Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:6] Pongan a prueba la madurez de los huérfanos cuando alcancen la pubertad, y si los consideran maduros y capaces, entréguenles sus bienes. No los derrochen antes de que alcancen la mayoría de edad. El [administrador] que sea rico, que se abstenga [de cobrar honorarios por su administración]; y el pobre que cobre lo mínimo. Cuando les entreguen su patrimonio, háganlo ante testigos. Es suficiente con que Dios les pedirá cuentas.
Tafsir de At-Tabari
{وَٱبۡتَلُواْ ٱلۡيَتَٰمَىٰ حَتَّىٰٓ إِذَا بَلَغُواْ ٱلنِّكَاحَ فَإِنۡ ءَانَسۡتُم مِّنۡهُمۡ رُشۡدٗا فَٱدۡفَعُوٓاْ إِلَيۡهِمۡ أَمۡوَٰلَهُمۡۖ وَلَا تَأۡكُلُوهَآ إِسۡرَافٗا وَبِدَارًا أَن يَكۡبَرُواْۚ وَمَن كَانَ غَنِيّٗا فَلۡيَسۡتَعۡفِفۡۖ وَمَن كَانَ فَقِيرٗا فَلۡيَأۡكُلۡ بِٱلۡمَعۡرُوفِۚ فَإِذَا دَفَعۡتُمۡ إِلَيۡهِمۡ أَمۡوَٰلَهُمۡ فَأَشۡهِدُواْ عَلَيۡهِمۡۚ وَكَفَىٰ بِٱللَّهِ حَسِيبٗا} (6)
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَابْتَلُواْ الْيَتَامَىَ حَتّىَ إِذَا بَلَغُواْ النّكَاحَ فَإِنْ آنَسْتُمْ مّنْهُمْ رُشْداً فَادْفَعُواْ إِلَيْهِمْ أَمْوَالَهُمْ وَلاَ تَأْكُلُوهَآ إِسْرَافاً وَبِدَاراً أَن يَكْبَرُواْ وَمَن كَانَ غَنِيّاً فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَن كَانَ فَقِيراً فَلْيَأْكُلْ بِالْمَعْرُوفِ فَإِذَا دَفَعْتُمْ إِلَيْهِمْ أَمْوَالَهُمْ فَأَشْهِدُواْ عَلَيْهِمْ وَكَفَىَ بِاللّهِ حَسِيباً }
Con Su dicho —Exaltado sea Su mención—:
{ وَابْتَلُوا اليَتَامى }
quiere decir: examinad las mentes de vuestros huérfanos en su comprensión, su rectitud en su religión y su buena administración de sus bienes.
Como:
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda y al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
{ وَابْتَلُوا اليَتَامى }
dijeron: quiere decir: poned a prueba a los huérfanos.
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
En cuanto a “{ وَابْتَلُوا اليَتَامى }”: probad sus mentes.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ وَابْتَلُوا اليَتَامى }
dijo: sus mentes.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{ وَابْتَلُوا اليَتَامَى }
dijo: examinadlos.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho:
{ وَابْتَلُوا اليَتَامَى حتى إذَا بَلَغُوا النّكاحَ }
dijo: ponlo a prueba en su juicio y en su mente, cómo es; y cuando se haya percibido de él rectitud, entrégale su hacienda.
Dijo:
y eso es después de la polución nocturna.
Dijo Abū Ǧaʿfar:
Ya hemos demostrado anteriormente que el sentido de “al-ibtillāʾ” es “al-iḫtibār” (la prueba), con lo suficiente como para no repetirlo.
En cuanto a Su dicho:
{ إذَا بَلَغُوا النّكاحَ }
quiere decir: cuando alcancen la pubertad.
Como:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ حتى إذَا بَلَغُوا النّكاحَ }
: hasta que tengan una polución nocturna.
Me narró ʿAlī b. Dāwūd,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
{ حتى إذَا بَلَغُوا النّكاحَ }
dijo: al llegar la pubertad.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho:
{ حتى إذَا بَلَغُوا النكاحَ }
dijo: la pubertad.
La exposición sobre la interpretación de Su dicho:
{ فإنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا }
Quiere decir con Su dicho:
{ فإنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا }
: si halláis en ellos y reconocéis.
Como:
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
{ فإنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا }
dijo: si reconocéis en ellos.
