5

La Mesa Servida

المائدة Al-Ma'idah
Aya 13

Versículo (Español)

[5:13] Pero por haber violado el pacto los maldije y sus corazones se volvieron insensibles y duros. [Por eso] tergiversan el sentido de las palabras [de la Tora] sacándolas de contexto, y dejan de lado parte de lo que les fue mencionado [en ella]. Descubrirás que la mayoría de ellos, salvo unos pocos, traicionan [a la gente]; pero tu discúlpalos y sé tolerante con ellos, porque Dios ama a los que hacen el bien.

Tafsir de At-Tabari

{فَبِمَا نَقۡضِهِم مِّيثَٰقَهُمۡ لَعَنَّـٰهُمۡ وَجَعَلۡنَا قُلُوبَهُمۡ قَٰسِيَةٗۖ يُحَرِّفُونَ ٱلۡكَلِمَ عَن مَّوَاضِعِهِۦ وَنَسُواْ حَظّٗا مِّمَّا ذُكِّرُواْ بِهِۦۚ وَلَا تَزَالُ تَطَّلِعُ عَلَىٰ خَآئِنَةٖ مِّنۡهُمۡ إِلَّا قَلِيلٗا مِّنۡهُمۡۖ فَٱعۡفُ عَنۡهُمۡ وَٱصۡفَحۡۚ إِنَّ ٱللَّهَ يُحِبُّ ٱلۡمُحۡسِنِينَ} (13) القول في تأويل قوله تعالى :

{ فَبِمَا نَقْضِهِم مّيثَاقَهُمْ لَعنّاهُمْ وَجَعَلْنَا قُلُوبَهُمْ قَاسِيَةً يُحَرّفُونَ الْكَلِمَ عَن مّوَاضِعِهِ وَنَسُواْ حَظّا مّمّا ذُكِرُواْ بِهِ وَلاَ تَزَالُ تَطّلِعُ عَلَىَ خَآئِنَةٍ مّنْهُمْ إِلاّ قَلِيلاً مّنْهُمُ فَاعْفُ عَنْهُمْ وَاصْفَحْ إِنّ اللّهَ يُحِبّ الْمُحْسِنِينَ } . .

Dice —glorificado sea— a Su Profeta Muḥammad, صلى الله عليه وسلم: ¡Oh Muḥammad! No te asombres de estos judíos que se dispusieron a extender sus manos contra ti y contra tus compañeros, y quebrantaron el pacto que había entre tú y ellos, por traición de su parte contra ti y contra tus compañeros; pues eso forma parte de sus costumbres y de las costumbres de sus antepasados. Y de ello está que Yo tomé el pacto de sus antepasados en tiempos de Moisés, صلى الله عليه وسلم, para que Me obedecieran, y envié de entre ellos a doce jefes, escogidos de entre todos, para que reconocieran las noticias de los gigantes; y les prometí la victoria sobre ellos, y que les haría heredar su tierra, sus moradas y sus bienes, después de haberles mostrado ejemplos y signos al anegar a Faraón y a su pueblo en el mar, al hender el mar para ellos, y el resto de las lecciones que os mostré. Pero quebrantaron su pacto, aquel por el que se habían comprometido conmigo, y violaron Mi alianza; así que los maldije por quebrantar su pacto. Si eso fue obra de sus mejores, pese a los favores que tenían de Mi parte, no consideréis extraño algo semejante en la conducta de sus más viles. En el discurso hay una elipsis, bastando la indicación de lo manifiesto para señalarla; y ello es que el sentido del discurso es: «Quien de vosotros descrea después de eso, se habrá extraviado del camino recto; entonces quebrantaron el pacto, y los maldije»; es decir: «por cuanto quebrantaron su pacto, los maldije». Se contentó, pues, con Su dicho: فَبِما نَقْضِهِمْ مِيثاقَهُمْ, omitiendo la mención de «entonces quebrantaron». Y con Su dicho —glorificado sea—: فَبِما نَقْضِهِمْ مِيثَاقَهُمْ, quiere decir: «por su quebrantamiento de su pacto», tal como dijo Qatāda.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: فَبِما نَقْضِهِمْ مِيثاقَهُمْ لَعَنّاهُمْ, dice: «por su quebrantamiento de su pacto los maldijimos».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, dijo: dijo Ibn ʿAbbās: فَبما نَقْضِهِمْ مِيثاقَهُمْ, dijo: «es un pacto que Dios tomó de la gente de la Torá, y lo quebrantaron».

