4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 88

Versículo (Español)

[4:88] [Creyentes,] ¿Por qué se dividen respecto a los hipócritas? Dios ha designado Su desvío a causa de su desobediencia. ¿Acaso intentan guiar a quien Dios extravió? Quien ha sido desviado por Dios no tiene salvación.

Tafsir de At-Tabari

{۞فَمَا لَكُمۡ فِي ٱلۡمُنَٰفِقِينَ فِئَتَيۡنِ وَٱللَّهُ أَرۡكَسَهُم بِمَا كَسَبُوٓاْۚ أَتُرِيدُونَ أَن تَهۡدُواْ مَنۡ أَضَلَّ ٱللَّهُۖ وَمَن يُضۡلِلِ ٱللَّهُ فَلَن تَجِدَ لَهُۥ سَبِيلٗا} (88) القول في تأويل قوله تعالى :

{ فَمَا لَكُمْ فِي الْمُنَافِقِينَ فِئَتَيْنِ وَاللّهُ أَرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوَاْ أَتُرِيدُونَ أَن تَهْدُواْ مَنْ أَضَلّ اللّهُ وَمَن يُضْلِلِ اللّهُ فَلَن تَجِدَ لَهُ سَبِيلاً } . .

Quiere decir —glorificado sea en Su alabanza— con Su dicho: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ } : ¿qué os sucede, oh creyentes, que respecto a la gente de la hipocresía sois dos bandos discrepantes? { وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا } esto significa: y Dios los ha devuelto a los dictámenes propios de la gente del politeísmo, en cuanto a la licitud de derramar su sangre y de tomar cautiva a su descendencia. Y el «irkās» es: el devolver. Y de ello es el dicho de Umayya b. Abī aṣ-Ṣalt:

فأُرْكِسُوا فِي حَمِيمِ النّارِ إنّهُمُ ***كانُوا عُصَاةً وقالوا الإفْكَ وَالزّورَا

Se dice a partir de ello: «arkasahum» y «rakasahum». Y se ha mencionado que en la recitación de ʿAbd Allāh y Ubayy aparece: «والله ركسهم» sin alif.

Los exégetas discreparon acerca de quiénes fueron aquellos respecto de los cuales descendió esta aleya. Unos dijeron: Descendió a propósito de la discrepancia de los compañeros del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de quienes se rezagaron del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— el día de Uḥud y se volvieron a Medina, y dijeron al Enviado —sobre él la oración y la paz— y a sus compañeros: { لَوْ نَعْلَمُ قِتَالاً لاتّبَعْنَاكُمْ } Mención de quienes dijeron eso:

Me contó al-Faḍl b. Ziyād al-Wāsiṭī, dijo: nos transmitió Abū Dāwūd, de Shuʿba, de ʿAdī b. Thābit, dijo: oí a ʿAbd Allāh b. Yazīd al-Anṣārī narrar de Zayd b. Thābit: que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando salió hacia Uḥud, un grupo de los que estaban con él regresó; y los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— quedaron respecto de ellos en dos facciones: una facción decía: «Matémoslos», y otra facción decía: «No». Entonces descendió esta aleya: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا أتُرِيدُونَ أنْ تَهْدُوا } . . . la aleya, y el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo en Medina: «Ciertamente ella es Ṭayyiba, y ciertamente expulsa su impureza tal como el fuego expulsa la escoria de la plata»

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Abū Usāma, dijo: nos transmitió Shuʿba, de ʿAdī b. Thābit, de ʿAbd Allāh b. Yazīd, de Zayd b. Thābit, dijo: Salió el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y mencionó algo semejante.

Me contó Zurayq b. as-Sakht, dijo: nos transmitió Shabāba, de ʿAdī b. Thābit, de ʿAbd Allāh b. Yazīd, de Zayd b. Thābit, dijo: Se mencionó a los hipócritas ante el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y un grupo dijo: «Matémoslos», y otro grupo dijo: «No los matemos»; entonces Dios —bendito y exaltado— hizo descender: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ } . . . hasta el final de la aleya.

