4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 5

Versículo (Español)

[4:5] No confíen a los [huérfanos menores de edad que sean] derrochadores los bienes materiales cuya administración Dios les ha confiado. Denles alimentación y vestimenta, y háblenles con cariño.

Tafsir de At-Tabari

{وَلَا تُؤۡتُواْ ٱلسُّفَهَآءَ أَمۡوَٰلَكُمُ ٱلَّتِي جَعَلَ ٱللَّهُ لَكُمۡ قِيَٰمٗا وَٱرۡزُقُوهُمۡ فِيهَا وَٱكۡسُوهُمۡ وَقُولُواْ لَهُمۡ قَوۡلٗا مَّعۡرُوفٗا} (5) La explicación de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:

{ Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento, y proveedles de ellos y vestidles, y decidles una palabra reconocida } . .

Dijo Abū Jaʿfar: Los exegetas discreparon acerca de quiénes son los “insensatos” a quienes Dios —Glorificado sea— prohibió a Sus siervos entregarles sus bienes. Unos dijeron: Son las mujeres y los niños. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Muḥammad b. Baššār, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Raḥmān b. Mahdī, dijo: nos transmitió Isrāʾīl, de ʿAbd al-Karīm, de Saʿīd b. Ǧubayr, dijo: Los huérfanos y las mujeres.

Nos transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos transmitió Hušaym, de Yūnus, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: No se los deis a los pequeños ni a las mujeres.

Nos transmitió Ibn Baššār, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos transmitió Yazīd b. Zurayʿ, de Yūnus, de al-Ḥasan, dijo: La mujer y el niño.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hušaym, de Šarīk, de Abū Ḥamza, de al-Ḥasan, que dijo: Las mujeres y los pequeños; y las mujeres son las más insensatas de los insensatos.

Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Los insensatos: tu hijo insensato y tu mujer insensata. Y se ha mencionado que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Temed a Dios respecto de los dos débiles: el huérfano y la mujer»

Nos transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió al-Ḥamānī, dijo: nos transmitió Ḥumayd, de ʿAbd al-Raḥmān al-Ruʾāsī, de al-Suddī, que dijo: lo remite a ʿAbd Allāh, quien dijo: Las mujeres y los niños.

Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } En cuanto a los insensatos: el hijo y la mujer.

Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraǧ, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd b. Sulaymān, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } con ello se refiere al hijo del hombre y a su mujer; y ella es la más insensata de los insensatos.

Me transmitió Yaḥyā b. Abī Ṭālib, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos informó Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Los insensatos: el hijo; y las mujeres son las más insensatas de los insensatos, para que no se conviertan sobre vosotros en señores.

Nos transmitió Aḥmad b. Ḥāzim al-Ġifārī, dijo: nos transmitió Abū Nuʿaym, dijo: nos transmitió Sufyān, de Salama b. Nabīṭ, de al-Ḍaḥḥāk, dijo: Vuestros hijos y vuestras mujeres.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió al-Ḥamānī, dijo: nos transmitió mi padre, de Salama, de al-Ḍaḥḥāk, dijo: Las mujeres y los niños.

Nos transmitió Aḥmad b. Ḥāzim, dijo: nos transmitió Abū Nuʿaym, dijo: nos transmitió Sufyān, de Ḥumayd al-Aʿraǧ, de Muǧāhid: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Las mujeres y los hijos.

Nos transmitió Aḥmad, dijo: nos transmitió Abū Nuʿaym, dijo: nos transmitió Ibn Abī ʿAnbasa, de al-Ḥakam: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Las mujeres y los hijos.

Nos transmitió Bišr b. Muʿāḏ, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento } Dios ordenó que este bien se guarde y se custodie bien, y que no lo posea la mujer insensata ni el muchacho insensato.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió al-Ḥamānī, dijo: nos transmitió Ibn al-Mubārak, de Ismāʿīl, de Abū Mālik, dijo: Las mujeres y los niños.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Abū Ṣāliḥ, dijo: me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Tu mujer y tus hijos. Y dijo: Los insensatos: los hijos y las mujeres; las mujeres son las más insensatas de los insensatos.

