4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 33

Versículo (Español)

[4:33] Cada uno de ustedes tiene derecho a heredar de lo que dejen sus padres y sus parientes más cercanos. Aquellos con quienes hayan celebrado un pacto, también tienen derecho a heredar. Dios es testigo de todas las cosas.

Tafsir de At-Tabari

{وَلِكُلّٖ جَعَلۡنَا مَوَٰلِيَ مِمَّا تَرَكَ ٱلۡوَٰلِدَانِ وَٱلۡأَقۡرَبُونَۚ وَٱلَّذِينَ عَقَدَتۡ أَيۡمَٰنُكُمۡ فَـَٔاتُوهُمۡ نَصِيبَهُمۡۚ إِنَّ ٱللَّهَ كَانَ عَلَىٰ كُلِّ شَيۡءٖ شَهِيدًا} (33) القول في تأويل قوله تعالى :

{ وَلِكُلّ جَعَلْنَا مَوَالِيَ مِمّا تَرَكَ الْوَالِدَانِ وَالأقْرَبُونَ وَالّذِينَ عَقَدَتْ أَيْمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ إِنّ اللّهَ كَانَ عَلَىَ كُلّ شَيْءٍ شَهِيداً } . .

Quiere decir —glorificado sea Su elogio— con Su dicho: { وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِيَ } : «Y para cada uno de vosotros, ¡oh gentes!, hemos dispuesto mawālī», dice: herederos entre los hijos de su tío paterno, sus hermanos y el resto de sus ‘aṣaba, aparte de otros. Y los árabes llaman al hijo del tío paterno “mawlā”; y de ello es el dicho del poeta:

وَمَوْلًى رَمَيْنا حَوْلَهُ وَهُوَ مُدْغِلٌ ***بِأعْرَاضِنا والمُنْدِياتُ سُرُوعُ

Con ello quiere decir: «y a un hijo de tío paterno al que arrojamos (nuestras lanzas) alrededor». Y de ello es el dicho de al-Faḍl b. al-‘Abbās:

مَهْلاً بِنَى عَمّنا مَهْلاً مَوالِينا ***لا تُظْهرِنّ لنَا ما كانَ مَدْفُونا

Y en el mismo sentido que lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Abū Usāma, dijo: nos narró Idrīs, dijo: nos narró Ṭalḥa b. Muṣarrif, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: { وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِيَ } dijo: «Herederos».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: nos transmitió Mu‘āwiya b. Ṣāliḥ, de ‘Alī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās: { وَلِكُلّ جَعَلنا مَوَالِيَ مِمّا تَرَكَ الوَالِدَانِ } dijo: «Los mawālī: la ‘aṣaba», esto es: los herederos.

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos narró Mu’ammal, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de Su dicho: { وَلِكُلّ جَعَلنا مَوَالِيَ } dijo: «Los mawālī: la ‘aṣaba».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq, dijo: nos informó al-Thawrī, de Manṣūr, de Mujāhid acerca de Su dicho: { وَلِكُلّ جَعَلنا مَوَالِيَ } dijo: «Ellos son los awliyā’».

Nos narró Bishr b. Mu‘ādh, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda: { وَلِكُلّ جَعَلنا مَوَالِيَ } dice: «‘Aṣaba».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq, dijo: nos informó Ma‘mar, de Qatāda, acerca de Su dicho: { وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِيَ } dijo: «Los mawālī: los awliyā’ del padre, o del hermano, o del hijo del hermano, u otros de la ‘aṣaba».

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: { وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِيَ } En cuanto a los mawālī: ellos son la gente de la herencia.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: { وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِيَ } dijo: «Los mawālī: la ‘aṣaba; ellos eran en la época preislámica los mawālī. Luego, cuando los no árabes entraron entre los árabes, no hallaron para ellos un nombre, y Dios —bendito y exaltado sea— dijo: { فإنْ لَمْ تَعْلَمُوا آباءَهُمْ فإخْوَانُكُمْ فِي الدّينِ وَمَوَالِيكُمْ } y se les llamó mawālī». Dijo: «Y el mawlā hoy es de dos clases: un mawlā que hereda y del que se hereda: esos son los parientes uterinos (dhawū al-arḥām); y un mawlā del que se hereda pero que no hereda: esos son los manumitidos¹». Y dijo: «¿Acaso no veis el dicho de Zacarías: { وَإنّي خِفْتُ المَوَالِيَ مِنْ وَرَائي } ? Los mawālī aquí son: los herederos». Y con Su dicho: { مِمّا تَرَكَ الوَالِدَانِ وَالأقْرَبُونَ } quiere decir: de lo que dejó su padre y sus parientes cercanos de herencia.

