4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 100

Versículo (Español)

[4:100] Quien emigre por la causa de Dios encontrará en la Tierra muchos lugares para refugiarse y también sustento. A quien emigre de su hogar por la causa de Dios y la de Su Mensajero, pero lo sorprenda la muerte [antes de llegar a su destino], sepa que Dios le garantiza Su recompensa. Dios es Absolvedor, Misericordioso.

Tafsir de At-Tabari

{۞وَمَن يُهَاجِرۡ فِي سَبِيلِ ٱللَّهِ يَجِدۡ فِي ٱلۡأَرۡضِ مُرَٰغَمٗا كَثِيرٗا وَسَعَةٗۚ وَمَن يَخۡرُجۡ مِنۢ بَيۡتِهِۦ مُهَاجِرًا إِلَى ٱللَّهِ وَرَسُولِهِۦ ثُمَّ يُدۡرِكۡهُ ٱلۡمَوۡتُ فَقَدۡ وَقَعَ أَجۡرُهُۥ عَلَى ٱللَّهِۗ وَكَانَ ٱللَّهُ غَفُورٗا رَّحِيمٗا} (100) القول في تأويل قوله تعالى :

{ وَمَن يُهَاجِرْ فِي سَبِيلِ اللّهِ يَجِدْ فِي الأرْضِ مُرَاغَماً كَثِيراً وَسَعَةً وَمَن يَخْرُجْ مِن بَيْتِهِ مُهَاجِراً إِلَى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ الْمَوْتُ فَقَدْ وَقَعَ أَجْرُهُ عَلىَ اللّهِ وَكَانَ اللّهُ غَفُوراً رّحِيماً } . .

Quiere decir —glorificado sea Su elogio— con Su dicho: { وَمَنْ يُهاجِرْ فِي سَبِيلِ اللّهِ } : quien abandone la tierra de la idolatría y a su gente, huyendo con su religión de ella y de ellos hacia la tierra del Islam y hacia su gente, los creyentes; { في سَبِيلِ الله } esto es: en el método de la religión de Dios y en Su senda que Él legisló para Sus criaturas; y esa es la religión recta. { يَجِدْ في الأرْضِ مُرَاغَما كَثِيرا } Dice: este emigrante en el camino de Dios hallará en la tierra mucho مُرَاغَم, y es el deambular por los países y el desplazamiento. Se dice de ello: «راغم fulano a su gente مُراغَما», y مُراغَما y مراغمة son dos nombres de acción. Y de ello es el dicho de Nábiga de Banū Ja‘da:

كَطَوْدٍ يُلاذُ بأرْكانِهِ ***عَزِيزِ المُرَاغَمِ والمَهْرَبِ

Y Su dicho: { وَسَعَةً } admite [el sentido de] holgura respecto del asunto de su religión en La Meca: esto es, que se les impedía manifestar su religión y adorar a su Señor públicamente. Luego —glorificado sea Su elogio— informó acerca de quien sale emigrando desde la tierra de la idolatría, escapando con su religión hacia Dios y hacia Su Mensajero: si su término le alcanza antes de llegar a la tierra del Islam y al fin de la emigración, dijo: quien sea así, su recompensa ha recaído sobre Dios; esto es, la retribución de su obra y la recompensa de su emigración y de su separación de su patria y de su clan hacia la morada del Islam y hacia la gente de su religión. Dice —glorificado sea Su elogio—: y quien salga emigrando de su casa hacia Dios y hacia Su Mensajero, ha merecido la recompensa de su emigración, si no alcanza la morada de su emigración por haberle segado la muerte antes de llegar a ella, ante su Señor. { وكانَ اللّهُ غَفُورا رَحِيما } Dice: y Dios —exaltada sea Su mención— no ha cesado siendo Perdonador, es decir: cubriendo los pecados de Sus siervos creyentes mediante el perdón de la pena por ellos; Misericordioso con ellos, benigno. Y se mencionó que esta aleya descendió a causa de uno de los que residían en La Meca siendo musulmán, que salió cuando le llegó que Dios había hecho descender las dos aleyas anteriores a ella, y ello es Su dicho: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . hasta Su dicho: { وكانَ اللّهُ عَفُوّا غَفُورا } y murió en su camino antes de llegar a Medina. Mención de las noticias transmitidas acerca de ello:

Me narró Ya‘qūb ibn Ibrāhīm, dijo: nos narró Hushaym, de Abū Bishr, de Sa‘īd ibn Jubayr, acerca de Su dicho: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ } dijo: era un hombre de Juzā‘a llamado Ḍamra ibn al-‘Ayṣ, o al-‘Ayṣ ibn Ḍamra ibn Zanbā‘. Dijo: cuando se les ordenó la emigración, estaba enfermo; y ordenó a su familia que le prepararan [un lecho] sobre su camilla y lo llevaran al Mensajero de Dios صلى الله عليه وسلم. Dijo: lo hicieron, y la muerte le sobrevino estando en at-Tan‘īm; entonces descendió esta aleya.

