La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:18] Dicen judíos y cristianos: "Somos hijos de Dios y sus predilectos". Diles: "Si así fuera, ¿por qué los castigará por los pecados que cometen? No son sino como el resto de la humanidad, seres creados por Él. Dios perdona a quien quiere y castiga a quien quiere. A Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, y todo lo que existe entre ambos, y ante Él compareceremos [para que nos juzgue por nuestras acciones]".
Tafsir de At-Tabari
{Y dijeron los judíos y los cristianos: «Nosotros somos los hijos de Dios y Sus amados». Di: «¿Por qué, entonces, os castiga por vuestros pecados?». Antes bien, sois seres humanos de entre los que Él ha creado. Perdona a quien quiere y castiga a quien quiere. Y de Dios es el dominio de los cielos y de la tierra y de lo que hay entre ambos; y hacia Él es el retorno} (18)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ Y dijeron los judíos y los cristianos: «Nosotros somos los hijos de Dios y Sus amados». Di: «¿Por qué, entonces, os castiga por vuestros pecados?». Antes bien, sois seres humanos de entre los que Él ha creado. Perdona a quien quiere y castiga a quien quiere. Y de Dios es el dominio de los cielos y de la tierra y de lo que hay entre ambos; y hacia Él es el retorno }
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Esto es una noticia de Dios —glorificado y exaltado sea— acerca de un grupo de judíos y cristianos: que dijeron estas palabras. Y se ha transmitido de Ibn ʿAbbās la identificación de quienes dijeron eso entre los judíos.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Yūnus ibn Bukayr, de Muḥammad ibn Isḥāq,
dijo:
me narró Muḥammad ibn Abī Muḥammad, liberto de Zayd ibn Thābit,
dijo:
me narró Saʿīd ibn Jubayr, o ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Acudieron al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— Nuʿmān ibn Aḍāʾ, y Baḥrī ibn ʿAmr, y Shaʾs ibn ʿAdī; le hablaron, y el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— les habló y los llamó a Dios y les advirtió de Su castigo.
Entonces dijeron:
«¿De qué nos amedrentas, Muḥammad? Nosotros, por Dios, somos los hijos de Dios y Sus amados, como dicen los cristianos».
Entonces Dios —glorificado y exaltado sea— hizo descender acerca de ellos:
Y dijeron los judíos y los cristianos: «Nosotros somos los hijos de Dios y Sus amados»... hasta el final de la aleya.
Y al-Suddī solía decir acerca de ello lo siguiente:
Me narró Muḥammad ibn al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad ibn Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{Y dijeron los judíos y los cristianos: «Nosotros somos los hijos de Dios y Sus amados»}. En cuanto a «los hijos de Dios», dijeron: «Dios reveló a Israel que un hijo de entre tus descendientes los hará entrar en el Fuego, y permanecerán en él cuarenta días, hasta que los purifique y consuma sus faltas; luego un pregonero proclamará: “Sacad a todo circuncidado de la descendencia de Israel”, y serán sacados».
Y eso es Su dicho:
{No nos tocará el Fuego sino por días contados}. En cuanto a los cristianos, un grupo de ellos dijo al Mesías:
«Hijo de Dios».
Y los árabes, cuando se jactan, pueden expresar la noticia como si procediera del conjunto, aunque aquello de lo que se jactan sea obra de uno solo de ellos. Así dicen:
«Nosotros somos los generosos, los nobles», cuando el generoso entre ellos es uno solo, y no el que habla es quien realizó tal acción; como dijo Jarīr:
«Nadsnā Abā Mandūsa al-qayna bi-l-qanā ***wa-mā Radamun min jāri Baybata nāqiʿu»
Dijo:
«nadsnā»,
cuando en realidad el que “nadsa” fue un hombre del pueblo de Jarīr, distinto de él; pero expresó la noticia como noticia de un grupo del cual él es uno. Así, pues, informó Dios —poderoso es Su recuerdo— acerca de los cristianos: que dijeron eso de esta manera, si Dios quiere.
Y Su dicho:
{y Sus amados} —y es el plural de ḥabīb—.
Dios dice a Su Profeta Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
Di a esos mentirosos que inventan contra su Señor: «¿Por qué, entonces, os castiga vuestro Señor?».
Es decir: ¿por qué razón os castiga vuestro Señor por vuestros pecados, si el asunto fuera como pretendéis: que sois Sus hijos y Sus amados? Pues el amado no castiga a su amado; y vosotros reconocéis que Él os castigará.
