Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:8] Si algunos [otros] parientes, huérfanos o pobres, asisten al reparto de la herencia, denles algo y trátenlos con amabilidad.
Tafsir de At-Tabari
{Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento y decidles una palabra reconocida} (8)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento y decidles una palabra reconocida }
Dijo Abū Jaʿfar:
Los especialistas en la interpretación discreparon acerca del dictamen de esta aleya: si es concluyente (muḥkam) o abrogada (mansūj).
Unos dijeron:
Es concluyente.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de al-Šaybānī, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, quien dijo: «Es concluyente y no está abrogada»,
refiriéndose a Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos }
. . . la aleya.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró al-Ašǧaʿī, de Sufyān, de al-Šaybānī, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, algo semejante.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de Muġīra,
de Ibrāhīm y al-Šaʿbī, quienes dijeron:
«Es concluyente».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid,
quien dijo:
«Es obligatorio, en la medida en que las almas de la gente de la herencia lo consientan».
Y nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró al-Ašǧaʿī, de Sufyān, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres }
Dijo: «Es obligatoria para la gente de la herencia, en la medida en que sus almas lo consientan».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró al-Ašǧaʿī, de Sufyān, de Muġīra, de Ibrāhīm y al-Šaʿbī,
quienes dijeron:
«Es concluyente, no abrogada».
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Yaḥyà b. ʿAbd al-Raḥmān, de Sufyān; y nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid,
quien dijo:
«Es obligatoria para la gente de la herencia, en la medida en que sus almas lo consientan».
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Abū Bišr, de Saʿīd b. Ǧubayr,
que fue preguntado acerca de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento y decidles una palabra reconocida }
Entonces Saʿīd dijo: «Esta aleya es tomada a la ligera por la gente».
Dijo:
«Y son dos tutores: uno hereda y el otro no hereda; y el que hereda es aquel a quien se ordenó que les provea sustento».
Dijo:
«Les da¹»; dijo: «y el que no hereda es aquel a quien se ordenó que les diga una palabra reconocida. Es concluyente y no está abrogada».
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Muġīra, de Ibrāhīm, en el mismo sentido,
y dijo:
«Es concluyente y no abrogada».
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Muṭarrif, de al-Ḥasan,
quien dijo:
«Es firme, pero la gente ha sido avara y mezquina».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Manṣūr y al-Ḥasan,
quienes dijeron:
«Es concluyente y no abrogada».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró ʿAbbād b. al-ʿAwwām, de al-Ḥaǧǧāǧ, de al-Ḥakam, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās,
quien dijo:
«Está vigente y se actúa conforme a ella».
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsà, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento }
«Lo que las almas consientan: un derecho obligatorio».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Abū Sufyān, de Maʿmar, de al-Ḥasan y al-Zuhrī,
quienes dijeron acerca de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento }
Dijo: «Es concluyente».
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Manṣūr, de Qatāda, de Yaḥyà b. Yaʿmar,
quien dijo:
«Tres aleyas concluyentes, medinenses, que la gente ha abandonado: esta aleya; y la aleya del pedir permiso:
{ ¡Oh, vosotros que creéis! Que os pidan permiso aquellos a quienes poseen vuestras diestras }
,
y esta aleya:
{ ¡Oh, gentes! En verdad, os hemos creado de varón y hembra }
».
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
quien dijo:
«Al-Ḥasan solía decir: es firme».
Y otros dijeron:
Abrogada.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narraron Muḥammad b. Baššār y Muḥammad b. al-Muṯannà,
dijeron:
nos narró Ibn Abī ʿAdiyy, de Saʿīd, de Qatāda,
de Saʿīd, que dijo acerca de esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres }
Dijo: «Esta aleya era un reparto antes de las herencias; y cuando Dios hizo descender las herencias para sus destinatarios, la disposición testamentaria quedó para los parientes que se entristecen y no heredan».