Y otros dijeron: Más bien los insensatos son: los niños en particular. Mención de quienes dijeron eso:

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Suwayd b. Naṣr, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Šarīk, de Sālim, de Saʿīd b. Ǧubayr, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Son los huérfanos.

Nos transmitió Ibn Wakīʿ, dijo: me transmitió mi padre, de Šarīk, de Sālim, de Saʿīd, dijo: { los insensatos } : los huérfanos.

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Hušaym, dijo: nos informó Yūnus, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Es decir: no los entreguéis a los pequeños.

Y otros dijeron: Más bien con ello se quiso decir los insensatos de entre los hijos del hombre. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Saʿīd b. Yaḥyā al-Umawī, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Ismāʿīl b. Abī Ḫālid, de Abū Mālik, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: No le des a tu hijo insensato tu riqueza, pues la corromperá, siendo ella tu sostén —después de Dios, Altísimo sea—.

Nos transmitió Muḥammad b. Saʿd, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } Es decir: no des poder sobre ti al insensato de entre tus hijos. Ibn ʿAbbās solía decir: Esto descendió acerca de los insensatos, y los huérfanos no tienen nada que ver con ello.

Nos transmitió Muḥammad b. al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Ǧaʿfar, dijo: nos transmitió Šuʿba, de Firās, de al-Šaʿbī, de Abū Burda, de Abū Mūsā al-Ašʿarī, que dijo: Tres personas invocan a Dios y Él no les responde: un hombre que tenía una mujer de mal carácter y no la divorció; un hombre que entregó su riqueza a un insensato, cuando Dios ha dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } ; y un hombre que tenía una deuda contra otro hombre y no la hizo atestiguar.

Nos transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: oí a Ibn Zayd: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } . . . la aleya, dijo: No le des al insensato de entre tus hijos ni una cabeza (de ganado), ni un muro, ni nada que sea para ti sostén de tu riqueza.

Y otros dijeron: Más bien los insensatos en este lugar son: las mujeres en particular, excluyendo a otros. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos transmitió al-Muʿtamir b. Sulaymān, de su padre, dijo: Un ḥaḍramí afirmó que un hombre se propuso entregar su riqueza a su mujer y ella la puso fuera de lo debido; entonces Dios —Bendito y Exaltado sea— dijo: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes }

Nos transmitió Ibn Baššār, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos transmitió Sufyān, de Ḥumayd, de Muǧāhid: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Las mujeres.

Me transmitió Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: nos transmitió Sufyān, de al-Ṯawrī, de Ḥumayd, de Qays, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: Son ellas: las mujeres.

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de la palabra de Dios —Bendito y Exaltado sea—: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento } dijo: Prohibió a los hombres que entreguen a las mujeres sus bienes; y ellas son insensatas, sean esposas, madres o hijas.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos transmitió Šubl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, lo mismo.

Nos transmitió Ibn Baššār, dijo: nos transmitió ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos transmitió Hišām, de al-Ḥasan, dijo: La mujer.

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Hušaym, dijo: nos informó Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, dijo: Las mujeres están entre las más insensatas de los insensatos.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Suwayd, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak, de Abū ʿAwāna, de ʿĀṣim, de Mūriq, que dijo: Pasó una mujer junto a ʿAbd Allāh b. ʿUmar, con adorno y porte; y Ibn ʿUmar le dijo: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento }

Dijo Abū Jaʿfar: Lo correcto, a nuestro juicio, en la interpretación de ello es que Dios —Glorificado sea— generalizó con Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } y no especificó a un insensato excluyendo a otro. Por tanto, no es lícito para nadie entregar su riqueza a un insensato, sea un niño pequeño o un hombre mayor, sea varón o mujer. Y el insensato a quien no le es lícito a su tutor entregarle su riqueza es aquel que merece la interdicción (ḥaǧr) por malgastar su riqueza, corromperla y corromper, y por su mala administración de ello.

