4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 99

Versículo (Español)

[4:99] A ellos Dios los perdonará, porque Dios es Remisorio, Indulgente.

Tafsir de At-Tabari

{فَأُوْلَـٰٓئِكَ عَسَى ٱللَّهُ أَن يَعۡفُوَ عَنۡهُمۡۚ وَكَانَ ٱللَّهُ عَفُوًّا غَفُورٗا} (99) القول في تأويل قوله تعالى :

{ إِنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ الْمَلآئِكَةُ ظَالِمِيَ أَنْفُسِهِمْ قَالُواْ فِيمَ كُنتُمْ قَالُواْ كُنّا مُسْتَضْعَفِينَ فِي الأرْضِ قَالْوَاْ أَلَمْ تَكُنْ أَرْضُ اللّهِ وَاسِعَةً فَتُهَاجِرُواْ فِيهَا فَأُوْلََئِكَ مَأْوَاهُمْ جَهَنّمُ وَسَآءَتْ مَصِيراً * إِلاّ الْمُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الرّجَالِ وَالنّسَآءِ وَالْوِلْدَانِ لاَ يَسْتَطِيعُونَ حِيلَةً وَلاَ يَهْتَدُونَ سَبِيلاً * فَأُوْلََئِكَ عَسَى اللّهُ أَن يَعْفُوَ عَنْهُمْ وَكَانَ اللّهُ عَفُوّاً غَفُوراً } . .

Quiere decir —glorificado sea— con Su dicho: { إِنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ } : ciertamente, aquellos cuyas almas toman los ángeles, { ظالِمِي أنْفُسِهِمْ } esto es: quienes han hecho que sus propias almas se granjeen la ira de Dios y Su indignación. Ya hemos expuesto anteriormente el sentido de la injusticia. { قَالُوا فِيمَ كُنْتُمْ } Dice: los ángeles les dijeron: «¿En qué estabais?», es decir, ¿en qué situación estabais respecto de vuestra religión? { قالُوا كُنّا مُسْتَضْعَفِينَ فِي الأرْض } Esto es: dijeron aquellos a quienes los ángeles tomaron, habiendo sido injustos consigo mismos: «Éramos oprimidos en la tierra; la gente de la asociación con Dios, en nuestra tierra y en nuestro país, nos tenía por débiles por su gran número y su fuerza, y nos impedían creer en Dios y seguir a Su Enviado —Dios le bendiga y le conceda paz—». Excusa débil y argumento endeble.

{ قَالُوا ألَمْ تَكُنْ أرْضُ الله وَاسِعَةً فَتُهاجِرُوا فِيها } Dice: «¿Acaso no era amplia la tierra de Dios para que emigraseis en ella?», es decir: para que salieseis de vuestra tierra y de vuestras moradas, y os separaseis de quien allí os impide creer en Dios y seguir a Su Enviado —Dios le bendiga y le conceda paz—, hacia una tierra cuyos habitantes os protejan del dominio de la gente de la asociación con Dios, de modo que allí proclaméis la unicidad de Dios, Le adoréis y sigáis a Su Profeta. Dice Dios —glorificado sea—: { فأُولَئِكَ مَأْوَاهُمْ جَهَنّمُ } : esto es, esos —aquellos cuya descripción os he mencionado, a quienes los ángeles tomaron siendo injustos consigo mismos— su morada será el Infierno. Dice: su destino en la Otra Vida será el Infierno, y él será su vivienda.

{ وَساءَتْ مَصيرا } Esto es: ¡qué mal destino es el Infierno para sus moradores, para quienes han llegado a él como destino, vivienda y refugio! Luego —glorificado sea— exceptuó a los oprimidos a quienes los idólatras habían debilitado, de entre los hombres, las mujeres y los niños: los incapaces de emigrar por estrechez, falta de recursos y mala visión y conocimiento del camino desde su tierra —tierra de asociación— hacia la tierra del Islam; y los exceptuó, de entre la gente acerca de la cual —glorificado sea— informó que su morada sería el Infierno, de que el Infierno fuese su morada, por la excusa en la que se hallaban, conforme a lo que —exaltado sea Su recuerdo— aclaró. Y puso «los oprimidos» en acusativo como excepción respecto de la هاء y la ميم en Su dicho: { فأُولَئِكَ مَأْوَاهُمْ جَهَنّمُ } Dice Dios —glorificado sea—:

