلَقَدْ جَآءَتْهُمْ رُسُلُنَا بِالّبَيّنَاتِ ثُمّ إِنّ كَثِيراً مّنْهُمْ بَعْدَ ذَلِكَ فِي الأرْضِ لَمُسْرِفُونَ } . .

Quiere decir —exaltado sea Su recuerdo— con Sus palabras: مِنْ أجْلِ ذَلِكَ: a causa de eso, por el arrastre de ello, su consecuencia y su delito. Dice: por el arrastre del homicida de su hermano, de los dos hijos de Adán cuya historia hemos relatado, el delito que arrastró y la falta que cometió, decretamos para los Hijos de Israel. Se dice de ello: أَجَلْتُ هذا الأمر: es decir, lo arrastré hacia ello y lo adquirí; lo arrastro para él, arrastrándolo, como cuando dices: “lo tomé, tomándolo”. Y de ello es la palabra del poeta:

وأهْلِ خِباءٍ صَالحٍ ذاتُ بَيْنِهِمْ ***قَد احْتَرَبوا فِي عاجِلٍ أنا آجِلُهْ

Quiere decir con sus palabras: “yo soy quien lo arrastra”: yo soy quien le acarrea eso y quien delinque.

Así, el sentido del discurso es: por el delito del hijo de Adán que mató a su hermano injustamente, decretamos para los Hijos de Israel que quien de entre ellos mate a un alma injustamente, sin que sea por otra alma que haya matado y por la cual sea muerto en represalia, o por فسادٍ en la tierra —esto es, o que mate de entre ellos a un alma sin que de ella haya habido corrupción en la tierra que, por ello, hiciera merecida su muerte—. Y su corrupción en la tierra no es sino por hacer la guerra a Dios y a Su Mensajero y por infundir temor en los caminos.

Y en el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los أهل التأويل. Mención de quienes dijeron eso:

Se me transmitió de al-Ḥusayn, que dijo: oí a Abū Muʿādh, que dijo: me narró ʿUbayd b. Sulaymān, que dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Sus palabras: مِنْ أجْلِ ذَلِكَ كَتَبْنا على بَنِي إسْرَائِيلَ: “a causa del hijo de Adán que mató a su hermano injustamente”.

Luego discreparon los أهل التأويل acerca de la interpretación de Sus palabras —glorificado sea—: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا وَمَنْ أحْياها فَكأنّما أحيْا النّاس جَمِيعا. Unos dijeron: el sentido de ello es: quien mate a un profeta o a un imán justo, es como si hubiera matado a toda la gente; y quien fortalezca el brazo de un profeta o de un imán justo, es como si hubiera dado vida a toda la gente. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū ʿAmmār Ḥusayn b. Ḥurayth al-Marwazī, que dijo: nos narró al-Faḍl b. Mūsā, de al-Ḥusayn b. Wāqid, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās acerca de Sus palabras: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنمَا قَتَلَ النّاسع جَمِيعا وَمَنْ أحْياها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “quien fortalezca el brazo de un profeta o de un imán justo, es como si hubiera dado vida a toda la gente; y quien mate a un profeta o a un imán justo, es como si hubiera matado a toda la gente”.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, que dijo: me narró mi padre, que dijo: me narró mi tío, que dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās acerca de Sus palabras: مِنْ أجْلِ ذَلِكَ كَتَبْنا على بَنِي إْسرَائِيلَ أنّهُ مَنْ قَتَلَ نَفْسا بغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنّما قَتَلَ النّاس جَمِيعا. Dice: “quien mate una sola alma cuya inviolabilidad he establecido, es como quien mata a toda la gente”. Y Sus palabras: وَمَنْ أحْياها: “quien deje de matar una sola alma cuya inviolabilidad he establecido, por temor a Mí, y se abstenga de matarla, es como si hubiera preservado la vida de toda la gente”; con ello se refiere a los profetas.

Otros dijeron: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنَمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا: para el muerto, en cuanto al pecado; y وَمَنْ أحيْاها, es decir, la rescató de una perdición, فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا: para el rescatado. ( Mención de quienes dijeron eso ):

Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, que dijo: nos narró Aḥmad, que dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, según lo que se mencionó de Abū Mālik y de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra al-Hamdānī, de ʿAbd Allāh, y de gente de los compañeros del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, acerca de Sus palabras: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنَمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا: “para el muerto”, es decir, en cuanto al pecado; y quien la dé vida, rescatándola de una perdición, es como si hubiera dado vida a toda la gente “para el rescatado”.