Así, la interpretación del discurso es: «Y para cada uno de vosotros, ¡oh gentes!, hemos dispuesto una ‘aṣaba que herede por él de lo que dejó su padre y sus parientes cercanos de su herencia».

El dicho acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { وَالّذِينَ عَقَدَتْ أيمَانُكُمْ فآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ }

Se discrepó en la recitación de ello. Unos lo recitaron: { وَالّذِينَ عَقَدَتْ أيمَانُكُمْ } con el sentido de: «y aquellos con quienes vuestras manos derechas han atado el pacto de alianza entre vosotros y ellos»; y esta es la recitación de la generalidad de los recitadores de Kūfa. Y otros lo recitaron: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ » con el sentido de: «y aquellos con quienes vuestras manos derechas y las suyas han concertado el pacto de alianza entre vosotros y ellos».

Dijo Abū Ja‘far: Lo que sostenemos al respecto es que ambas son dos recitaciones conocidas y difundidas en la recitación de las metrópolis de los musulmanes, con un solo significado; y en la indicación del dicho: { أيمَانُكُمْ } —de que se trata de las manos derechas de quienes conciertan y de aquellos con quienes se concierta la alianza— basta, sin necesidad de buscar esa indicación en la recitación de «عقدت»، «عاقدت». Ello es porque quienes lo recitaron «عاقدت» dijeron: «no se ata una alianza sino entre dos partes, y necesitamos en el discurso una indicación de que así es»; y pasaron por alto el lugar de la indicación en Su dicho: «أيمانكم»، que muestra que el sentido es: «vuestras manos derechas y las manos derechas de aquellos con quienes se concierta», y que el “atar” es, en realidad, atributo de las manos derechas, no de los que conciertan la alianza. Hasta el punto de que algunos de ellos pretendieron que, si se recita: { عَقَدَتْ أيمَانُكُمْ } el discurso necesita un pronombre de relativo, para que el sentido sea: «y aquellos para quienes vuestras manos derechas han atado (el pacto)», apartándose del enfoque que hemos mencionado: que por “manos derechas” se entienden las de ambas partes. En cuanto a «عاقدت أيمانكم»، ello se interpreta como: «las manos derechas de estos han concertado con las manos derechas de aquellos la alianza». Así pues, ambas son cercanas en significado, aunque la recitación de quien lo recita: { عَقَدَتْ أيمَانُكُمْ } sin alif, es más correcta en significado que la recitación de quien lo recita: «عَاقَدَتْ»، por lo que hemos mencionado: que la indicación del sentido —en el atributo de las manos derechas por el “atar”, de que son las manos derechas de ambas partes— es más clara que buscar esa indicación en otra cosa. En cuanto al sentido de Su dicho: { عَقَدَتْ أيمَانُكُمْ } este es: «vuestras manos derechas han enlazado, han apretado y han reforzado», esto es: vuestros pactos por los que unos se comprometían con otros; así pues, dadles su parte.