Ya hemos mencionado el sentido de la maldición en otro lugar distinto de este. Y la hā’ y la mīm de Su dicho: فَبِما نَقْضِهِمْ, remiten a la mención previa de los Hijos de Israel.

El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—: وجَعَلْنا قُلُوبَهُمْ قاسِيَةً.

Los recitadores discreparon en la lectura de ello. La mayoría de los recitadores de la gente de Medina, y algunos de La Meca, Baṣra y Kūfa, lo leyeron: قاسِيَةً, con alif, según el patrón فاعلة, derivado de la dureza del corazón, a partir del dicho: «se endureció su corazón», «él se endurece» y «es duro»; y eso cuando se vuelve áspero, severo, y llega a ser seco y rígido, como dijo el rajaz:

*** وَقَدْ قَسَوْتُ وَقَسَتْ لِدَاتي ***

Así, el sentido del discurso según esta lectura es: «Maldijimos a quienes quebrantaron Mi alianza y no cumplieron Mi pacto de entre los Hijos de Israel, por haber quebrantado el pacto con el que se comprometieron conmigo; e hicimos sus corazones duros, ásperos y secos frente a la fe en Mí y a la concesión del éxito para obedecerme, despojados de compasión y misericordia». Y la mayoría de los recitadores de Kūfa lo leyó: «وَجَعَلْنا قُلُوبَهُمْ قَسِيةً».

Luego, quienes lo leyeron así discreparon en su interpretación. Algunos dijeron: su sentido es el de la dureza, pues فعيلة en la censura es más enfática que فاعلة; por eso preferimos leerla قسيّة en lugar de قاسية.

Otros de ellos dijeron: más bien el sentido de «قسية» es distinto del de la dureza; «قسية» en este lugar son los corazones cuya fe en Dios no es pura, sino que su fe se mezcla con incredulidad, como los dírhams «qasiya», que son aquellos cuya plata está mezclada con adulteración de cobre, plomo u otra cosa; como dijo Abū Zurabīd al-Ṭā’ī:

لَهَا صَوَاهِلُ في صُمّ السّلامِ كمَا ***صاحَ القَسِيّاتُ في أيدِي الصّيارِيفِ

Con ello describe el golpe de las azadas de quienes cavaron la tumba de ʿUṯmān sobre las rocas, que son «al-salām».

La lectura que me resulta más agradable en esto es la de quien leyó: «وَجَعَلْنا قُلُوبَهُمْ قَسِيّةً», según el patrón فعلية, porque es más enfática en la censura del pueblo que «قاسية».

Y la interpretación más correcta de las dos es la de quien la interpretó como فعيلة derivada de la dureza, como se dice: «alma zakiyya y zākiya», y «mujer šāhida y šahīda»; porque Dios —glorificado sea— describió al pueblo por quebrantar su pacto y por su incredulidad en él, y no los describió con nada de fe; por tanto, no corresponde que sus corazones se describan como si su fe estuviera mezclada con incredulidad, como los dírhams «qasiya» cuya plata está mezclada con adulteración.

El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—: يُحَرّفُونَ الكَلِمَ عَنْ مَوَاضِعِهِ.

Dice —poderoso es Su recuerdo—: hicimos los corazones de estos que quebrantaron Nuestros pactos de entre los Hijos de Israel «qasiya», despojados del bien, apartados del éxito; así no creen ni se guían. Por haber Dios —poderoso y majestuoso— arrancado de sus corazones el éxito y la fe, tergiversan la palabra de su Señor que Él hizo descender sobre su profeta Moisés, صلى الله عليه وسلم, que es la Torá: la alteran, y escriben con sus manos algo distinto de lo que Dios —glorificado y exaltado— hizo descender sobre su profeta, y dicen a la gente ignorante: «Esto es la palabra de Dios que Él hizo descender sobre Moisés, صلى الله عليه وسلم, y la Torá que le reveló». Esto es propio de las generaciones que vinieron después de Moisés de entre los judíos, algunos de los cuales alcanzaron la época de nuestro Profeta Muḥammad, صلى الله عليه وسلم; pero Dios —poderoso es Su recuerdo— los incluyó en el conjunto de aquellos sobre los que comenzó la noticia, de entre quienes alcanzaron a Moisés, pues eran de sus hijos y seguían su senda en mentir contra Dios, calumniarlo y quebrantar los pactos que Él les tomó en la Torá. Como:

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: يُحَرّفُونَ الكَلِمَ عَنْ مَوَاضِعِهِ, es decir: los límites de Dios en la Torá; y dicen: «Si Muḥammad os ordena lo que vosotros seguís, aceptadlo; y si os contradice, guardaos».

