Ya-Sin
يس Ya-SinVersículo (Español)
[36:52] Dirán: "¡Ay de nosotros! ¿Qué nos hizo surgir de nuestro lecho?" [Se les dirá:] "Eso fue lo que les prometió el Misericordioso, los Mensajeros les decían la verdad".
Tafsir de At-Tabari
{Dijeron: «¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho? Esto es lo que el Misericordioso prometió, y los enviados dijeron la verdad»} (52)
Y Su dicho:
Dijeron: «¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho? Esto es lo que el Misericordioso prometió, y los enviados dijeron la verdad». Dice —exaltado sea Su recuerdo—: estos asociadores dijeron, cuando se sopló en el cuerno el soplo de la resurrección para la estación del Día de la Resurrección y sus espíritus fueron devueltos a sus cuerpos,
y ello después de un sueño que durmieron:
«¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho?». Y se ha dicho: en verdad, ese es un sueño entre los dos soplos. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. Baššār,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ḫayṯama, de al-Ḥasan, de Ubayy b. Kaʿb,
acerca de Su dicho:
«¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho?», dijo: durmieron un sueño antes de la resurrección.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Muʾammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr,
de un hombre al que se llama Ḫayṯama, acerca de Su dicho:
«¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho?», dijo: duermen un sueño antes de la resurrección.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda: «Dijeron: “¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho?”»: esto es dicho de la gente del extravío.
Y la raqda:
es lo que hay entre los dos soplos.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid,
Su dicho:
«¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho? Esto», dijo: los incrédulos lo dicen.
Y con Su dicho:
«de nuestro lecho: esto» quiere decir: ¿quién nos despertó de nuestro sueño?
Y ello procede de su expresión: «fulano baʿaṯa su camella y ella se levantó», cuando la incita y ella se alza.
Y se ha mencionado que eso, en la recitación de Ibn Masʿūd, es:
«¿Quién nos ha despertado de nuestro lecho: esto?»
Y en Su dicho:
«esto» hay dos posibilidades: una de ellas es que sea un deíctico que remite a
«lo que»
,
y que ello sea un discurso iniciado tras concluir la primera noticia con Su dicho:
«¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho?», de modo que
«lo que»
quede entonces en nominativo por este «esto»,
y el sentido del discurso sea:
«Esto es la promesa del Misericordioso, y los enviados dijeron la verdad».
La otra posibilidad:
es que sea un atributo del lecho, y que esté en genitivo, volviendo sobre «lecho»; y al completarse la noticia primera,
el sentido del discurso sería:
«¿Quién nos ha resucitado de este nuestro lecho?»,
y luego se inicia el discurso y se dice:
«lo que prometió el Misericordioso»,
con el sentido de:
«vuestra resurrección es la promesa del Misericordioso», de modo que
«lo que»
quede entonces en nominativo conforme a este sentido.
Y los intérpretes discreparon acerca de quién dice entonces:
«Esto es lo que el Misericordioso prometió».
Unos dijeron:
lo dicen los creyentes en Dios.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid:
«Esto es lo que el Misericordioso prometió»: de aquello por lo que los creyentes se alegran; lo dicen en el momento de la resurrección.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«Esto es lo que el Misericordioso prometió, y los enviados dijeron la verdad», dijo: la gente de la guía dijo: «Esto es lo que el Misericordioso prometió, y los enviados dijeron la verdad».
Y otros dijeron:
antes bien, ambas expresiones —quiero decir: «¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho? Esto es lo que el Misericordioso prometió, y los enviados dijeron la verdad»— son palabras de los incrédulos.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
«¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho?». Luego algunos de ellos dijeron a otros: «Esto es lo que el Misericordioso prometió, y los enviados dijeron la verdad». Ellos nos habían informado de que seríamos resucitados después de la muerte, y que seríamos llevados a rendir cuentas y retribuidos.
Y la primera opinión es la más cercana al sentido aparente de la Revelación: que sea parte de las palabras de los creyentes,
porque, en el dicho de los incrédulos:
«¿Quién nos ha resucitado de nuestro lecho?»,
hay indicio de que estaban ignorantes respecto de quién los resucitó de su lecho; y por su ignorancia buscaron confirmación.
Y es imposible que buscaran confirmación de ello sino de otros, de quienes su condición en esto difería de la suya.
Notas y Referencias
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