Otros dijeron: Más bien descendió a propósito de una discrepancia que hubo entre los compañeros del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de unas gentes que habían llegado a Medina desde La Meca: mostraron a los musulmanes que eran musulmanes, luego regresaron a La Meca y les manifestaron el politeísmo. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْن } dijo: Unas gentes salieron de La Meca hasta llegar a Medina, pretendiendo que eran emigrados; luego apostataron después de eso. Pidieron permiso al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— para ir a La Meca a por mercancías suyas con las que comerciaban. Los creyentes discreparon acerca de ellos: uno decía: «Son hipócritas», y otro decía: «Son creyentes». Entonces Dios aclaró su hipocresía y ordenó combatirlos. Vinieron con sus mercancías queriendo ir a Medina, y se toparon con Hilāl b. ʿUwaymir al-Aslamī, entre el cual y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— había un pacto; y él era aquel cuyo pecho se angustiaba por combatir a los creyentes o combatir a su gente. Así pues, los apartó de ellos, por cuanto ellos daban seguridad a Hilāl, y entre él y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— había un compromiso.

Me contó al-Muthannā, dijo: nos transmitió Abū Ḥudhayfa, dijo: nos transmitió Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, algo semejante y en términos parecidos, salvo que dijo: Entonces Dios aclaró su hipocresía y ordenó combatirlos, pero no fueron combatidos aquel día. Vinieron con sus mercancías queriendo ir hacia Hilāl b. ʿUwaymir al-Aslamī, entre el cual y el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— había un pacto.

Otros dijeron: Más bien su discrepancia fue acerca de unas gentes de entre los idólatras que habían manifestado el islam en La Meca, y ayudaban a los idólatras contra los musulmanes. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó Muḥammad b. Saʿd, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْن } Y ello fue porque unas gentes que estaban en La Meca habían pronunciado el islam, pero respaldaban a los idólatras. Salieron de La Meca buscando una necesidad suya y dijeron: «Si nos encontramos con los compañeros de Muḥammad —sobre él la oración y la paz—, no habrá para nosotros de su parte daño alguno». Y cuando los creyentes fueron informados de que habían salido de La Meca, una facción de los creyentes dijo: «Montad contra esos malvados y matadlos, pues apoyan contra vosotros a vuestro enemigo». Y otra facción de los creyentes dijo: «¡Gloria a Dios! —o como dijeron—: ¿matáis a unas gentes que han pronunciado lo mismo que vosotros habéis pronunciado, por el hecho de que no emigraron y no abandonaron sus moradas, de modo que por ello se hagan lícitas su sangre y sus bienes?». Así quedaron como dos bandos, y el Enviado —sobre él la oración y la paz— estaba entre ellos sin prohibir a ninguno de los dos grupos nada¹. Entonces descendió: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا أتُرِيدُونَ أنْ تَهْدُوا مَنْ أضَلّ اللّهُ } . . . la aleya.

Nos transmitió Bishr b. Muʿādh, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْن } . . . la aleya. Se nos ha mencionado que eran dos hombres de Quraysh que estaban con los idólatras en La Meca; habían pronunciado el islam, pero no emigraron hacia el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Unos hombres de los compañeros del Profeta de Dios se toparon con ellos cuando ambos se dirigían a La Meca, y algunos dijeron: «Su sangre y sus bienes son lícitos», y otros dijeron: «No os son lícitos». Disputaron acerca de ellos, y Dios hizo descender a propósito de ello: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ واللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا } hasta llegar a: { وَلَوْ شاءَ اللّهُ لَسَلّطَهُمْ عَلَيْكُمْ فَلَقاتَلُوكُم }

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió Abū Sufyān, de Maʿmar b. Rāshid, dijo: Me ha llegado que unas gentes de La Meca escribieron al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que habían abrazado el islam, y eso por su parte era mentira. Se toparon con ellos y los musulmanes discreparon acerca de ellos: una facción dijo: «Su sangre es lícita», y otra facción dijo: «Su sangre es ilícita»¹. Entonces Dios hizo descender: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا }

Se me ha narrado de al-Ḥusayn b. al-Faraj, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd b. Salmān, dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْن } que eran unas gentes que se rezagaron del Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, permanecieron en La Meca, proclamaron la fe y no emigraron. Los compañeros del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— discreparon acerca de ellos: unos de los compañeros del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— los tomaron por aliados, y otros se desentendieron de su alianza y dijeron: «Se rezagaron del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y no emigraron». Dios los llamó hipócritas, eximió a los creyentes de su alianza y les ordenó no tomarlos por aliados hasta que emigrasen.

Otros dijeron: Más bien su discrepancia fue acerca de unas gentes que estaban en Medina y querían salir de ella por hipocresía. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de as-Suddī: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا } dijo: Unas gentes de los hipócritas quisieron salir de Medina y dijeron a los creyentes: «Nos han sobrevenido dolencias en Medina y nos hemos empachado de ella; quizá salgamos al ẓahr hasta recuperarnos y luego volvamos, pues éramos gente del desierto». Se marcharon¹, y los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— discreparon acerca de ellos: una facción dijo: «Son los enemigos de Dios, los hipócritas; quisiéramos que el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— nos diera permiso para combatirlos». Y otra facción dijo: «No; más bien son nuestros hermanos: Medina los ha empachado y se han empachado de ella». Salieron al ẓahr a esparcirse, y cuando sanasen volverían. Entonces Dios dijo: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ } esto es: ¿qué os sucede que respecto de ellos sois dos bandos? { والله أرْكَسَهُمْ بمَا كَسبوا }

Otros dijeron: Más bien esta aleya descendió a propósito de la discrepancia de los compañeros del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en el asunto de la gente de la calumnia. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: { فَمَا لَكُمْ فِي المُنافِقِينَ فِئَتَيْنِ وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا } hasta llegar a: { فَلا تَتّخِذُوا مِنْهُمْ أوْلِياءَ حتى يُهاجِرُوا فِي سَبِيلِ اللّهِ } dijo: Esto es acerca del asunto de Ibn Ubayy cuando dijo sobre ʿĀʾisha lo que dijo. Entonces Saʿd b. Muʿādh dijo: «Ciertamente me desentiendo ante Dios y ante Su Enviado de él», queriendo decir ʿAbd Allāh b. Ubayy b. Salūl.

Dijo Abū Jaʿfar: El más acertado de estos dichos a este respecto es el dicho de quien sostuvo que esta aleya descendió a propósito de la discrepancia de los compañeros del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de unas gentes que habían apostatado del islam tras haberlo abrazado, de entre la gente de La Meca. Y solo dijimos que esto es lo más acertado¹ porque la discrepancia de los exégetas no sale sino de dos opiniones: en una, que eran gentes de La Meca, conforme a lo que ya hemos mencionado en la transmisión acerca de ellos; y en la otra, que eran gentes de Medina. Y en el dicho de Dios —exaltada sea Su mención—: { فَلا تَتّخِذُوا مِنْهُمْ أوْلِياءَ حتى يُهاجِرُوا } hay la prueba más clara de que no eran de la gente de Medina, porque la emigración, en tiempos del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, era hacia su morada y su ciudad desde toda tierra de incredulidad. En cuanto a quien estaba en Medina —la morada de la emigración— residiendo allí, de entre los hipócritas y los idólatras, no tenía sobre sí la obligación de emigrar, pues en la morada de la emigración estaba su patria y su residencia.