Se dice: “ānastu min fulān ḫayran wa-birran”, alargando la alif: “īnāsan”; y “anistu bihi”, “ānasu unsan”, acortando su alif: cuando se familiariza con él.
Y se ha mencionado que, en la recitación de ʿAbd Allāh, está: «فإنْ أحْسَيْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا», con el sentido de: “aḥsastum” (percibisteis), es decir: hallasteis.
Los exégetas discreparon sobre el sentido de “al-rušd” que Dios mencionó en esta aleya.
Unos dijeron:
el sentido de “al-rušd” aquí es: la razón y la rectitud en la religión.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ فإنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا }
: mentes y rectitud.
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
{ فإنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا }
quiere decir: rectitud en su razón y en su religión.
Otros dijeron:
quiere decir: rectitud en su religión y buena administración de sus bienes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
me narró mi padre, de Mubārak, de al-Ḥasan,
dijo:
“rušdan” en la religión, rectitud y custodia del patrimonio.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
{ فإنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا }
: en su estado, y la buena administración de sus bienes.
Otros dijeron:
antes bien, es la razón en particular.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid,
dijo:
No entregamos al huérfano su hacienda —aunque se agarre de su barba, aunque sea un anciano— hasta que se perciba de él su “rušd”: la razón.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Yaḥyà, de Sufyān, de Manṣūr,
de Muǧāhid:
{ فإنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا }
dijo: la razón.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Abū Šabrama, de al-Šaʿbī,
dijo:
Le oí decir: ciertamente, hay quien se agarra de su barba y no ha alcanzado su “rušd”.
Otros dijeron:
antes bien, es la rectitud y el conocimiento de lo que lo mejora.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ,
de Ibn Ǧurayǧ:
{ فإنْ آنَسْتُمْ مِنْهُمْ رُشْدا }
dijo: rectitud y conocimiento de lo que lo mejora.
Dijo Abū Ǧaʿfar:
La opinión más digna de preferencia, para mí, sobre el sentido de “al-rušd” en este lugar es: la razón y la buena administración del patrimonio¹, por el consenso de todos en que, si es así, no es de aquellos que merecen ser puestos bajo interdicción en sus bienes ni que se le retenga lo que está en su mano, aunque sea un libertino en su religión. Y siendo eso consenso de todos, así también es su dictamen cuando alcanza la pubertad y tiene bienes en manos del albacea de su padre o en manos de un juez que se hizo cargo de su hacienda por su minoría de edad: es obligatorio entregarle su hacienda si es racional, púber, buen administrador de su patrimonio, no corruptor¹. Pues el sentido por el cual merece que se le administre su hacienda que está en manos del tutor es el mismo sentido por el cual merece que se le impida disponer de su hacienda que está en manos del tutor; no hay diferencia entre ambas cosas. Y en su consenso de que no es lícito retener lo que está en su mano cuando su razón es sana y administra bien lo que posee, hay una prueba clara de que no es lícito impedirle disponer de lo que es suyo en tal estado, aunque antes estuviera en manos de otro: no hay diferencia entre ambos casos. Quien establezca diferencia, se le revertirá el argumento, y se le pedirá la distinción entre ambos a partir de un fundamento o un análogo; no afirmará nada en uno sin quedar obligado a afirmar lo mismo en el otro. Si lo que hemos descrito es consenso de todos, queda claro que el “rušd” por el cual el huérfano, cuando alcanza la pubertad y se percibe de él, merece que se le entregue su hacienda, es lo que hemos dicho: la sanidad de su razón y la buena administración de su patrimonio.
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ فادْفَعُوا إلَيْهِمْ أمْوالَهُمْ وَلا تَأكُلُوها إسْرَافا }
Con ello —Exaltado sea Su mención— se refiere a los administradores de los bienes de los huérfanos. Dios les dice: cuando vuestros huérfanos alcancen la pubertad y percibáis en ellos razón y buena administración de sus bienes, entregadles sus bienes y no se los retengáis.
En cuanto a Su dicho:
{ وَلا تأْكُلُوها إسْرَافا }
quiere decir: de un modo distinto de lo que Dios os ha permitido.
Como:
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda y al-Ḥasan:
{ وَلا تأْكُلُوها إسْرَافا }
quiere decir: no cometáis exceso en ello.
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ وَلا تَأْكُلُوها إسْرَافا }
dijo: que exceda en el comer.
