La Mesa Servida
المائدة Al-Ma'idahVersículo (Español)
[5:1] ¡Oh, creyentes! Cumplan con sus compromisos. Les es lícito comer del ganado excepto lo que esté expresamente prohibido. La caza no está permitida mientras estén consagrados a la peregrinación. Dios legisla lo que Le place [según su sabiduría divina].
Tafsir de At-Tabari
{يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓاْ أَوۡفُواْ بِٱلۡعُقُودِۚ أُحِلَّتۡ لَكُم بَهِيمَةُ ٱلۡأَنۡعَٰمِ إِلَّا مَا يُتۡلَىٰ عَلَيۡكُمۡ غَيۡرَ مُحِلِّي ٱلصَّيۡدِ وَأَنتُمۡ حُرُمٌۗ إِنَّ ٱللَّهَ يَحۡكُمُ مَا يُرِيدُ} (1)
بسم الله الرحمَن الرحيم
La palabra acerca de la interpretación de la palabra de Dios, Altísimo:
{ ¡Oh vosotros que habéis creído! Cumplid los pactos. Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita, sin que hagáis lícita la caza mientras estéis en estado de sacralización. En verdad, Dios juzga lo que quiere }
. .
Con Su dicho —glorificado sea Su elogio—:
¡Oh vosotros que habéis creído!, «cumplid»: es decir, ¡oh vosotros que habéis reconocido la unicidad de Dios y os habéis sometido a Él en la servidumbre, le habéis entregado la divinidad, y habéis creído a Su Mensajero Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— en su profecía y en lo que les trajo de parte de su Señor de las prescripciones de Su religión!
«Cumplid los pactos», es decir: cumplid los compromisos que pactasteis con vuestro Señor y los contratos que concertasteis con Él, por los cuales os impusisteis a vosotros mismos derechos y os obligasteis, para con Dios, a deberes; llevadlos, pues, a término con fidelidad, plenitud y perfección por vuestra parte para con Dios en aquello a lo que os obligó, y para con aquel con quien contratasteis entre vosotros en aquello que os impusisteis a vosotros mismos en su favor; y no los quebrantéis, anulándolos tras haberlos reafirmado.
Los exégetas discreparon acerca de los «pactos» que Dios —glorificado sea Su elogio— ordenó cumplir en esta aleya, tras el consenso de todos ellos en que el sentido de «pactos» es: los compromisos. Unos dijeron: son los acuerdos que la gente de la época de la ignorancia (ŷāhiliyya) concertaba entre sí para el auxilio, el apoyo y la defensa contra quien intentase oprimirlos o les procurase un mal; y ese es el sentido del juramento de alianza (ḥilf) que se comprometían entre ellos.
Se menciona a quienes dijeron eso:
El sentido de «pactos» es «compromisos»:
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me transmitió Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
«Cumplid los pactos», es decir: los compromisos.
Me lo contó Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos transmitió Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos transmitió ʿĪsā, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid, acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—:
«Cumplid los pactos», dijo: los compromisos.
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos transmitió Šibl, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid, lo mismo.
Nos transmitió Sufyān,
dijo:
nos transmitió mi padre, de Sufyān, de un hombre, de Muŷāhid, lo mismo.
Nos transmitió Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos transmitió ʿUbayd Allāh, de Abū Ŷaʿfar al-Rāzī, de al-Rabīʿ b. Anas,
dijo:
nos sentamos junto a Muṭarrif b. al-Šiḫḫīr, y había con él un hombre que les relataba;
y dijo:
«¡Oh vosotros que habéis creído! Cumplid los pactos», dijo: son los compromisos.
Nos transmitió al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió Isḥāq,
dijo:
nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Ŷaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ:
«Cumplid los pactos», dijo: los compromisos.
Nos transmitió Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos transmitió Abū Ḫālid al-Aḥmar, de Ŷuwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk:
«¡Oh vosotros que habéis creído! Cumplid los pactos», dijo: son los compromisos.
Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraŷ,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ
decir:
nos informó ʿUbayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir: «Cumplid los pactos», es decir, los compromisos.
Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq, de Maʿmar,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
«Cumplid los pactos», dijo: los compromisos.
Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī:
«Cumplid los pactos», dijo: son los compromisos.
Me lo contó al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos transmitió ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
oí a al-Ṯawrī decir: «Cumplid los pactos», dijo: los compromisos.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, de Muŷāhid, lo mismo.
Dijo Abū Ŷaʿfar:
«al-ʿuqūd» (los pactos) es plural de «ʿaqd» (pacto), y el origen de «al-ʿaqd» es: atar una cosa con otra, esto es, unirla a ella; como se ata una cuerda con otra cuando se la une apretándola. Se dice de ello: «Fulano concertó entre él y fulano un pacto; él lo concierta». De ello es el dicho de al-Ḥuṭayʾa:
قَوْمٌ إذَا عَقَدُوا عَقْدا لجارِهِمُ ***شَدّوا العِناجَ وشَدّوا فوْقَهُ الكَرَبا
Y eso es cuando se compromete con él en un asunto y lo pacta con él con un compromiso de cumplirle aquello sobre lo que contrató: de seguridad y protección, o de auxilio, o de matrimonio, o de compraventa, o de sociedad, u otros contratos.
Se menciona a quienes dijeron el sentido que hemos mencionado, de quienes lo dijeron, acerca de lo que se pretende con Su dicho:
«Cumplid los pactos».
Nos transmitió Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
«¡Oh vosotros que habéis creído! Cumplid los pactos», es decir, el pacto de la ŷāhiliyya.
Se nos mencionó que el Profeta de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— solía decir:
«Cumplid el pacto de la ŷāhiliyya y no introduzcáis un pacto en el Islam».
Y se nos mencionó que Furāt b. Ḥayyān al-ʿAŷlī preguntó al Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— acerca del juramento de alianza de la ŷāhiliyya, y el Profeta de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
«¿Quizá preguntas por la alianza de Laḫm y Taym Allāh?»
Dijo: sí, ¡oh Profeta de Dios!
Dijo:
«El Islam no hace sino reforzarlo».
Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos transmitió Maʿmar,
de Qatāda:
«Cumplid los pactos», dijo: los pactos de la ŷāhiliyya: la alianza.
Otros dijeron:
Más bien son los compromisos que Dios tomó de Sus siervos mediante la fe en Él y la obediencia a Él en lo que les hizo lícito y les prohibió.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos informó ʿAbd Allāh,
dijo:
me transmitió Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
«Cumplid los pactos», es decir: lo que se hizo lícito, lo que se prohibió, lo que se impuso como obligación, y lo que se delimitó en todo el Corán; no traicionéis ni quebrantéis. Luego endureció eso diciendo:
«Y quienes rompen el pacto de Dios después de haberlo ratificado y cortan lo que Dios ordenó que se uniera...», hasta Su dicho:
«...la mala morada».
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió Abū Ḥuḏayfa,
dijo:
nos transmitió Šibl, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
«Cumplid los pactos»: lo que Dios pactó con los siervos de lo que les hizo lícito y les prohibió.
Otros dijeron:
Más bien son los contratos que la gente concierta entre sí y los que el hombre se impone a sí mismo.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos transmitió Sufyān b. Wakīʿ,
dijo:
me transmitió mi padre, de Mūsā b. ʿUbayda, de su hermano ʿAbd Allāh b. ʿUbayda,
dijo:
Los pactos son cinco: el vínculo de la fe, el vínculo del matrimonio, el vínculo del compromiso, el vínculo de la compraventa y el vínculo de la alianza.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Wakīʿ, de Mūsā b. ʿUbayda, de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī o de su hermano ʿAbd Allāh b. ʿUbayda, algo semejante.
Me lo contó Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: «¡Oh vosotros que habéis creído! Cumplid los pactos», dijo: el pacto del compromiso, el pacto del juramento, el pacto de la alianza, el pacto de la sociedad y el pacto del matrimonio.
Dijo:
Estos pactos son cinco.
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió ʿUtba b. Saʿīd al-Ḥimṣī,
dijo:
nos transmitió ʿAbd al-Raḥmān b. Zayd b. Aslam,
dijo:
nos transmitió mi padre acerca de la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: «¡Oh vosotros que habéis creído! Cumplid los pactos», dijo: los pactos son cinco: el vínculo del matrimonio, el pacto de la sociedad, el pacto del juramento, el vínculo del compromiso y el vínculo de la alianza.