Nos narró Muḥammad ibn Bashshār, dijo: nos narró Muḥammad ibn Ja‘far, dijo: nos narró Shu‘ba, de Abū Bishr, de Sa‘īd ibn Jubayr, que dijo: descendió esta aleya: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ المَوْتُ فَقَدْ وَقَعَ أجْرُه على اللّهِ } acerca de Ḍamra ibn al-‘Ayṣ ibn az-Zanbā‘, o fulano ibn Ḍamra ibn al-‘Ayṣ ibn az-Zanbā‘, cuando llegó a at-Tan‘īm murió, y descendió sobre él.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Amr ibn ‘Awn, dijo: nos narró Hushaym, de al-‘Awwām at-Taymī, con el sentido del ḥadiz de Ya‘qūb, de Hushaym. Dijo: y era un hombre de Juzā‘a.

Nos narró Bishr ibn Mu‘ādh, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda: { وَمَنْ يُهاجِرْ في سَبِيلِ اللّهِ يَجِدْ فِي الأرْضِ مُرَاغَما كَثِِيرا وَسَعَةً } . . . la aleya, dijo: cuando Dios hizo descender estas aleyas, había en La Meca un hombre de los creyentes llamado Ḍamra. Dijo: «¡Por Dios! tengo de bienes lo que me hará llegar a Medina y más lejos aún, y ciertamente sé orientarme: ¡sacadme!». Estaba enfermo entonces. Cuando rebasó el ḥaram, Dios lo tomó y murió; y Dios —Bendito y Exaltado— hizo descender: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ } . . . la aleya.

Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā, dijo: nos informó ‘Abd ar-Razzāq, dijo: nos informó Ma‘mar, de Qatāda, dijo: cuando descendió: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } dijo un hombre de los musulmanes aquel día, estando enfermo: «¡Por Dios! no tengo excusa: ciertamente soy guía del camino y ciertamente tengo holgura [de medios]; ¡llevadme!». Lo llevaron y la muerte le alcanzó en el camino; entonces descendió acerca de él: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ }

Nos narró al-Ḥasan ibn Yaḥyā, dijo: nos informó ‘Abd ar-Razzāq, dijo: nos informó Ibn ‘Uyayna, de ‘Amr ibn Dīnār, dijo: oí a ‘Ikrima decir: cuando Dios hizo descender: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . las dos aleyas, dijo un hombre de Banū Ḍamra, que estaba enfermo: «¡Sacadme hacia ar-rūḥ!». Lo sacaron, hasta que, cuando estaba en al-Ḥaṣḥāṣ, murió; y descendió acerca de él: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ } . . . la aleya.

Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró mi padre, de al-Mundhir ibn Tha‘laba, de ‘Albā’ ibn Aḥmar al-Yashkurī, acerca de Su dicho: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ المَوْتُ فَقَدْ وَقَعَ أجْرُه على اللّهِ } dijo: descendió acerca de un hombre de Juzā‘a.

Nos narró Muḥammad ibn Bashshār, dijo: nos narró Abū ‘Āmir, dijo: nos narró Qurra, de aḍ-Ḍaḥḥāk, acerca del dicho de Dios —glorificado y exaltado—: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ المَوْتُ فَقَدْ وَقَعَ أجْرُه على اللّهِ } dijo: cuando un hombre de la gente de La Meca oyó que los Banū Kināna habían sido golpeados en sus rostros y sus espaldas por los ángeles, dijo a su familia: «¡Sacadme!», y ya estaba a punto de morir. Dijo: lo transportaron hasta que llegó a un paso que él había nombrado, y falleció; entonces Dios hizo descender: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ } . . . la aleya.

Nos narró Muḥammad ibn al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad ibn al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī, dijo: cuando oyó esto —es decir, Su dicho: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . hasta Su dicho: { وكانَ اللّهُ عَفُوّا غَفُورا } Ḍamra ibn Jundub aḍ-Ḍamrī dijo a su familia, estando dolorido: «Preparad mi montura, pues los dos Ajshabān me han oprimido», es decir: los dos montes de La Meca; «quizá salga y me alcance un alivio». Se sentó sobre su montura y luego se dirigió hacia Medina, y murió en el camino; entonces Dios hizo descender: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ المَوْتُ فَقَدْ وَقَعَ أجْرُه على اللّهِ } . Y en cuanto a cuando se dirigió hacia Medina, dijo: «¡Oh Dios! emigrante hacia Ti y hacia Tu Mensajero».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de ‘Ikrima, dijo: cuando descendió esta aleya —es decir, Su dicho: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ } Jundub ibn Ḍamra al-Junda‘ī dijo: «¡Oh Dios! has llevado al extremo la excusa y la prueba; y no tengo excusa ni prueba». Dijo: luego salió, siendo un anciano muy mayor, y murió en parte del camino. Entonces los compañeros del Mensajero de Dios صلى الله عليه وسلم dijeron: «Murió antes de emigrar; no sabemos si [murió] bajo walāya o no». Entonces descendió: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ المَوْتُ فَقَدْ وَقَعَ أجْرُه على اللّهِ }

