Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:53] ¿Acaso comparten [con Dios] la soberanía? [No la tienen, pero] si la tuvieran, no darían lo más mínimo a la gente [debido a su avaricia].
Tafsir de At-Tabari
{أَمۡ لَهُمۡ نَصِيبٞ مِّنَ ٱلۡمُلۡكِ فَإِذٗا لَّا يُؤۡتُونَ ٱلنَّاسَ نَقِيرًا} (53)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ أَمْ لَهُمْ نَصِيبٌ مّنَ الْمُلْكِ فَإِذاً لاّ يُؤْتُونَ النّاسَ نَقِيراً }
. .
Con ello —glorificado sea— quiere decir:
{ أَمْ لَهُمْ نَصِيبٌ مِنَ المُلْكِ }
¿Acaso tienen ellos una porción del dominio?, es decir:
no tienen porción alguna del dominio.
Como (se ha transmitido):
Nos contó Muhammad ibn al-Husayn,
dijo:
nos contó Ahmad ibn Mufaddal,
dijo:
nos contó Asbāt,
de al-Suddī:
{ أَمْ لَهُمْ نَصِيبٌ مِنَ المُلْكِ }
dijo: si hubieran tenido una porción del dominio, entonces no habrían dado a Muhammad ni un naqīr.
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Husayn,
dijo:
nos contó Hajjāj,
dijo:
dijo Ibn Jurayj: dijo Dios:
{ أَمْ لَهُمْ نَصِيبٌ مِنَ المُلْكِ }
dijo: pues no tienen porción alguna del dominio;
{ فَإِذًا لا يُؤْتُونَ النّاسَ نَقِيرا }
y si hubieran tenido una porción y una suerte del dominio, entonces no habrían dado a la gente ni un naqīr, por su avaricia.
Los exegetas discreparon acerca del significado de «al-naqīr».
Unos dijeron:
es el punto que está en el dorso del hueso (nawāh).
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó al-Muthannā,
dijo:
me contó ‘Abd Allāh,
dijo:
me contó Mu‘āwiya ibn Ṣāliḥ, de ‘Alī ibn Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
{ نَقِيرا }
dijo: es el punto que está en el dorso del hueso.
Me contó Sulaymān ibn ‘Abd al-Jabbār,
dijo:
nos contó Muhammad ibn al-Ṣalt,
dijo:
nos contó Abū Kudayna, de Qābūs, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
el naqīr es el que está en el dorso del hueso.
Me contó Ja‘far ibn Muhammad al-Kūfī al-Marwazī,
dijo:
nos contó ‘Ubayd Allāh, de Isrā’īl, de Khuṣayf, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
al-naqīr: el centro del hueso.
Me contó Muhammad ibn Sa‘d,
dijo:
me contó mi padre,
dijo:
me contó mi tío,
dijo:
me contó mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
{ فَإِذًا لا يُؤْتُونَ النّاسَ نَقِيرا }
al-naqīr: el naqīr del hueso: su centro.
Nos contó Muhammad ibn al-Husayn,
dijo:
nos contó Ahmad ibn Mufaddal,
dijo:
nos contó Asbāt, de al-Suddī,
sobre Su dicho:
{ أَمْ لَهُمْ نَصيبٌ مِنَ المُلْك فَإِذًا لا يُؤتُونَ النّاس نَقِيرا }
dijo: si hubieran tenido una porción del dominio, entonces no habrían dado a Muhammad ni un naqīr;
y el naqīr:
el punto que está en el centro del hueso.
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me contó Ṭalḥa ibn ‘Amr que oyó a ‘Aṭā’ ibn Abī Rabāḥ,
decir:
al-naqīr: lo que está en el dorso del hueso.
Me contó Yaḥyā ibn Abī Ṭālib,
dijo:
nos informó Yazīd,
dijo:
nos informó Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
al-naqīr: la hendidura que está en el dorso del hueso.
Me contó Ya‘qūb ibn Ibrāhīm,
dijo:
nos contó Hushaym,
dijo:
nos informó Ḥuṣayn, de Abū Mālik,
dijo:
al-naqīr: lo que está en el dorso del hueso.
Otros dijeron:
al-naqīr: el grano que está en el centro del hueso.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos contó Abū ‘Āṣim, de ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios:
{ نَقِيرا }
dijo: al-naqīr: el grano del hueso que está en su centro.
Me contó al-Muthannā,
dijo:
nos contó Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos contó Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{ فَإِذًا لا يُؤْتونَ النّاسَ نَقِيرا }
dijo: al-naqīr: el grano del hueso que está en su centro.
Nos contó Muhammad ibn Bashshār,
dijo:
nos contó Yaḥyā ibn Sa‘īd,
dijo:
nos contó Sufyān ibn Sa‘īd, de Manṣūr,
de Mujāhid, que dijo:
el naqīr está en el hueso.
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Husayn,
dijo:
me contó Hajjāj,
dijo:
dijo Ibn Jurayj: me informó ‘Abd Allāh ibn Kathīr que oyó a Mujāhid decir: al-naqīr: el naqīr del hueso que está en su centro.
Se me transmitió de al-Husayn ibn al-Faraj,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh decir: nos informó ‘Ubayd ibn Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk ibn Muzāḥim decir: al-naqīr: la hendidura del hueso que está en el centro del hueso.
Otros dijeron:
el sentido de ello es: que el hombre hinca (naqar) algo con la punta de sus dedos.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos contó Ibn Wakī‘,
dijo:
nos contó mi padre, de Yazīd ibn Dirham Abī al-‘Alā’,
dijo:
oí a Abū al-‘Āliya,
y (entonces) Ibn ‘Abbās puso la punta del pulgar sobre el dorso del índice, luego los levantó y dijo:
«Esto es el naqīr».
Y la opinión más acertada en esto es decir:
que Dios describió a este grupo de la Gente del Libro por su avaricia respecto de lo poco, de aquello que no tiene importancia, aun cuando fueran reyes y gente con poder sobre asuntos de gran valor.
Siendo así, lo más apropiado para el sentido de «al-naqīr» es que sea lo más pequeño que puede ser de una hendidura; y si eso es lo más apropiado, entonces la hendidura que está en el dorso del hueso pertenece a las más pequeñas hendiduras, y entra en ello todo lo que se le asemeje de hendiduras.
Y se elevó (en nominativo) Su dicho:
{ لا يُؤْتُونَ النّاسَ }
y no se puso en acusativo por «إذًا»¹, siendo de su norma que ponga en acusativo los verbos futuros cuando se inicia con ella el enunciado, porque con ella hay una fā’; y de su norma, cuando entra en ella alguna de las partículas de coordinación, que unas veces se la dirija a iniciar con ella, y otras se la traslade de ella a otra cosa. Y este lugar es de aquellos en que con la fā’ se quiso el traslado desde «إذًا» a lo que viene después,
y que el sentido del discurso sea:
¿Acaso tienen ellos una porción? Entonces no darían a la gente ni un naqīr, إذًا.
Notas y Referencias
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