Y ello porque los judíos dijeron:
«Dios nos castigará cuarenta días, el número de días en que adoramos al becerro; luego nos sacará a todos de él».
Entonces Dios dijo a Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
Diles: «Si sois, como decís, los hijos de Dios y Sus amados, ¿por qué os castiga por vuestros pecados?».
Con ello —poderoso es Su recuerdo— les hace saber que son gente de calumnia y mentira contra Dios —glorificado y exaltado sea—.
القول في تأويل قوله تعالى :
بَلْ أنْتُمْ بَشَرٌ مِمّنْ خَلَقَ يَغْفِرُ لِمَنْ يَشاءُ وَيُعَذّبُ مَنْ يشاءُ .
Dice —glorificado sea Su elogio— a Su Profeta Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
Diles: No es el asunto como pretendéis: que sois los hijos de Dios y Sus amados; antes bien, sois seres humanos de entre los que Él ha creado.
Es decir: creados de los hijos de Adán; Dios os creó como al resto de los hijos de Adán. Si obraseis bien, seríais retribuidos por vuestro bien, como el resto de los hijos de Adán son retribuidos por su bien; y si obraseis mal, seríais retribuidos por vuestro mal, como otros son retribuidos por él. No tenéis ante Dios sino lo que tienen los demás de Sus criaturas.
Pues Él perdona a quien quiere, de entre la gente que cree en Él, sus pecados: los pasa por alto por Su favor y los cubre con Su misericordia, y no lo castiga por ellos. Ya hemos expuesto el sentido del perdón en otro lugar, con sus pruebas, y eso hace innecesario repetirlo aquí.
Y {castiga a quien quiere}: es decir, obra con justicia respecto de quien quiere de Sus criaturas, y lo sanciona por sus pecados, y lo avergüenza por ellos ante la vista de los testigos, sin cubrirlos para él. Esto, por parte de Dios —poderoso y majestuoso—, es una amenaza para esos judíos y cristianos que se apoyan en la posición de sus antepasados escogidos ante Dios: aquellos a quienes Dios favoreció por su obediencia a Él y por evitar Su desobediencia, por su prontitud hacia Su complacencia y su paciencia ante lo que les sobrevino en ello.
Les dice:
No os dejéis engañar por el lugar que aquellos ocupan ante Mí y por sus rangos junto a Mí; pues ellos solo alcanzaron de Mí lo que alcanzaron por la obediencia a Mí y por preferir Mi complacencia a sus inclinaciones, no por meros deseos. Esforzaos, pues, en obedecerme; volveos a Mi mandato; absteneos de aquello que os he prohibido. Yo solo perdono los pecados de quien quiero perdonar, de entre la gente de Mi obediencia, y castigo a quien quiero castigar, de entre la gente de Mi desobediencia; no a quien la cercanía de sus padres a Mí le haya aproximado, mientras él es Mi enemigo y se opone a Mi orden y a Mi prohibición.
Y al-Suddī solía decir acerca de ello lo siguiente:
Nos narró Muḥammad ibn al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad ibn Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
Su dicho: {Perdona a quien quiere y castiga a quien quiere} significa: guía, de entre vosotros, a quien quiere en esta vida y lo perdona; y hace morir, de entre vosotros, a quien quiere sobre su incredulidad y lo castiga.
القول في تأويل قوله تعالى :
ولِلّهِ مُلْكُ السّمَواتِ والأرْضه وَما بَيْنَهُما وإلَيْهِ المَصِيرُ .
Dice:
A Dios pertenece la administración de lo que hay en los cielos y lo que hay en la tierra y lo que hay entre ambos, y su disposición; en Su mano está su asunto; Suyo es su dominio. Lo dispone como quiere y lo gobierna como le place; no tiene asociado en nada de ello, y nadie comparte con Él dominio alguno.
Sabed, pues, vosotros que decís:
«Somos los hijos de Dios y Sus amados», que si os castiga por vuestros pecados, no tendréis quien os lo impida ni quien lo rechace de vosotros; porque no hay parentesco entre nadie y Él que le lleve a favorecerlo por tal causa, ni nadie tiene en nada participación ni retorno.
Temed, pues, vosotros que inventáis, Su castigo sobre vosotros por vuestros pecados, después de vuestro retorno a Él; y no os dejéis engañar por los deseos y por las excelencias de los padres y antepasados.
Notas y Referencias
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