El Perdonador
غافر GhafirVersículo (Español)
[40:18] Adviérteles [¡oh, Mujámmad!] sobre la inminencia del Día [del Juicio], donde los corazones se les subirán hasta las gargantas por la angustia. Los que cometieron injusticias no tendrán ningún amigo ni intercesor que sea escuchado.
Tafsir de At-Tabari
{Y adviérteles del Día de la Inminente, cuando los corazones estén a la altura de las gargantas, sofocados. Los injustos no tendrán ni amigo íntimo ni intercesor obedecido} (18)
El dicho acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Y adviérteles del Día de la Inminente, cuando los corazones estén a la altura de las gargantas, sofocados. Los injustos no tendrán ni amigo íntimo ni intercesor obedecido * Él conoce la mirada furtiva de los ojos y lo que ocultan los pechos * Y Allah juzga con la verdad; y aquellos a quienes invocan fuera de Él no juzgan nada. En verdad, Allah es el Oyente, el Vidente}.
Dice —exaltada sea Su mención— a Su Profeta:
Y advierte, ¡oh Muhammad!, a los idólatras de tu pueblo del Día de la Inminente —esto es, el Día de la Resurrección—: que comparezcan ante Allah en él con sus obras perversas, y así merezcan de Allah Su doloroso castigo. Y en el sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abu ‘Asim,
dijo:
nos narró ‘Isa; y me narró al-Harith,
dijo:
nos narró al-Hasan,
dijo:
nos narró Warqa‘, ambos, de Ibn Abi Najih, de Mujahid,
acerca de la palabra de Allah:
{Día de la Inminente}, dijo: el Día de la Resurrección.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazid,
dijo:
nos narró Sa‘id, de Qatada: {Y adviérteles del Día de la Inminente}: el Día de la Resurrección.
Nos narró Muhammad,
dijo:
nos narró Ahmad,
dijo:
nos narró Asbat,
de as-Suddi: {Y adviérteles del Día de la Inminente}, dijo:
el Día de la Resurrección.
Me narró Yunus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho {Y adviérteles del Día de la Inminente}, dijo:
el Día de la Resurrección;
y recitó:
{Se ha acercado la Inminente; no hay, fuera de Allah, quien la descubra}.
Y Su dicho:
{cuando los corazones estén a la altura de las gargantas, sofocados}. Dice —exaltada sea Su mención—: cuando los corazones de los siervos, por el temor al castigo de Allah, estén a la altura de sus gargantas, habiendo salido de sus pechos y quedando prendidos de sus gargantas, sofocándolos; intentan devolverlos a sus lugares en sus pechos, pero no regresan; y tampoco salen de sus cuerpos para que mueran. Y en el sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazid,
dijo:
nos narró Sa‘id,
de Qatada, acerca de {cuando los corazones estén a la altura de las gargantas}, dijo:
los corazones han caído en las gargantas por el temor: ni salen ni vuelven a sus lugares.
Nos narró Muhammad,
dijo:
nos narró Ahmad,
dijo:
nos narró Asbat,
de as-Suddi: {cuando los corazones estén a la altura de las gargantas, sofocados}, dijo:
sus corazones se han salido de sus lugares y se han atascado en sus gargantas: no salen de sus entrañas para que mueran, ni regresan a sus lugares para asentarse.
Los gramáticos discreparon acerca del motivo del acusativo en {sofocados}. Algunos gramáticos de Basora dijeron:
se halla en acusativo por ser circunstancial (ḥāl), como si hubiera querido decir:
«cuando los corazones estén a la altura de las gargantas en este estado».
Y algunos gramáticos de Kufa decían:
el alif y el lām sustituyen a la anexión (iḍāfa), como si dijera:
«cuando sus corazones estén a la altura de sus gargantas en el estado de su sofocación».
Y otro de ellos dijo:
es acusativo por el corte (qaṭ‘) respecto del sentido que retorna desde la mención de ellos en «los corazones» y «las gargantas»; el sentido es:
«cuando sus corazones estén a la altura de sus gargantas, sofocados».
Dijo:
si quieres, lo haces un corte desde el pronombre hā’ en Su dicho {Y adviérteles}. Dijo: lo primero es más correcto en árabe; y ya ha precedido la exposición del modo de ello.
Y Su dicho:
{Los injustos no tendrán ni amigo íntimo ni intercesor}. Dice —glorificado sea—: los que niegan a Allah no tendrán ese día ningún amigo íntimo que se apiade de ellos y aparte de ellos la enormidad de lo que les ha sobrevenido del castigo de Allah; ni intercesor que interceda por ellos ante su Señor y sea obedecido en aquello por lo que interceda, y se le responda en lo que pida. Y en el sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muhammad,
dijo:
nos narró Ahmad,
dijo:
nos narró Asbat,
de as-Suddi: {Los injustos no tendrán ni amigo íntimo ni intercesor}, dijo:
no habrá quien se preocupe por su asunto, ni tendrán intercesor.
Y Su dicho:
{obedecido} es un complemento relativo del «intercesor».
Y el sentido del discurso es:
los injustos no tendrán ni amigo íntimo ni intercesor tal que, cuando interceda, sea obedecido en aquello por lo que interceda; y así se le responda y se acepte su intercesión en favor de él.
Notas y Referencias
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