El origen de “al-isrāf” es: traspasar el límite permitido hacia lo no permitido; y a veces es por exceso, y a veces por defecto. Sin embargo, cuando es por exceso, el uso lingüístico es decir: “asrafa yusrifu isrāfan”; y cuando es por defecto, la expresión es: “sarifa yasrafu sarafan”. Se dice: “pasé por vosotros y os ‘sariftu’”, queriendo decir: me distraje de vosotros y os pasé por alto, como dijo el poeta:
أعْطَوْا هُنَيْدَةَ يَحْدُوها ثمَانِيَةٌ ***ما فِي عَطائِهِمْ مَنّ وَلا . سَرَفُ
Con su dicho “wa-lā saraf” quiere decir: no hay error en ello; se pretende: que aciertan en los lugares del donativo y no se equivocan.
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَبِدَارا أنْ يَكْبَرُوا }
Con Su dicho —Glorificado sea—:
{ وَبِدارا }
quiere decir: y precipitación¹; es un maṣdar de la expresión del que dice: “bādartu hāḏā al-amr mubādara wa-bidāran”.
Y con ello —Glorificado sea— se refiere a los administradores de los bienes de los huérfanos, diciéndoles: no comáis sus bienes con exceso —esto es, más allá de lo que Dios os ha permitido comer— ni por precipitaros a que alcancen la mayoría y se perciba de ellos rectitud, por temor a que alcancen la edad y entonces os sea obligatorio entregárselos.
Como:
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{ إسْرافا وَبِدَارا }
quiere decir: comer el bien del huérfano apresurándose a que alcance la pubertad, de modo que se interponga entre él y su hacienda.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar,
de Qatāda y al-Ḥasan:
{ وَلا تَأْكُلُوها إسْرَافا وَبِدَارا }
quiere decir: no cometáis exceso en ello ni os precipitéis.
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ وَبِدَارا }
: precipitación a que crezcan, para que tomen sus bienes.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho:
{ إسْرَافا وَبِدَارا }
dijo: esto es exclusivamente para el tutor del huérfano: se le permitió comer con él si no encuentra nada con lo que poner su mano junto a la suya y se marche con el rostro (avergonzado). Dice: “no le entregaré su hacienda”, y te pones a comerla deseando comerla, porque si no se la entregas tienes en ella una parte; y si se la entregas, no tienes en ella parte.
La posición de «أن» en Su dicho «أن يكبروا» es acusativo por “al-mubādara”, porque el sentido del discurso es: no la comáis por precipitaros a que crezcan.
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
Con Su dicho —Glorificado sea—:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا }
se refiere a quien, de entre los administradores de los bienes de los huérfanos, sea rico respecto de esos bienes;
{ فَلْيَسْتَعْفِفْ }
que se abstenga, con su propio patrimonio, de comerlos —fuera del exceso y de la precipitación a que crezcan— en aquello por lo cual Dios le permitió comerlos.
Como:
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Aʿmaš e Ibn Abī Laylà, de al-Ḥakam, de Miqsam,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ }
dijo: por su riqueza, con su propio patrimonio, hasta prescindir del bien del huérfano.
Y con ello dijo:
Nos narró Sufyān, de Manṣūr,
de Ibrāhīm, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ }
: por su riqueza.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Layṯ, de al-Ḥakam, de Miqsam,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: de su propio patrimonio; y quien de ellos sea pobre y necesitado de ello, que coma conforme a lo reconocido.
Dijo Abū Ǧaʿfar:
Luego los exégetas discreparon sobre el “maʿrūf” por el cual Dios —Glorificado sea— permitió a los administradores comer de los bienes, si eran gente de pobreza y necesidad.