Luego discreparon los exégetas acerca del sentido de la “parte” (naṣīb) que Dios ordenó que los aliados se entregasen mutuamente en el Islam. Unos dijeron: Es su parte de la herencia, porque en la época preislámica se heredaban entre sí; y Dios impuso en el Islam, de unos a otros, por esa alianza, una herencia semejante a la que tenían en la época preislámica; luego eso fue abrogado por lo que se prescribió de las cuotas obligatorias para los parientes uterinos y los vínculos de parentesco. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. Ḥumayd, dijo: nos narró Yaḥyā b. Wāḍiḥ, de al-Ḥasan b. Wāqid, de Yazīd al-Naḥwī, de ‘Ikrima y al-Ḥasan al-Baṣrī, acerca de Su dicho: { وَالّذِينَ عَاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ إنّ اللّهَ كانَ على كُلّ شَيْءٍ شَهِيدا } dijeron: «El hombre se aliaba con otro hombre sin que hubiera entre ambos parentesco, y uno heredaba del otro. Entonces Dios abrogó eso en al-Anfāl, y dijo: { وأُولُوا الأرْحامِ بَعْضُهُمْ أوْلَى بِبَعضٍ في كِتابِ اللّهِ } ».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Muḥammad b. Ja‘far, dijo: nos narró Shu‘ba, de Abī Bishr, de Sa‘īd b. Jubayr acerca del dicho de Dios: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ » dijo: «Los hombres concertaban alianza con un hombre y lo heredaban; y Abū Bakr —Dios esté complacido con él— concertó alianza con un mawlā y lo heredó».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ, nos transmitió Mu‘āwiya, de ‘Alī b. Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ » Dijo: «El hombre concertaba alianza con otro hombre: cualquiera de los dos que muriera, el otro lo heredaba. Entonces Dios reveló: { وأُلُوا الأرْحَامِ بَعْضَهُمُ أوْلَى بِبَعْضِ في كِتَابِ اللّهِ مِنَ المُؤْمِنينَ وَالمُهَاجِرِينَ إلاّ أنْ تَفْعَلُوا إلى أوْلِيائِكُم مَعْرُوفا } Esto significa: salvo que dejen a sus aliados —con quienes concertaron alianza— un legado; ello les es válido hasta un tercio de los bienes del difunto; y eso es lo المعروف».

Nos narró Bishr b. Mu‘ādh, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ إنّ اللّهَ كَانَ عَلَى كُلّ شَيْءٍ شَهِيدا » Dijo: «El hombre concertaba alianza con otro hombre en la época preislámica y decía: “mi sangre es tu sangre, mi demolición es tu demolición; me heredas y te heredo; se reclama por mí y reclamo por ti”. Se le asignó un sexto de todos los bienes en el Islam; luego los herederos se repartían su herencia. Después eso fue abrogado en la sura al-Anfāl, y Dios dijo: { وأولُوا الأرْحَامِ بَعْضَهُمُ أوْلَى بِبَعْضِ في كِتَابِ اللّهِ } ».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq, dijo: nos informó Ma‘mar, de Qatāda: «وَالّذِينَ عَاقَدَتْ أيمَانُكُمْ » dijo: «El hombre en la época preislámica concertaba alianza con otro hombre y decía: “mi sangre es tu sangre; me heredas y te heredo; se reclama por mí y reclamo por ti¹”. Cuando vino el Islam, quedaron algunos de ellos, y se les ordenó que se les diera su parte de la herencia, que era un sexto; luego eso fue abrogado por la herencia, y dijo: { وأولُوا الأرْحَامِ بَعْضَهُمُ أوْلَى بِبَعْضِ } ».

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥajjāj b. al-Minhāl, dijo: nos narró Hammām b. Yaḥyā, dijo: oí a Qatāda decir acerca de Su dicho: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ » Dijo: «El hombre concertaba alianza con otro hombre en la época preislámica y decía: “mi demolición es tu demolición, mi sangre es tu sangre; me heredas y te heredo; se reclama por mí y reclamo por ti”. Se le asignó un sexto de todos los bienes; luego los herederos se repartían su herencia. Después eso fue abrogado en al-Anfāl, y Dios dijo: { وأولُوا الأرْحَامِ بَعْضَهُمُ أوْلَى بِبَعْضِ في كِتَابِ اللّهِ } Y las herencias pasaron a los parientes uterinos».

Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró mi padre, de Isrā’īl, de Jābir, de ‘Ikrima, dijo: «Este era un pacto de alianza en la época preislámica: el hombre decía a otro hombre: “me heredas y te heredo; me auxilias y te auxilio; pagas la indemnización por mí y yo la pago por ti”».

Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj, dijo: oí a Abā Mu‘ādh decir: nos informó ‘Ubayd b. Sulaymān, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ » Dijo: «El hombre seguía a otro hombre y concertaba alianza con él: “si muero, tendrás lo mismo que herede alguno de mis hijos”. Y esto está abrogado».

Me narró Muḥammad b. Sa‘d, dijo: nos transmitió mi padre, dijo: nos transmitió mi tío, dijo: nos transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās acerca de Su dicho: «وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِيَ مِمّا تَرَكَ الوَالِدانِ والأقْرَبُونَ وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصيبَهُمْ » Dijo: «En la época preislámica, un hombre podía adherirse a otro hombre y ser su seguidor; cuando el hombre moría, la herencia pasaba a su familia y parientes, y su seguidor quedaba sin nada. Entonces Dios reveló: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ » Y se le daba de su herencia. Luego Dios reveló después: { وأُولُوا الأرْحامٍ بَعْضُهُمْ أوْلَى بِبَعْضٍ في كِتَاب اللّهِ } ».

Y otros dijeron: Más bien, esta aleya fue revelada acerca de aquellos a quienes el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— hermanó entre los emigrados (muhājirūn) y los auxiliares (anṣār), de modo que unos heredaban de otros por esa hermandad; luego Dios abrogó eso mediante las cuotas obligatorias y por Su dicho: { وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِىَ ممّا تَرَكَ الوَالِدَانِ والأقْرَبُونَ } Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Abū Usāma, dijo: nos narró Idrīs b. Yazīd, dijo: nos narró Ṭalḥa b. Muṣarrif, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ » Dijo: «Cuando los emigrados llegaron a Medina, el emigrado heredaba del auxiliar, excluyendo a sus parientes uterinos, por la hermandad que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— estableció entre ellos. Cuando descendió esta aleya: { وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِيَ } quedó abrogado».

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكْم » Dijo: «Aquellos con quienes el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— concertó (el vínculo), { فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ } si no hay un pariente uterino que se interponga entre ellos». Dijo: «Y hoy no ocurre: solo fue en un grupo a quienes el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— hermanó; eso se interrumpió. Esto no corresponde a nadie sino al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: él hermanó entre los emigrados y los auxiliares, y hoy nadie establece hermandad entre nadie».

Y otros dijeron: Más bien, esta aleya fue revelada acerca de la gente del pacto de alianza; pero se les ordenó que se entregasen mutuamente sus partes de auxilio, consejo sincero y cosas semejantes, sin herencia. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Abū Usāma, dijo: nos narró Idrīs al-Awdī, dijo: nos narró Ṭalḥa b. Muṣarrif, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās: «وَالّذِين عَقَدَتْ إيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصيبَهُمْ » Dijo: «De auxilio y consejo sincero y provisión (rifāda); y se les deja un legado. La herencia ya se ha ido».

Nos narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos narró ‘Abd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid: { وَالّذِينَ عَقَدَتْ أيمَانُكُمْ } dijo: «Era una alianza en la época preislámica; se les ordenó en el Islam que se les diera su parte de la indemnización (al-‘aql), del auxilio y del consejo; y no hay herencia».

Nos narró Ibn al-Muthannā, dijo: nos narró Muḥammad b. Ja‘far, dijo: nos narró Shu‘ba, de Manṣūr, de Mujāhid, que dijo acerca de esta aleya: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ » Dijo: «De ayuda, auxilio y sustitución (khalaf)».

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ‘Abd al-Razzāq, dijo: nos informó al-Thawrī, de Manṣūr, de Mujāhid acerca del dicho de Dios: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ » dijo: «Esto era una alianza en la época preislámica; cuando vino el Islam se les ordenó que se les diera su parte de auxilio, walā’ y consejo; y no hay herencia».

Nos narró Zakariyyā b. Yaḥyā b. Abī Zā’ida, dijo: nos narró Ḥajjāj, dijo: Ibn Jurayj: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ » Me informó ‘Abd Allāh b. Kathīr que oyó a Mujāhid decir: «Es la alianza que vuestras manos derechas han atado». Dijo: «Y dadles su parte». Dijo: «El auxilio».