Otros dijeron: el sentido de ello es que el asesino del alma cuya muerte está prohibida entrará en el Fuego como entraría si hubiera matado a toda la gente; y quien la dé vida: quien se abstenga de matarla, se habrá salvado de matar a toda la gente. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Wakīʿ, que dijo: nos narró mi padre, de Khaṣīf, de Mujāhid, de Ibn ʿAbbās, que dijo: وَمَنْ أحْياها فَكأنَمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا: “quien se abstenga de matarla, la habrá dado vida”; y quien mate a un alma sin que sea por otra alma, es como si hubiera matado a toda la gente. Dijo: “y quien la haga perecer”.

Me narró al-Ḥārith, que dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, que dijo: nos narró Sufyān, de Khaṣīf, de Mujāhid, que dijo: “quien haga perecer a un alma, es como si hubiera matado a toda la gente; y quien la dé vida y se abstenga de buscarla para matarla, se habrá salvado de matar a toda la gente; y quien la dé vida y se abstenga de buscarla para matarla, se habrá salvado de matar a toda la gente”.

Me narró al-Muthannā, que dijo: nos narró Suwayd b. Naṣr, que dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Sharīk, de Khaṣīf, de Mujāhid: فَكأنَمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا وَمَنْ أحْياها فَكأنَما أحيْا النّاسَ جَمِيعا: “no la mató, y toda la gente quedó a salvo de él: no mató a nadie”.

Me narró al-Muthannā, que dijo: nos narró Suwayd, que dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de al-Awzāʿī, que dijo: nos informó ʿAbda b. Abī Lubāba, que dijo: pregunté a Mujāhid —o le oí ser preguntado— acerca de Sus palabras: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنَمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “si matara a toda la gente, su retribución sería el Infierno, permaneciendo en él eternamente; y la ira de Dios sobre él, y Su maldición, y le ha preparado un castigo inmenso”.

Me narró al-Muthannā, que dijo: nos narró Suwayd, que dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Ibn Jurayj —en lectura—, de al-Aʿraj, de Mujāhid acerca de Sus palabras: فَكأنَما قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “quien mata deliberadamente al alma creyente: Dios ha hecho que su retribución sea el Infierno; y la ira de Dios sobre él, y Su maldición, y le ha preparado un castigo inmenso”. Dice: “si matara a toda la gente, no se le aumentaría más que un castigo como ese”. Dijo Ibn Jurayj: dijo Mujāhid: وَمَنْ أحْياها فَكأنَما أحيْا النّاسَ جَمِيعا: “quien no mate a nadie, la gente queda en reposo de él”.

Nos narró Sufyān, que dijo: nos narró Yaḥyā b. Yamān, de Sufyān, de Khaṣīf, de Mujāhid, que dijo: “hizo perecer a un alma”.

Nos narró Sufyān, que dijo: nos narró Yaḥyā b. Yamān, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, que dijo: “en cuanto al pecado”.

Nos narró Ibn Ḥumayd, que dijo: nos narró Jarīr, de Layth, de Mujāhid: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا; y Sus palabras: وَمَنْ يَقْتُلْ مُؤْمِنا مُتَعَمّدا فَجَزَاؤُهُ جَهَنّمُ. Dijo: “va al Infierno por matar al creyente, como si hubiera matado a toda la gente y por ello fuera al Infierno”.

Me narró al-Muthannā, que dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, que dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: مِنْ أجْلِ ذَلِكَ كَتَبْنا على بَنِي إسْرَائِيلَ أنّهُ مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنَما قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “es tal como dijo”. Y dijo: وَمَنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا: “darle vida es no matar un alma cuya muerte Dios ha prohibido; ese es quien ha dado vida a toda la gente”, es decir, que quien prohíbe para sí matar a esa alma salvo con derecho, la gente toda vive a salvo de él.

