36

Ya-Sin

يس Ya-Sin
Aya 40

Versículo (Español)

[36:40] No le es posible al Sol alcanzar a la Luna, ni la noche puede adelantarse al día. Cada [astro] circula en su órbita.

Tafsir de At-Tabari

{لَا ٱلشَّمۡسُ يَنۢبَغِي لَهَآ أَن تُدۡرِكَ ٱلۡقَمَرَ وَلَا ٱلَّيۡلُ سَابِقُ ٱلنَّهَارِۚ وَكُلّٞ فِي فَلَكٖ يَسۡبَحُونَ} (40) Y Su dicho: «No le es propio al sol que alcance a la luna»: dice —exaltado sea Su recuerdo—: no es adecuado para el sol alcanzar a la luna, de modo que su luz se vaya con su luz, y así todos los tiempos fueran de día, sin noche en ellos. «Y la noche no precede al día»: dice —exaltado sea Su recuerdo—: y la noche no aventaja al día hasta que su oscuridad se vaya con su claridad, y así todos los tiempos fueran de noche.

Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes, aunque difirieron en sus expresiones al interpretarlo; pero el significado de la mayoría de ellos es el que hemos expuesto. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de ʿAnbasa, de Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥmān, de al-Qāsim b. Abī Bazza, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: «No le es propio al sol que alcance a la luna», dijo: no se asemeja su luz a la luz del otro; no le es propio eso.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: «No le es propio al sol que alcance a la luna», dijo: no se asemeja la luz de uno de ellos a la luz del otro, y no es propio eso para ambos. Y acerca de Su dicho: «Y la noche no precede al día», dijo: se persiguen con premura; uno se desprende del otro.

Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm, dijo: nos narró al-Ašǧaʿī, de Sufyān, de Ismāʿīl, de Abū Ṣāliḥ: «No le es propio al sol que alcance a la luna, ni la noche precede al día», dijo: éste no alcanza la luz de aquél, ni aquél la luz de éste.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: «No le es propio al sol que alcance a la luna»: y esto se refiere a la luz de la luna y la luz del sol: cuando sale el sol, no queda luz para la luna; y cuando sale la luna con su luz, no queda luz para el sol. «Y la noche no precede al día», dijo: según el decreto de Dios y Su conocimiento, la noche no aventaja al día hasta alcanzarlo, y así su oscuridad se va; y según el decreto de Dios, el día no aventaja a la noche hasta alcanzarla, y así se va con su luz.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «No le es propio al sol que alcance a la luna, ni la noche precede al día»: y para cada uno hay un límite y un conocimiento que no traspasa ni queda por debajo; cuando llega la autoridad de éste, se va la autoridad de aquél; y cuando llega la autoridad de aquél, se va la autoridad de éste. Y se transmitió de Ibn ʿAbbās acerca de ello lo siguiente:

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «No le es propio al sol que alcance a la luna, ni la noche precede al día», dice: cuando se reúnen en el cielo, uno de ellos está delante del otro; y cuando se ocultan, se oculta uno de ellos delante del otro.

Y que, en Su dicho: «que alcance», «que» está en posición de nominativo por la palabra «es propio». Y Su dicho: «Y todos, en una órbita, nadan», dice: y todo lo que hemos mencionado —el sol, la luna, la noche y el día— en una órbita corren. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā, dijo: nos narró Abū al-Nuʿmān al-Ḥakam b. ʿAbd Allāh al-ʿAǧlī, dijo: nos narró Šuʿba, de Muslim al-Baṭīn, de Saʿīd b. Ǧubayr, de Ibn ʿAbbās: «Y todos, en una órbita, nadan», dijo: en una órbita como la órbita del huso.

Nos narró Ibn al-Muṯannā, dijo: nos narró ʿAbd al-Ṣamad, dijo: nos narró Šuʿba, dijo: nos narró al-Aʿmaš, de Muslim al-Baṭīn, de Saʿīd b. Ǧubayr, de Ibn ʿAbbās, algo semejante.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, dijo: el curso de cada uno de los dos —es decir, la noche y el día—, «en una órbita nadan»: corren.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «Y todos, en una órbita, nadan»: es decir, en la órbita del cielo nadan.

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Y todos, en una órbita, nadan»: girando, dice: girando nadan; dice: corren.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Y todos, en una órbita, nadan»: es decir, cada uno en una órbita en los cielos.

Notas y Referencias

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