{ فَأُولَئِكَ عَسَى اللّهُ أنْ يَعْفُوَ عَنْهُمْ } Esto es: esos oprimidos. Dice: quizá Dios los perdone por la excusa en la que se hallan, siendo creyentes; y les conceda, por favor, el pasar por alto su falta al no emigrar, pues no la dejaron por elección ni por preferir la morada de la incredulidad a la morada del Islam, sino por la incapacidad en la que se encontraban para trasladarse de ella. { وكانَ اللّهُ عَفُوّا غَفُورا } Dice: y Dios no ha cesado de ser Indulgente —esto es, poseedor de pasar por alto, por Su favor, los pecados de Sus siervos al dejar de castigarlos—, Perdonador, cubriéndoles sus pecados al perdonarles. Y mencionó que estas dos aleyas y la que viene después descendieron acerca de unas gentes de La Meca que habían abrazado el Islam y creído en Dios y en Su Enviado, pero se rezagaron de la emigración con el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— cuando emigró; y a algunos de ellos se les expuso a la tentación y cayeron en ella, y combatieron junto a los idólatras en la guerra contra los musulmanes. Entonces Dios rehusó aceptar su excusa con la que se excusaron, la cual expuso en Su dicho informando de ellos: { قالُوا كُنّا مُسْتَضْعَفِينَ فِي الأرْضِ }

Mención de los relatos transmitidos que confirman la veracidad de lo que hemos mencionado acerca de que la aleya descendió sobre aquellos de quienes dijimos que descendió:

Nos narró Abū Hišām al-Rifāʿī, dijo: nos narró Ibn Fuḍayl, dijo: nos narró Ašʿaṯ, de ʿIkrima: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } dijo: había unas gentes de La Meca que abrazaron el Islam; quien de ellos moría allí, perecía. Dijo Dios: { فأُولَئِكَ مَأْوَاهُمْ جَهَنّمُ وَساءَتْ مَصيرا إلاّ المُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الرّجالِ وَالنّسَاء وَالوِلْدانِ } hasta Su dicho: { عَفُوّا غَفُورا } Dijo Ibn ʿAbbās: «Yo soy de ellos, y mi madre es de ellos». Dijo ʿIkrima: «Y al-ʿAbbās era de ellos».

Nos narró Aḥmad b. Manṣūr al-Ramādī, dijo: nos narró Abū Aḥmad al-Zubayrī, dijo: nos narró Muḥammad b. Šarīk, de ʿAmr b. Dīnār, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, dijo: había un grupo de La Meca que abrazó el Islam y ocultaba su islam; los idólatras los sacaron con ellos el día de Badr, y algunos de ellos fueron alcanzados. Entonces los musulmanes dijeron: «Estos compañeros nuestros eran musulmanes y fueron forzados», y pidieron perdón por ellos. Entonces descendió: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ قالُوا فِيمَ كُنْتُمْ } . . . la aleya. Dijo: se escribió a los musulmanes que quedaban en La Meca con esta aleya, y que no tenían excusa. Dijo: salieron, y los idólatras los alcanzaron y les impusieron la tentación. Entonces descendió acerca de ellos: { وَمِنَ النّاسِ مَنْ يَقُولُ آمَنّا باللّهِ فإذَا أُوذِيَ فِي اللّهِ } . . . hasta el final de la aleya; y los musulmanes les escribieron con ello. Se entristecieron y desesperaron de todo bien. Luego descendió acerca de ellos: { ثُمّ إن رَبّكَ للّذِينَ هاجَروا مِنْ بَعْدِ ما فُتِنُوا ثُمّ جاهَدُوا وَصَبُروا إنّ رَبّكَ مِنْ بَعْدِها لَغَفُورٌ رَحِيمٌ } Y les escribieron con ello: «Dios os ha dispuesto una salida». Entonces salieron; los idólatras los alcanzaron; combatieron contra ellos hasta que se salvó quien se salvó y fue muerto quien fue muerto.