Nos narró Ibn Ḥumayd, que dijo: nos narró Ḥakkām, de ʿAnbasa, de al-ʿAlāʾ b. ʿAbd al-Karīm, de Mujāhid: وَمَنْ أحيْاها. Dijo: “quien la declare inviolable y no la mate”.

Nos narró Ibn Wakīʿ, que dijo: nos narró mi padre, de al-ʿAlāʾ, que dijo: oí a Mujāhid decir: مَنْ أحْياها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “quien se abstenga de matarla, la habrá dado vida”.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, que dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, que dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: فَكأنمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “es como la que está en النساء: وَمَنْ يَقْتُلْ مُؤْمِنا مُتَعَمّدا فَجَزَاؤُهُ جَهَنّمُ, en cuanto a su retribución”.

Me narró al-Muthannā, que dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa, que dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: فَكأنمَا قَتَل النّاسَ جَمِيعا: “como la que está en la sura النساء: وَمَنْ يَقْتُلْ مُؤمِنا مُتَعَمّدا, en cuanto a su retribución”; y quien la dé vida y no mate a nadie, la gente vive a salvo de él.

Nos narró Hannād, que dijo: nos narró Abū Muʿāwiya, de al-ʿAlāʾ b. ʿAbd al-Karīm, de Mujāhid acerca de Sus palabras: وَمَنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Dijo: se volvió hacia sus contertulios y dijo: “es esto y esto”.

Otros dijeron: el sentido de ello es: quien mate a un alma sin que sea por otra alma o por corrupción en la tierra, es como si hubiera matado a toda la gente, porque se le hace obligatorio, por ello, el qiṣāṣ y la ejecución por su homicidio, como se le haría obligatorio de ejecución y qiṣāṣ si hubiera matado a toda la gente. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus, que dijo: nos informó Ibn Wahb, que dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Sus palabras: مِنْ أجْلِ ذَلِكَ كَتَبْنا على بَنِي إسْرَائِيلَ أنّهُ مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ فَكأنمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “se le hace obligatorio, en cuanto a la muerte, como si hubiera matado a toda la gente”. Dijo: “mi padre solía decir eso”.

Otros dijeron: el sentido de Sus palabras: وَمَنْ أحيْاها: quien perdone a aquel contra quien se ha hecho obligatorio el qiṣāṣ, y no lo mate. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus, que dijo: nos informó Ibn Wahb, que dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Sus palabras: وَمنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا: “quien le dé vida, Dios —poderoso y majestuoso— le dará una recompensa como si hubiera dado vida a toda la gente: le dio vida al no matarlo y al perdonarlo”. Dijo: “y ese es el walī del asesinado; y el propio asesinado lo perdona antes de morir”. Dijo: “mi padre solía decir eso”.

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, que dijo: nos narró Muʾammal, que dijo: nos narró Sufyān, de Yūsn, de al-Ḥasan acerca de Sus palabras: وَمَنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيَعا. Dijo: “quien perdone”.

Nos narró Sufyān, que dijo: nos narró ʿAbd al-Aʿlā, de Yūnus, de al-Ḥasan: وَمَنْ أحيْاها فَكأنّمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “a quien le fue muerto un pariente cercano y perdonó su sangre”.

Nos narró Ibn Wakīʿ, que dijo: nos narró Yaḥyā b. Yamān, de Sufyān, de Yūnus, de al-Ḥasan: وَمَنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “el perdón después de tener poder”.

Otros dijeron: el sentido de Sus palabras: وَمَنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا: quien la salve de ahogarse o de quemarse. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, que dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid: وَمَنْ أحيْاها فَكأنَما أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “quien la salve de ahogamiento, o de incendio, o de una perdición”.

Nos narró Ibn Wakīʿ, que dijo: nos narró mi padre; y nos narró Hannād, que dijo: nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid: وَمَنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسع جَمِيعا. Dijo: “de ahogamiento, o incendio, o derrumbe”.

Me narró al-Ḥurth, que dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, que dijo: nos narró Isrāʾīl, de Khaṣīf, de Mujāhid: وَمَنْ أحيْاها. Dijo: “la salvó”. Y al-Ḍaḥḥāk dijo al respecto:

Nos narró Ibn Wakīʿ, que dijo: nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de Abū ʿĀmir, de al-Ḍaḥḥāk, que dijo: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ: “quien se atreva a aterrorizar o no se abstenga”.