Unos dijeron:
es un préstamo que toma de su hacienda y luego lo devuelve.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān e Isrāʾīl, de Abī Isḥāq, de Ḥāriṯa b. Muḍarrib,
dijo:
Dijo ʿUmar b. al-Ḫaṭṭāb —Dios esté complacido con él—: He puesto el bien de Dios —Exaltado sea— respecto de mí en la posición del bien del huérfano: si me basto, me abstengo; y si empobrezco, como conforme a lo reconocido; y cuando tenga holgura, lo devuelvo.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn ʿAṭiyya, de Zuhayr, de al-ʿAlāʾ b. al-Musayyib, de Ḥammād, de Saʿīd b. Ǧubayr,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: es el préstamo.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró al-Muʿtamir,
dijo:
Oí a Yūnus, de Muḥammad b. Sīrīn, de ʿUbayda al-Salmānī,
que dijo acerca de esta aleya:
{ وَمَنْ كانَ غَنيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: lo que gaste del bien del huérfano será para él como préstamo.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
dijo:
nos narró Salama b. ʿAlqama, de Muḥammad b. Sīrīn,
dijo:
Pregunté a ʿUbayda sobre Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ غَنيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: no es sino un préstamo. ¿Acaso no ves que dijo:
{ فإذَا دَفَعْتُمْ إلَيْهِمْ أمْوَالَهُمْ فَأشْهِدُوا عَلَيهمْ }
?
Dijo:
Y pensé que lo dijo por su propia opinión.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Hišām, de Muḥammad,
de ʿUbayda, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ فَقيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
y ello es para él como préstamo.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Hušaym, de Salama b. ʿAlqama, de Ibn Sīrīn,
de ʿUbayda, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأَكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: el “maʿrūf” es el préstamo. ¿Acaso no ves Su dicho:
{ فإذَا دَفَعْتُمْ إلَيْهِمْ أمْوَالَهُمْ فأشْهِدُوا عَلَيْهِمْ }
?
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Ayyūb, de Ibn Sīrīn, de ʿUbayda, semejante al ḥadiz de Hišām.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa,
de Ibn ʿAbbās:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
quiere decir: el préstamo.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمعروف }
quiere decir: si es rico, no le es lícito comer nada del bien del huérfano; y si es pobre, que tome de él un préstamo; y cuando encuentre holgura, que le entregue lo que tomó prestado de él¹: eso es su comer conforme a lo reconocido.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Idrīs,
dijo:
Oí a mi padre mencionar, de Ḥammād, de Saʿīd b. Ǧubayr,
dijo:
come como préstamo, conforme a lo reconocido.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Ḥaǧǧāǧ, de Saʿīd b. Ǧubayr,
dijo:
Es el préstamo: lo que tome de ello, lo devuelve cuando tenga holgura; es decir, Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Hišām al-Dasūwāʾī,
dijo:
nos narró Ḥammād,
dijo:
Pregunté a Saʿīd b. Ǧubayr sobre esta aleya:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: si toma de su hacienda lo equivalente a su sustento como préstamo, y luego tiene holgura, lo devuelve; y si le sobreviene la muerte sin haber tenido holgura, pide al huérfano que lo absuelva; y si es pequeño, pide la absolución a su tutor.
Nos narró Ḥumayd b. Masʿada,
dijo:
nos narró Bišr b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Ḥammād,
de Saʿīd b. Ǧubayr:
que coma como préstamo.
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannà,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Ḥammād,
de Saʿīd b. Ǧubayr:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَيْأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: es el préstamo.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥukkām, de ʿAmr b. Abī Qays, de ʿAṭāʾ b. al-Sāʾib,
de al-Šaʿbī:
{ وَمنْ كانَ غَنيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: no lo come sino cuando se ve forzado a ello como se ve forzado a la carroña; y si come algo de ello, lo devuelve.
Nos narró Ḥumayd b. Masʿada,
dijo:
nos narró Bišr b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Šuʿba, de ʿAbd Allāh b. Abī Najīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: como préstamo.
Nos narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de ʿAbd Allāh b. Abī Najīḥ, de Muǧāhid, semejante.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ,
de Muǧāhid:
{ فَلْيأكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: como anticipo del bien de su huérfano.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, y de Ḥammād,
de Saʿīd b. Ǧubayr:
{ فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijeron: es el préstamo.
Dijo al-Ṯawrī:
Y también lo dijo al-Ḥakam. ¿Acaso no ves que dijo:
{ فإذَا دَفَعْتُمْ إلَيْهِمْ أمْوَالَهُمْ فأشْهِدُوا عَلَيْهِمْ }
?
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos narró Ḥaǧǧāǧ, de Muǧāhid,
dijo:
Es el préstamo: lo que tome de ello, lo devuelve cuando tenga holgura; es decir:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Abī Ǧaʿfar, de al-Rabīʿ,
de Abī al-ʿĀliya:
{ فَلْيأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: el préstamo. ¿Acaso no ves Su dicho:
{ فإذَا دَفَعْتُمْ إلَيْهِمْ أمْوَالَهُمْ }
?