Los gramáticos discreparon acerca del acusativo en Su dicho: { فِئَتَيْنِ } Unos dijeron: está en acusativo por circunstancial (ḥāl), como cuando dices: «¿Qué te pasa, estando de pie?», es decir: ¿qué te pasa en el estado de estar de pie? Este es el dicho de algunos basoríes¹. Y algunos gramáticos kufíes dijeron: está en acusativo por el verbo implícito de «mā laka», dijo: y no importa que el término en acusativo en «mā laka» sea definido o indefinido. Dijo: y es admisible en el habla que se diga: «¿Qué te pasa, el que camina con nosotros?», porque es como el verbo que rige acusativo con kāna, aẓunnu y lo semejante. Dijo: y todo lugar en el que sea válido «faʿala» y «yafʿalu» respecto de lo puesto en acusativo, es válido poner en acusativo lo definido y lo indefinido, tal como lo hacen kāna y aẓunnu, porque son incompletos en el sentido, aunque creas que son completos. Y este dicho es el más acertado a este respecto, porque lo requerido en el dicho del hablante: «¿Qué te pasa, estando de pie?» es el estar de pie; así pues, está en el mismo régimen que kāna y sus hermanas, y aẓunnu y sus compañeras.

El dicho sobre la interpretación de Su palabra —poderoso y majestuoso—: { وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا }

Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: { وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ } Unos dijeron: su sentido es: «los devolvió»¹, como hemos dicho. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió al-Ḥasan, dijo: me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de ʿAṭāʾ al-Khurāsānī, de Ibn ʿAbbās: { وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا } Los devolvió.

Otros dijeron: El sentido de ello es: y Dios los hizo caer. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó al-Muthannā, dijo: me transmitió ʿAbd Allāh, dijo: me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās: { وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا } dice: los hizo caer.

Otros dijeron: El sentido de ello es: los extravió y los destruyó. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Abū Sufyān, de Maʿmar, de Qatāda: { وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ } dijo: los destruyó.

Me contó al-Muthannā, dijo: nos transmitió Isḥāq, dijo: nos transmitió ʿAbd ar-Razzāq, de Maʿmar, de Qatāda: { وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا } : los destruyó por lo que obraron.

Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de as-Suddī: { وَاللّهُ أرْكَسَهُمْ بِمَا كَسَبُوا } : los destruyó.

Ya hemos expuesto anteriormente la aclaración del sentido de ello de manera que hace innecesario repetirla.

El dicho sobre la interpretación de Su palabra —exaltado sea—: { أتُرِيدُونَ أنْ تَهْدُوا مَنْ أضَلّ اللّهُ وَمَنْ يُضْلِلِ اللّهُ فَلَنْ تَجِدَ لَهُ سَبِيلاً }

Quiere decir —glorificado sea en Su alabanza— con Su dicho: { أتُرِيدُونَ أنْ تَهْدُوا مَنْ أضَلّ اللّهُ } ¿Queréis, oh creyentes, guiar hacia el islam —esto es, ser favorecidos con el éxito de afirmarlo y entrar en él— a quien Dios ha extraviado de él? Con ello se refiere a: a quien Dios ha abandonado, no concediéndole el éxito de afirmarlo. Y esto no es sino un خطاب de Dios —exaltada sea Su mención— dirigido a la facción que defendía a esos hipócritas cuya condición Dios describió en esta aleya. Les dice —glorificado sea en Su alabanza—: ¿buscáis la guía de esos a quienes Dios ha extraviado, abandonándolos respecto de la verdad y del seguimiento del islam, por vuestra defensa contra el combate de quienes, entre los creyentes, querían combatirlos? { وَمَنْ يُضْلِلِ اللّهُ فَلَنْ تَجِدَ لَهُ سَبِيلاً } Esto significa: y a quien Dios abandone respecto de Su religión y del seguimiento de lo que le ordenó —de afirmarlo a Él, a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y lo que este trajo de parte Suya—, extraviándolo de ello, no encontrarás para él, oh Muḥammad, camino alguno; es decir: no encontrarás para él senda por la que lo guíes a alcanzar aquello de lo que Dios lo ha privado ( عنه ) ni método por el que llegue a aquello a lo que se le ha vedado el acceso.

Notas y Referencias

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