4

Las Mujeres

النساء An-Nisa
Aya 127

Versículo (Español)

[4:127] Te preguntan acerca de las mujeres. Diles: "Dios les responde y explica lo que se encuentra mencionado en el Libro [el Corán] sobre las huérfanas a las que no han dado lo que les corresponde [como dote] siendo que les gustaría casarse con ellas, [así como les informa] acerca de los menores indefensos y [la obligación de] ser equitativos con los huérfanos. Sepan que toda obra de bien que hagan Dios la conoce.

Tafsir de At-Tabari

{وَيَسۡتَفۡتُونَكَ فِي ٱلنِّسَآءِۖ قُلِ ٱللَّهُ يُفۡتِيكُمۡ فِيهِنَّ وَمَا يُتۡلَىٰ عَلَيۡكُمۡ فِي ٱلۡكِتَٰبِ فِي يَتَٰمَى ٱلنِّسَآءِ ٱلَّـٰتِي لَا تُؤۡتُونَهُنَّ مَا كُتِبَ لَهُنَّ وَتَرۡغَبُونَ أَن تَنكِحُوهُنَّ وَٱلۡمُسۡتَضۡعَفِينَ مِنَ ٱلۡوِلۡدَٰنِ وَأَن تَقُومُواْ لِلۡيَتَٰمَىٰ بِٱلۡقِسۡطِۚ وَمَا تَفۡعَلُواْ مِنۡ خَيۡرٖ فَإِنَّ ٱللَّهَ كَانَ بِهِۦ عَلِيمٗا} (127) القول في تأويل قوله تعالى :

{ وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّسَآءِ قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَمَا يُتْلَىَ عَلَيْكُمْ فِي الْكِتَابِ فِي يَتَامَى النّسَآءِ الّلاتِي لاَ تُؤْتُونَهُنّ مَا كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أَن تَنكِحُوهُنّ وَالْمُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الْوِلْدَانِ وَأَن تَقُومُواْ لِلْيَتَامَىَ بِالْقِسْطِ وَمَا تَفْعَلُواْ مِنْ خَيْرٍ فَإِنّ اللّهَ كَانَ بِهِ عَلِيماً } . .

Dice —glorificado sea Su elogio— con Su dicho: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ } Tus compañeros, ¡oh Muhammad!, te piden dictamen jurídico acerca del asunto de las mujeres, y de lo que es obligatorio para ellas y contra ellas. Se contentó con mencionar a “las mujeres” en lugar de mencionar su situación, por cuanto lo que aparece del discurso indica lo que se pretende con ello. { قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ } Diles, ¡oh Muhammad!: Dios os da dictamen acerca de ellas; es decir, acerca de las mujeres. { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ فِي يَتامَى النّساءِ الّلاتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ }

Los exégetas discreparon respecto de la interpretación de Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } Unos dijeron: con Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ } —“Di: Dios os da dictamen acerca de ellas, y acerca de lo que se os recita”—, dijeron: lo que se les recita son las aleyas de las prescripciones obligatorias (al-farā’iḍ) que están al comienzo de esta sura. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām b. Salm, de ʿAmr b. Abī Qays, de ʿAṭā’, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } dijo: la gente de la ignorancia preislámica no hacía heredar al recién nacido hasta que creciera, y no hacía heredar a la mujer¹. Cuando llegó el Islam, dijo: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } —al comienzo de la sura, en las prescripciones obligatorias— acerca de aquellas a quienes no dais lo que Dios les ha prescrito.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de Hišām b. ʿUrwa, de su padre, de ʿĀ’iša: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } dijo: esto trata de la huérfana que está con un hombre; quizá sea su copropietaria en su riqueza, y él tiene más derecho sobre ella que otro. Entonces no desea casarse con ella y la retiene por su riqueza, y no la casa con otro, por aversión a que alguien comparta con él su riqueza.

