Los Alineados
الصافات As-SaffatVersículo (Español)
[37:66] De él comerán y llenarán sus vientres [los condenados].
Tafsir de At-Tabari
{فَإِنَّهُمۡ لَأٓكِلُونَ مِنۡهَا فَمَالِـُٔونَ مِنۡهَا ٱلۡبُطُونَ} (66)
Dice —exaltado sea Su recuerdo—:
¿Es esto que he concedido a esos creyentes cuya condición he descrito, de Mi generosidad en el Paraíso, y a quienes he provisto allí de delicia, mejor; o bien lo que he preparado para la gente del Fuego, del zaqqūm?
Y por “nuzul” se entiende:
el favor.
Y en ello hay dos formas lingüísticas:
nuẓul y nuẓl; se dice del alimento que tiene rendimiento: es un alimento que tiene nuẓl y nuẓul.
Y Su dicho:
{أمْ شَجَرَةُ الزّقّومِ} se mencionó que, cuando Dios —exaltado sea— hizo descender esta aleya, los asociadores dijeron: ¿cómo puede brotar un árbol en el fuego, si el fuego quema los árboles?
Entonces Dios dijo:
{إنّا جَعَلْناها فِتْنَةً للظّالِمِينَ} es decir, para esos asociadores que dijeron al respecto lo que dijeron; luego les informó de la descripción de ese árbol y dijo: {إنّها شَجَرَةُ تَخْرُجُ فِي أصْلِ الجَحِيمِ}. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda: {أذلكَ خَيْرٌ نُزُلاً أمْ شَجَرَةُ الزّقّومِ} hasta llegar a {فِي أصْلِ الجَحِيمِ}. Dijo:
cuando se mencionó el árbol del zaqqūm, los injustos cayeron en la tentación,
y dijeron:
este vuestro compañero os informa de que en el Fuego hay un árbol, y el fuego devora los árboles;
y entonces Dios hizo descender lo que oís:
{إنها شجرة تخرج في أصل الجحيم} —fue alimentada con fuego y de él fue creada.
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī,
dijo:
dijo Abū Jahl: cuando descendió {إنّ شَجَرَةَ الزّقّومِ}, dijo: la conocéis en el habla de los árabes: yo os la traeré.
Entonces llamó a una esclava y dijo:
tráeme dátiles y manteca.
Y dijo:
¡tomad, “tazaqqamū”! Este es el zaqqūm con el que Muḥammad os atemoriza.
Entonces Dios hizo descender su explicación:
{أذلكَ خَيْرٌ نُزُلاً أمْ شَجَرَةُ الزّقّومِ إنّا جَعَلْناها فِتْنَةً للظّالِمِينَ} —dijo: para Abū Jahl y sus compañeros.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā. Y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ; todos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
Su dicho:
{إنّا جَعَلْناها فِتْنَةً للظّالِمينَ} —dijo: la afirmación de Abū Jahl: “el zaqqūm no es sino dátiles y manteca; ¡me lo ‘tazaffam’!”
Y Su dicho:
{طَلْعُها كأنّهُ رُؤُوسُ الشّياطِين} dice —exaltado sea Su recuerdo—: como si el espádice de este árbol —es decir, el árbol del zaqqūm—, en su fealdad y repugnancia, fuera como las cabezas de los demonios en su fealdad.
Y se mencionó que eso está en la lectura de ʿAbd Allāh:
«إنّها شَجَرَةٌ نابِتَةٌ فِي أصْلِ الجَحِيمِ»
como:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{طَلْعُها كأنّهُ رُءُوسُ الشّياطِينُ} —dijo: lo asemejó a eso.
Si alguien dijera:
¿cuál es el sentido de asemejar el espádice de este árbol a las cabezas de los demonios en la fealdad, cuando no tenemos conocimiento del grado de fealdad de las cabezas de los demonios? Pues una cosa solo se ejemplifica con otra para dar a conocer al ejemplificado aquello que se le ejemplifica, por la cercanía de semejanza entre ambos, con conocimiento por parte del destinatario del ejemplo de las dos cosas, o de una de ellas. Y es sabido que los asociadores a quienes se dirigió esta aleya no conocían el árbol del zaqqūm, ni las cabezas de los demonios, ni los habían visto, ni a uno de los dos.
Se le dirá:
En cuanto al árbol del zaqqūm, Dios —exaltado sea Su recuerdo— se lo describió y se lo aclaró hasta que supieron qué era y cuál era su descripción, pues les dijo:
{شَجَرَةُ تَخْرُجُ فِي أصْلِ الجَحِيمِ طَلْعُها كأنّهُ رُؤُوسُ الشّياطِينِ} y no los dejó en ceguera respecto de ello. En cuanto a Su comparación de su espádice con las cabezas de los demonios,
digo que para ello hay varios sentidos comprensibles:
uno de ellos es que se haya comparado con las cabezas de los demonios conforme a un uso ya establecido entre los destinatarios de la aleya; y es que el uso de la gente ha corrido entre ellos, en su hipérbole, que cuando uno de ellos quiere exagerar en afear algo,
dice:
“como si fuera un demonio”; ese es uno de los pareceres.
El segundo es que se haya comparado con la cabeza de una serpiente conocida entre los árabes, llamada “shayṭān”; es una serpiente que tiene, según se ha mencionado, una cresta, de rostro y aspecto feos.
Y a ella se refirió el rajazista en su dicho:
عَنْجَرِدٌ تَحْلِفُ حِينَ أحْلِفُكمِثْلِ شَيْطانِ الحَماطِ أعْرَفُ
Y se transmite: عُجَيّزٌ.
Y el tercero:
que se haya comparado con un brote conocido, semejante a las cabezas de los demonios; se mencionó que es de cabeza fea.
{فإنّهُمْ لاََكِلُونَ مِنْها فَمالِئُونَ منها البُطُونَ} dice —exaltado sea Su recuerdo—: ciertamente esos asociadores para quienes Dios hizo de este árbol una tentación, comerán de este árbol —que es el árbol del zaqqūm— y llenarán sus vientres con su zaqqūm.
Notas y Referencias
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