Me narró Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó Ḥaywa o Ibn Lahīʿa —la duda es de Yūnus—, de Abū al-Aswad, que oyó a un liberto de Ibn ʿAbbās decir, de Ibn ʿAbbās: que unas gentes musulmanas estaban con los idólatras, aumentando la masa de los idólatras contra el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—; y venía una flecha que se les arrojaba, alcanzaba a uno de ellos y lo mataba, o era golpeado y moría. Entonces Dios reveló acerca de ellos: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } hasta llegar a: { فَتُهاجِرُوا فِيهَا }

Me narró Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Ḥakam, dijo: nos narró Abū ʿAbd al-Raḥmān al-Muqrīʾ, dijo: nos informó Ḥaywa, dijo: nos informó Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Nawfal al-Asadī, dijo: se interceptó a la gente de Medina una expedición, y me alisté en ella; me encontré con ʿIkrima, liberto de Ibn ʿAbbās, y me lo prohibió con la más severa prohibición. Luego dijo: Ibn ʿAbbās me informó que unas gentes musulmanas estaban con los idólatras¹; luego mencionó algo semejante al ḥadiz de Yūnus de Ibn Wahb.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } son gentes que se rezagaron tras el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y dejaron de salir con él; quien de ellos moría antes de alcanzar al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, los ángeles le golpeaban el rostro y la espalda.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de ʿIkrima, acerca de Su dicho: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ قالُوا فِيمَ كُنْتُمْ } . . . hasta Su dicho: { وَساءَتْ مَصيرا } dijo: descendió acerca de Qays b. al-Fākih b. al-Muġīra, al-Ḥāriṯ b. Zamʿa b. al-Aswad, Qays b. al-Walīd b. al-Muġīra, Abū al-ʿĀṣ b. Munabbih b. al-Ḥajjāj y ʿAlī b. Umayya b. Ḫalaf. Dijo: cuando los idólatras de Qurayš y sus seguidores salieron para impedir a Abū Sufyān b. Ḥarb y a otros de Qurayš frente al Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y sus compañeros, y para reclamar lo que se les había infligido el día de Naḫla, salieron con ellos unos jóvenes a disgusto que ya habían abrazado el Islam; se reunieron en Badr sin cita previa; fueron muertos en Badr como incrédulos y apostataron del Islam; y estos son los que hemos nombrado. Dijo Ibn Jurayj, y dijo Muǧāhid: esta aleya descendió acerca de quienes fueron muertos el día de Badr de entre los débiles de los incrédulos de Qurayš. Dijo Ibn Jurayj, y dijo ʿIkrima: cuando el Corán descendió acerca de esos individuos, hasta Su dicho: { وَساءَتْ مَصيرا إلاّ المُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الرّجالِ وَالنّساءِ وَالوِلْدَانِ } dijo: esto es: el anciano muy mayor, la anciana, las esclavas jóvenes, los pequeños y los muchachos.

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . hasta Su dicho: { وَساءَتْ مَصيرا } dijo: cuando al-ʿAbbās, ʿAqīl y Nawfal fueron capturados, dijo: el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a al-ʿAbbās: «¡Rescata tu vida y la de tu sobrino!» Dijo: «¡Oh Enviado de Dios! ¿Acaso no oramos hacia tu qibla y damos testimonio de tu testimonio?» Dijo: «¡Oh ʿAbbās! Vosotros litigasteis y fuisteis vencidos» , y luego recitó esta aleya: { ألَمْ تَكُنْ أرْضُ اللّهِ وَاسِعَةً فَتُهاجِرُوا فِيها فأولَئِكَ مَأْوَاهُمْ جَهَنّمُ وَساءَتْ مَصيرا } Aquel día en que descendió esta aleya, quien había abrazado el Islam y no emigraba era incrédulo hasta que emigrase, salvo los oprimidos que no pueden valerse de ardid alguno ni hallan camino: ardid en cuanto a bienes, y el camino: la ruta. Dijo Ibn ʿAbbās: «Yo era de ellos, de entre los niños».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Ibn ʿUyayna, de ʿAmr b. Dīnār, dijo: oí a ʿIkrima decir: había unas gentes en La Meca que habían atestiguado que no hay divinidad sino Dios; cuando los idólatras salieron hacia Badr, los sacaron con ellos, y fueron muertos. Entonces descendió: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . hasta Su dicho: { أُولَئِكَ عَسَى اللّهُ أنْ يَعْفُوَ عَنْهُمْ وكانَ اللّهُ عَفُوّا غَفُورا } Y los musulmanes que estaban en Medina escribieron con ella a los musulmanes que estaban en La Meca. Dijo: salió un grupo de musulmanes; cuando estaban en parte del camino, los idólatras los buscaron y los alcanzaron; algunos de ellos cedieron a la tentación. Entonces Dios reveló acerca de ellos: { وَمِنَ النّاسِ مَنْ يَقُوْلُ آمَنّا باللّهِ فإذَا أُوذِيَ فِي اللّهِ جَعَلَ فِتْنَةَ النّاسِ كَعَذَابِ اللّهِ } Y los musulmanes que estaban en Medina escribieron con ella a los musulmanes de La Meca. Y Dios reveló acerca de aquellos que cedieron a la tentación: { ثُمّ إنّ رَبّكَ للّذِينَ هاجَروا مِنْ بَعْد ما فُتِنُوا ثّم جاهَدُوا } . . . hasta { غَفُورٌ رَحِيمٌ }