El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—: وَنَسُوا حَظّا مِمّا ذُكّرُوا بِهِ.

Quiere decir —Exaltado sea Su mención— con Su dicho: وَنَسُوا حَظّا: «dejaron un porción», y es como Su dicho: نَسُوا اللّهَ فَنَسِيَهُمْ, es decir: dejaron la orden de Dios, y Dios los dejó. Ya ha pasado la aclaración de ello con sus testimonios en otro lugar distinto de este, y eso me dispensa de repetirlo.

Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: وَنَسُوا حَظّا مِمّا ذُكّرُوا بِهِ, dice: «dejaron una porción».

Me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, dijo: nos narró Mubārak b. Faḍāla, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: وَنَسُوا حَظّا مِمّا ذُكّرُوا بِهِ, dijo: «abandonaron los vínculos de su religión y las obligaciones de Dios —glorificado sea— sin las cuales no se aceptan las obras».

El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—: وَلا تَزَالُ تَطّلِعُ على خائِنَةٍ مِنْهُمْ إلاّ قَلِيلاً مِنْهُمْ.

Dice —bendito y exaltado sea— a Su Profeta Muḥammad, صلى الله عليه وسلم: y no cesarás, ¡oh Muḥammad!, de descubrir en los judíos —de quienes te informé acerca de su quebrantamiento de Mi pacto y su violación de Mi alianza, pese a los favores que tenían de Mi parte y Mi gracia sobre ellos— algo semejante de traición y perfidia, salvo a unos pocos de ellos. Y «al-ḫā’ina» en este lugar significa: la traición; es un nombre puesto en lugar del maṣdar, como se dijo «ḫāṭi’a» por «ḫaṭī’a», y «qā’ila» por «qaylūla».

Y Su dicho: إلاّ قَلِيلاً مِنْهُمْ es una excepción referida a la hā’ y la mīm de Su dicho: على خائِنَةٍ مِنْهُمْ.

Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: ولاَ تَزَالُ تَطّلِعُ على خائنَةٍ مِنْهُمْ, dijo: «sobre traición, mentira y libertinaje».

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de la palabra de Dios: وَلا تَزَالُ تَطّلِعُ على خائِنَةٍ مِنْهُمْ, dijo: «son judíos como aquello que tramaron contra el Profeta, صلى الله عليه وسلم, el día que entró en su huerto amurallado».

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, con un sentido semejante.

Nos narró al-Qāsim, nos narró al-Ḥusayn, dijo: dijo Ibn Ǧurayǧ: dijeron Muǧāhid y ʿIkrima: Su dicho: وَلا تَزَالُ تَطّلِعُ على خائِنَةٍ مِنْهُمْ, de judíos como aquello que tramaron contra el Profeta, صلى الله عليه وسلم, el día que entró donde ellos.

Y algunos dijeron: el sentido de ello es: «y no cesarás de descubrir a un traidor de entre ellos». Dijo: y los árabes añaden la hā’ al final del masculino, como cuando dicen: «él es una riwāya de poesía», y «un hombre ʿallāma». Y recitó:

حَدّثْتَ نفسَكَ بالوَفاءِ ولم تكُنْ ***للغدْرِ خائنةً مُغِلّ الإصْبَعِ

Dijo «ḫā’ina», estando dirigiéndose a un hombre.

Lo correcto en la interpretación de ello es lo que hemos transmitido de los intérpretes, porque Dios quiso con esta aleya al grupo de los judíos de Banū al-Naḍīr que se propusieron matar al Mensajero de Dios, صلى الله عليه وسلم, y a sus compañeros, cuando el Mensajero de Dios, صلى الله عليه وسلم, acudió a ellos para pedirles ayuda en el pago de la sangre de los dos ʿĀmiríes; y Dios —poderoso es Su recuerdo— le hizo ver lo que habían tramado. Luego —glorificado sea—, tras darle a conocer las noticias de sus primeros y mostrarle la senda de sus antepasados, y que sus últimos siguen la senda de sus primeros en perfidia y traición, para que no le pareciera enorme aquella acción a el Profeta de Dios, صلى الله عليه وسلم, dijo —glorificado sea—: «y no cesarás de descubrir en los judíos traición, perfidia y quebrantamiento de pacto». No quiso decir que no cesaría de descubrir a un hombre de entre ellos como traidor; pues el relato comenzó refiriéndose a su colectividad, cuando se dijo: يا أيّها الّذِينَ آمَنُوا اذْكُرُوا نِعْمَتَ اللّهِ عَلَيْكُمح إذْ هَمّ قَوْمٌ أنْ يَبْسُطُوا إلَيْكُمْ أيْدِيَهُمْ, y luego se dijo: وَلا تَزَالَ تَطّلِعُ على خائِنَةٍ مِنْهُمْ. Así, si el inicio fue acerca del grupo, que el cierre sea acerca del grupo es más apropiado.

