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Aya 16

Versículo (Español)

[38:16] Pero aun así dicen [burlándose desafiantes]: "¡Señor nuestro! Muéstranos el registro de nuestras obras y adelántanos una parte del castigo antes del Día del Juicio".

Tafsir de At-Tabari

{وَقَالُواْ رَبَّنَا عَجِّل لَّنَا قِطَّنَا قَبۡلَ يَوۡمِ ٱلۡحِسَابِ} (16) Y Su dicho: {وَقَالُواْ رَبَّنَا عَجِّل لَّنَا قِطَّنَا قَبۡلَ يَوۡمِ ٱلۡحِسَابِ} (16) Y Su dicho: «Y dijeron: “¡Señor nuestro! apresúranos nuestro qiṭṭ antes del Día del Cómputo”». Dice —exaltado sea Su recuerdo—: Y estos asociadores de Dios, de Quraysh, dijeron: “¡Señor nuestro! apresúranos nuestros escritos antes del Día de la Resurrección”. Y el qiṭṭ, en el habla de los árabes, es la hoja escrita; y de ello es el dicho de al-Aʿshā:

«Y ni el rey al-Nuʿmān, el día que lo encontré, *** con su favor, concede los quṭūṭ y se abstiene»

Con “quṭūṭ” quiere decir: plural de qiṭṭ; y son los escritos de las gratificaciones.

Los exégetas discreparon acerca del sentido que pretendían estos asociadores con su petición a su Señor de apresurarles el qiṭṭ. Unos dijeron: Solo pidieron a su Señor que les apresurase, en esta vida, su porción del castigo que se les ha preparado en la Otra, como dijo alguno de ellos: «Si esto es la verdad que procede de Ti, entonces haz llover sobre nosotros piedras del cielo, o tráenos un castigo doloroso». Relato de quienes dijeron eso:

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «¡Señor nuestro! apresúranos nuestro qiṭṭ», dice: el castigo.

Me narró Muḥammad b. Saʿīd, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Y dijeron: “¡Señor nuestro! apresúranos nuestro qiṭṭ el Día del Cómputo”», dijo: pidieron a Dios que les apresurase el castigo antes del Día de la Resurrección.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de ʿAnbasa, de Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥmān, de al-Qāsim b. Abī Bazzah, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «Apresúranos nuestro qiṭṭ», dijo: nuestro castigo.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, ambos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «Apresúranos nuestro qiṭṭ», dijo: nuestro castigo.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «Y dijeron: “¡Señor nuestro! apresúranos nuestro qiṭṭ antes del Día del Cómputo”»: es decir, nuestra porción, nuestra parte del castigo antes del Día de la Resurrección. Dijo: Eso lo dijo Abū Jahl: “¡Oh Dios! si lo que dice Muḥammad es verdad, entonces haz llover sobre nosotros piedras del cielo...” hasta la aleya.

Otros dijeron: Más bien solo pidieron a su Señor que les apresurase sus porciones y moradas del Paraíso, para verlas y así conocer la realidad de lo que Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— les promete; y entonces creer en él y tenerlo por veraz. Relato de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, acerca de Su dicho: «Apresúranos nuestro qiṭṭ», dijeron: “Muéstranos nuestras moradas en el Paraíso para que te sigamos”.

Otros dijeron: Su petición era su porción del Paraíso, pero pidieron que se les apresurase en esta vida. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Thābit al-Ḥaddād, dijo: Oí a Saʿīd b. Jubayr decir, acerca de Su dicho: «Apresúranos nuestro qiṭṭ antes del Día del Cómputo», dijo: nuestra porción del Paraíso.

Otros dijeron: Más bien pidieron a su Señor que les apresurase el sustento. Relato de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. ʿUmar b. ʿAlī, dijo: nos narró Ashʿath al-Sijistānī, dijo: nos narró Shuʿba, de Ismāʿīl b. Abī Khālid, acerca de Su dicho: «Apresúranos nuestro qiṭṭ», dijo: nuestro sustento.

Otros dijeron: Pidieron que se les apresurasen sus libros —de los que Dios dijo: «En cuanto a quien reciba su libro en su diestra... y en cuanto a quien reciba su libro en su siniestra»— en esta vida, para ver si se les darían en sus diestras o en sus siniestras; y para ver si eran de la gente del Paraíso o de la gente del Fuego antes del Día de la Resurrección, como burla de su parte hacia el Corán y hacia la promesa de Dios.

Y la opinión más correcta, a mi juicio, es que se diga: Que esa gente pidió a su Señor que les apresurase, en esta vida antes del Día de la Resurrección, sus credenciales (ṣukūk) de sus porciones de bien o de mal que Dios prometió dar a Sus siervos en la Otra, como burla de la amenaza de Dios.

Y solo dijimos que eso es así porque el qiṭṭ es lo que he descrito: los escritos de gratificaciones y porciones. Y Dios informó acerca de estos asociadores que le pidieron que se les apresurase eso; y luego hizo seguir a ello Su dicho a Su Profeta: «Sé paciente ante lo que dicen». Así se supo por ello que su petición —aquello que pidieron—, si no hubiese sido a modo de burla por su parte, no habría sido algo tras lo cual viniera la orden de tener paciencia ante ello. Pero, como era burla y en ello había daño para el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, Dios le ordenó tener paciencia ante ello hasta que le llegue Su decreto respecto de ellos. Y como en Su dicho: «Apresúranos nuestro qiṭṭ» no hay aclaración de qué quṭūṭ pretendían, no había motivo para orientar eso a que se entendiera por quṭūṭ alguno de los sentidos de bien o de mal en particular. Por eso dijimos que su petición fue, como he mencionado, acerca de sus porciones de bien y de mal.

Notas y Referencias

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