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Qurra b. Ḫālid, de Qatāda,
quien dijo:
Pregunté a Saʿīd b. al-Musayyib
acerca de esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres }
Dijo: «Está abrogada».
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda, de Saʿīd b. al-Musayyib,
quien dijo:
«Esto fue antes de las obligaciones prescritas y del reparto de la herencia; y cuando vinieron las obligaciones prescritas y las herencias, fue abrogada».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de al-Suddī, de Abū Mālik,
quien dijo:
«La abrogó la aleya de la herencia».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró al-Ašǧaʿī, de Sufyān, de al-Suddī, de Abū Mālik, algo semejante.
Nos narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
nos narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos y los huérfanos }
. . . la aleya,
hasta Su dicho:
{ una palabra reconocida }
, y eso fue antes de que descendieran las obligaciones prescritas; luego Dios —bendito y exaltado— hizo descender después las obligaciones prescritas y dio a cada poseedor de derecho su derecho; y la limosna quedó en lo que el difunto hubiera designado.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk,
quien dijo:
«La abrogaron las herencias».
Y otros dijeron:
Es concluyente y no abrogada, pero el sentido de ello es:
«Y cuando asistan al reparto»,
queriendo decir con ello:
el reparto que el difunto hace de sus bienes mediante su testamento a favor de aquellos a quienes solía legar.
Dijeron:
Y se ordenó que se dispusiera su testamento, dentro de sus bienes, a favor de quienes Dios —Exaltado sea— mencionó en esta aleya.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Saʿīd b. Yaḥyà al-Umawī,
dijo:
nos narró Ibn al-Mubārak, de Ibn Ǧurayǧ, de Ibn Abī Mulayka,
de al-Qāsim b. Muḥammad:
que ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Raḥmān repartió la herencia de su padre mientras ʿĀ’iša estaba viva, y no dejó en la casa a nadie sin darle algo.
Y recitó esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento }
Al-Qāsim dijo: Se lo mencioné a Ibn ʿAbbās,
y dijo:
«No acertó; esto no es sino el testamento». Se refiere al difunto: que legue a sus parientes.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ibn Ǧurayǧ,
dijo:
me informó Ibn Abī Mulayka que al-Qāsim b. Muḥammad le informó que ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Bakr repartió, y mencionó algo semejante.
Nos narró ʿImrān b. Mūsà al-Ṣaffār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Wāriṯ b. Saʿīd,
dijo:
nos narró Dāwūd,
de Saʿīd b. al-Musayyib, acerca de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres }
Dijo: «Se ordenó que legara un tercio a sus parientes».
Nos narró Ibn al-Mubārak,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Dāwūd, de Saʿīd b. al-Musayyib,
quien dijo:
«Eso es únicamente en el momento del testamento, en su tercio».
Nos narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Wahhāb,
dijo:
nos narró Dāwūd,
de Saʿīd b. al-Musayyib:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento }
Dijo: «Es el testamento de la gente».
Nos narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres }
Dijo: «El reparto: el testamento. Cuando un hombre testaba, decían: “Fulano reparte sus bienes”».
Así que dijo:
«Dadles de ello sustento»,
esto es: «Legadles».
Le dice a quien testa:
{ y decidles una palabra reconocida }
Y si no les legáis, decidles entonces algo bueno.
Dijo Abū Jaʿfar:
La opinión más digna de ser tenida por correcta en esto es la de quien dijo: esta aleya es concluyente, no abrogada; y con ella se quiso decir: el testamento a favor de los parientes cercanos del testador; y respecto de los huérfanos y los pobres, que se les diga una palabra reconocida.