Otros dijeron:
Más bien esta aleya es una orden de Dios —exaltado sea— a la Gente del Libro para que cumpla lo que se tomó de su pacto: obrar conforme a lo que hay en la Torá y el Evangelio respecto a la confirmación de Muḥammad —Dios lo bendiga y le conceda paz— y de lo que les trajo de parte de Dios.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥaŷŷāŷ,
de Ibn Ŷurayŷ:
«Cumplid los pactos», dijo: los compromisos que Dios tomó de la Gente del Libro para que obren conforme a lo que les llegó.
Nos transmitió al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me transmitió al-Layṯ,
dijo:
me transmitió Yūnus,
dijo:
dijo Muḥammad b. Muslim: leí la carta del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— que escribió para ʿAmr b. Ḥazm cuando lo envió a Naŷrān; la carta estaba en poder de Abū Bakr b. Ḥazm. En ella decía:
«Esto es una exposición de Dios y de Su Mensajero: ¡Oh vosotros que habéis creído! Cumplid los pactos».
Y escribió aleyas de ella, hasta llegar a:
«En verdad, Dios es rápido en el cómputo».
Y la opinión más correcta para nosotros en esto es la que dijo Ibn ʿAbbās, y que su sentido es:
Cumplid, ¡oh vosotros que habéis creído!, los pactos de Dios que os impuso y concertó con vosotros, en lo que os hizo lícito y os prohibió, os obligó con Sus prescripciones y os aclaró Sus límites.
Solo dijimos que esto es lo más correcto frente a las demás opiniones porque Dios —poderoso y majestuoso— hizo seguir a ello la exposición de lo que hizo lícito a Sus siervos y les prohibió, y de lo que les impuso de Sus obligaciones; así se supo que Su dicho:
«Cumplid los pactos» es una orden suya a Sus siervos de obrar conforme a lo que les impuso de Sus obligaciones y pactos a continuación de ello, y una prohibición suya de quebrantar lo que concertó con ellos.
Y además, Su dicho:
«Cumplid los pactos» es una orden suya de cumplir todo pacto que Él haya permitido; no es lícito, pues, especificar de ello algo hasta que se establezca una prueba de la especificidad de algo de ello que deba aceptarse. Siendo el asunto como lo hemos descrito, no hay sentido en la palabra de quien orienta esto al significado de ordenar cumplir algunos pactos que Dios ordenó cumplir, excluyendo otros.
En cuanto a Su dicho «cumplid», los árabes tienen en ello dos formas: una es «awfū» a partir del dicho del que dice: «awfaytu li-fulān bi-ʿahdihi» (cumplí a fulano su compromiso) o «ūfī lahu bihi»; y la otra, de su dicho: «wafaytu lahu bi-ʿahdihi» (cumplí para él su compromiso), «afī».
Y el cumplimiento del compromiso es: llevarlo a término conforme a lo que se concertó de sus condiciones lícitas.
La palabra acerca de la interpretación de la palabra de Dios, Altísimo:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños».
Los exégetas discreparon acerca de la «bestia de los rebaños» que Dios —poderoso es Su recuerdo— mencionó en esta aleya que nos hizo lícita.
Unos dijeron:
Son todos los rebaños.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos transmitió Sufyān b. Wakīʿ,
dijo:
nos transmitió ʿAbd al-Aʿlā, de ʿAwf, de al-Ḥasan,
dijo:
La bestia de los rebaños: son los camellos, las vacas y las ovejas.
Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños», dijo: todos los rebaños.
Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Ibn Mufaḍḍal,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños», dijo: todos los rebaños.
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió Isḥāq,
dijo:
nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Ŷaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ b. Anas, acerca de Su dicho:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños», dijo: todos los rebaños.
Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraŷ,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «la bestia de los rebaños»: son los rebaños.