Nos narraron Ibn Wakīʿ e Ibn Ḥumayd, dijeron: nos narró Jarīr, de ʿAṭā’ b. al-Sā’ib, de Saʿīd b. Jubayr, dijo: en la ignorancia preislámica no hacían heredar a las mujeres ni al niño hasta que tuviera polución nocturna; entonces Dios reveló: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ فِي يَتامَى النّساءِ } —al comienzo de la sura de las mujeres, en las prescripciones obligatorias.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Jarīr, de Ašʿaṯ, de Jaʿfar, de Šuʿba, dijo: en la ignorancia preislámica no hacían heredar a la huérfana, ni se casaban con ella, y la retenían; entonces Dios reveló: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ } . . . hasta el final de la aleya.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me informó al-Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: me informó ʿAbd Allāh b. Kaṯīr que oyó a Saʿīd b. Jubayr decir, acerca de Su dicho: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } . . . la aleya, dijo: no heredaba sino el varón que ya había alcanzado la pubertad: no heredaba el varón pequeño, ni la mujer¹. Cuando descendió la aleya de las herencias en la sura de las mujeres, ello se hizo duro para la gente, y dijeron: “¿Heredará el pequeño que no trabaja en la riqueza ni se ocupa de ella, y la mujer que es así también, y heredarán como hereda el varón que trabaja en la riqueza?” Esperaron que viniera al respecto algún acontecimiento del cielo, y aguardaron; pero cuando vieron que no venía ningún acontecimiento, dijeron: “Si esto se consuma, ciertamente es obligatorio, no hay escapatoria”. Luego dijeron: “¡Preguntad!” Y preguntaron al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y Dios reveló: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } —al comienzo de la sura—: { في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } Dijo Saʿīd b. Jubayr: el tutor, si la mujer era de belleza y riqueza, la deseaba y se casaba con ella y se la apropiaba en exclusiva; y si no era de belleza y riqueza, la casaba y no se casaba con ella.

Nos narraron Ibn Ḥumayd e Ibn Wakīʿ, dijeron: nos narró Jarīr, de Muġīra, de Ibrāhīm: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } dijo: cuando la muchacha huérfana era fea, no le daban su herencia y la retenían de casarse hasta que muriera, para heredarla; entonces Dios reveló esto.

Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró Hušaym, dijo: nos informó Muġīra, de Ibrāhīm, acerca de Su dicho: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ } dijo: uno de ellos tenía una huérfana que era fea y había en ella aquello por lo que él se apartaba de ella, y ella tenía riqueza; dijo: no se casaba con ella ni la casaba hasta que muriera, y entonces la heredaba; dijo: Dios les prohibió eso.

Nos narró Sufyān b. Wakīʿ, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, de Isrā’īl, de al-Suddī, de Abū Mālik: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } dijo: cuando la mujer estaba con un tutor que se apartaba de ella, la retenía: no se casaba con ella ni dejaba que nadie se casara con ella.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: { في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ } dijo: la gente de la ignorancia preislámica no hacía heredar a las mujeres ni a los niños nada; decían: “no combaten ni obtienen botín alguno”. Entonces Dios les impuso la herencia como un derecho obligatorio, para que el hombre se abstenga o se retraiga respecto de la riqueza de su huérfana si no es hermosa.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, con sentido semejante.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: nos narró mi padre, dijo: nos narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } se refiere a las prescripciones obligatorias que impuso respecto del asunto de las mujeres a quienes no dais lo que se les ha prescrito; { وتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } dijo: la huérfana estaba bajo la tutela de un hombre, y él deseaba casarse con ella o tener trato carnal con ella, pero no le daba su riqueza, con la esperanza de que muriera y así heredarla; y si moría un pariente cercano suyo, no se le daba nada de la herencia. Eso ocurría en la ignorancia preislámica, y Dios se lo aclaró.

Nos narró Bišr b. Muʿāḏ, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, Su dicho: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ } hasta llegar a: { وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } El hombre tenía bajo su tutela una huérfana que era fea y tenía riqueza; entonces se apartaba de casarse con ella y la retenía por su riqueza. Dios reveló al respecto lo que oís.

Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd al-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ } dijo: la huérfana estaba bajo la tutela de un hombre y era fea; entonces se apartaba de casarse con ella, y no la casaba por deseo de su riqueza.

Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } . . . hasta Su dicho: { بالقِسْطِ } dijo: Jābir b. ʿAbd Allāh al-Anṣārī, luego al-Sulamī, tenía una prima ciega, y era fea, y había heredado de su padre una riqueza. Jābir se apartaba de casarse con ella y no la casaba, por temor a que el marido se llevara su riqueza. Preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de ello. Había gente que tenía bajo su tutela también muchachas como esa. Jābir seguía preguntando al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: “¿Hereda la muchacha si es fea y ciega?” Y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— decía: «Sí» Entonces Dios reveló acerca de ellas esto.

