Las Mujeres
النساء An-NisaVersículo (Español)
[4:37] Que los avaros, los que incitan a otros a la avaricia, y los que ocultan el favor que Dios les ha concedido, sepan que Dios ha preparado para los ingratos un castigo humillante.
Tafsir de At-Tabari
{ٱلَّذِينَ يَبۡخَلُونَ وَيَأۡمُرُونَ ٱلنَّاسَ بِٱلۡبُخۡلِ وَيَكۡتُمُونَ مَآ ءَاتَىٰهُمُ ٱللَّهُ مِن فَضۡلِهِۦۗ وَأَعۡتَدۡنَا لِلۡكَٰفِرِينَ عَذَابٗا مُّهِينٗا} (37)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ Aquellos que son avaros, ordenan a la gente la avaricia y ocultan lo que Dios les ha concedido de Su favor; y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante }
. .
Con ello —Glorificado sea— quiere decir:
Ciertamente Dios no ama al altivo jactancioso, aquel que es avaro y ordena a la gente la avaricia. Y «aquellos» puede estar en posición de nominativo, como retorno a lo que hay en Su dicho { jactancioso } de censura; y puede estar en acusativo, como adjetivo de «quien». Y la avaricia, en el habla de los árabes, es que el hombre niegue a su solicitante lo que posee y tiene de excedente.
Como:
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
de Ibn Ṭāwūs, de su padre, acerca de Su dicho:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia }
dijo: la avaricia es que la persona sea avara con lo que tiene en sus manos; y la codicia (al-shuḥḥ) es que codicie lo que está en manos de la gente.
Dijo:
le gusta que sea suyo lo que está en manos de la gente, por lo lícito y lo ilícito; no se contenta.
Los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho:
{ y ordenan a la gente la avaricia }
La recitó la mayoría de los recitadores de la gente de Kūfa: «bil-baḫal» con apertura de la bā’ y la ḫā’.
Y la recitó la mayoría de los recitadores de la gente de Medina y algunos de los basríes con ḍamma en la bā’:
{ bil-buḫl }
. Ambas son dos variantes elocuentes con un mismo significado, y dos lecturas conocidas sin اختلاف en el sentido; así pues, cualquiera de las dos que recite el recitador, acierta en su recitación.
Y se ha dicho:
que Dios —Glorificado sea— quiso decir con Su dicho:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia }
: aquellos que ocultaron el nombre de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— y su descripción, de entre los judíos, y no lo aclararon a la gente, mientras lo hallaban escrito en su poder en la Torá y el Evangelio.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró al-Muʿtamir b. Sulaymān, de su padre,
de al-Ḥaḍramī:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia, y ocultan lo que Dios les ha concedido de Su favor }
dijo: son los judíos; fueron avaros con el conocimiento que tenían y lo ocultaron.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia }
. . .
Hasta Su dicho:
{ y Dios es, respecto de ellos, Omnisciente }
lo que hay entre ello trata de los judíos.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, su semejante.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia }
y ellos son los enemigos de Dios, la Gente del Libro: fueron avaros con el derecho de Dios que pesaba sobre ellos, y ocultaron el Islam y a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, mientras lo hallaban escrito en su poder en la Torá y el Evangelio.
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī:
En cuanto a:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia }
son los judíos;
{ y ocultan lo que Dios les ha concedido de Su favor }
el nombre de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. O bien:
{ son avaros y ordenan a la gente la avaricia }
: son avaros con el nombre de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, y unos ordenan a otros ocultarlo.
Nos narró Muḥammad b. Muslim al-Rāzī,
dijo:
me narró Abū Jaʿfar al-Rāzī,
dijo:
nos narró Yaḥyā, de ʿĀrim, de Ashʿath, de Jaʿfar, de Saʿīd b. Jubayr,
acerca de Su dicho:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia }
dijo: esto es respecto del conocimiento; no hay en ello nada de lo mundano.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia }
dijo: هؤلاء son judíos.
Y recitó:
{ y ocultan lo que Dios les ha concedido de Su favor }
dijo: son avaros con lo que Dios les ha dado de sustento, y ocultan lo que Dios les ha dado de los Libros: cuando se les preguntaba por algo y por lo que Dios había revelado, lo ocultaban.