Otros dijeron:
Más bien se quiso decir con Su dicho «Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños»: los fetos de los rebaños que se encuentran en los vientres de sus madres cuando estas son degolladas o sacrificadas, estando muertos.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me lo contó al-Ḥāriṯ b. Muḥammad,
dijo:
nos transmitió ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
nos transmitió ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
nos informó Abū ʿAbd al-Raḥmān al-Fazārī, de ʿAṭiyya al-ʿAwfī,
de Ibn ʿUmar, acerca de Su dicho:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños», dijo: lo que hay en sus vientres.
Dijo:
Le dije: si sale muerto, ¿lo como?
Dijo:
Sí.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Yaḥyā b. Zakariyyā, de Idrīs al-Awdī, de ʿAṭiyya, de Ibn ʿUmar, algo semejante, y añadió:
Dijo:
Sí; es como su pulmón y su hígado.
Nos transmitieron Ibn Ḥumayd e Ibn Wakīʿ,
dijeron:
nos transmitió Ŷarīr, de Qābūs, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
El feto de la bestia de los rebaños: comedlo.
Nos transmitió Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos transmitió mi padre, de Misʿar y Sufyān, de Qābūs, de su padre,
de Ibn ʿAbbās:
que se sacrificó una vaca y se halló en su vientre un feto; Ibn ʿAbbās tomó al feto por la cola y dijo:
Esto es de la bestia de los rebaños que se os ha hecho lícita.
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió Ibn Yamān, de Sufyān, de Qābūs, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Es de la bestia de los rebaños.
Nos transmitió Ibn Baššār,
dijo:
nos transmitieron Abū ʿĀṣim y Muʾammal,
dijeron:
nos transmitió Sufyān, de Qābūs, de su padre,
dijo:
Degollamos una vaca y, he aquí que en su vientre había un feto; preguntamos a Ibn ʿAbbās y dijo:
Esta es la bestia de los rebaños.
Y la opinión más correcta de las dos en esto es la de quien dijo:
Se quiso decir con Su dicho «Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños»: todos los rebaños, sus fetos, sus crías y sus adultos; porque los árabes no rehúsan llamar a todo ello «bestia» y «bestias», y Dios no especificó de ello algo excluyendo otra cosa; por tanto, queda en su generalidad y en su sentido aparente hasta que llegue una prueba de su especificidad que deba aceptarse.
En cuanto a «al-naʿam» (el ganado), para los árabes es un nombre para camellos, vacas y ovejas en particular, como dijo —glorificado sea Su elogio—:
«Y creó para vosotros los rebaños: en ellos hay abrigo y beneficios, y de ellos coméis». Luego dijo: «Y los caballos, las mulas y los asnos para que los montéis y como adorno», separando así el género del ganado de otros géneros de animales. En cuanto a sus «bestias», son sus crías.
Y solo dijimos que el nombre «bestia» abarca a los adultos como abarca a los pequeños, porque el sentido del dicho del que dice «bestia de los rebaños» es semejante al de su dicho «cría de los rebaños». Y así como el sentido de la cría no se le cae tras hacerse grande, así tampoco se le cae el nombre de «bestia» tras hacerse grande.
Y algunos dijeron:
La bestia de los rebaños: su parte salvaje, como las gacelas, el buey salvaje y los asnos.
La palabra acerca de la interpretación de la palabra de Dios, Altísimo:
«salvo lo que se os recita».
Los exégetas discreparon acerca de aquello que Dios quiso decir con Su dicho:
«salvo lo que se os recita».
Unos dijeron: Dios quiso decir con ello: se os han hecho lícitas las crías de camellos, vacas y ovejas, salvo lo que Dios os aclaró en lo que se os recita con Su dicho:
«Se os ha prohibido la carroña y la sangre...», la aleya.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me lo contó Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos transmitió Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos transmitió ʿĪsā, de Ibn Abī Naŷīḥ,
de Muŷāhid:
«la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita»: salvo la carroña y lo que se mencionó junto con ella.
Nos transmitió Bišr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita»: es decir, de la carroña que Dios prohibió y que ya expuso antes.
Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda:
«salvo lo que se os recita», dijo: salvo la carroña y aquello sobre lo que no se mencionó el nombre de Dios.
Me lo contó Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī:
«salvo lo que se os recita»: la carroña, la sangre y la carne de cerdo.