Otros dijeron: el sentido es: “Te piden dictamen acerca de las mujeres; di: Dios os da dictamen acerca de ellas, y acerca de lo que se os recita en el Libro al final de la sura de las mujeres”, y eso es Su dicho: { يَسْتَفْتُونَكَ قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِي الكَلالَة } . . . hasta el final de la sura. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, dijo: nos narró Salām b. Sulaym, de ʿAṭā’ b. al-Sā’ib, de Saʿīd b. Ḥubayr, que dijo: la gente de la ignorancia preislámica no hacía heredar a los niños hasta que tuvieran polución nocturna; entonces Dios reveló: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ } hasta Su dicho: { فَأنّ اللّهَ كانَ بِهِ عَلِيما } dijo: y descendió esta aleya: { إنِ امْرُؤٌ هَلَكَ لَيْسَ لَهُ وَلَدٌ } . . . toda la aleya.

Otros dijeron: antes bien, el sentido es: “Te piden dictamen acerca de las mujeres; di: Dios os da dictamen acerca de ellas y acerca de lo que se os recita en el Libro”, es decir, al comienzo de esta sura, y eso es Su dicho: { وَإنْ خِفْتُمْ ألاّ تُقْسِطُوا فِي اليَتامَى فانْكِحُوا ما طابَ لَكُمْ مِنَ النّساءِ } Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó Yūnus b. Yazīd, de Ibn Šihāb, dijo: me informó ʿUrwa b. al-Zubayr que preguntó a ʿĀ’iša, esposa del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, acerca de la palabra de Dios: { وَإنْ خِفْتُمْ ألاّ تُقْسِطُوا فِي اليْتَامَى فانْكِحُوا ما طابَ لَكُمْ مِنَ النّساءِ } Dijo ella: “¡Oh, hijo de mi hermana! Es la huérfana que está bajo la tutela de su tutor, comparte con él su riqueza; le agrada su riqueza y su belleza, y su tutor quiere casarse con ella sin ser equitativo en su dote, dándole como le da a otra. Se les prohibió casarse con ellas salvo que fueran equitativos con ellas y les alcanzaran la dote más alta de su costumbre; y se les ordenó casarse con las mujeres que les agradaran, aparte de ellas”. Dijo ʿUrwa: Dijo ʿĀ’iša: “Luego la gente pidió dictamen al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— después de esta aleya acerca de ellas, y Dios reveló: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } Dijo ella: “Lo que Dios mencionó que se recita en el Libro es la primera aleya en la que dijo: { وَإنْ خِفْتُمْ ألاّ تُقْسِطُوا فِي اليْتَامَى فانْكِحُوا ما طابَ لَكُمْ مِنَ النّساءِ } ”.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró al-Layṯ, dijo: me narró Yūnus, de Ibn Šihāb, de ʿUrwa, de ʿĀ’iša, lo mismo.

Según estas tres opiniones que hemos mencionado, «ما» que está en Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ } está en posición de genitivo, con el sentido de coordinación con el pronombre “-kum” (hā’ y nūn) en Su dicho: { يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ } Como si hubieran orientado la interpretación de la aleya a: “Di: Dios os da dictamen, ¡oh gentes!, acerca de las mujeres, y acerca de lo que se os recita en el Libro”.

Otros dijeron: esta aleya descendió sobre el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de un grupo de sus compañeros que le preguntaron por cosas del asunto de las mujeres, y dejaron de preguntar por otras cosas que ellos hacían; así Dios les dio dictamen sobre lo que preguntaron y sobre aquello sobre lo que dejaron de preguntar. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narraron Muḥammad b. al-Muṯannā y Sufyān b. Wakīʿ. Dijo Sufyān: nos narró ʿAbd al-Aʿlā. Y dijo Ibn al-Muṯannā: me narró ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Dāwūd, de Muḥammad b. Abī Mūsā acerca de esta aleya: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ } dijo: pidieron dictamen al Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de las mujeres, y callaron sobre algo que hacían; entonces Dios reveló: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } y os da dictamen acerca de aquello sobre lo que no preguntasteis. Dijo: no se casaban con la huérfana si era fea, ni le entregaban su riqueza para que gastara; entonces descendió: { قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِي النّساءِ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } Dijo: “y los debilitados de entre los niños”. Dijo: hacían heredar a los mayores y no hacían heredar a los menores; luego les dio dictamen sobre aquello sobre lo que callaron, y dijo: { وَإنِ امْرأةٌ خافَتْ مِنْ بَعْلِها نُشُوزا أوْ أعْرَاضا فَلا جُناحَ عَلَيْهِما أنْ يُصْلِحا بَيْنَهُما صُلْحا وَالصّلْحُ خَيْرٌ } , y la formulación del ḥadīṯ es la de Ibn al-Muṯannā.