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Sufyān, de ʿĀṣim, de Abī Wāʾil,
dijo:
como préstamo.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de al-Ḥakam, de Saʿīd b. Ǧubayr,
dijo:
Cuando el tutor necesita o empobrece y no encuentra nada, come del bien del huérfano y lo registra; si luego tiene holgura, lo devuelve; y si no tiene holgura hasta que le sobreviene la muerte, llama al huérfano y le pide que lo absuelva de lo que comió.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
dijo:
nos informó Ibn Abī Najīḥ,
de Muǧāhid, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
: del bien del huérfano, sin exceso, y sin que tenga obligación de reponer lo que comió.
Quienes sostuvieron esta opinión discreparon sobre el sentido de comer “conforme a lo reconocido”.
Unos dijeron:
que coma de su comida con las puntas de los dedos y no vista de ello.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Suddī,
dijo:
Me informó quien oyó a Ibn ʿAbbās decir:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: con las puntas de sus dedos.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ʿUbayd Allāh al-Ašǧaʿī, de Sufyān, de al-Suddī, de quien oyó a Ibn ʿAbbās decir¹, y mencionó algo semejante.
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
quiere decir: quien sea rico, de entre los tutores del bien del huérfano, que se abstenga de su hacienda; y quien sea pobre, de entre los tutores del bien del huérfano, que coma con él con sus dedos: que no exceda en el comer ni vista.
Nos narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narró Ḥarmī b. ʿUmāra,
dijo:
nos narró Šuʿba, de ʿUmāra,
de ʿIkrima, acerca del bien del huérfano:
Tu mano está con sus manos, y no te hagas de ello una qalansuwa.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ibn ʿUyayna, de ʿAmr b. Dīnār, de ʿAṭāʾ y ʿIkrima,
dijeron:
pones tu mano junto a la suya.
Otros dijeron:
antes bien, lo reconocido en ello es que coma lo que sacie su hambre y vista lo que cubra la desnudez.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Muġīra, de Ibrāhīm,
dijo:
Ciertamente, lo reconocido no es vestir lino ni ropas suntuosas, sino lo que sacie el hambre y cubra la desnudez.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Muġīra, de Ibrāhīm,
dijo:
Se decía: lo reconocido no es vestir lino ni ropas suntuosas, sino lo reconocido es lo que sacie el hambre y cubra la desnudez.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Muġīra, de Ibrāhīm, semejante.
Nos narró ʿAlī b. Sahl,
dijo:
nos narró al-Walīd b. Muslim,
dijo:
nos narró Abū Maʿbad,
dijo:
Se preguntó a Makḥūl sobre el tutor del huérfano: ¿qué es su comer conforme a lo reconocido si es pobre?
Dijo:
su mano con la suya.
Se le dijo:
¿y la vestimenta?
Dijo:
viste de sus ropas; pero que se haga del bien un patrimonio para sí, no.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró al-Ašǧaʿī, de Sufyān, de Muġīra,
de Ibrāhīm, acerca de Su dicho:
{ فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: lo que sacie el hambre y cubra la desnudez; pero no es vestir lino ni ropas suntuosas.
Otros dijeron:
antes bien, lo reconocido es comer de sus dátiles y beber del “risl” de su ganado por encargarse de ello; en cuanto al oro y la plata, no le es lícito tomar nada de ambos sino a modo de préstamo.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de al-Zuhrī, de al-Qāsim b. Muḥammad,
dijo:
Vino un hombre a Ibn ʿAbbās y dijo: “En mi custodia hay bienes de huérfanos”, y le pedía permiso para tomar de ellos.
Ibn ʿAbbās dijo:
¿No buscas sus animales extraviados?
Dijo:
Sí.
Dijo:
¿No curas sus sarnas?
Dijo:
Sí.
Dijo:
¿No revocas sus abrevaderos?
Dijo:
Sí.
Dijo:
¿No te adelantas a ellos el día de su abrevada?
Dijo:
Sí.
Dijo:
Entonces toma de su “risl”,
queriendo decir:
de su leche.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Yaḥyà b. Saʿīd, de al-Qāsim b. Muḥammad,
dijo:
Vino un beduino a Ibn ʿAbbās y dijo:
“En mi custodia hay huérfanos; ellos tienen camellos y yo tengo camellos; yo doy en préstamo de mis camellos a los pobres: ¿qué me es lícito de sus leches?”