Y dijimos lo que dijimos —que el aludido por Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos } es el que hemos descrito, y no otro— porque Dios —Glorificado sea— dijo en la aleya que le sigue: { Y poned a prueba a los huérfanos hasta que, cuando alcancen la edad del matrimonio, si percibís en ellos rectitud, entonces entregadles sus bienes } Así ordenó a los tutores de los huérfanos entregarles sus bienes cuando alcancen la edad del matrimonio y se perciba en ellos rectitud. Y en “los huérfanos” entran varones y mujeres; no restringió, en la orden de entregarles su riqueza, a los varones excluyendo a las mujeres, ni a las mujeres excluyendo a los varones. Y siendo ello así, es sabido que aquellos a quienes se ordenó a sus tutores entregarles sus bienes, y a quienes se permitió a los musulmanes comerciar con ellos y tratar con ellos, no son los mismos que aquellos a quienes se ordenó a sus tutores impedirles sus bienes, y a quienes se prohibió a los musulmanes prestarles y tratar con ellos. Y siendo ello así, queda claro que los insensatos a quienes Dios prohibió a los creyentes entregarles sus bienes son los que merecen la interdicción, y los que requieren que se administre su riqueza por ellos; son aquellos cuya descripción ya expusimos antes. Y quien no sea eso no es insensato, porque la interdicción no la merece quien ya ha alcanzado la madurez y se ha percibido su rectitud. Y en cuanto a quien dijo: Se quiso decir con “los insensatos” a las mujeres en particular, ha puesto la lengua fuera de su uso correcto. Pues los árabes apenas pluralizan faʿīl en fuʿalāʾ sino para el plural de varones, o de varones y mujeres¹. En cambio, si quieren el plural de mujeres exclusivamente, sin varones con ellas, lo pluralizan en faʿāʾil y faʿīlāt, como ġarība, cuyo plural es ġarāʾib y ġarībāt¹. En cuanto a al-ġurabāʾ, es el plural de ġarīb.

Los exegetas discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: { vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento, y proveedles de ellos y vestidles } Unos dijeron: Con ello quiso decir: no entreguéis —oh sensatos— a los insensatos, de entre mujeres y niños, según lo que hemos mencionado de la discrepancia de quienes citamos antes, vuestros bienes que poseéis, de modo que les deis dominio sobre ellos y los corrompan y los malogren; sino que proveedles vosotros de ellos, si son de aquellos cuya manutención os incumbe, y vestidles, y decidles una palabra reconocida. Ya hemos mencionado la transmisión de un grupo de quienes dijeron eso: entre ellos Abū Mūsā al-Ašʿarī, Ibn ʿAbbās, al-Ḥasan, Muǧāhid, Qatāda y un ḥaḍramí; y mencionaremos la opinión de otros cuyo dicho no se mencionó antes.

Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento, y proveedles de ellos } Es decir: no le des a tu mujer ni a tu hijo tu riqueza, para que sean ellos quienes se alcen sobre ti; y aliméntalos de tu riqueza y vístelos.

Me transmitió Muḥammad b. Saʿd, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento, y proveedles de ellos y vestidles, y decidles una palabra reconocida } Es decir: no des poder sobre tu riqueza al insensato de entre tus hijos; y se le ordenó que lo provea de ella y lo vista.

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } dijo: No le des al insensato de tu riqueza nada que sea tuyo.

Y otros dijeron: Más bien el sentido es: “y no entreguéis a los insensatos sus bienes”¹, pero se atribuyeron a los tutores porque ellos son sus administradores y gestores. Mención de quienes dijeron eso:

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Suwayd b. Naṣr, dijo: nos transmitió Ibn al-Mubārak, de Šarīk, de Sālim, de Saʿīd b. Ǧubayr, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes }

Y puede entrar en Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } tanto la riqueza de aquellos a quienes se prohíbe entregársela, como la riqueza de los insensatos. Porque Su dicho: { vuestros bienes } no está restringido a una parte de los bienes excluyendo otra. Y los árabes no impiden que se dirija un discurso a un grupo y que el enunciado resulte en parte como información sobre ellos y en parte sobre un ausente. Eso es como cuando dicen: “Habéis devorado, oh fulano, vuestros bienes injustamente”, y se dirige al singular con el discurso del plural con el sentido de: tú y tus compañeros; o: tú y tu gente habéis devorado vuestros bienes. Así también Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos } su sentido es: no entreguéis, oh gentes, a vuestros insensatos vuestros bienes, de los cuales una parte es vuestra y otra parte es de ellos, para que los malogréis. Y siendo ello así, y habiendo Dios —Altísimo sea— generalizado la prohibición de entregar a los insensatos todos los bienes, sin especificar nada de ello excluyendo otra cosa, queda claro que el sentido de Su dicho: { que Dios ha hecho para vosotros como sustento } es: lo que Dios ha hecho para vosotros y para ellos como sustento; pero la mención de los insensatos entró en la mención de los destinatarios en Su dicho “para vosotros”.

En cuanto a Su dicho: { que Dios ha hecho para vosotros como sustento } “qiyāman”, “qiyaman” y “qiwāman” tienen un mismo sentido. Y “al-qiyām” tiene por origen “al-qiwām”, pero como la qāf anterior a la wāw estaba con kasra, se convirtió la wāw en yāʾ por la kasra de lo anterior, como se dice: “ṣumtu ṣiyāman” (ayuné, ayuno), y “ḥallat ḥiyālan”. Y se dice de ello: Fulano es “qawwām” de la gente de su casa, y “qiyām” de la gente de su casa.

Los recitadores discreparon en la lectura de ello. Unos lo leyeron: { que Dios ha hecho para vosotros qiyaman } con kasra en la qāf y fatḥa en la yāʾ, sin alif. Y otros lo leyeron: { qiyāman } con alif. Dijo Muḥammad: La lectura que escogemos es: { qiyāman } con alif, porque es la lectura conocida en las recitaciones de las ciudades del Islam, aunque la otra no es errónea ni corrupta. Y solo escogimos lo que escogimos porque, cuando las lecturas difieren en las expresiones y coinciden en los significados, la más grata para nosotros es la que es más manifiesta y más extendida en la recitación de las ciudades del Islam.

Y conforme a lo que hemos dicho en la interpretación de Su dicho: { qiyāman } dijeron los exegetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Saʿīd b. Yaḥyā al-Umawī, dijo: nos transmitió Ibn al-Mubārak, de Ismāʿīl b. Abī Ḫālid, de Abū Mālik: { vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento } : lo que es tu sostén después de Dios.

Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī: { vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento } Pues la riqueza es el sostén de la gente, el fundamento de sus medios de vida. Es decir: Tú eres el administrador (qayyim) de tu familia; no le des a tu mujer tu riqueza, para que sean ellos quienes se alcen sobre ti.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Abū Ṣāliḥ, dijo: me transmitió Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento } Dios —Glorificado sea— dice: No te propongas tomar tu riqueza y aquello con lo que Dios te ha favorecido y lo ha hecho para ti medio de vida, y se lo des a tu mujer o a tus hijos, para luego quedarte mirando lo que hay en sus manos; sino retén tu riqueza, arréglala, y sé tú quien gaste en ellos en su vestido, su provisión y su manutención. Dijo: Y Su dicho: { qiyāman } con el sentido de: vuestro sustento en vuestros medios de vida.

Nos transmitió al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: { qiyāman } dijo: el sostén de tu vida.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Isḥāq, dijo: nos transmitió Bakr b. Šarūd, de Ibn Muǧāhid, que leyó: { que Dios ha hecho para vosotros qiyāman } con alif, con el sentido de: el sostén de tu vida.

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: { vuestros bienes, que Dios ha hecho para vosotros como sustento } dijo: No le des al insensato de entre tus hijos nada que sea para ti sostén de tu riqueza.