Dijo Abū Jaʿfar: según esta opinión, lo que se nos recita en el Libro, de lo que Dios —glorificado sea Su elogio— dijo: { قُلِ اللّهُ يُفْتيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ } es: { وَإنِ امْرأةٌ خافَتْ مِنْ بَعْلِها نُشُوزا أوْ إعْرَاضا } . . . la aleya; y aquello por lo que preguntó el grupo y se les respondió es acerca de las huérfanas de entre las mujeres a quienes no daban lo que Dios les prescribió de la herencia de quienes heredaban.

La más correcta de estas opiniones que hemos mencionado, transmitidas de quienes las transmitimos, y la más acorde con el sentido aparente de la Revelación, es la de quien dijo: el sentido de Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } es: lo que se os recita de las aleyas de las prescripciones obligatorias al comienzo de esta sura y al final de ella.

Y dijimos que esto es lo más correcto porque la dote no es de lo que se prescribe a las mujeres sino mediante el matrimonio: quien no se casa no tiene dote a cargo de nadie. Y si no le corresponde a cargo de nadie, no es de lo que se le ha prescrito. Y si no es de lo que se le ha prescrito, entonces no hay fundamento para que alguien diga que con Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } se pretende la equidad en las dotes de las huérfanas de entre las mujeres. Pues Dios, en el curso de la aleya, aclaró el dictamen que prometió darnos acerca de las huérfanas de entre las mujeres a quienes no dais lo que se les ha prescrito; e informó que parte de aquello sobre lo que nos da dictamen en el asunto de las mujeres es el asunto de la huérfana a la que se le impide lo que Dios le ha prescrito. Y la dote, antes del عقد del matrimonio, no es de lo que Dios ha prescrito a cargo de nadie; así se supo que la aludida en esta aleya es aquella a la que se le ha impedido aquello que se le ha prescrito de lo que se nos recita en el Libro de Dios. Y siendo así, se supo que eso es la herencia que Dios les hace obligatoria en Su Libro. En cuanto a lo transmitido de Muḥammad b. Abī Mūsā, además de apartarse de la palabra de los exégetas, está lejos de lo que indica el sentido aparente de la Revelación: pues pretendió que lo que Dios quiso decir con Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } es { وَإنِ امْرأةٌ خافَتْ مِنْ بَعْلِها نُشُوزا أوْ إعْرَاضا } ; y si se orienta el discurso al sentido que él interpretó, el discurso pasa a comenzar desde Su dicho: { في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ } como explicación de Su dicho { فِيهِنّ } , y el sentido del discurso se vuelve: “Di: Dios os da dictamen acerca de ellas, acerca de las huérfanas de entre las mujeres a quienes no dais…”. No hay en la aleya indicio de lo que él dijo, ni hay transmisión de alguien conocedor que confirme la corrección de ello. Siendo así, enlazar los sentidos del discurso unos con otros es lo más preferible, siempre que haya camino para ello. Y dado lo que hemos descrito, Su dicho: { فِي يَتامَى النّساءِ } como complemento de Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ } es más preferible que tomarlo como explicación de Su dicho: { قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ } por su cercanía a Su dicho: { وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ } y por su desconexión respecto de Su dicho: { يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ } . Y siendo así, la interpretación de la aleya es: Te piden dictamen acerca de las mujeres; di: Dios os da dictamen acerca de ellas, y acerca de lo que se os recita en el Libro de Dios que hizo descender a Su Profeta, acerca del asunto de las huérfanas de entre las mujeres a quienes no dais lo que se les ha prescrito; es decir: lo que Dios les impuso de la herencia de quienes heredaban. Como:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd: { لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ } dijo: no las hacéis heredar.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hušaym, de Muġīra, de Ibrāhīm, Su dicho: { لاَ تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ } dijo: de la herencia. Dijo: no hacían heredar a las mujeres, y os apartáis de casaros con ellas.