Se me ha transmitido acerca de al-Ḥusayn ibn al-Faraj, dijo: oí a Abū Mu‘ādh, dijo: nos narró ‘Ubayd ibn Salmān, dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir: cuando Dios hizo descender acerca de quienes fueron matados junto con los idólatras de Quraysh en Badr: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . la aleya, un hombre de Banū Layth, que seguía la religión del Profeta صلى الله عليه وسلم residiendo en La Meca —y era de aquellos a quienes Dios excusó: era un anciano muy mayor, de aspecto lozano— oyó lo que Dios había hecho descender acerca de ellos y dijo a su familia: «¡No pasaré la noche de hoy en La Meca!». Salieron con él, enfermo, hasta que, cuando llegó a at-Tan‘īm por el camino de Medina, la muerte le alcanzó; entonces descendió acerca de él: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ } . . . la aleya.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: { وَمَنْ يُهاجِرْ فِي سَبِيلِ اللّهِ يَجِدْ فِي الأرْضِ مُرَاغَما كَثِيرا وَسَعَةً } dijo: emigró un hombre de Banū Kināna queriendo [llegar al] Profeta صلى الله عليه وسلم, y murió en el camino. Su gente se burló de él y se mofó, y dijeron: «Ni alcanzó aquello que quería, ni permaneció con los suyos para que lo atendieran y lo enterraran». Dijo: entonces descendió el Corán: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ المَوْتُ فَقَدْ وَقَعَ أجْرُه على اللّهِ }

Nos narró Aḥmad ibn Manṣūr ar-Ramādī, dijo: nos narró Abū Aḥmad az-Zubayrī, dijo: nos narró Sharīk, de ‘Amr ibn Dīnār, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, dijo: descendió esta aleya: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } y en La Meca había un hombre llamado Ḍamra, de Banū Bakr, que estaba enfermo. Dijo a su familia: «Sacadme de La Meca, pues siento el calor». Dijeron: «¿Adónde te sacamos?». Señaló con su mano hacia Medina. Entonces descendió esta aleya: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ } . . . hasta el final de la aleya.

Me narró al-Ḥārith ibn Abī Usāma, dijo: nos narró ‘Abd al-‘Azīz ibn Abān, dijo: nos narró Qays, de Sālim al-Afṭas, de Sa‘īd ibn Jubayr, dijo: cuando descendió esta aleya: { لا يَسْتَوِى القاعِدُونَ مِنَ المُؤْمِنِينَ غيرُ أُولي الضّرَرِ } dijo: se concedió dispensa en ella a un grupo de musulmanes que estaban en La Meca, de entre la gente con impedimento, hasta que descendió la preferencia de los combatientes sobre los que se quedan. Dijeron: «Dios ha aclarado la preferencia de los combatientes sobre los que se quedan, y ha concedido dispensa a la gente con impedimento». Hasta que descendió: { إنّ الّذِينَ تَوَفّاهُمُ المَلائِكَةُ ظالِمِي أنْفُسهِمْ } . . . hasta Su dicho: { وَساءَتْ مَصيرا } Dijeron: «Esta es obligante». Hasta que descendió: { إلاّ المُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الرّجالِ وَالنّساءِ وَالوِلْدَانِ لا يَسْتَطِيعُونَ حِيلَةً وَلا يَهْتَدُونَ سَبِيلاً } Entonces Ḍamra ibn al-‘Ayṣ az-Zuraqī, uno de Banū Layth, que estaba afectado de la vista, dijo: «Ciertamente tengo medios: tengo bienes y tengo siervos; ¡llevadme!». Salió estando enfermo, y la muerte le alcanzó en at-Tan‘īm; fue enterrado junto a la mezquita de at-Tan‘īm. Entonces descendió acerca de él esta aleya: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ المَوْتُ } . . . la aleya.

Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de مُرَاغَم. Unos dijeron: es el traslado de una tierra a otra. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: { مُرَاغَما كَثِيرا } dijo: el مُرَاغَم es el traslado de una tierra a otra.