Se me transmitió de al-Ḥusayn, que dijo: oí a Abū Muʿādh, que dijo: me narró ʿUbayd b. Sulaymān, que dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Sus palabras: فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا: “si no lo hubiera matado, habría dado vida a la gente; no habría considerado lícito lo prohibido”. Y Qatāda y al-Ḥasan dijeron al respecto:

Nos narró Ibn Wakīʿ, que dijo: nos narró ʿAbd al-Aʿlā, de Yūnus, de al-Ḥasan: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ أوْ فَسادٍ فِي الأرْضِ. Dijo: “eso es enorme”.

Nos narró Bishr, que dijo: nos narró Yazīd, que dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda acerca de Sus palabras: مِنْ أجْلِ ذَلِكَ كَتَبْنا على بَنِي إسْرَائِيلَ أنّهُ مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ . . . la aleya: quien la mate sin que sea por otra alma ni por corrupción que ella haya corrompido, es como si hubiera matado a toda la gente; y quien la dé vida, es como si hubiera dado vida a toda la gente. Enorme —por Dios— es su recompensa, y enorme es su carga: así que dale vida, hijo de Adán, con tu riqueza; y dale vida con tu perdón, si puedes; y no hay fuerza sino en Dios. Y no sabemos que sea lícito derramar la sangre de un hombre musulmán de los أهل de esta qibla sino por una de tres: un hombre que apostata tras su islam, y sobre él recae la muerte; o que comete fornicación tras haber estado en iḥṣān, y sobre él recae la lapidación; o que mata deliberadamente, y sobre él recae el talión.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, que dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, que dijo: nos informó Maʿmar, que dijo: Qatāda recitó: مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسٍ فَكأنمَا قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا وَمَنْ أحْيها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “enorme —por Dios— es su recompensa, y enorme —por Dios— es su carga”.

Me narró al-Muthannā, que dijo: nos narró Suwayd b. Naṣr, que dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Salām b. Miskīn, que dijo: me narró Sulaymān b. ʿAlī al-Rabʿī, que dijo: dije a al-Ḥasan: مِنْ أجْلِ ذَلِكَ كَتَبْنا على بَنِي إسْرَائِيلَ أنّهُ مَنْ قَتَلَ نَفْسا بِغَيْرِ نَفْسً . . . la aleya: ¿es para nosotros, Abū Saʿīd, como lo fue para los Hijos de Israel? Dijo: “sí, por Aquel fuera del cual no hay divinidad: como lo fue para los Hijos de Israel; y Dios no hizo que la sangre de los Hijos de Israel fuera más noble ante Él que nuestra sangre”.

Me narró al-Muthannā, que dijo: nos narró Suwayd b. Naṣr, que dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Saʿīd b. Zayd, que dijo: oí a Khālid Abū al-Faḍl, que dijo: oí a al-Ḥasan recitar esta aleya: فَطَوّعَتْ لَهُ نَفْسُهُ قَتْلَ أخِيهِ . . . hasta Sus palabras: وَمَنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Luego dijo: “Dios ha magnificado —como oís— la carga, y ha incitado —como oís— a la recompensa. Si piensas, hijo de Adán, que aunque mataras a toda la gente tendrías, por tus obras, algo con lo que librarte del Fuego: por Dios, tu alma te ha mentido, y el demonio te ha mentido”.

Nos narró Hannād, que dijo: nos narró Ibn Fuḍayl, de ʿĀṣim, de al-Ḥasan acerca de Sus palabras: فَكأنَما قَتَلَ النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “en carga”; y وَمَنْ أحيْاها فَكأنّمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا. Dijo: “en recompensa”.

Y el más correcto de estos dichos, a mi juicio, es el de quien dijo: su interpretación es que quien mate a un alma creyente sin que sea por otra alma que ella haya matado y por la cual merezca el talión y la muerte en represalia, o sin que sea por corrupción en la tierra —por hacer la guerra a Dios y a Su Mensajero y la guerra a los creyentes en ella—, es como si hubiera matado a toda la gente en cuanto a lo que se hace merecedor de la enorme pena de Dios —glorificado sea—, tal como su Señor ha amenazado a quien lo hace con Sus palabras: وَمَنْ يَقْتُلْ مُؤْمِنا مُتَعَمّدا فَجَزَاؤُهُ جَهَنّمُ خالِدا فِيها وَغَضِبَ اللّهُ عَلَيْهِ وَلَعَنَهُ وأعَدّ لَهُ عَذَابا عَظِيما.

