Detallados
فصلت FussilatVersículo (Español)
[41:7] los que no pagan el zakat ni creen en la otra vida!
Tafsir de At-Tabari
{ٱلَّذِينَ لَا يُؤۡتُونَ ٱلزَّكَوٰةَ وَهُم بِٱلۡأٓخِرَةِ هُمۡ كَٰفِرُونَ} (7)
Dice —exaltado sea Su recuerdo—:
Di, ¡oh Muhammad!, a estos que se apartan de las aleyas de Dios, de entre tu pueblo: «¡Oh gente! No soy sino un ser humano, de los hijos de Adán, como vosotros en género, figura y aspecto; no soy un ángel al que se le revela. Se me revela: que no tenéis divinidad alguna cuya adoración sea recta sino una sola divinidad. Así pues, manteneos rectos hacia Él», es decir:
Manteneos rectos hacia Él mediante la obediencia,
y dirigid hacia Él vuestros rostros con deseo y adoración, en lugar de las divinidades y los ídolos. «Y pedidle perdón», es decir:
Pedidle que os conceda el perdón por vuestros pecados anteriores, mediante el arrepentimiento de vuestra asociación; Él aceptará vuestro arrepentimiento y os perdonará.
Y Su dicho:
«¡Y ay de los asociadores, los que no dan el zakāt y que, respecto de la Otra Vida, son incrédulos!». Dice —exaltado sea Su recuerdo—: y el pus de la gente del Fuego, y lo que mana de ellos, para quienes atribuyen a Dios un copartícipe y adoran los ídolos en lugar de Él, aquellos que no dan el zakāt.
Los intérpretes discreparon acerca de ello.
Unos dijeron:
Su sentido es: los que no dan a Dios la obediencia que los purifica y purifica sus cuerpos, y no Le declaran la unicidad. Es una opinión que se transmite de Ibn ʿAbbās.
Mención de la transmisión sobre ello:
Me contó ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
«¡Y ay de los asociadores, los que no dan el zakāt!», dijo: son los que no atestiguan que no hay divinidad sino Dios.
Me contó Saʿd b. ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Ḥakam,
dijo:
nos narró Ḥafṣ,
dijo:
nos narró al-Ḥakam b. Abān, de ʿIkrima,
acerca de Su dicho:
«¡Y ay de los asociadores, los que no dan el zakāt!»: los que no dicen: no hay divinidad sino Dios.
Otros dijeron:
Más bien el sentido de ello es: los que no reconocen el zakāt de sus bienes que Dios ha impuesto en ellos, ni lo entregan a quienes lo merecen. También hemos mencionado anteriormente a quienes sostuvieron esto.
Y:
nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda, acerca de: «¡Y ay de los asociadores, los que no dan el zakāt!», dijo:
no lo reconocen ni creen en ello.
Y se decía:
En verdad, el zakāt es el puente del Islam: quien lo cruza se salva,
y quien se retrasa respecto de él perece. Y los de la apostasía, tras el Profeta de Dios, decían:
«En cuanto a la oración, sí oramos;
pero en cuanto al zakāt, ¡por Dios!, no se nos arrebatarán nuestros bienes». Dijo:
Entonces Abū Bakr dijo: «¡Por Dios!, no separaré entre algo que Dios ha unido; y, por Dios, si me negaran siquiera un ʿiqāl de lo que Dios y Su Enviado han impuesto, los combatiríamos por ello».
nos narró Muḥammad,
dijo:
nos narró Aḥmad,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī, acerca de: «¡Y ay de los asociadores, los que no dan el zakāt!», dijo:
Si dieran el zakāt siendo asociadores, no les beneficiaría.
Y lo correcto, en esta cuestión, es lo que dijeron quienes dijeron:
Su sentido es: no cumplen el zakāt de sus bienes. Pues ese es el significado más conocido de «zakāt».
Y en Su dicho:
«y que, respecto de la Otra Vida, son incrédulos» hay una indicación de que así es; porque los incrédulos a los que se refiere esta aleya no atestiguaban que no hay divinidad sino Dios.
Así, si Su dicho:
«los que no dan el zakāt» se hubiera querido con ello a los que no atestiguan que no hay divinidad sino Dios, entonces Su dicho: «y que, respecto de la Otra Vida, son incrédulos» no tendría sentido, pues es sabido que quien no atestigua que no hay divinidad sino Dios no cree en la Otra Vida.
Y el hecho de que Dios haga seguir a Su dicho:
«y que, respecto de la Otra Vida, son incrédulos» Su dicho: «los que no dan el zakāt», indica que el zakāt, en este lugar, se entiende como el zakāt de los bienes.
Y Su dicho:
«y que, respecto de la Otra Vida, son incrédulos» significa: que niegan el advenimiento de la Hora y que Dios resucite a Su creación viva de sus tumbas, después de su descomposición y extinción.
Notas y Referencias
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