Se me ha transmitido acerca de al-Ḥusayn ibn al-Faraj, dijo: oí a Abū Mu‘ādh, dijo: nos informó ‘Ubayd ibn Sulaymān, dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: { مُرَاغَما كَثِيرا } dice: trasladándose.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ‘Abd Allāh ibn Abī Ja‘far, de su padre, de ar-Rabī‘, acerca de Su dicho: { يَجِدْ فِي الأرْضِ مُرَاغَما كَثِيرا } dijo: trasladándose.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, dijo: nos narró Abū Sufyān, de Ma‘mar, de al-Ḥasan o Qatāda: { مُرَاغَما كَثِيرا } dijo: trasladándose.

Me narró Muḥammad ibn ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, de ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca del dicho de Dios —poderoso y majestuoso—: { يَجِدْ فِي الأرْضِ مُرَاغَما كَثِيرا } dijo: una salida/alternativa frente a lo que detesta.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: { مُرَاغَما كَثِيرا } dijo: apartándose de lo que detesta.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid: { مُرَاغَما كَثيرا } dijo: alejándose de lo que detesta.

Y otros dijeron: [significa] búsqueda de sustento. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad ibn al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad ibn al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: { يَجِدْ فِي الأرْض مُرَاغَما كَثِيرا } dice: búsqueda para el sustento.

Y otros dijeron: el مُرَاغَم es el emigrante. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: { مُرَاغَما } el مُرَاغَم es el emigrante.

Dijo Abū Ja‘far: ya hemos aclarado anteriormente cuál de las opiniones es la más correcta.

También discreparon acerca del sentido de la «holgura» (السّعَة) que Dios mencionó en este lugar, pues dijo: { وَسَعَة } ¹ Unos dijeron: es holgura en el sustento. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Abd Allāh ibn Ṣāliḥ, dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās: { مُرَاغَما كَثِيرا وَسَعَةً } dijo: holgura en el sustento.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ‘Abd Allāh ibn Abī Ja‘far, de su padre, de ar-Rabī‘, acerca de Su dicho: { مُرَاغَما كَثِيرا وَسَعَةً } dijo: holgura en el sustento.

Se me ha transmitido acerca de al-Ḥusayn ibn al-Faraj, dijo: oí a Abū Mu‘ādh decir: nos informó ‘Ubayd ibn Salmān, dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: { وَسَعَةَ } dice: holgura en el sustento.

Y otros dijeron al respecto:

Me narró Bishr ibn Mu‘ādh, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda: { يَجِدْ فِي الأرْض مُرَاغَما كَثِيرا وَسَعَةً } : sí, por Dios: de la extravío a la guía, y de la penuria a la riqueza.

Dijo Abū Ja‘far: la opinión más correcta al respecto es decir que Dios informó que quien emigre en Su camino hallará en la tierra un deambular y una amplitud¹; y dentro de la holgura entra la holgura en el sustento, y la riqueza tras la pobreza¹; y entra en ello la holgura tras la estrechez de la preocupación y la angustia en la que se hallaba la gente de la fe en Dios a causa de los idólatras en La Meca, y otros significados de holgura que son en el sentido de alivio y desahogo frente a aquello detestable que Dios detestó para los creyentes por su permanencia entre los idólatras y bajo su dominio. Y Dios no estableció indicio de que con Su dicho: «وسعة» pretendiera alguno de los significados de holgura que hemos descrito; por tanto, todos los significados de holgura —los que son en el sentido de alivio y desahogo— respecto de lo que padecían de estrechez de vida, de la opresión de la vecindad de la gente de la idolatría y de la constricción del pecho por la imposibilidad de manifestar la fe en Dios, de consagrar Su unicidad y de apartarse de los pares y de las divinidades, entran en ello.

Y un grupo de la gente del saber interpretó esta aleya —me refiero a Su dicho: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ ثُمّ يُدْرِكْهُ المَوْتُ فَقَدْ وَقَعَ أجْرُهُ على اللّهِ } — como que se aplica al caso del combatiente que sale para la expedición y la muerte le alcanza después de haber salido de su casa, separándose [de ella], y muere: que tiene derecho a su parte del botín aunque no haya presenciado el combate. Como:

3518 Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Yūsuf ibn ‘Adī, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Ibn Lahī‘a, de Yazīd ibn Abī Ḥabīb, que la gente de Medina dice: quien sale separándose (فاصلاً), su parte queda obligada¹; e interpretaron el dicho de Dios —Bendito y Exaltado—: { وَمَنْ يَخْرُجْ مِنْ بَيْتِهِ مُهَاجِرا إلى اللّهِ وَرَسُولِهِ }

Notas y Referencias

(No se generaron)