Y sólo dijimos que esto es más digno de ser correcto que lo demás por lo que ya hemos aclarado en otros lugares de este libro nuestro y de otros: que no es lícito decir de nada de los dictámenes de Dios —bendito y exaltado— que Él estableció en Su Libro o explicó por lengua de Su Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz— que abroga a otro dictamen, o que está abrogado por otro dictamen, salvo cuando los dos dictámenes —a uno de los cuales se juzga abrogante y al otro abrogado— se repelen mutuamente, de modo que no sea lícito que ambos se apliquen en un mismo tiempo de ninguna manera; y si es posible interpretarlo de otro modo que no sea la abrogación, o si se establece una prueba que obligue a someterse a que uno es abrogante y el otro abrogado.
Y siendo así —según lo que hemos demostrado en otros lugares—,
y siendo Su dicho —Exaltado sea Su recuerdo—:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento }
susceptible de que con ello se quiera decir: «Y cuando asistan al reparto de los bienes de quien reparte sus bienes mediante testamento, sus parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento»,
queriendo decir:
«Legad, de ello, a vuestros parientes cercanos que no os heredan; y decid a los huérfanos y a los pobres una palabra reconocida»,
como dijo en otro lugar:
{ Se os ha prescrito, cuando a uno de vosotros le sobrevenga la muerte, si deja bienes, el testamento para los padres y los parientes cercanos, conforme a lo reconocido: un derecho sobre los temerosos }
y no siendo abrogada por la aleya de la herencia, no le es lícito a nadie desviarla a que está abrogada por la aleya de la herencia, pues no hay indicio de que esté abrogada por ella en Libro ni en Sunna establecida, y admite la interpretación que hemos expuesto.
Y siendo así,
la interpretación de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto }
(es) el reparto del testador de sus bienes mediante testamento, cuando asistan sus parientes cercanos, los huérfanos y los pobres: «dadles de ello sustento»,
esto es:
«repartidles de ello mediante testamento»,
quiero decir:
«legad a los parientes cercanos de vuestros bienes»; y «decidles», esto es, a los otros —que son los huérfanos y los pobres—, «una palabra reconocida»,
quiero decir:
que se ruegue para ellos el bien, como dijo Ibn ʿAbbās y los demás de quienes hemos mencionado antes su dicho.
En cuanto a quienes dijeron:
que la aleya está abrogada por la aleya de las herencias,
y quienes dijeron:
que es concluyente y que los destinatarios de la orden son los herederos del difunto,
ellos orientaron Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento }
como diciendo: «dadles de ello», y «decidles una palabra reconocida».
Ya hemos mencionado a algunos de quienes dijeron eso, y mencionaremos al resto de quienes lo dijeron y no los hemos mencionado.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās acerca de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres }
Dios —glorificado sea— ordenó a los creyentes, al repartir sus herencias, que mantengan los lazos con sus parientes y con sus huérfanos mediante el testamento si hubo testamento; y si no hubo testamento, que les llegue de sus herencias.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos }
. . . la aleya,
esto es:
«en el momento del reparto de la herencia».
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Hišām b. ʿUrwa:
que su padre le dio de la herencia de al-Muṣʿab cuando se repartieron sus bienes.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó ʿAwf, de Ibn Sīrīn,
quien dijo:
«Solían darles una porción (raḍḫ) en el momento del reparto».
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Maṭar, de al-Ḥasan,
de Ḥaṭṭān:
que Abū Mūsà ordenó que, cuando asistieran al reparto de la herencia, se diera a los parientes cercanos, a los huérfanos, a los pobres y a los vecinos de entre los necesitados.
Nos narró Muḥammad b. Baššār,
dijo:
nos narró Yaḥyà b. Saʿīd, e Ibn Abī ʿAdiyy y Muḥammad b. Ǧaʿfar, de Šuʿba, de Qatāda, de Yūnus b. Ǧubayr, de Ḥaṭṭān b. ʿAbd Allāh al-Raqāšī,
quien dijo:
«Abū Mūsà repartió conforme a esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres }
».