El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—: فاعْفُ عَنْهُمْ وَاصْفَحْ إنّ اللّهَ يُحِبّ المُحْسِنينَ.

Esto es una orden de Dios —poderoso es Su recuerdo— a Su Profeta Muḥammad, صلى الله عليه وسلم, de perdonar a este pueblo que se dispuso a extender sus manos contra él de entre los judíos. Dios —glorificado y exaltado— le dice: perdona, ¡oh Muḥammad!, a estos judíos que tramaron lo que tramaron de extender sus manos contra ti y contra tus compañeros para mataros, y pasa por alto su delito dejando de exponerte a su mal; pues Yo amo a quien hace el bien perdonando y pasando por alto a quien le ha hecho mal. Y Qatāda solía decir: esto está abrogado; y decía: lo abrogó la aleya de Barā’a: قاتِلُوا الّذِينَ لا يُؤْمِنُونَ باللّهِ وَلا باليَوْمِ الاَخِرِ... la aleya.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: فاعْفُ عَنْهُمْ وَاصْفَحْ, dijo: la abrogó: قاتِلُوا الّذِينَ لا يُؤْمِنُونَ باللّهِ وَلا باليَوْمِ الاَخِرِ وَلا يُحَرّمونَ ما حَرّمَ اللّهُ وَرَسُولُهُ.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Ḥaǧǧāǧ b. al-Minhal, dijo: nos narró Hammām, de Qatāda: فاعْفُ عَنْهُمْ وَاصْفَحْ إنّ اللّهَ يُحِبّ المُحْسِنينَ. En aquel entonces no se le ordenó combatirlos; así que Dios —poderoso es Su recuerdo— le ordenó perdonarlos y pasar por alto. Luego eso fue abrogado en Barā’a, cuando dijo: قاتِلُوا الّذِينَ لا يُؤْمِنُونَ باللّهِ وَلا باليَوْمِ الاَخِرِ وَلا يُحَرّمونَ ما حَرّمَ اللّهُ وَرَسُولُهُ وَلا يَدِينُونَ دِينَ الحَقّ مِنَ الّذِينَ أُوتُوا الكِتابَ حتى يُعْطُوا الجِزْيَةَ عَنْ يَدٍ وَهُمْ صَاغِرُونَ, y ellos son la Gente del Libro. Entonces Dios —glorificado sea— ordenó a Su Profeta, صلى الله عليه وسلم, combatirlos hasta que se islamizaran o aceptaran la yizya.

Nos narró Sufyān b. Wakīʿ, dijo: nos narró ʿAbda b. Sulaym, dijo: leí a Ibn Abī ʿArūba, de Qatāda, algo semejante.

Lo que dijo Qatāda no es rechazable en cuanto a su posibilidad; sin embargo, lo abrogante sobre lo cual no hay duda, es aquello que niega todos los sentidos contrarios a lo que le precedía. En cuanto a lo que no los niega en su totalidad, no hay modo de saber que sea abrogante sino por una noticia de Dios —glorificado y exaltado— o de Su Mensajero, صلى الله عليه وسلم. Y en Su dicho: قاتِلُوا الّذِينَ لا يُؤْمِنُونَ باللّهِ وَلا باليَوْمِ الاَخِرِ no hay indicio de una orden de negar los sentidos del pasar por alto y del perdonar a los judíos. Y siendo así, y siendo posible —junto con su aceptación de la humillación y su pago de la yizya tras el combate— ordenar perdonarlos por una traición que intentaron o una ruptura que determinaron, mientras no declaren guerra impidiendo el pago de la yizya y se abstengan de los dictámenes obligatorios para ellos, no era obligatorio juzgar que Su dicho: قاتِلُوا الّذِينَ لا يُؤْمِنُونَ باللّهِ وَلا باليَوْمِ الاَخِرِ... la aleya, abroga Su dicho: فاعْفُ عَنْهُمْ وَاصْفَحْ إنّ اللّهَ يُحِبّ المُحْسِنينَ.

Notas y Referencias

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