4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 146

Versículo (Español)

[4:146] Excepto aquellos [hipócritas] que se arrepientan, rectifiquen, se aferren a Dios y practiquen la fe sinceramente. Ellos estarán junto a los creyentes, y Dios tiene preparado para los creyentes una recompensa grandiosa.

Tafsir de At-Tabari

{إِلَّا ٱلَّذِينَ تَابُواْ وَأَصۡلَحُواْ وَٱعۡتَصَمُواْ بِٱللَّهِ وَأَخۡلَصُواْ دِينَهُمۡ لِلَّهِ فَأُوْلَـٰٓئِكَ مَعَ ٱلۡمُؤۡمِنِينَۖ وَسَوۡفَ يُؤۡتِ ٱللَّهُ ٱلۡمُؤۡمِنِينَ أَجۡرًا عَظِيمٗا} (146) القول في تأويل قوله تعالى :

{ إِلاّ الّذِينَ تَابُواْ وَأَصْلَحُواْ وَاعْتَصَمُواْ بِاللّهِ وَأَخْلَصُواْ دِينَهُمْ للّهِ فَأُوْلََئِكَ مَعَ الْمُؤْمِنِينَ وَسَوْفَ يُؤْتِ اللّهُ الْمُؤْمِنِينَ أَجْراً عَظِيماً } . .

Esto es una excepción por parte de Dios —glorificado sea en Su alabanza—: exceptuó a los que se arrepienten de su hipocresía, si se enmiendan, consagran la religión a Dios solo, se desentienden de las divinidades y de los iguales, y creen verazmente en Su Mensajero, de estar con quienes persisten en su hipocresía hasta que se les cumplan sus destinos en la Otra Vida y entren por las mismas entradas de ellos en el Infierno. Antes bien, Él —glorificado sea en Su alabanza— les prometió hacerles morar junto con los creyentes en la morada de la nobleza, alojarlos con ellos en sus moradas del Paraíso, y les prometió, como retribución por su arrepentimiento, una abundante dádiva. Dijo, pues: وَسَوْفَ يُؤْتِي اللّهُ المُؤمِنِينَ أجْرا عَظِيما } .

La interpretación de la aleya es: { إلاّ الّذِينَ تَابُوا } esto es: los que retornaron a la verdad y no quisieron sino reconocer la unicidad de Dios, creer verazmente en Su Mensajero y en lo que trajo de parte de su Señor, apartándose de su hipocresía. { وأَصْلَحُوا } es decir: enmendaron sus obras, obrando conforme a lo que Dios les ordenó, cumpliendo Sus obligaciones prescritas, y absteniéndose de lo que les prohibió, reprimiéndose de Sus desobediencias. { واعْتَصمُوا بالله } quiere decir: se aferraron al pacto de Dios. Ya hemos mostrado anteriormente que el iʿtiṣām es el aferrarse y adherirse; así, el iʿtiṣām a Dios es aferrarse a Su pacto y a Su alianza, que en Su Libro encomendó a Sus criaturas: obedecerle y abandonar la desobediencia. { وأخْلَصوا دِينَهُمْ لِلّهِ } quiere decir: purificaron para Dios su obediencia y las obras que realizan, buscándolo con ellas, y no las hicieron por ostentación ante la gente, ni desde una duda en su religión ni una vacilación respecto de que Dios registra lo que han hecho, para recompensar al bienhechor por su bien y al malhechor por su mal[1]; antes bien, las realizaron con certeza de la recompensa del bienhechor por su bien y del castigo del malhechor por su mal, o de que su Señor le favorezca y perdone, acercándose con ello a Dios y buscando con ello el rostro de Dios[1]. Ese es el sentido de que hayan purificado para Dios su religión. Luego dijo Él —glorificado sea en Su alabanza—: { فَأُولَئِكَ مَعَ المُؤْمِنِينَ } quiere decir: estos, cuya condición describió entre los hipócritas tras su arrepentimiento, su enmienda, su aferrarse a Dios y su sinceridad para con Él, estarán con los creyentes en el Paraíso, no con los hipócritas que murieron en su hipocresía, a quienes amenazó con el estrato más bajo del Fuego. Luego dijo: { وَسَوْفَ يُؤْتِي اللّهُ المُؤْمِنِينَ أجْرا عَظِيما } quiere decir: Dios dará a estos, cuya condición es esta, por su arrepentimiento, su enmienda, su aferrarse a Dios y su purificación de la religión para Él, sobre su fe, una recompensa inmensa: grados en el Paraíso; del mismo modo que dio a quienes murieron en la hipocresía moradas en el Fuego, y son las más bajas de él[1]. Pues Dios —glorificado sea en Su alabanza— prometió a Sus siervos creyentes que les otorgaría eso por su fe, tal como amenazó a los hipócritas por su hipocresía con lo que mencionó en Su Libro. Y esta afirmación es el sentido de las palabras de Ḥudhayfa b. al-Yamān, que:

nos transmitieron Ibn Ḥumayd e Ibn Wakīʿ; dijeron: nos transmitió Jarīr, de Mughīra, de Ibrāhīm; dijo Ḥudhayfa: «¡Entrará ciertamente en el Paraíso gente que fue hipócrita!» Entonces dijo ʿAbd Allāh: «¿Y qué te hace saber eso?» Ḥudhayfa se enojó, luego se levantó y se apartó. Cuando se dispersaron, pasó por él ʿAlqama y lo llamó, y dijo: «Ciertamente, tu compañero sabe lo que dije». Luego recitó: { إلاّ الّذِينَ تابُوا وأصْلَحُوا وَاعْتَصَمُوا باللّهِ وأخْلَصُوا دِينَهُمْ لِلّهِ فَأُولَئِكَ مَعَ المُؤْمِنِينَ وَسَوْفَ يُؤتِي اللّهُ المُؤمِنِينَ أجْرا عَظِيما }

Notas y Referencias

[1]