Nos narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narraron Muḥammad y Yaḥyà b. Saʿīd, de Šuʿba, de Qatāda, de Yūnus b. Ǧubayr, de Ḥaṭṭān,
de Abū Mūsà acerca de esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto }
. . . la aleya,
dijo:
«Abū Mūsà juzgó conforme a ella».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ǧarīr, de Muġīra, de al-ʿAlā’ b. Badr, acerca de la herencia cuando se reparte,
quien dijo:
«Solían dar de ella el cofre, y la cosa de la que da vergüenza repartirla».
Nos narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Dāwūd, de al-Ḥasan y Saʿīd b. Ǧubayr,
que solían decir:
«Eso es en el momento del reparto de la herencia».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de ʿĀṣim, de Abū al-ʿĀliya y al-Ḥasan,
quienes dijeron:
«Se les da una porción y se les dice una palabra reconocida» en esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto }
Luego discreparon quienes dijeron:
que esta aleya es concluyente, y que el reparto a los parientes cercanos, a los huérfanos y a los pobres es obligatorio para la gente de la herencia cuando alguno de los herederos es menor y el tutor de sus bienes reparte la herencia en su nombre.
Unos dijeron:
No le corresponde al tutor de sus bienes repartir nada de sus bienes ni de su testamento, porque no posee nada de los bienes; sino que les dice una palabra reconocida.
Dijeron:
Y aquel a quien Dios ordenó decirles algo reconocido es el tutor de los bienes del huérfano cuando reparte los bienes del huérfano entre él y los copartícipes del huérfano; salvo que el tutor de sus bienes sea uno de los herederos: entonces les da de su parte y les da de las partes de aquellos cuya disposición sobre sus bienes es válida.
Dijeron:
En cuanto a los bienes del menor sobre los que se ejerce tutela, no es lícito al tutor darles de ello nada.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Suddī, de Abū Saʿīd,
quien dijo:
Pregunté a Saʿīd b. Ǧubayr acerca de esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento }
Dijo: «Si el difunto les legó algo, se ejecuta para ellos su testamento; y si los herederos son adultos, se les da una porción; y si son menores, su tutor dice: “Yo no poseo este dinero; no es mío, sino de los menores”».
Y eso es Su dicho:
{ y decidles una palabra reconocida }
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Abū Bišr,
de Saʿīd b. Ǧubayr acerca de esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento y decidles una palabra reconocida }
Dijo: «Son dos tutores: un tutor que hereda y un tutor que no hereda. En cuanto al que hereda, da; y en cuanto al que no hereda, decidle una palabra reconocida».
Me narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Dāwūd, de al-Ḥasan y Saʿīd b. Ǧubayr,
que solían decir:
«Eso es en el momento del reparto de la herencia: si la herencia es de quien ya ha alcanzado la madurez, puede vestir de ella y alimentar a los pobres y necesitados; y si la herencia es de huérfanos pequeños,
el tutor dice: “Son huérfanos pequeños”, y les dice una palabra reconocida».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de al-Suddī, de Abū Saʿīd,
de Saʿīd b. Ǧubayr, quien dijo:
«Si son adultos, se les da una porción; y si son menores, se les presenta una excusa».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥukkām, de ʿAnbasa, de Sulaymān al-Šaybānī,
de ʿIkrima:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos }
Dijo: «Ibn ʿAbbās solía decir: si se encarga de algo de eso, da una porción a los parientes del difunto; y si no lo hace, se excusa ante ellos y les dice una palabra reconocida».
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento y decidles una palabra reconocida }
Esto se da de tres maneras: la primera, que se les haga un legado testamentario, y entonces asisten y toman su legado.
La segunda:
que asisten y se reparte cuando son hombres, y conviene que se les dé.
La tercera:
que los herederos sean menores, y su tutor se encargue cuando reparte entre ellos,
y dice a quienes asistieron:
«Vuestro derecho es un derecho, y vuestro parentesco es parentesco; si yo tuviera parte en la herencia os daría, pero ellos son menores; cuando crezcan, conocerán vuestro derecho». Esto es la palabra reconocida.