Me narró Zakariyyā b. Yaḥyā, dijo: nos narró Ḥajjāj, dijo: Ibn Jurayj: me informó ‘Aṭā’, dijo: «Es la alianza». Dijo: { فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ } Dijo: «La indemnización y el auxilio».

Me narró Muḥammad b. ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, de ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca del dicho de Dios: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ » Dijo: «Tienen su parte de auxilio, provisión (rifāda) e indemnización». .

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, en el mismo sentido.

Nos narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥamānī, dijo: nos narró Sharīk, de Sālim, de Sa‘īd: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ » dijo: «Ellos son los aliados».

Nos narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥamānī, dijo: nos narró ‘Abbād b. al-‘Awwām, de Khuṣayf, de ‘Ikrima, lo mismo.

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: «وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ » En cuanto a «lo que vuestras manos derechas han concertado»: era la alianza. El hombre, en la época preislámica, descendía entre un pueblo y ellos lo aliaban como si fuera de los suyos: lo sostenían con sus personas; si ellos tenían un derecho o un combate, él era como ellos; y si él tenía un derecho o necesitaba auxilio, lo abandonaban¹. Cuando vino el Islam preguntaron por ello, y Dios no quiso sino reforzarlo. Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «لَمْ يَزِدِ الإسْلامُ الحُلَفاءَ إلاّ شِدّةً »

Y otros dijeron: Más bien, esta aleya fue revelada acerca de quienes adoptaban como hijos a los hijos de otros en la época preislámica; y se les ordenó en el Islam que les dejaran, al morir, un legado. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: nos transmitió al-Layth, de ‘Aqīl, de Ibn Shihāb, dijo: nos transmitió Sa‘īd b. al-Musayyib: Que Dios dijo: «وَلِكُلّ جَعَلْنا مَوَالِىَ مِمّا تَرَكَ الوَالِدَانِ وَالأقْرَبُونَ وَالّذِينَ عاقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ » Dijo Sa‘īd b. al-Musayyib: «Esta aleya solo fue revelada acerca de quienes adoptaban como hijos a hombres que no eran sus hijos y los hacían heredar. Dios reveló acerca de ellos y les asignó una parte en el legado; y devolvió la herencia a los mawālī entre los parientes uterinos y la ‘aṣaba. Y Dios rehusó para los pretendientes una herencia de aquellos a quienes pretendían y adoptaban; pero Dios les asignó una parte en el legado».

Dijo Abū Ja‘far: La opinión más digna de ser tenida por correcta en la interpretación de Su dicho: { وَالّذِينَ عَقَدَتْ أيَمانُكُمْ } es la de quien dijo: «y aquellos con quienes vuestras manos derechas han atado la alianza», y ellos son los aliados. Eso es porque es sabido, para todos los conocedores de los días de los árabes y de sus relatos, que el pacto de alianza entre ellos se realizaba mediante juramentos, compromisos y pactos, conforme a lo que ya hemos mencionado en las transmisiones. Así pues, dado que Dios —glorificado sea Su elogio— solo describió a aquellos cuyas manos derechas ataron lo que ataron entre ellos, excluyendo a quienes no ataron entre sí sus manos derechas pacto alguno; y dado que la hermandad del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— entre aquellos emigrados y auxiliares a quienes hermanó no fue mediante sus manos derechas; y asimismo la adopción¹ era algo conocido; queda claro que lo correcto es lo que dijo quien sostuvo que se trata de la alianza, y no de otra cosa, por la razón que hemos expuesto.