En cuanto a Sus palabras: وَمَنْ أحيْاها فَكأنمَا أحيْا النّاسَ جَمِيعا, la interpretación más adecuada es la de quien dijo: quien se prohíba a sí mismo matar a quien Dios —exaltado sea Su recuerdo— ha prohibido matar, y no se adelante a matarlo, la gente vive a salvo de él por estar a salvo de su mano; y eso es darle vida. Y esto es análogo a la noticia de Dios —exaltado sea Su recuerdo— acerca de quien disputó con Abraham sobre su Señor, cuando Abraham le dijo: “Mi Señor es Quien da vida y da muerte”, y él dijo: “yo doy vida y doy muerte”. El sentido del incrédulo en su dicho “yo doy vida y doy muerte” era: “dejo con vida a quien tengo poder de matar”; y en su dicho “y doy muerte”: “mato a quien mato”. Así también el sentido de “dar vida” en Sus palabras: وَمَنْ أحْياها: quien haga que la gente esté a salvo de que él los mate —salvo en aquello en que Dios ha permitido matar a algunos de ellos—, es como si hubiera dado vida a toda la gente.

Y dijimos que esta es la interpretación más adecuada de la aleya porque no hay alma cuya muerte, en el beneficio inmediato, haga las veces de la muerte de todas las almas, ni cuya vida haga las veces de la vida de todas las almas en el beneficio inmediato. Así se supo que el sentido de “dar vida” es: la salvaguarda de todas las almas frente a él; pues quien no se adelanta contra una sola alma, todas las almas están a salvo de él. Y que la única de ellas cuya muerte hace las veces de la muerte de todas es únicamente en cuanto a la carga, porque no hay alma de los hijos de Adán cuya pérdida haga las veces de la pérdida de todas, aunque la pérdida de algunas sea un daño más general que la pérdida de otras.

القول في تأويل قوله تعالى : ولَقَدْ جاءَتْهُمْ رُسُلُنا بالبَيّناتِ ثُمّ إنّ كَثِيرا مِنْهُمْ بَعْدَ ذَلِكَ في الأرْضِ لَمُسْرِفُونَ .

Esto es un juramento de Dios —glorificado sea— con el que juró: que Sus mensajeros —las bendiciones de Dios sean sobre ellos— han venido a los Hijos de Israel, aquellos cuyas historias Dios relató y cuya noticia mencionó en las aleyas precedentes, desde Sus palabras: يا أيّها الّذِينَ آمَنُوا اذْكُرُوا نِعْمَةَ اللّهِ عَلَيْكُمْ إذْ هَمّ قَوْمٌ أنْ يَبْسُطُوا إلَيْكُمْ أيْدِيَهُمْ hasta este lugar. Con las “pruebas claras” quiere decir: con las aleyas manifiestas y los argumentos evidentes sobre la veracidad de aquello con lo que fueron enviados a ellos y la autenticidad de aquello a lo que los llamaron: creer en ellos y cumplir las obligaciones de Dios sobre ellos. Dice Dios —exaltado sea Su recuerdo—: ثُمّ إنّ كَثِيرا مِنْهُمْ بَعْدَ ذَلِكَ فِي الأرْضِ لَمُسْرِفُونَ: es decir, que muchos de los Hijos de Israel —y la hāʾ y la mīm en Sus palabras: مِنْهُمْ remiten a los Hijos de Israel; y así también en Sus palabras: وَلَقَدْ جارَتْهُمْ بعد ذلك, es decir, después de la venida de los mensajeros de Dios con las pruebas claras— en la tierra son ciertamente transgresores. لمُسْرِفُونَ quiere decir: que en la tierra obran con desobediencias a Dios, contravienen la orden y la prohibición de Dios, y se oponen a Dios y a Sus mensajeros, siguiendo sus pasiones y discrepando de sus profetas; y ese fue su exceso en la tierra.

NOTAS (árabe, diccionario): {}

Notas y Referencias

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