Dijo:
Si buscas sus animales extraviados, curas sus sarnas, revocas su abrevadero y te afanas por ellos, entonces bebe sin perjudicar la cría y sin exprimir en exceso en el ordeño.
Me narró al-Muṯannà,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Wahhāb,
dijo:
nos narró Dāwūd,
de Abī al-ʿĀliya, acerca de esta aleya:
{ وَمَنْ كانَ غَنيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: de lo sobrante del “risl” y del fruto.
Nos narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Dāwūd, de Abī al-ʿĀliya, acerca del administrador del bien del huérfano,
dijo:
come del “risl” del ganado y del fruto por encargarse de ello, y no come del capital; y dijo:
¿Acaso no ves que dijo:
{ فإذَا دَفعْتُمْ إلَيْهِمْ أمْوَالَهُمْ }
?
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Idrīs,
dijo:
Oí a Dāwūd, de Rufayʿ Abī al-ʿĀliya,
dijo:
Se concedió licencia al tutor del huérfano para tomar del “risl” y comer del fruto¹; en cuanto al oro y la plata, necesariamente han de devolverse.
Luego recitó:
{ فإذَا دَفَعْتُمْ إلَيْهمْ أمْوَالهُمْ }
¿Acaso no ves que dijo: necesariamente ha de entregarse?
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó ʿAwf,
de al-Ḥasan, que dijo:
Sus bienes eran, en realidad, plantaciones de palmeras y ganado; se les concedió licencia, si alguno de ellos estaba necesitado, para tomar del “risl”.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó Ismāʿīl b. Sālim,
de al-Šaʿbī, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: si es pobre, come de los dátiles, bebe de la leche y toma del “risl”.
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
Se nos mencionó que el tío de Ṯābit b. Rifāʿa —y Ṯābit era entonces un huérfano bajo su custodia— de los Anṣār, vino al Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y dijo:
“¡Oh Profeta de Dios! El hijo de mi hermano es huérfano bajo mi custodia: ¿qué me es lícito de su hacienda?”
Dijo:
«QUE COMAS CONFORME A LO RECONOCIDO, SIN QUE PROTEJAS TU HACIENDA CON LA SUYA, Y SIN QUE TE HAGAS DE SU HACIENDA UNA RESERVA».
Y el huérfano podía tener un cercado de palmeras; su tutor se encargaba de su buen estado y de su riego, y tomaba de su fruto. O podía tener ganado; su tutor se encargaba de su buen estado, o asumía su tratamiento y su manutención, y tomaba de su esquila, de sus contingencias y de su “risl”. En cuanto al capital del bien y los fundamentos del patrimonio, no le es lícito consumirlo.
Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraǧ,
dijo:
Oí a Abū Muʿāḏ
decir:
nos informó ʿUbayd b. Sulaymān,
dijo:
Oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْروفِ }
quiere decir: montar la cabalgadura y que le sirva el sirviente; y si toma de su hacienda un préstamo en tiempo de holgura, debe pagarlo, y no le es lícito comer nada de su hacienda.
Otros de ellos dijeron:
le es lícito comer de todo el patrimonio si se encarga de ello, aunque agote el bien, y no tiene obligación de reponer.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ismāʿīl b. Ṣubayḥ, de Abī Idrīs, de Yaḥyà b. Saʿīd y Rabīʿa, ambos, de al-Qāsim b. Muḥammad,
dijo:
Se preguntó a ʿUmar b. al-Ḫaṭṭāb —Dios esté complacido con él— sobre lo que es apropiado para el tutor del huérfano.