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió ʿAbd Allāh,
dijo:
me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita»: la carroña y la carne de cerdo.
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió ʿAbd Allāh,
dijo:
me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita»: es la carroña, la sangre y la carne de cerdo, y aquello sobre lo que se invocó a otro que no sea Dios.
Otros dijeron:
Más bien lo que Dios exceptuó con Su dicho «salvo lo que se os recita» es el cerdo.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me lo contó ʿAbd Allāh b. Dāwūd,
dijo:
nos transmitió ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās:
«salvo lo que se os recita», dijo: el cerdo.
Se me transmitió de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «salvo lo que se os recita», es decir: el cerdo.
Y la interpretación más correcta de las dos en esto es la de quien dijo:
Se quiso decir con ello: salvo lo que se os recita de la prohibición de Dios de lo que os prohibió con Su dicho: «Se os ha prohibido la carroña...», la aleya; porque Dios —poderoso y majestuoso— exceptuó de lo que permitió a Sus siervos de la bestia de los rebaños aquello que les prohibió de ella. Y lo que les prohibió de ella es lo que expuso en Su dicho:
«Se os ha prohibido la carroña, la sangre y la carne de cerdo». Y aunque Dios nos lo haya prohibido, el cerdo no es de la bestia de los rebaños para que se lo exceptúe de ella; y exceptuar lo que se nos prohibió de aquello que entra en el conjunto de lo anterior a la excepción es más apropiado que exceptuar lo prohibido de aquello que no entra en el conjunto de lo anterior a la excepción.
La palabra acerca de la interpretación de la palabra de Dios, Altísimo:
«sin que hagáis lícita la caza mientras estéis en estado de sacralización. En verdad, Dios juzga lo que quiere».
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello.
Unos dijeron:
Su sentido es: ¡oh vosotros que habéis creído!, cumplid los pactos, sin hacer lícita la caza mientras estéis en estado de sacralización; se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños. Así, según ellos, es de lo pospuesto cuyo sentido es adelantado. Por ello, según quienes sostienen esta opinión, «sin» (ġayr) está en acusativo como circunstancial (ḥāl) referido a lo contenido en Su dicho «cumplid», esto es, a la mención de los creyentes.
Y la interpretación del discurso, según su enfoque, es:
Cumplid, ¡oh creyentes!, los pactos de Dios que concertó con vosotros en Su Libro, no haciendo lícita la caza mientras estéis en estado de sacralización.
Otros dijeron:
Su sentido es: se os ha hecho lícita la bestia salvaje de los rebaños, como las gacelas, los bueyes salvajes y los asnos; «sin que hagáis lícita la caza»: sin considerar lícito cazarlos mientras estéis en estado de sacralización, salvo lo que se os recita. Así, según estos, «sin» (ġayr) está en acusativo como circunstancial referido a la kāf y la mīm de Su dicho «para vosotros», con el sentido: se os ha hecho lícita, ¡oh vosotros que habéis creído!, la bestia de los rebaños, no considerando lícito cazarla en el estado de vuestro iḥrām.
Otros dijeron:
Su sentido es: se os ha hecho lícita toda la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita, salvo lo que de ella sea salvaje, pues eso es caza y no os es lícito mientras estéis en estado de sacralización. Como si quien dijo eso orientara el discurso al sentido:
Se os ha hecho lícita toda la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita, salvo lo que se os aclare de su parte salvaje, sin considerar lícito cazarla en el estado de vuestro iḥrām.
Así, «sin» (ġayr) está en acusativo, según ellos, como circunstancial referido a la kāf y la mīm en Su dicho: «salvo lo que se os recita».
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos transmitió Sufyān b. Wakīʿ,
dijo:
nos transmitió ʿUbayd Allāh, de Abū Ŷaʿfar al-Rāzī, de al-Rabīʿ b. Anas,
dijo:
nos sentamos junto a Muṭarrif b. al-Šiḫḫīr y había con él un hombre;
y les relató diciendo:
Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños como caza, sin que hagáis lícita la caza mientras estéis en estado de sacralización; pues os es ilícita.
Es decir:
el buey salvaje, las gacelas y sus semejantes.