En cuanto a Su dicho: { فَآتُوهُمْ نَصِيبَهُمْ } la interpretación más digna de ser tenida por correcta es aquella sobre la que todos concuerdan como norma vigente y estable: esto es, que los aliados —cuyo pacto era en la época preislámica, no en el Islam— se entreguen mutuamente sus partes de auxilio, consejo sincero y opinión, sin herencia. Y ello, por la autenticidad del reporte del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «لا حِلْفَ في الإسْلامِ ، وما كَانَ مِنْ حِلْفٍ في الجَاهِلِيّةِ فَلَمْ يَزِدْهُ الإسْلامُ إلاّ شِدّةً »

Nos narró eso Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakī‘, de Sharīk, de Simāk, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Y nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Muṣ‘ab b. al-Miqdām, de Isrā’īl b. Yūnus, de Muḥammad b. ‘Abd al-Raḥmān, mawlā de la familia de Ṭalḥa, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, dijo: Dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—: «لا حِلْفَ في الإسْلامِ ، وكُلّ حِلْف كانَ في الجاهِلِيَةِ فَلَمْ يَزِدْهُ الإسْلامُ إلاّ شِدّةً ، وَما يَسُرّني أنّ لي حُمْرَ النّعَمِ وأنّى نَقَضْتُ الحِلْفَ الّذِي كانَ فِي دَارِ النّدْوَةِ »

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Mughīra, de su padre, de Shu‘ba b. al-Tu’ām al-Ḍabbī: Que Qays b. ‘Āṣim preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de la alianza, y dijo: «لا حِلْفَ فِي الإسْلامِ ، وَلَكنْ تَمَسّكُوا بِحِلْفِ الجاهِلِيّةِ »

Me narró Ya‘qūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Hushaym, dijo: nos informó Mughīra, de su padre, de Shu‘ba b. al-Tu’ām, de Qays b. ‘Āṣim, que preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de la alianza; dijo: Y él dijo: «ما كانَ مِنْ حِلْفِ فِي الجاهِلِيّةِ فَتَمَسّكُوا بِهِ وَلا حِلْفَ فِي الإسْلامِ »

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakī‘, de Dāwūd b. Abī ‘Abd Allāh, de Ibn Jud‘ān, de quien se lo narró, de Umm Salama: Que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «لا حِلْفَ فِي الإسْلامِ ، وَما كانَ مِنْ حِلْفٍ فِي الجاهِلِيّةِ لَمْ يَزِدْهُ الإسْلامُ إلاّ شِدّةً »

Nos narró Ḥumayd b. Mas‘ada, dijo: nos narró Ḥusayn al-Mu‘allim. Y nos narró Mujāhid b. Mūsā, dijo: nos narró Yazīd b. Hārūn, dijo: Ḥusayn al-Mu‘allim. Y nos narró Ḥātim b. Bakr al-Ḍabbī, dijo: nos narró ‘Abd al-A‘lā, de Ḥusayn al-Mu‘allim, dijo: nos narró mi padre, de ‘Amr b. Shu‘ayb, de su padre, de su abuelo: Que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo en su sermón el día de la conquista de La Meca: «فُوا بِحِلْفٍ ، فإنّهُ لا يَزِيدُهُ الإسْلامُ إلاّ شِدّةً ، وَلا تُحْدِثُوا حِلْفا في الإسْلامِ »

Nos narraron Abū Kurayb y ‘Abda b. ‘Abd Allāh al-Ṣaffār, dijeron: nos narró Muḥammad b. Bishr, dijo: nos narró Zakariyyā b. Abī Zā’ida, dijo: nos transmitió Sa‘d b. Ibrāhīm, de su padre, de Jubayr b. Muṭ‘im: Que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «لا حِلْفَ فِي الإسْلامِ ، وأيّمَا حِلْفٍ كانَ فِي الجاهِلِيّةِ فَلَمْ يَزِدْهُ الإسْلامُ إلاّ شِدّةً »

Nos narraron Ḥumayd b. Mas‘ada y Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā, dijeron: nos narró Bishr b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró ‘Abd al-Raḥmān b. Isḥāq; y me narró Ya‘qūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Ibn ‘Ulayya, de ‘Abd al-Raḥmān b. Isḥāq, de al-Zuhrī, de Muḥammad b. Jubayr b. Muṭ‘im, de su padre, de ‘Abd al-Raḥmān b. ‘Awf: Que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «شَهِدْتُ حِلْفَ المُطَيّبِينَ وأنا غُلامٌ مَعَ عُمُومَتِي ، فَمَا أُحِبّ أنّ لي حُمْرَ النّعَمِ وأَنّي أنْكُثُهْ » Ya‘qūb añadió en su ḥadīṯ de Ibn ‘Ulayya, dijo: Y dijo al-Zuhrī: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «لَمْ يُصِبِ الإسْلامُ حِلْفا إلاّ زَادَهُ شِدّةً » Dijo: «ولا حِلْفَ في الإسْلامِ » , dijo: Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— armonizó entre Quraysh y los Anṣār.

