La Arrodillada
الجاثية Al-JathiyahVersículo (Español)
[45:24] Dicen: "Solo existe esta vida. Viviremos y moriremos una sola vez. El tiempo es quien acaba con nosotros". Pero no poseen un conocimiento certero sobre lo que dicen y no hacen más que conjeturar.
Tafsir de At-Tabari
{Y dijeron: «No es sino nuestra vida mundanal: morimos y vivimos, y no nos destruye sino el Tiempo». Y no tienen sobre ello conocimiento alguno; no hacen sino conjeturar} (24)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ Y dijeron: «No es sino nuestra vida mundanal: morimos y vivimos, y no nos destruye sino el Tiempo; y no tienen sobre ello conocimiento alguno; no hacen sino conjeturar» }
Dice —exaltado sea Su recuerdo—:
Y dijeron estos asociadores, de quienes ya se ha mencionado anteriormente su noticia: «No hay vida sino nuestra vida mundanal en la que estamos; no hay vida fuera de ella», negando por su parte la resurrección después de la muerte. Tal como nos lo transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Saʿīd,
de Qatāda:
{Y dijeron: «No es sino nuestra vida mundanal»}: esto es, por mi vida, ésta es la palabra de los asociadores de los árabes.
Y Su dicho:
{morimos y vivimos}: morimos nosotros y viven nuestros hijos después de nosotros. Así, hicieron que la vida de sus hijos después de ellos fuese vida para ellos, porque son de ellos y parte de ellos; como si, por la vida de aquéllos, ellos estuvieran vivos. Y esto es semejante a lo que dice la gente: «No ha muerto quien dejó tras de sí un hijo como fulano», pues por la vida de su recuerdo mediante él, es como si estuviera vivo, no muerto. Y cabe otra posibilidad:
que su sentido sea: «vivimos y morimos», a modo de anteponer la vida a la muerte, como cuando se dice: «me levanté y me senté», con el sentido de: «me senté y me levanté». Y los árabes hacen eso con la wāw en particular cuando pretenden informar de dos cosas, que ambas fueron o serán, sin proponerse informar de que una de ellas sea anterior a la otra; a veces anteponen lo posterior en ocurrencia a lo anterior en ocurrencia. Esto es de ese tipo, pues no se pretendía informar de que la vida preceda a la muerte; por ello antepuso la mención de la muerte a la mención de la vida, ya que el propósito era informar de que unas veces serán vivos y otras veces muertos.
Y Su dicho:
{y no nos destruye sino el Tiempo}.
Dice —exaltado sea Su recuerdo— informando acerca de estos asociadores que dijeron: «Y no nos destruye, aniquilándonos, sino el transcurrir de las noches y los días y la prolongación de la vida», negando por su parte que tengan un Señor que los aniquile y los destruya.
Y se ha mencionado que en la lectura de ʿAbd Allāh [se lee]:
«y no nos destruye sino un tiempo que pasa».
Y en el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos transmitió Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos transmitió ʿĪsā; y me transmitió al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{y no nos destruye sino el Tiempo},
dijo:
el tiempo.
Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos transmitió Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{y no nos destruye sino el Tiempo},
dijo: eso lo dijeron los asociadores de Quraysh: «no nos destruye sino el Tiempo»,
es decir, sino la vida.
Y se mencionó que esta aleya descendió porque la gente de la idolatría solía decir: «Lo que nos destruye y nos aniquila es el tiempo y la época»; luego injuriaban aquello que los aniquila y los destruye, creyendo que con ello injuriaban al tiempo y a la época. Entonces Dios —poderoso y majestuoso— les dijo: «Yo soy quien os aniquila y os destruye, no el tiempo ni la época; y no tenéis conocimiento de ello».
Mención de la transmisión acerca de ello de quien lo dijo:
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió Ibn ʿUyayna, de al-Zuhrī, de Saʿīd b. al-Musayyib, de Abū Hurayra,
del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
«La gente de la ignorancia solía decir: “Sólo nos destruyen la noche y el día”, siendo Él quien nos destruye, nos da muerte y nos da vida». Entonces Dios dijo en Su Libro:
{Y dijeron: «No es sino nuestra vida mundanal: morimos y vivimos, y no nos destruye sino el Tiempo»}.
Dijo:
«Y así injurian al Tiempo».
Entonces dijo Dios —bendito y exaltado—:
«Me ofende el hijo de Adán: injuria al Tiempo, y Yo soy el Tiempo; en Mi mano está el asunto: hago alternar la noche y el día».
Nos transmitió ʿImrān b. Bakkār al-Kulāʿī,
dijo:
nos transmitió Abū Rūḥ,
dijo:
nos transmitió Sufyān b. ʿUyayna, de al-Zuhrī, de Saʿīd b. al-Musayyib, de Abū Hurayra, del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, algo semejante.
Me transmitió Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me narró Yūnus b. Yazīd, de Ibn Shihāb,
dijo:
me informó Abū Salama b. ʿAbd al-Raḥmān,
dijo: dijo Abū Hurayra:
Oí al Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— decir:
«Dijo Dios —exaltado sea—: el hijo de Adán injuria al Tiempo, y Yo soy el Tiempo; en Mi mano están la noche y el día».
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, de al-ʿAlāʾ b. ʿAbd al-Raḥmān,
de su padre, de Abū Hurayra, que el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— [dijo]:
«Dice Dios: “Pedí un préstamo a Mi siervo y no me lo dio; y Mi siervo me injurió diciendo: ‘¡Oh, desventura del Tiempo!’, y Yo soy el Tiempo”».
Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos transmitió Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, de al-Zuhrī, de Abū Hurayra,
del Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—:
«En verdad, Dios dijo: “Que ninguno de vosotros diga: ‘¡Oh, infortunio del Tiempo!’, pues Yo soy el Tiempo: hago alternar su noche y su día, y si quiero los recojo a ambos”».
Me transmitió Yaʿqūb,
dijo:
nos transmitió Ibn ʿUlayya, de Hishām,
de Abū Hurayra, que dijo:
«No injuriéis al Tiempo, pues Dios es el Tiempo».
{Y no tienen sobre ello conocimiento alguno; no hacen sino conjeturar}.
Dice —exaltado sea Su recuerdo—:
Y estos asociadores que dicen: «No es sino nuestra vida mundanal: morimos y vivimos, y no nos destruye sino el Tiempo», no tienen, respecto de lo que dicen, conocimiento alguno —es decir, certeza de conocimiento—, pues dicen eso por mera conjetura, sin noticia que les haya llegado de Dios, ni prueba alguna en su poder sobre su realidad.
{No hacen sino conjeturar}.
Dice —glorificado sea—:
No están sino en conjetura respecto de ello y en duda; informa acerca de ellos que se hallan perplejos en su creencia sobre la realidad de lo que pronuncian con sus lenguas.
Notas y Referencias
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