Y recitó:
{ ¿O es que tienen una parte del dominio? Entonces no darían a la gente ni una muesca en un hueso de dátil }
por su avaricia.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de Muḥammad b. Abī Muḥammad, de ʿIkrima o de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Kurdum b. Zayd, aliado de Kaʿb b. al-Ashraf, y Usāma b. Ḥabīb, y Nāfiʿ b. Abī Nāfiʿ, y Baḥrī b. ʿAmr, y Ḥuyayy b. Akhṭab, y Rifāʿa b. Zayd b. al-Tābūt, acudían a hombres de los Anṣār —y se mezclaban con ellos—, aconsejándoles como si fueran de los compañeros del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y les decían:
No gastéis vuestros bienes, pues tememos por vosotros la pobreza al desaparecer; y no os apresuréis en el gasto, porque no sabéis qué ocurrirá.
Entonces Dios reveló acerca de ellos:
{ Aquellos que son avaros y ordenan a la gente la avaricia, y ocultan lo que Dios les ha concedido de Su favor }
: es decir, de la profecía en la que hay confirmación de lo que trajo Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—;
{ y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante }
. . .
Hasta Su dicho:
{ y Dios es, respecto de ellos, Omnisciente }
Así, la interpretación de la aleya según la primera interpretación es:
que Dios no ama a los poseedores de altivez y jactancia, aquellos que son avaros al no aclarar a la gente lo que Dios les ordenó aclararles acerca del nombre de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, su epíteto y su descripción, que Él hizo descender en Sus Libros a Sus profetas, mientras ellos lo conocen; y ordenan a la gente que sabe eso —como ellos lo saben— que oculte lo que Dios les ordenó aclarar; y ocultan lo que Dios les concedió del conocimiento de ello y su reconocimiento, de aquello cuyo ocultamiento Dios les prohibió.
Y en cuanto a la interpretación de Ibn ʿAbbās e Ibn Zayd:
que Dios no ama a quien sea altivo jactancioso, aquellos que son avaros con la gente respecto del favor de lo que Dios les ha provisto de sus bienes. Luego, el resto de la interpretación de ambos y la de otros es igual.
Y la opinión más acertada en esto es la de quienes dijeron:
que Dios describió a este قوم, cuya cualidad describió en esta aleya, con la avaricia respecto de dar a conocer a quien ignoraba el asunto de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— que es verdad, y que Muḥammad es un profeta enviado por Dios, y otras verdades que Dios —Exaltado sea Su recuerdo— había aclarado en lo que reveló a Sus profetas de Sus Libros; pero هؤلاء fueron avaros en aclararlo a la gente, y ordenaron a quienes estaban en su misma situación, por conocerlo, que lo ocultaran a quien lo ignoraba y que no lo aclararan a la gente.
Y solo dijimos:
que esta opinión es la más digna de la interpretación de la aleya[1], porque Dios —Glorificado sea— los describió como quienes ordenan a la gente la avaricia; y no nos ha llegado acerca de ninguna comunidad de las comunidades que ordenara a la gente la avaricia como religión ni como conducta, sino que lo considera reprobable y se censura a quien lo hace, y no se elogia[1] aunque se adorne con la avaricia y la practique en sí misma; pues la generosidad y la liberalidad las cuenta entre las acciones nobles y exhorta a ellas[1]. Por ello dijimos:
que la avaricia con la que Dios los describió no fue sino avaricia respecto del conocimiento que Dios les había dado: fueron avaros en aclararlo a la gente y lo ocultaron, no avaricia respecto de los bienes. A menos que el sentido sea: aquellos que son avaros con sus bienes, que gastan en los derechos de Dios y Sus caminos, y ordenan a la gente del Islam abandonar el gasto en ello; entonces su avaricia sería con sus bienes y su orden a la gente de la avaricia. Este sentido, según lo que mencionamos de la transmisión de Ibn ʿAbbās, tendría un aspecto comprensible en describirlos con la avaricia y ordenar a ella.
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante }
Con ello —Glorificado sea— quiere decir:
{ y hemos preparado }
: y hemos dispuesto para quienes niegan la gracia de Dios con la que los agració, consistente en el conocimiento de la profecía de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, para quienes lo desmienten tras conocerlo, y para quienes ocultan su epíteto y su descripción a aquellos de la gente a quienes Dios les ordenó aclararlo,
{ un castigo humillante }
esto es: el castigo degradante, preparado para quien sea castigado con permanecer en él, como provisión para él en su Otra Vida: cuando comparezca ante su Señor lo hallará por lo que precedió de su negación de la obligación de Dios que Él le impuso.
Notas y Referencias
[1] En el original: «y no se elogia»; y también: «y exhorta a ello».