Dijo:
Si es rico, que se abstenga; y si es pobre, que coma conforme a lo reconocido.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
nos informó Yaḥyà b. Ayyūb, de Muḥammad b. ʿAǧlān, de Zayd b. Aslam, de su padre,
que ʿUmar b. al-Ḫaṭṭāb solía decir:
Al tutor de los asuntos (del gobierno) le es lícito lo que le es lícito al tutor del huérfano: quien sea rico, que se abstenga; y quien sea pobre, que coma conforme a lo reconocido.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Hušaym,
dijo:
nos informó al-Faḍl b. ʿAṭiyya,
de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ, acerca de Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوف }
dijo: si necesita, que coma conforme a lo reconocido; y si luego tiene holgura, no tiene obligación de reponer.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaḥyà b. Wāḍiḥ,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn b. Wāqid, de Yazīd al-Naḥwī, de ʿIkrima y al-Ḥasan al-Baṣrī,
dijeron:
Dios —Bendito y Exaltado— mencionó el bien de los huérfanos y dijo:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا فَلْيَسْتَعْففْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
y lo reconocido en ello es: que tema a Dios respecto de su huérfano.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥukkām, de ʿAmr, de Manṣūr,
de Ibrāhīm:
que no veía obligación de reponer para el tutor del huérfano si comía estando necesitado.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Muġīra, de Ḥammād,
de Ibrāhīm:
{ فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
acerca del albacea, dijo: no tiene obligación de reponer.
Nos narró Ibn al-Muṯannà,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Ǧaʿfar,
dijo:
nos narró Šuʿba, de Manṣūr,
de Ibrāhīm, que dijo acerca de esta aleya:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: si el tutor del huérfano trabaja en ello, come conforme a lo reconocido.
Nos narró Bišr b. Muḥammad,
dijo:
nos narró Yazīd b. Zurayʿ,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda,
dijo:
Al-Ḥasan solía decir: si necesita, come conforme a lo reconocido del patrimonio: una dádiva de Dios para él.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ibn ʿUyayna, de ʿAmr b. Dīnār, de al-Ḥasan al-Baṣrī,
dijo:
Un hombre dijo al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: “Tengo bajo mi custodia a un huérfano: ¿puedo pegarle?”
Dijo:
«EN AQUELLO EN QUE PEGARÍAS A TU HIJO».
Dijo:
“¿Puedo tomar de su hacienda?”
Dijo:
«CONFORME A LO RECONOCIDO, SIN ACUMULAR PATRIMONIO, Y SIN PROTEGER TU HACIENDA CON LA SUYA».
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyà,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó al-Ṯawrī, de Ibn Abī Najīḥ, de al-Zubayr b. Mūsà, de al-Ḥasan al-Baṣrī, semejante.
Nos narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ,
de ʿAṭāʾ, que dijo:
pone su mano junto a sus manos y come con ellos, en la medida de su servicio y de su trabajo.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Hišām b. ʿUrwa, de su padre,
de ʿĀʾiša,
que dijo:
El tutor del huérfano, si está necesitado, come conforme a lo reconocido por encargarse de su hacienda.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd: y le pregunté sobre el dicho de Dios —Bendito y Exaltado—:
{ وَمَنْ كانَ غَنيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ ومَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
dijo: si se basta, se abstiene; y si es pobre, come conforme a lo reconocido.
Dijo:
come con su mano con ellos por encargarse de sus bienes y guardarlos: come de aquello de lo que ellos comen; y si se basta, se abstiene y no come nada de ello.
Dijo Abū Ǧaʿfar:
La opinión más correcta en esto es la de quien dijo que lo “reconocido” que Dios —Bendito y Exaltado— quiso decir en Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
es comer del bien del huérfano en caso de necesidad y apremio, a modo de préstamo; fuera de ese modo, no le es lícito comerlo. Pues todos están de acuerdo en que el administrador del huérfano no posee del bien de su huérfano sino el encargarse de su interés. Y siendo consenso de ellos que no lo posee, y no siendo lícito para nadie consumir el bien ajeno —sea el dueño del bien huérfano o adulto recto—, y siendo obligatorio, si transgrede y lo consume comiéndolo o de otro modo, garantizarlo a aquel a quien se lo consumió, por consenso de todos; y siendo el administrador del huérfano como cualquier otro en que no posee el bien de su huérfano, así también es su dictamen respecto de lo que le incumbe reponer si come de él: su situación es como la de cualquier otro, aunque se distinga en que se le permite tomar de él un préstamo cuando lo necesita, del mismo modo que se le permite tomar un préstamo a cargo de él cuando necesita aquello que toma prestado, si es responsable de lo que redunda en su interés.
