46

Las Dunas

الأحقاف Al-Ahqaf
Aya 28

Versículo (Español)

[46:28] Pero aquellos ídolos que adoraban como divinidades en lugar de Dios se desvanecieron y no los auxiliaron, pues solo eran una falsedad que ellos habían inventado.

Tafsir de At-Tabari

{فَلَوۡلَا نَصَرَهُمُ ٱلَّذِينَ ٱتَّخَذُواْ مِن دُونِ ٱللَّهِ قُرۡبَانًا ءَالِهَةَۢۖ بَلۡ ضَلُّواْ عَنۡهُمۡۚ وَذَٰلِكَ إِفۡكُهُمۡ وَمَا كَانُواْ يَفۡتَرُونَ} (28) Dice —exaltado sea Su recuerdo— a los incrédulos de Quraysh, advirtiéndoles de Su rigor y de Su acometida, que les sobrevenga por su incredulidad: «Y ciertamente hemos destruido, ¡oh gente!, de las ciudades que rodeaban vuestra ciudad —como al-Ḥiŷr de los tamudeos, la tierra de Sodoma, Ma’rib y otras semejantes—; y advertimos a sus gentes con los castigos ejemplares, y arruinamos sus moradas, dejándolas yermas, desplomadas sobre sus techumbres».

Y Su dicho: {وَصَرّفْنا الاَياتِ} dice: les exhortamos con diversas clases de amonestaciones, les recordamos con distintos tipos de recuerdo y de pruebas, y se lo aclaramos. Como: Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, respecto a Su dicho: {وَصَرّفْنا الاَياتِ}: «las aclaramos»; {لَعَلّهُمْ يَرْجِعُونَ} dice: para que regresen de aquello en lo que persistían, de incredulidad en Dios y en Sus signos. Y en el discurso hay una elipsis, omitida su mención por bastar la indicación del propio discurso sobre ella, y es: «pero rehusaron sino permanecer en su incredulidad y perseverar en su extravío; así que los destruimos». {فلن ينصرهم منا ناصر} dice —glorificado sea—: ¿Por qué, entonces, no socorrieron a aquellos a quienes destruimos de las naciones pasadas antes que ellos, sus ídolos y sus divinidades que tomaron para adorar como ofrenda con la que —según pretendían— se acercaban a su Señor, cuando les llegó Nuestro rigor, salvándolos de Nuestro castigo, si es que intercedían por ellos ante su Señor como alegaban? Y esto es un argumento de Dios para Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— contra los asociadores de su pueblo. Les dice: Si vuestras divinidades, a las que adoráis en lugar de Dios, pudieran libraros de algo o beneficiaros ante Dios —como pretendéis, que solo las adoráis para que os acerquen a Dios en proximidad—, habrían librado a las naciones anteriores que destruí por haberlas adorado, apartando de ellas el castigo cuando descendió, o habrían intercedido por ellas ante su Señor; pues ellos estaban en su adoración en algo semejante a lo que vosotros estáis. Pero les perjudicaron y no les beneficiaron. Dice —exaltado sea Su recuerdo—: {بَلۡ ضَلُّواْ عَنۡهُمۡ} dice: más bien, sus divinidades —a las que adoraban— los abandonaron y tomaron un camino distinto del de ellos, porque sus adoradores perecieron, mientras que ellas eran piedras o bronce, y no les alcanzó lo que les alcanzó a aquellos; y los invocaron, pero no les respondieron ni los socorrieron: eso es su extravío respecto de ellos. Y {وَذَٰلِكَ إِفۡكُهُمۡ} dice —poderoso y majestuoso—: estas divinidades que se extraviaron respecto de aquellos que las adoraban en lugar de Dios, cuando descendió sobre ellos el rigor de Dios y en el estado en que esperaban de ellas que los socorrieran, los defraudaron: eso es su ifk. {هو إفكهم} dice: es su mentira, la que solían mentir, diciendo: «estas son nuestras divinidades». Y {وَمَا كَانُوا يَفْتَرُونَ} dice: esto es lo que solían inventar, diciendo: «nos acercan a Dios en proximidad» y «son nuestros intercesores ante Dios». Y el discurso se formuló en forma de verbo, siendo lo pretendido el objeto paciente; por eso se dijo: {وَذَٰلِكَ إِفۡكُهُمۡ}, y lo pretendido en ello es «aquello con lo que se miente», porque el ifk no es sino el acto de mentir, y las divinidades son aquello con lo que se miente. Ya pasó anteriormente la aclaración de los análogos de esto. Dijo: Y así también Su dicho: {وَما كانُوا يَفْتَرُونَ}.

Los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho {وَذَٰلِكَ إِفۡكُهُمۡ}. La mayoría de los recitadores de las ciudades lo leyó: {وَذَٰلِكَ إِفۡكُهُمۡ} con kasra en la alif, sukūn en la fā’ y ḍamma en la kāf, con el sentido que hemos explicado. Y se transmitió de Ibn ʿAbbās —Dios esté complacido con ambos— al respecto lo siguiente:

Me narró Aḥmad b. Yūsuf, dijo: nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró Hushaym, de ʿAwf, de quien se lo narró, de Ibn ʿAbbās, que él la leía: «{وَذَلِكَ أَفْكَهُمْ}» —es decir, con fatḥa en la alif y en la kāf—, y dijo: «los extravió». Quien lea la primera lectura, la que siguen los recitadores de las ciudades, entonces la hā’ y la mīm están en posición de genitivo. Y quien lea esta lectura que hemos mencionado de Ibn ʿAbbās, entonces la hā’ y la mīm están en posición de acusativo; y ello porque el sentido del discurso, según esa lectura, es: «y eso es su apartamiento del creer en Dios».

Y lo correcto en la lectura para nosotros es la lectura que siguen los recitadores de las ciudades, por el consenso de la prueba sobre ella.

Notas y Referencias

(No se generaron)