Dijo Ibn ʿUyayna: me informó Muḥammad b. Isḥāq acerca de Su dicho { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ } dijo: son cinco jóvenes de Qurayš: ʿAlī b. Umayya, Abū Qays b. al-Fākih, Zamʿa b. al-Aswad, Abū al-ʿĀṣ b. Munabbih, y olvidé el quinto.

Nos narró Bišr b. Muʿāḏ, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . la aleya: se nos ha transmitido que esta aleya fue revelada acerca de unas gentes que pronunciaron el Islam de entre la gente de La Meca; salieron con el enemigo de Dios, Abū Ǧahl, y fueron muertos el día de Badr; se excusaron sin excusa, y Dios rehusó aceptarla de ellos. Y Su dicho: { إلاّ المُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الرّجالِ وَالنّساءِ وَالوِلْدَانِ لا يَسْتَطِيعُونَ حيلَةٌ وَلا يَهْتَدُونَ سَبيلاً } son gentes de La Meca a quienes Dios excusó; los exceptuó y dijo: { أولَئِكَ عَسَى الله أنْ يَعْفُوَ عَنْهُمْ وكانَ اللّهُ عَفُوّا غَفُورا } Dijo: e Ibn ʿAbbās solía decir: «Yo y mi madre éramos de aquellos que no pueden valerse de ardid alguno ni hallan camino».

Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraǧ, dijo: oí a Abū Muʿāḏ, dijo: nos narró ʿUbayd b. Salmān, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . la aleya, dijo: unas gentes de los hipócritas se rezagaron del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y no salieron con él hacia Medina; salieron con los idólatras de Qurayš hacia Badr y fueron alcanzados aquel día entre quienes fueron alcanzados. Entonces Dios reveló acerca de ellos esta aleya.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: le pregunté —es decir, a Ibn Zayd— acerca del dicho de Dios: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } Y recitó hasta llegar a: { إلاّ المُسْتَضْعَفينَ مِنَ الرّجالِ وَالنّساءِ والوِلْدَان } Entonces dijo: cuando el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— fue enviado, se manifestó y la fe brotó, brotó de ella la hipocresía. Unos hombres acudieron al Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijeron: «¡Oh Enviado de Dios! Si no temiéramos que esta gente nos torturase y hiciese y deshiciese, abrazaríamos el Islam; pero atestiguamos que no hay divinidad sino Dios y que tú eres el Enviado de Dios». Y le decían eso. Cuando llegó el día de Badr, los idólatras se levantaron y dijeron: «¡Que nadie se quede atrás, o derribaremos su casa y nos apropiaremos de sus bienes!» Entonces aquellos que decían esas palabras al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— salieron con ellos; un grupo de ellos fue muerto y otro fue capturado. Dijo: los que fueron muertos son aquellos acerca de quienes Dios dijo: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . toda la aleya, { ألمْ تكُن أرضُ اللّهِ واسعةً فتهاجرُوا فيهَا } y dejaseis a esos que os oprimen, { أولئكَ مَأواهُم جَهَنمُ وساءَتْ مَصيرا } Dijo: Luego Dios excusó a la gente de la veracidad y dijo: { إلاّ المُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الرّجالِ وَالنّساءِ وَالولْدَانِ لا يَسْتَطِيعُونَ حِيلَةً وَلا يَهْتَدُونَ سَبِيلاً } se dirigirían a ello, pero si salieran perecerían; así pues, a esos quizá Dios los perdone por su permanencia entre los idólatras. Y dijeron los que fueron capturados: «¡Oh Enviado de Dios! Tú sabes que solíamos acudir a ti y atestiguar que no hay divinidad sino Dios y que tú eres el Enviado de Dios, y que salimos con esa gente por miedo». Entonces dijo Dios: { يا أيّها النّبِيّ قُلْ لِمَنْ فِي أيْدِيكُمْ مِنَ الأسْرَى إن يَعْلَمِ اللّهُ فِي قُلُوبِكُمْ خَيْرا يُؤْتِكُمْ خَيْرا ممّا أُخِذَ مِنْكُمْ وَيَغْفِرُ لَكُمْ } por vuestra acción —la que hicisteis— al salir con los idólatras contra el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, { وَإنْ يُريدُوا خِيانَتَكَ فَقَدْ خانُوا اللّهَ مِنْ قَبْلُ } salieron con los idólatras, { فأمْكنَ مِنهُم واللّهُ عَليمٌ حَكيمٌ }