Y no hay sentido en la afirmación de quien dijo que lo “reconocido” en este lugar es que el administrador del huérfano coma del bien del huérfano¹ por encargarse de él, a modo de compensación por su trabajo y esfuerzo; porque al administrador del huérfano le es posible alquilarse a sí mismo con cargo a él para encargarse de sus asuntos, si el huérfano necesita eso, por un salario conocido, como se contrata para él a otros jornaleros, y como se compra para él con cargo a su parte, sea el administrador rico o pobre. Y siendo así, y habiendo indicado Dios —Exaltado sea— con Su dicho:
{ وَمَنْ كانَ غَنِيّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
que comer del bien del huérfano solo fue permitido a quien se le permitió, de entre sus administradores, en estado de pobreza y necesidad; y siendo el estado en que los administradores pueden alquilarse a sí mismos con cargo a los huérfanos —cuando los huérfanos necesitan jornaleros— no exclusivo del estado de riqueza ni del de pobreza, se sabe que el sentido en el que se les permitió (tomar) de los bienes de sus huérfanos en todos sus estados no es el mismo sentido en el que se les permitió en un estado y no en otro.
A quien rechace lo que hemos dicho, de entre quienes pretenden que al tutor del huérfano le es lícito comer del bien de su huérfano cuando lo necesita, sin que sea a modo de préstamo, basándose en esta aleya, se le dirá:
¿Hay consenso en que lo que has dicho es la interpretación de Su dicho:
{ وَمَن كانَ فَقِيرا فَلْيَأْكُلْ بالمَعْرُوفِ }
? Si dice que no,
se le dirá:
¿Cuál es tu prueba de que esa es su interpretación, cuando sabes que no es dueño del bien de su huérfano?
Y si dice:
“Porque Dios le permitió comerlo”,
se le dirá:
¿Se lo permitió de manera absoluta o con condición? Si dice: con condición, y es que lo coma “conforme a lo reconocido”,
se le dirá:
¿y qué es ese “reconocido”, cuando ya conoces a quienes, de entre los Compañeros, los Seguidores y los posteriores, dijeron que eso es comerlo como préstamo y anticipo?
Y también se les dirá, además:
¿Qué opinas de aquellos sobre quienes se ejerce tutela en sus bienes, de entre los locos y los perturbados: ¿les es lícito a los administradores de sus bienes comer de sus bienes cuando lo necesitan, sin que sea a modo de préstamo ni como compensación por su administración, tal como dijisteis respecto de los bienes de los huérfanos y se lo permitisteis? Si se lo permiten, se apartan de la opinión de toda la autoridad probatoria; y si dicen que no les es lícito,
se les dirá:
¿Cuál es la diferencia entre sus bienes y los bienes de los huérfanos, siendo uno el dictamen sobre sus administradores: que son administradores de bienes ajenos? No dirán nada en uno sin quedar obligados a decir lo mismo en el otro. Y se les preguntará igualmente sobre el interdicto: ¿le es lícito a quien administra su bien comer de su bien cuando lo necesita?, de modo semejante a nuestra pregunta sobre los bienes de los locos y los perturbados.
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ فإذَا دَفَعْتُمْ إلَيْهِمْ أمْوَالَهُمْ فأشْهِدُوا عَلَيْهِمْ }
Dijo Abū Ǧaʿfar:
Con ello —Glorificado sea— quiere decir: cuando vosotros, comunidad de administradores de los bienes de los huérfanos, entreguéis a los huérfanos sus bienes, haced testigos contra ellos; es decir: haced testigos sobre los huérfanos de que han recibido íntegramente eso de vosotros y de que se lo habéis entregado.
Como:
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{ فإذَا دَفَعْتُمْ إلَيْهِمْ أمْوَالَهُمْ فأشْهِدُوا عَلَيْهِمْ }
quiere decir: cuando se entregue al huérfano su hacienda, que se le entregue con testigos, como Dios —Exaltado sea— lo ordenó.
La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وكَفَى باللّهِ حَسِيبا }
Dice —Exaltado sea Su mención—:
Y basta Dios como suficiente, de entre los testigos a quienes el tutor del huérfano hace testigos sobre la entrega del bien de su huérfano.
Como:
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ وكَفَى باللّهِ حَسِيبا }
quiere decir: testigo.
Se dice de ello: “qad aḥsabanī allaḏī ʿindī”, queriendo decir: me bastó.
Y se oyó de los árabes: “la-uḥsibannakum mina al-aswadayn”, queriendo decir: del agua y los dátiles.
Y “al-muḥsib” de los hombres: el de elevado linaje.
Y “al-muḥsab”: el provisto de suficiencia.
Notas y Referencias
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