Nos narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Wahhāb,
dijo:
nos narró Dāwūd, de un hombre,
de Saʿīd, que dijo:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento y decidles una palabra reconocida }
Dijo: «Si el heredero está presente en el reparto, y hay el recipiente y la cosa que no se puede repartir, que se les dé una porción; y si la herencia es de huérfanos, que se les diga una palabra reconocida».
Y otros de ellos dijeron:
Eso es obligatorio en los bienes de menores y adultos para los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres: si los herederos son adultos, ellos mismos se encargan en el reparto de darles eso; y si son menores, se encarga de darles eso el tutor de sus bienes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
de Yūnus, acerca de Su dicho:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huérfanos y los pobres, dadles de ello sustento }
Y narró de Muḥammad,
de ʿUbayda:
que se encargó de un testamento, y ordenó una oveja, que fue degollada, y se preparó comida por causa de esta aleya,
y dijo:
«Si no fuera por esta aleya, esto habría sido de mi dinero».
Dijo:
Y al-Ḥasan dijo: «No fue abrogada; solían asistir y se les daba la cosa y la prenda gastada».
Yūnus dijo:
«Muḥammad b. Sīrīn se encargó de un testamento —o dijo: de huérfanos— y ordenó una oveja, que fue degollada, y se preparó comida, como hizo ʿUbayda».
Nos narró Muǧāhid b. Mūsà,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos informó Hišām b. Ḥassān,
de Muḥammad:
que ʿUbayda repartió la herencia de huérfanos, y ordenó una oveja que se compró con su dinero, y comida que se preparó,
y dijo:
«Si no fuera por esta aleya, habría preferido que fuera de mi dinero».
Luego recitó esta aleya:
{ Y cuando asistan al reparto los parientes cercanos, los huéranos y los pobres, dadles de ello sustento }
. . . la aleya.
Así, quien sostuvo —de entre los que sostuvieron— la opinión que hemos mencionado de Ibn ʿAbbās y Saʿīd b. Ǧubayr,
y quien dijo:
que se les da una porción en el momento del reparto de la herencia a los parientes cercanos, a los huérfanos y a los pobres,
interpretó Su dicho:
{ dadles de ello sustento }
como: «dadles de ello».
Y parece que quienes se inclinaron a lo que dijeron ʿUbayda e Ibn Sīrīn
interpretaron Su dicho:
{ dadles de ello sustento }
como: «dadles de comer de ello».
Y discreparon acerca de la interpretación de Su dicho:
{ y decidles una palabra reconocida }
Unos dijeron: es una orden de Dios —Exaltado sea Su recuerdo— a los tutores de los huérfanos para que digan a los parientes cercanos, a los huérfanos y a los pobres, cuando asistan al reparto de los bienes de aquel sobre cuyos bienes ejercen tutela, entre ellos y sus copartícipes de entre los herederos, que se excusen ante ellos del modo que ya hemos mencionado anteriormente respecto de la excusa.
Como:
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos narró Abū Bišr,
de Saʿīd b. Ǧubayr:
{ y decidles una palabra reconocida }
Dijo: «Aquel que no hereda es a quien se ordenó decirles una palabra reconocida».
Dijo:
Dice: «Este dinero es de gente ausente, o de huérfanos pequeños; pero en ello hay un derecho, y no poseemos la facultad de daros de ello nada».
Dijo:
«Esta es la palabra reconocida».
Y otros dijeron:
Más bien, a quien se le ordena decir la palabra reconocida que Él —glorificado sea— ordenó que se dijera es el hombre que dispone testamento sobre sus bienes; y la palabra reconocida es la súplica para ellos por sustento y riqueza, y lo semejante a ello de palabras de bien. Ya hemos mencionado también a quienes sostuvieron eso anteriormente, de un modo que hace innecesario repetirlo.