En cuanto a Su dicho: { y proveedles de ellos y vestidles } los exegetas discreparon en su interpretación¹. En cuanto a quienes dijeron: Dios —Glorificado sea— solo quiso decir con Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } a los tutores de los insensatos, no a los bienes de los insensatos, dijeron: El sentido es: proveed, oh gentes, a vuestros insensatos —de vuestras mujeres e hijos— de vuestros bienes, su alimento y lo que necesariamente requieren de su manutención y su vestido. Ya hemos mencionado a algunos de quienes dijeron eso anteriormente, y mencionaremos a quienes no se mencionaron entre ellos.

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, dijo: Se les ordenó proveer a sus insensatos —de sus esposas, sus madres y sus hijas— de sus bienes.

Me transmitió al-Muṯannā, dijo: nos transmitió Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos transmitió Šubl, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, lo mismo.

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, dijo: Ibn ʿAbbās dijo acerca de Su dicho: { y proveedles } dijo: es decir: gastad en ellos.

Me transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī: { y proveedles de ellos y vestidles } Es decir: aliméntalos de tu riqueza y vístelos.

En cuanto a quienes dijeron: Con Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } se quiso decir los bienes de los insensatos, que sus tutores no se los entreguen, dijeron: El sentido de Su dicho: { y proveedles de ellos y vestidles } : proveed, oh tutores, a los administradores de los bienes de vuestros insensatos, de sus propios bienes, su alimento y lo que necesariamente requieren de su manutención y su vestido. Ya ha pasado la mención de ello.

Dijo Abū Jaʿfar: En cuanto a lo que consideramos correcto en la interpretación de Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } ya lo hemos mencionado y hemos aportado prueba de la corrección de lo que dijimos, de modo que basta y no requiere repetición.

Así, la interpretación de Su dicho: { y proveedles de ellos y vestidles } según la interpretación que hemos dado a Su dicho: { Y no entreguéis a los insensatos vuestros bienes } (es): proveed a vuestros insensatos —de entre vuestros hijos y vuestras mujeres— cuya manutención os es obligatoria, de su alimento y su vestido, a partir de vuestros bienes; y no les deis dominio sobre vuestros bienes para que los destruyan. Y (proveed) a vuestros insensatos de entre ellos, a quienes no os es obligatoria su manutención, y a otros distintos de ellos, de quienes vosotros administráis sus asuntos, a partir de sus propios bienes, en lo que necesariamente requieren de su manutención: su comida, su bebida y su vestido. Pues ese es el dictamen obligatorio según el dicho de toda la autoridad probatoria (al-ḥuǧǧa); no hay discrepancia entre ellos en ello, junto con la indicación del sentido aparente de la Revelación conforme a lo que hemos dicho.

La explicación de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { Y decidles una palabra reconocida }

Dijo Abū Jaʿfar: Los exegetas discreparon acerca de la interpretación de ello. Unos dijeron: El sentido es: prometedles una promesa hermosa de benevolencia y buen trato. Mención de quienes dijeron eso:

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: { Y decidles una palabra reconocida } dijo: Se les ordenó decirles una palabra reconocida en benevolencia y buen trato; se refiere a las mujeres, y ellas son los insensatos según él.

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid: { Y decidles una palabra reconocida } dijo: una promesa que les prometéis.

Y otros dijeron: Más bien el sentido es: suplicad por ellos. Mención de quienes dijeron eso:

Me transmitió Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: { Y decidles una palabra reconocida } Si no es de tus hijos, ni de aquellos cuya manutención te es obligatoria, entonces decidles una palabra reconocida; decidles: Que Dios nos preserve a ti y a mí, y que Dios te bendiga.

Dijo Abū Jaʿfar: La más digna de estas opiniones de ser correcta es la que dijo Ibn Ǧurayǧ: que el sentido de Su dicho: { Y decidles una palabra reconocida } (es): decid, oh comunidad de tutores de los insensatos, una palabra reconocida a los insensatos: “si os enmendáis y os guiáis rectamente, os entregaremos vuestros bienes y os dejaremos con ellos; temed, pues, a Dios respecto de vosotros mismos y de vuestros bienes”, y otras expresiones semejantes que contengan exhortación a obedecer a Dios y prohibición de desobedecerle.

Notas y Referencias

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