46

Las Dunas

الأحقاف Al-Ahqaf
Aya 27

Versículo (Español)

[46:27] Destruí en el pasado pueblos que había a su alrededor, después de haberles enviado todo tipo de signos para que recapacitaran.

Tafsir de At-Tabari

{Y, ciertamente, hemos destruido las ciudades que había a vuestro alrededor, y hemos expuesto de diversas maneras las aleyas, para que quizá regresen} (27) القول في تأويل قوله تعالى : { Y, ciertamente, hemos destruido las ciudades que había a vuestro alrededor, y hemos expuesto de diversas maneras las aleyas, para que quizá regresen * ¿Por qué, pues, no les auxiliaron aquellos a quienes tomaron, fuera de Dios, como ofrenda y divinidades? Antes bien, se extraviaron de ellos; y eso fue su impostura y lo que solían inventar }

Dice —exaltado sea Su recuerdo— a los incrédulos de Quraysh, advirtiéndoles de Su rigor y de Su acometida, que les sobrevenga por su incredulidad: Y, ciertamente, hemos destruido, ¡oh gente!, de las ciudades que hay alrededor de vuestra ciudad, como al-Ḥiŷr de los tamudeos, la tierra de Sodoma, Ma’rib y otras semejantes; así, advertimos a sus gentes con los escarmientos ejemplares y arruinamos sus moradas, dejándolas desiertas, derrumbadas sobre sus techumbres.

Y Su dicho: «Y hemos expuesto de diversas maneras las aleyas», dice: les amonestamos con clases diversas de exhortaciones, les recordamos con modalidades de recuerdo y de pruebas, y se lo aclaramos. Como (se ha transmitido): Me lo contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «Y hemos expuesto de diversas maneras las aleyas», dijo: las hemos aclarado. «Para que quizá regresen», dice: para que regresen de aquello en lo que persistían: la incredulidad en Dios y en Sus aleyas. En el discurso hay algo elidido cuya mención se ha omitido por bastar la indicación del propio discurso; y es: pero rehusaron sino permanecer en su incredulidad y perseverar en su extravío; entonces los destruimos. «¿Por qué, pues, no les auxiliaron de parte Nuestra auxiliadores?», dice —glorificado sea—: ¿por qué no auxiliaron a esos —a quienes destruimos de las naciones pasadas antes que ellos— sus ídolos y sus divinidades, cuya adoración tomaron como ofrenda con la que, según pretendían, se acercaban a su Señor, cuando les llegó Nuestro rigor, para librarlos de Nuestro castigo, si es que intercedían por ellos ante su Señor como alegaban? Y esto es un argumento de Dios para Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— contra los asociadores de su pueblo. Les dice: si vuestras divinidades, a las que adoráis fuera de Dios, pudieran valeros de algo o beneficiaros ante Dios —como pretendéis, que solo las adoráis para que os acerquen a Dios con mayor proximidad—, habrían valido a las naciones anteriores que fueron destruidas por adorarlas, y habrían apartado de ellas el castigo cuando descendió, o habrían intercedido por ellas ante su Señor; pues ellos estaban en su adoración en algo semejante a lo que vosotros estáis. Pero les perjudicaron y no les beneficiaron. Dice —exaltado sea Su recuerdo—: «Antes bien, se extraviaron de ellos», dice: antes bien, sus divinidades, a las que adoraban, los abandonaron y tomaron un camino distinto del suyo, porque sus adoradores perecieron, mientras que ellas eran piedras o bronce; no les alcanzó lo que les alcanzó a aquellos, y los invocaron, pero no les respondieron ni los socorrieron: eso es su extravío respecto de ellos. «Y eso fue su impostura», dice —poderoso y majestuoso—: estas divinidades que se extraviaron de aquellos que las adoraban fuera de Dios cuando descendió sobre ellos el rigor de Dios, y en el estado en que esperaban de ellas que los socorrieran, los abandonaron: eso es su impostura. Dice: es su mentira con la que mentían, cuando decían: «Estas son nuestras divinidades». «Y lo que solían inventar», dice: y es lo que inventaban, cuando decían: «Nos acercan a Dios con mayor proximidad» y «son nuestros intercesores ante Dios». Y el discurso se formuló en forma verbal, siendo el sentido el del objeto sobre el que recae la acción; así se dijo: «y eso fue su impostura», y el sentido en ello es: aquello con lo que se les hizo incurrir en impostura, porque la impostura (al-ifk) no es sino el acto de falsear, y las divinidades son aquello con lo que se falsea. Ya pasó anteriormente la aclaración de los semejantes de esto. Dijo: Y asimismo Su dicho: «y lo que solían inventar».

Los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su dicho «y eso fue su impostura». La mayoría de los recitadores de las ciudades lo recitó: «wa-dhālika ifkuhum», con kasra en la alif, sukūn en la fā’ y ḍamma en la kāf, con el sentido que hemos explicado. Y se transmitió de Ibn ʿAbbās —Dios esté complacido con ambos— acerca de ello lo siguiente:

Me lo contó Aḥmad b. Yūsuf, dijo: nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró Hushaym, de ʿAwf, de quien se lo contó, de Ibn ʿAbbās, que él la recitaba: «وَذَلِكَ أَفْكَهُمْ» —es decir, con fatḥa en la alif y en la kāf—, y dijo: “los extravió”. Quien recite la primera lectura, la que siguen los recitadores de las ciudades, entonces la hā’ y la mīm están en posición de genitivo. Y quien recite esta lectura que hemos mencionado de Ibn ʿAbbās, entonces la hā’ y la mīm están en posición de acusativo; y ello porque el sentido del discurso, según eso, es: y eso fue su apartamiento del creer en Dios.

Y lo correcto de la lectura en ello, según nosotros, es la lectura que siguen los recitadores de las ciudades, por el consenso de la prueba en ella.

Notas y Referencias

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