La Consulta
الشورى Ash-ShuraVersículo (Español)
[42:52] Te he revelado [oh, Mujámmad] una inspiración Mía [el Corán]. Tú no conocías el Libro [revelado anteriormente] ni la fe [en sus detalles]. Entonces hice que fuera una luz con la que guío a quienes quiero, y tú [¡oh, Mujámmad!] guías al sendero recto,
Tafsir de At-Tabari
{وَكَذَٰلِكَ أَوۡحَيۡنَآ إِلَيۡكَ رُوحٗا مِّنۡ أَمۡرِنَاۚ مَا كُنتَ تَدۡرِي مَا ٱلۡكِتَٰبُ وَلَا ٱلۡإِيمَٰنُ وَلَٰكِن جَعَلۡنَٰهُ نُورٗا نَّهۡدِي بِهِۦ مَن نَّشَآءُ مِنۡ عِبَادِنَاۚ وَإِنَّكَ لَتَهۡدِيٓ إِلَىٰ صِرَٰطٖ مُّسۡتَقِيمٖ} (52)
La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ وَكَذَلِكَ أَوْحَيْنَآ إِلَيْكَ رُوحاً مّنْ أَمْرِنَا مَا كُنتَ تَدْرِي مَا الْكِتَابُ وَلاَ الإِيمَانُ وَلََكِن جَعَلْنَاهُ نُوراً نّهْدِي بِهِ مَن نّشَآءُ مِنْ عِبَادِنَا وَإِنّكَ لَتَهْدِيَ إِلَىَ صِرَاطٍ مّسْتَقِيمٍ * صِرَاطِ اللّهِ الّذِي لَهُ مَا فِي السّمَاوَاتِ وَمَا فِي الأرْضِ أَلاَ إِلَى اللّهِ تَصِيرُ الاُمُورُ }
Con Su dicho —exaltada sea Su mención—:
«Y así hemos revelado a ti un espíritu de Nuestro mandato», quiere decir: y del mismo modo que solíamos revelar a los demás de Nuestros mensajeros, así te hemos revelado a ti, ¡oh Muhammad!, este Corán,
«un espíritu de Nuestro mandato»:
es decir: una revelación y una misericordia procedentes de Nuestro mandato.
Los exégetas discreparon acerca del sentido de «espíritu» en este lugar.
Unos dijeron:
con ello se quiso decir «la misericordia».
Se menciona a quienes dijeron esto:
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda,
de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
«un espíritu de Nuestro mandato», dijo: «una misericordia de Nuestro mandato».
Otros dijeron:
su significado es: «una revelación de Nuestro mandato».
Se menciona a quienes dijeron esto:
Nos narró Muḥammad,
dijo:
nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī,
acerca de Su dicho:
«Y así hemos revelado a ti un espíritu de Nuestro mandato», dijo: «una revelación de Nuestro mandato».
Ya hemos aclarado anteriormente el sentido de «espíritu», mencionando la discrepancia de los exégetas al respecto, de manera que ello hace innecesario repetirlo en este lugar.
Y Su dicho:
«No sabías qué era el Libro ni la fe». Dice —glorificado sea— a Su Profeta Muḥammad, Dios le bendiga y le conceda paz: no sabías, ¡oh Muḥammad!, qué cosa eran el Libro y la fe que te hemos otorgado.
«Pero lo hicimos una luz». Es decir: pero hicimos este Corán —que es el Libro— una luz; esto es, una claridad para la gente, con cuya luz se iluminan: la que Dios ha expuesto en él —esto es, Su exposición que en él ha expuesto— acerca de aquello en lo que, al obrar conforme a él, hay rectitud, y salvación del Fuego.
«Con él guiamos a quien queremos de Nuestros siervos». Es decir: guiamos mediante este Corán; y la hāʾ en Su dicho «con él» remite a la mención del Libro.
Y con Su dicho:
«Con él guiamos a quien queremos», quiere decir: encaminamos hacia la senda de lo correcto —y eso es la fe en Dios— a quien queremos de Nuestros siervos.
Es decir: guiamos con él a quien queremos guiar hacia el camino recto, de entre Nuestros siervos.
En el mismo sentido que hemos dicho se expresaron los exégetas.
Se menciona a quienes dijeron esto:
Nos narró Muḥammad,
dijo:
nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī:
«No sabías qué era el Libro ni la fe», es decir, (se refiere a) Muḥammad, Dios le bendiga y le conceda paz.
«Pero lo hicimos una luz con la que guiamos a quien queremos de Nuestros siervos», es decir, mediante el Corán.
Y dijo —glorificado sea—: «Pero lo hicimos», y puso la hāʾ en singular, pese a haber mencionado antes el Libro y la fe, porque pretendía informar acerca del Libro.
Y algunos dijeron:
con ello se quiso decir la fe y el Libro, pero puso la hāʾ en singular, porque los nombres de las acciones los reúne a todos el (mismo) verbo;
como cuando se dice:
«Tu venir y tu irte me admiran», y se los pone en singular aunque sean dos.
Y Su dicho:
«Y ciertamente tú guías hacia un camino recto». Dice —exaltada sea Su mención— a Su Profeta Muḥammad, Dios le bendiga y le conceda paz: ciertamente tú, ¡oh Muḥammad!, guías a Nuestros siervos hacia un camino recto, mediante la invitación a Dios y la aclaración para ellos.
Como (se ha transmitido):
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«Y ciertamente tú guías hacia un camino recto», dijo: Bendito y Altísimo sea: «Y para cada pueblo hay un guía»: un convocador que los convoca hacia Dios —poderoso y majestuoso—.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda: «Y ciertamente tú guías hacia un camino recto», dijo:
«Para cada pueblo hay un guía».
Nos narró Muḥammad,
dijo:
nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī: «Y ciertamente tú guías hacia un camino recto», es decir:
llamas a una religión recta.
«El camino de Dios, a Quien pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra». Dice —glorificado sea—:
y ciertamente tú guías hacia un camino recto —y éste es el islam—, el camino de Dios al que convocó a Sus siervos; Aquel a Quien pertenece el dominio de todo cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra, sin asociado alguno en ello.
Y el segundo «camino»:
es una glosa explicativa del primer «camino».
Y Su dicho —glorificado sea—:
«¿Acaso no es hacia Dios que retornan los asuntos?». Dice —glorificado sea—: ciertamente, hacia Dios, ¡oh gentes!, retornarán vuestros asuntos en la otra vida, y Él juzgará entre vosotros con justicia.
Y si alguien dijera:
«¿Acaso no están sus asuntos en esta vida en Sus manos?»
se dirá:
lo están; y aunque a Él corresponde la disposición de todo ello, sin embargo tienen jueces y gobernadores que dirimen entre ellos; mas el Día de la Resurrección no tendrán juez ni autoridad fuera de Él.
Por eso se dijo:
«hacia Él retornan los asuntos» allí, aunque todos los asuntos sean hacia Él y en Su mano esté su decreto y su disposición en toda circunstancia.
Notas y Referencias
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