42

La Consulta

الشورى Ash-Shura
Aya 7

Versículo (Español)

[42:7] Te he revelado el Corán en idioma árabe para que amonestes a la madre de las ciudades y a todos los que habitan en sus alrededores. Para que adviertas acerca del día de la reunión [para el Juicio Final], sobre el cual no existe duda alguna. [Luego del Juicio,] un grupo irá al Paraíso y otro al Infierno.

Tafsir de At-Tabari

{Y así te hemos revelado un Corán árabe, para que amonestes a la Madre de las Ciudades y a quienes están a su alrededor, y para que amonestes sobre el Día de la Reunión, no hay duda en él. Un grupo estará en el Paraíso y un grupo en el Fuego abrasador.} (7) La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:

Y así te hemos revelado un Corán árabe, para que amonestes a la Madre de las Ciudades y a quienes están a su alrededor, y para que amonestes sobre el Día de la Reunión, no hay duda en él: un grupo en el Paraíso y un grupo en el Fuego abrasador.

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: Así, del mismo modo, te hemos revelado, ¡oh Muhammad!, un Corán árabe, en la lengua de los árabes, porque aquellos a quienes te he enviado son un pueblo árabe; por ello te revelamos este Corán en su lengua, para que comprendan lo que hay en él de las pruebas de Dios y de Su recuerdo; pues no enviamos a ningún mensajero sino en la lengua de su pueblo, para que les aclare. {para que amonestes a la Madre de las Ciudades}, y ella es La Meca. {y a quienes están a su alrededor}, es decir: a quienes están alrededor de la Madre de las Ciudades, de entre el resto de la gente. En el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muhammad, dijo: nos narró Ahmad, dijo: nos narró Asbāt, de al-Suddī, acerca de Su dicho: {para que amonestes a la Madre de las Ciudades}, dijo: La Meca.

Y Su dicho: {y amonestes sobre el Día de la Reunión}, dice —Poderoso y Majestuoso—: y amonestes a Sus siervos con el castigo de Dios en el Día de la Reunión, para el lugar de la rendición de cuentas y de la comparecencia. Y se dijo: {y amonestes sobre el Día de la Reunión}, y el sentido es: y los amonestes acerca del Día de la Reunión, como se dijo: «hace temer a Sus aliados», y el sentido es: «os hace temer a Sus aliados». En el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muhammad, dijo: nos narró Ahmad, dijo: nos narró Asbāt, de al-Suddī: {y amonestes sobre el Día de la Reunión}, dijo: el Día de la Resurrección.

Y Su dicho: {no hay duda en él}, dice: no hay incertidumbre en él.

Y Su dicho: {un grupo en el Paraíso y un grupo en el Fuego abrasador}, dice: de ellos, un grupo estará en el Paraíso, y son quienes creyeron en Dios y siguieron lo que les trajo Su Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y {un grupo en el Fuego abrasador}, dice: y de ellos, un grupo estará en el encendido de entre el fuego de Dios, avivado contra sus moradores; y son quienes descreyeron de Dios y contravinieron lo que les trajo Su Mensajero. Y ya:

me narró Yunus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó ʿAmr ibn al-Hārith, de Abū Qabīl al-Maʿāfirī, de Shafīʿ al-Aṣbaḥī, de un hombre de los compañeros del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, dijo: Salió ante nosotros el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y en su mano había dos libros, y dijo: «¿Sabéis qué es esto?» Dijimos: No, salvo que nos informes, ¡oh Mensajero de Dios! Dijo: «Este es un libro de parte del Señor de los mundos: en él están los nombres de la gente del Paraíso, y los nombres de sus padres y de sus tribus»; luego se recapitula hasta el último de ellos: «no se añadirá a ellos ni se disminuirá de ellos jamás. Y este es el libro de la gente del Fuego, con sus nombres y los nombres de sus padres»; luego se recapitula hasta el último de ellos: «no se añadirá ni se disminuirá de ellos jamás». Dijeron los compañeros del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: Entonces, ¿para qué obramos, si este es un asunto del que ya se ha concluido? Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Más bien, sed rectos y aproximaos; pues al compañero del Paraíso se le sella con la obra del Paraíso, aunque haya obrado cualquier obra; y al compañero del Fuego se le sella con la obra del Fuego, aunque haya obrado cualquier obra. Vuestro Señor ya ha concluido respecto de los siervos». Luego dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, arrojándolos con sus manos: «Vuestro Señor ya ha concluido respecto de la creación: un grupo en el Paraíso y un grupo en el Fuego abrasador». Dijeron: ¡Gloria a Dios! Entonces, ¿para qué obramos y nos fatigamos? Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «La obra es según sus desenlaces».

Me narró Yunus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó ʿAmr ibn al-Ḥārith y Ḥaywa ibn Shurayḥ, de Yaḥyā ibn Abī Usayd, que Abū Firās le narró que oyó a ʿAbd Allāh ibn ʿAmr decir: Ciertamente, cuando Dios —Exaltado sea Su recuerdo— creó a Adán, lo sacudió como se sacude el odre; y extrajo de él toda descendencia: salieron como semejantes a larvas; los tomó en dos puñados, luego dijo: Desdichado y dichoso; luego los arrojó. Luego los tomó y dijo: {un grupo en el Paraíso y un grupo en el Fuego abrasador}.

Dijo: me informó ʿAmr ibn al-Ḥārith, de Abū Shubbawayh, que le narró de Ibn Ḥujayra que le llegó que Moisés dijo: ¡Señor mío! Tu creación, aquellos que has creado: has puesto de ellos un grupo en el Paraíso y un grupo en el Fuego abrasador; ¿por qué no los hiciste entrar a todos en el Paraíso? Dijo: ¡Oh Moisés! Levanta tu cosecha. Y la levantó. Dijo: Ya la he levantado. Dijo: Levanta. Y levantó, sin dejar nada. Dijo: ¡Señor mío! Ya la he levantado. Dijo: Levanta. Dijo: Ya he levantado, salvo aquello en lo que no hay bien. Dijo: Así haré entrar a toda Mi creación en el Paraíso, salvo aquello en lo que no hay bien. Y se dijo: {un grupo en el Paraíso y un grupo en el Fuego abrasador}: y levantó. Y ya ha precedido la explicación antes de eso acerca de Su dicho: {para que amonestes a la Madre de las Ciudades y a quienes están a su alrededor} en acusativo, porque con ello se pretendió el inicio, como se dice: «Vi al ejército: muerto o derrotado», con el sentido de: de ellos, muerto; y de ellos, derrotado.

Notas y Referencias

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