Me narró Muḥammad b. Ḫālid b. Ḫudāš, dijo: me narró mi padre, de Ḥammād b. Zayd, de Ayyūb, de ʿAbd Allāh b. Abī Mulayka, de Ibn ʿAbbās: que dijo: «Yo y mi madre éramos de aquellos a quienes Dios excusó: salvo los oprimidos de entre los hombres, las mujeres y los niños, que no pueden valerse de ardid alguno ni hallan camino».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Yaḥyā b. Ādam, de Šarīk, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib, de Saʿīd b. Ǧubayr, de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho: { إلاّ الُمسْتَضْعَفِينَ مِنَ الرّجالِ وَالنّساءِ وَالولْدَانِ } Dijo Ibn ʿAbbās: «Yo soy de los oprimidos».

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid acerca de Su dicho: { ظالِمِي أنْفُسهِمْ قالُوا فِيمَ كُنْتُمْ } dijo: quienes fueron muertos el día de Badr de entre los débiles de los incrédulos de Qurayš.

Nos narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, algo semejante.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Ibn ʿUyayna, de ʿAbd Allāh b. Abī Yazīd, dijo: oí a Ibn ʿAbbās decir: «Yo y mi madre éramos de los oprimidos, de entre las mujeres y los niños».

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Ḥajjāj, dijo: nos narró Ḥammād, de ʿAlī b. Zayd, de ʿAbd Allāh o Ibrāhīm b. ʿAbd Allāh al-Qurašī, de Abū Hurayra: que el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía suplicar al final de la oración del mediodía: «اللّهُمّ خَلّصِ الَولِيدَ وَسَلَمَةَ بْنَ هِشامٍ وَعَيّاشَ بْنَ أبي رَبِيعَةَ وَضَعَفَةَ المُسْلِمِينَ مِنْ أيْدِي المُشْرِكِينَ الّذِينَ لا يَسْتَطِيعُونَ حِيلَةً وَلا يَهْتَدُونَ سَبِيلاً »

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid acerca de Su dicho: { لا يَسْتَطِيعُونَ حِيلَةً وَلا يَهْتَدُونَ سَبِيلاً } dijo: creyentes oprimidos en La Meca. Los compañeros de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— dijeron acerca de ellos: «Están en la misma condición que aquellos que fueron muertos en Badr, débiles junto a los incrédulos de Qurayš». Entonces Dios reveló acerca de ellos: { لا يَسْتَطِيعُونَ حِيلَةً وَلا يَهْتَدُونَ سَبِيلاً } . . . la aleya.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, algo semejante.

En cuanto a Su dicho: { لا يَسْتَطِيعُونَ حِيلَةً } su sentido es, como:

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Ibn ʿUyayna, de ʿAmr, de ʿIkrima acerca de Su dicho: { لا يَسْتَطِيعُونَ حِيلَةً } dijo: levantarse para ir a Medina¹. { وَلا يَهْتَدُونَ سَبِيلاً } : un camino hacia Medina.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: { وَلا يَهْتَدُونَ سَبِيلاً } : un camino hacia Medina.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, lo mismo.

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥasan, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: el ardid: los bienes; y el camino: la ruta hacia Medina.

En cuanto a Su dicho: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ } contiene dos posibilidades: una, que «توفاهم» esté en posición de acusativo con sentido de pasado, porque «فَعَلَ» va en acusativo en toda circunstancia. La otra, que esté en posición de nominativo con sentido de futuro, queriéndose con ello: «Ciertamente, aquellos a quienes los ángeles tomarán». Entonces una de las dos تاء de «توفاهم» estaría elidida, aunque pretendida en la palabra; pues los árabes hacen eso: cuando se reúnen dos تاء al comienzo de la palabra, a veces suprimen una y mantienen la otra, y a veces las mantienen ambas.

Notas y Referencias

[1] En el pasaje «كانوا مع المشركين¹» y en «نهوضا إلى المدينة¹» el marcador remite a una nota del editor; en el texto proporcionado no se incluyó contenido alguno en el apartado de notas: {}.