Me lo contó al-Muṯannā,
dijo:
nos transmitió Isḥāq,
dijo:
nos transmitió ʿAbd Allāh b. Abī Ŷaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ b. Anas, acerca de Su dicho:
«Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita, sin que hagáis lícita la caza mientras estéis en estado de sacralización», dijo: todos los rebaños son lícitos salvo lo que de ellos sea salvaje, pues eso es caza y no es lícito cuando se está en iḥrām.
Y la opinión más correcta en esto —conforme a lo que se ha hecho patente en la interpretación de los exégetas respecto a Su dicho «Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños», de que son los rebaños, sus fetos y sus crías— y conforme a lo que indica el sentido aparente de la Revelación, es la de quien dijo:
Su sentido es: cumplid los pactos, sin hacer lícita la caza mientras estéis en estado de sacralización; pues se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños en el estado de vuestro iḥrām o en cualquier otro de vuestros estados, salvo lo que se os recita de su prohibición: la carroña de ella, la sangre y aquello sobre lo que se invocó a otro que no sea Dios.
Y ello porque Su dicho:
«salvo lo que se os recita», si su sentido fuese «salvo la caza», se habría dicho: «salvo lo que se os recita acerca de la caza, sin hacerla lícita».
Y en que Dios no unió Su dicho «salvo lo que se os recita» con lo que hemos mencionado, y en que explicitó la mención de la caza en Su dicho «sin que hagáis lícita la caza», hay la prueba más clara de que Su dicho «salvo lo que se os recita» es una noticia cuya historia se cierra en sí misma, y que el sentido de «sin que hagáis lícita la caza» está separado de ello.
Asimismo, si Su dicho «Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños» hubiese tenido por objeto lo salvaje, tampoco habría razón para reiterar la mención de la caza en Su dicho «sin que hagáis lícita la caza», pues ya habría sido mencionada antes; y se habría dicho: «Se os ha hecho lícita la bestia de los rebaños, salvo lo que se os recita, sin hacerla lícita mientras estéis en estado de sacralización».
Y en que explicitó la mención de la caza en Su dicho «sin que hagáis lícita la caza» está la indicación más evidente de la corrección de lo que hemos dicho acerca de su sentido.
Si alguien dijera:
Pero los árabes a veces explicitan la mención de una cosa por su nombre aunque ya se la haya mencionado por su nombre.
Se dirá:
Eso lo hacen por necesidad poética, y no es lo elocuente y usual de su habla. Y orientar la palabra de Dios hacia lo más elocuente de las lenguas de aquellos en cuya lengua descendió Su palabra es lo más apropiado, siempre que se encuentre un camino para ello, antes que desviarla a otra cosa.
Así, el sentido del discurso es:
¡Oh vosotros que habéis creído!, cumplid los pactos de Dios que concertó con vosotros, de lo que prohibió y de lo que hizo lícito; no haciendo lícita la caza en vuestro estado de sacralización. En lo que se os ha hecho lícito de la bestia de los rebaños sacrificada ritualmente —no su carroña— hay para vosotros amplitud y suficiencia que os dispensa de la caza en el estado de vuestro iḥrām.
La palabra acerca de la interpretación de la palabra de Dios, Altísimo:
«En verdad, Dios juzga lo que quiere».
Con ello —glorificado sea Su elogio— quiere decir:
En verdad, Dios decreta sobre Su creación lo que quiere: hacer lícito lo que quiso hacer lícito, prohibir lo que quiso prohibir, imponerles lo que quiso imponerles, y otros de Sus juicios y decretos. Cumplid, pues, ¡oh creyentes!, para con Él lo que concertó con vosotros: hacer lícito lo que os hizo lícito, prohibir lo que os prohibió, y otros de Sus pactos; no los quebrantéis ni los anuléis.
Como:
Nos transmitió Bišr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Saʿīd,
de Qatāda, acerca de Su dicho:
«En verdad, Dios juzga lo que quiere»: en verdad, Dios juzga lo que quiso en Su creación; lo aclaró a Sus siervos, impuso Sus obligaciones, delimitó Sus límites, ordenó obedecerle y prohibió desobedecerle.
NOTAS (árabe, diccionario):
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Notas y Referencias
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