39

Los Grupos

الزمر Az-Zumar
Aya 29

Versículo (Español)

[39:29] Dios da un ejemplo sobre [la idolatría:] ¿Acaso son iguales un hombre que tiene muchos amos asociados que discrepan entre sí, y un hombre al servicio de un solo amo? ¡Alabado sea Dios! [No se equiparan] Pero la mayoría de los seres humanos lo ignoran.

Tafsir de At-Tabari

{Dios propone como parábola a un hombre que tiene socios asociados, en discordia, y a un hombre entregado por entero a un solo hombre: ¿son iguales como ejemplo? La alabanza pertenece a Dios. Pero la mayoría de ellos no saben.} (29) La interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Dios propone como parábola a un hombre que tiene socios asociados, en discordia, y a un hombre entregado por entero a un solo hombre: ¿son iguales como ejemplo? La alabanza pertenece a Dios. Pero la mayoría de ellos no saben.}

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: Dios ha puesto una parábola del que niega a Dios, que adora divinidades diversas y obedece a un grupo de demonios, y del creyente que no adora sino al Dios Único. Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: Dios ha puesto como parábola de este incrédulo a un hombre en el que hay socios. Dice: Está entre un grupo de dueños “mutashākisūn”, es decir, discrepantes, contendientes, de mala índole, según su dicho: “un hombre shaks”: cuando es de mala índole; y cada uno de ellos lo emplea conforme a su parte y a su propiedad en él; y (también) a un hombre “salaman” para un hombre. Dice: Y a un hombre de dedicación exclusiva para un hombre: esto es, el creyente monoteísta que consagra su adoración a Dios, no adora a otro que a Él ni reconoce señorío a nada fuera de Él.

Los recitadores discreparon respecto de la lectura de Su dicho: {y a un hombre salaman}; pues algunos recitadores de La Meca y Basora lo leyeron: «y a un hombre sāliman» y lo interpretaron con el sentido de: un hombre puro, exclusivo, para un hombre. Y ello también se ha transmitido de Ibn ʿAbbās.

Nos narró Aḥmad b. Yūsuf, dijo: nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró Ḥajjāj, de Hārūn, de Jarīr b. Ḥāzim, de Ḥumayd, de Muǧāhid, de Ibn ʿAbbās, que la leyó: «sāliman li-raǧulin», esto es, con alif, y dijo: “No hay en él nada para nadie”.

Y la generalidad de los recitadores de Medina y Kufa lo leyó: {y a un hombre salaman para un hombre}, con el sentido de: “ṣulḥan” (reconciliación).

Y lo correcto, según nosotros, es que se trata de dos lecturas conocidas: cada una de ellas ha sido recitada por sabios entre los recitadores, y son próximas en significado. Así, cualquiera de las dos que recite el recitador, acierta. Pues “al-salam” es un maṣdar del dicho del que dice: “Fulano es salīm para Dios, salaman”, con el sentido de: se le consagró con consagración exclusiva. Dicen los árabes: “Fulano ganó en su comercio ribḥan y rabaḥan”; y “salima silman y salaman y salāmah”; y “al-sālim” es un atributo del hombre, y “salam” es el maṣdar de ello. En cuanto a lo que imaginó quien prefirió la lectura “salaman” —que su sentido sería “ṣulḥan” (reconciliación)—, no hay lugar para la reconciliación en este pasaje, porque lo que precede en la descripción del otro sólo ha precedido como información de la copropiedad de un grupo en él, no como información de que esté en guerra con algo. Por tanto, lo debido es que la información sobre su opuesto sea su dedicación exclusiva a uno sin asociado; y no hay lugar aquí para informar de guerra y reconciliación. En el mismo sentido que hemos dicho hablaron los exegetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: «un hombre en el que hay socios mutashākisūn y un hombre sāliman para un hombre»; dijo: “Ésta es la parábola del dios de la falsedad y del Dios de la verdad”.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatādah, acerca de Su dicho: {Dios propone como parábola a un hombre que tiene socios mutashākisūn}; dijo: “Éste es el asociador: los demonios tiran de él en direcciones opuestas; ninguno de ellos lo acerca al otro”. {y a un hombre sāliman para un hombre}; dijo: “Éste es el creyente: ha consagrado la invocación y la adoración”.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {Dios propone como parábola a un hombre que tiene socios mutashākisūn...} hasta Su dicho: {Pero la mayoría de ellos no saben}; dijo: “Los socios mutashākisūn: el hombre que adora divinidades diversas; cada grupo adora una divinidad que les complace y niega lo que hay fuera de ella entre las divinidades. Dios les propuso esta parábola y se propuso a Sí mismo una parábola”. Dice: {un hombre salima para un hombre}: es decir, adoran a un solo dios, sin discrepancia en ello.

Nos narró Muḥammad, dijo: nos narró Aḥmad, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, acerca de Su dicho: {Dios propone como parábola a un hombre que tiene socios mutashākisūn}; dijo: “Parábola de sus ídolos que solían adorar”.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «Dios propone como parábola a un hombre que tiene socios mutashākisūn y a un hombre sāliman para un hombre»; dijo: “¿Has visto al hombre en el que hay socios mutashākisūn, todos de mala índole? No hay uno de ellos que no te salga al encuentro agarrando un extremo de un bien para emplearlo: los peores de ellos. Y aquel al que no posee sino uno solo: ésta es la parábola que Dios ha puesto para quienes adoran divinidades y les han establecido derechos sobre sus cuellos. Dios la puso como parábola para ellos y para Aquel a quien adoran en exclusiva: {¿son iguales como ejemplo? La alabanza pertenece a Dios. Pero la mayoría de ellos no saben}”. Y acerca de Su dicho: «y a un hombre sāliman para un hombre»; dice: “no hay con él asociado”.

Y Su dicho: {¿son iguales como ejemplo?} Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: ¿acaso es igual el ejemplo de éste que sirve a un grupo de socios, de mala índole, discrepantes respecto de su servicio, disputándose entre sí, con el de quien sirve a uno solo, sin que nadie le dispute, de modo que, si le obedece, reconoce el lugar de su obediencia y lo honra, y si yerra, le perdona su yerro? Dice: ¿Cuál de los dos está en mejor condición, con el cuerpo más descansado y con menos fatiga y penuria? Como (se ha transmitido):

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de {¿son iguales como ejemplo? La alabanza pertenece a Dios. Pero la mayoría de ellos no saben}; dijo: “¿Aquel sobre el que se discrepa es mejor, o aquel sobre el que no se discrepa?”.

Y Su dicho: {La alabanza pertenece a Dios} quiere decir: el agradecimiento perfecto y la alabanza completa pertenecen a Dios solo, con exclusión de todo lo que se adore fuera de Él. Y Su dicho: {Pero la mayoría de ellos no saben} quiere decir —Glorificado sea—: no es igual éste en copropiedad y aquel cuya propiedad pertenece en exclusiva a uno solo; pero la mayoría de estos asociadores no saben que no son iguales, y por su ignorancia de ello adoran divinidades diversas en lugar de Dios. Y se dijo: Dijo {¿son iguales como ejemplo?} y no dijo “dos ejemplos”, porque ambos fueron propuestos como un solo ejemplo; así, el ejemplo se expresó en singular, como dijo —Glorificado sea—: {E hicimos del hijo de María y de su madre un signo}, puesto que su sentido era uno solo en el signo. Y Dios sabe más.

Notas y Referencias

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