Nos narró Tamīm b. al-Muntaṣir, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Muḥammad b. Isḥāq, de ‘Amr b. Shu‘ayb, de su padre, de su abuelo, dijo: Cuando el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— entró en La Meca el año de la conquista, se levantó como orador ante la gente y dijo: «يا أيّها النّاسُ ما كانَ مِنْ حِلْف في الجاهِلِيّةِ فإنّ الإسْلامَ لَمْ يَزِدْهُ إلاّ شِدّةً ، وَلا حِلْفَ فِي الإسْلام »

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Yūnus b. Bukayr, dijo: nos narró Muḥammad b. Isḥāq, de ‘Amr b. Shu‘ayb, de su padre, de su abuelo, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, en el mismo sentido.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Khālid b. Makhlad, dijo: nos narró Sulaymān b. Bilāl, dijo: nos narró ‘Abd al-Raḥmān b. al-Ḥārith, de ‘Amr b. Shu‘ayb, de su padre, de su abuelo, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, en el mismo sentido.

Así pues, dado que lo que hemos mencionado del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— es auténtico; y dado que, cuando se discrepa sobre el estatuto de una aleya —si está abrogada o no—, no es lícito sentenciar que está abrogada con la discrepancia de los discrepantes, y existiendo un enfoque correcto que obliga a mantener su norma y negar la abrogación, salvo con una prueba a la que deba rendirse asentimiento —como ya hemos expuesto en otros lugares de nuestros libros la evidencia de la corrección de este principio—; lo obligatorio es que lo correcto en la interpretación de Su dicho: { وَالّذِينَ عَقَدَتْ أيمَانُكُمْ فَآتُوهُمْ نَصيبَهُمْ } sea lo que hemos mencionado: que Su dicho: { عَقَدَتْ أيمَانُكُمْ } se refiere a la alianza; y Su dicho: { فَآتُوهُمْ نَصيبَهُمْ } se refiere al auxilio, la ayuda, el consejo sincero y la opinión, conforme a lo que ordenó el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en los reportes que hemos citado de él; y no lo que dijo quien sostuvo: que el sentido de Su dicho: { فآتُوهُمْ نَصيبَهُمْ } es la herencia, y que ello fue una norma, luego abrogada por Su dicho: { وأُولُوا الأرْحامِ بَعْضُهُمْ أوْلَى بِبَعْضٍ فِي كِتاب اللّهِ } frente a la interpretación que hemos sostenido. Y si es correcto lo que hemos dicho, entonces la aleya es determinante (muḥkama), no abrogada.

El dicho acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { إنّ اللّهَ كانَ عَلى كُلّ شَيّءٍ شَهِيدا }

Con ello quiere decir —glorificado sea Su elogio—: «Dad, pues, a aquellos con quienes vuestras manos derechas han atado alianza su parte de auxilio, consejo sincero y opinión; pues Dios es testigo de lo que hacéis en ello y en otras de vuestras obras; observador de todo ello, guardián, hasta retribuir a todos vosotros por todo ello con su retribución: al bienhechor de entre vosotros, que sigue Mi orden y Mi obediencia, con el bien; y al malhechor de entre vosotros, que contradice Mi orden y Mi prohibición, con el mal». Y el sentido de Su dicho: { شَهِيدا } : poseedor de testimonio sobre ello.

Notas y Referencias

[1] العَتَاقة: los manumitidos (los libertos).

[2] «وتطلب بي وأطلب بك»: es decir, se reclama por mí y reclamo por ti (en el sentido de exigir reparación o venganza).

[3] «خذلوه»: lo abandonaban, no lo auxiliaban.

[4] التبني: la adopción (atribuirse como hijo a quien no lo es).