Los exégetas discreparon respecto del sentido de Su dicho: { وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } Unos dijeron: el sentido es: “y os apartáis de casaros con ellas”. Ya ha pasado la mención de un grupo de quienes dijeron eso, y mencionaremos la palabra de otros a quienes no hemos mencionado.

Nos narró Ḥumayd b. Masʿada al-Sāmī, dijo: nos narró Bišr b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró ʿUbayd Allāh b. ʿAwn, de al-Ḥasan: { وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } dijo: os apartáis de ellas.

Nos narraron Yaʿqūb e Ibn Wakīʿ, dijeron: nos narró Ibn ʿUlayya, de Ibn ʿAwn, de al-Ḥasan, lo mismo.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó Yūnus b. Yazīd, de Ibn Šihāb, de ʿUrwa, dijo: ʿĀ’iša dijo acerca de la palabra de Dios: { وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } : el deseo de uno de vosotros de apartarse de su huérfana que está bajo su tutela cuando es de poca riqueza y belleza; se les prohibió casarse con aquellas huérfanas de entre las mujeres a quienes deseaban por su riqueza y belleza, salvo con equidad, a causa de su apartamiento de ellas.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd Allāh —es decir, Ibn Ṣāliḥ—, dijo: me narró al-Layṯ, dijo: me narró Yūnus, de Ibn Šihāb, dijo: dijo ʿUrwa: dijo ʿĀ’iša, y mencionó algo semejante.

Otros dijeron: el sentido es: “y deseáis casaros con ellas”. Ya ha pasado la mención de un grupo de quienes dijeron eso antes, y nosotros mencionaremos la palabra de quienes no hemos mencionado de entre ellos.

Nos narró Ḥumayd b. Masʿada, dijo: nos narró Bišr b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Ibn ʿAwn, de Muḥammad, de ʿUbayda: { وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } dijo: y las deseáis.

Me narraron Yaʿqūb b. Ibrāhīm e Ibn Wakīʿ, dijeron: nos narró Ibn ʿUlayya, de Ibn ʿAwn, de Muḥammad, dijo: le dije a ʿUbayda: { وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } dijo: las deseáis.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { فِي يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ وَتَرْغَبُونَ أنْ تَنْكِحُوهُنّ } En la ignorancia preislámica, el hombre tenía a su cargo una huérfana y le echaba encima su manto; si hacía eso con ella, nadie podía casarse con ella jamás. Si era hermosa y la deseaba, se casaba con ella y devoraba su riqueza; y si era fea, el hombre la impedía para siempre hasta que muriera, y cuando moría la heredaba. Dios prohibió eso y lo vedó.

Dijo Abū Jaʿfar: la más correcta de las dos opiniones acerca de la interpretación de la aleya es la de quien dijo: el sentido es “y os apartáis de casaros con ellas”, porque retenerles sus riquezas, junto con impedirles casarse, era únicamente para heredar sus riquezas sin que hubiera marido si se casaban. Si quienes les retenían sus riquezas lo hubieran hecho por deseo de casarse con ellas, no habría un sentido conocido para esa retención, pues eran sus tutores y no había impedimento que les impidiera casarse con ellas, de modo que necesitaran retenerle su riqueza para tomar esa retención como medio para que ella se casara con él.

El القول en la interpretación de Su dicho: { وَالمُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الوِلْدَانِ وأنْ تَقُومُوا لليَتامَى بالقِسْطِ }

Con ello —glorificado sea Su elogio— quiere decir: Te piden dictamen acerca de las mujeres; di: Dios os da dictamen acerca de ellas, y acerca de lo que se os recita en el Libro, y acerca de los debilitados de entre los niños, y acerca de que os levantéis por los huérfanos con equidad. Ya hemos mencionado anteriormente la transmisión de ello de quienes lo dijeron entre los Compañeros y los Seguidores. Y lo que les dio dictamen respecto del asunto de los debilitados de entre los niños es que se les entreguen sus derechos de la herencia, porque no hacían heredar a los pequeños de entre los hijos del difunto; y les ordenó ser equitativos con ellos, es decir, actuar con justicia y darles sus porciones obligatorias conforme a lo que Dios les repartió en Su Libro. Como:

Nos narró Muḥammad b. al-Suḥayn, dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, Su dicho: { والمُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الوِلْدَانِ } no hacían heredar a una muchacha ni a un muchacho pequeño; entonces Dios les ordenó levantarse por los huérfanos con equidad. Y la equidad (al-qisṭ): es dar a cada titular de derecho entre ellos su derecho, sea varón o mujer; el pequeño entre ellos es como el grande.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: { وَيَسْتَفْتُونَكَ فِي النّساءِ ، قُلِ اللّهُ يُفْتِيكُمْ فِيهِنّ وَما يُتْلَى عَلَيْكُمْ فِي الكِتابِ في يَتامَى النّساءِ اللاّتِي لا تُؤْتُونَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ } dijo: no las hacéis heredar riqueza, { وأنْ تَقُومُوا للْيَتامَى بالقِسْطِ } dijo: así entraron las mujeres, el pequeño y el grande en las herencias, y las herencias abrogaron aquello primero.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid: { وأنْ تَقُومُوا للْيَتامَى بالقِسْطِ } se les ordenó para los huérfanos la equidad: la justicia.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa, dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Muǧāhid, lo mismo.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró ʿUbayd Allāh, de Isrā’īl, de al-Suddī, de Abū Mālik: { والمُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الِولْدَانِ وأنْ تَقُومُوا للْيَتامَى بالقِسْطِ } dijo: no hacían heredar sino al mayor, luego al mayor.

Me narró al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, Su dicho: { والمُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الوِلْدانِ } En la ignorancia preislámica no hacían heredar a los pequeños ni a las hijas; y eso es Su dicho: { لا تُؤْتُوَنَهُنّ ما كُتِبَ لَهُنّ } Dios lo prohibió y aclaró a cada titular de porción su porción, y dijo: { للذّكَرِ مِثْلُ حَظّ الأُنْثَيينِ } sea pequeño o grande.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, dijo: { والمُسْتَضْعَفِينَ مِنَ الوِلْدَانِ ، وأنْ تَقُومُوا للْيَتامَى بالقِسْطِ } Eso es porque no hacían heredar al pequeño ni al débil nada; Dios ordenó que se le diera su parte de la herencia.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Hušaym, dijo: nos informó Muġīra, de Ibrāhīm: que ʿUmar b. al-Jaṭṭāb, cuando le venía el tutor de una huérfana, si ella era hermosa y rica, ʿUmar le decía: “Cásala con otro, y búscale a alguien mejor que tú”. Y si ella tenía fealdad y no tenía riqueza, dijo: “Cásate con ella, pues tú tienes más derecho sobre ella”.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Hušaym, dijo: nos informó Yūnus b. ʿUbayd, de al-Ḥasan, dijo: un hombre vino a ʿAlī b. Abī Ṭālib, y dijo: “¡Oh, أمير المؤمنين! ¿Cuál es mi situación y cuál es la situación de mi huérfana?” Dijo: “¿En qué está vuestro asunto?” Luego ʿAlī dijo: “¿Te casas con ella cuando es rica y hermosa?” Dijo: “Sí, por Dios”. Dijo: “Entonces cásate con ella cuando es fea y no tiene riqueza”. Luego ʿAlī dijo: “Cásate con ella si eres mejor para ella; y si otro es mejor para ella, entonces llévala hacia lo mejor”.

Dijo Abū Jaʿfar: su levantarse por los huérfanos con equidad era la justicia en aquello que Dios ordenó respecto de ellos.

El القول en la interpretación de Su dicho: { وَما تَفْعَلُوا مِنْ خَيْرٍ فإنّ اللّهَ كانَ بِهِ عَلِيما }

Con ello —glorificado sea Su elogio— quiere decir: Cualquier justicia que haya de vosotros, ¡oh creyentes!, respecto de las riquezas de los huérfanos, sobre las que Dios os ordenó levantaros con equidad, y el ateneros al mandato de Dios en ello y en lo demás, y a Su obediencia, ciertamente Dios es conocedor de ello: no ha cesado de saber lo que ha de acontecer de vosotros; y lo registra todo contra vosotros, lo preserva, hasta que os retribuya por ello con vuestra retribución el Día de la Resurrección.

Notas y Referencias

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