Ya-Sin
يس Ya-SinVersículo (Español)
[36:13] [A quienes te desmienten] menciónales el ejemplo de los habitantes de una ciudad, cuando se presentaron ante ellos los Mensajeros.
Tafsir de At-Tabari
{وَٱضۡرِبۡ لَهُم مَّثَلًا أَصۡحَٰبَ ٱلۡقَرۡيَةِ إِذۡ جَآءَهَا ٱلۡمُرۡسَلُونَ} (13)
La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ وَاضْرِبْ لَهُمْ مّثَلاً أَصْحَابَ القَرْيَةِ إِذْ جَآءَهَا الْمُرْسَلُونَ * إِذْ أَرْسَلْنَآ إِلَيْهِمُ اثْنَيْنِ فَكَذّبُوهُمَا فَعَزّزْنَا بِثَالِثٍ فَقَالُوَاْ إِنّآ إِلَيْكُمْ مّرْسَلُونَ }
Dice —exaltada sea Su mención—:
Y pon, ¡oh Muhammad!, a los idólatras de tu pueblo un ejemplo: el de los habitantes de la ciudad —se mencionó que era Antioquía—, cuando llegaron a ella los enviados. Los sabios discreparon acerca de estos enviados y acerca de quién fue el que los envió a los habitantes de la ciudad.
Algunos dijeron:
Eran enviados de Jesús hijo de María, y fue Jesús quien los envió a ellos.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazid,
dijo:
nos narró Sa‘id,
de Qatada: {وَاضْربْ لَهُمْ مَثَلاً أصحَابَ القَرْيَةِ إذْ جاءَها المُرْسَلُونَ إذْ أرْسَلْنا إلَيْهِمُ اثْنَيْنِ فَكَذّبُوهُما فَعَزّزْنا بِثالِثٍ} dijo:
Se nos mencionó que Jesús hijo de María envió a dos hombres de los discípulos a Antioquía, ciudad de los romanos, y los desmintieron; entonces los reforzó con un tercero, y dijeron: «Ciertamente, a vosotros hemos sido enviados».
Nos narró Ibn Bashshar,
dijo:
nos narraron Yahya y ‘Abd al-Rahman,
dijeron:
nos narró Sufyan,
dijo:
me transmitió al-Suddí,
de ‘Ikrima: {وَاضْرِبْ لَهُمْ مَثَلاً أصحَابَ القَرْيَةِ} dijo:
Antioquía.
Y otros dijeron:
Más bien eran enviados que Dios les envió.
Relato de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Humayd,
dijo:
nos narró Salama,
dijo:
nos narró Ibn Ishaq, según le llegó, de Ibn ‘Abbas, y de Ka‘b al-Ahbar, y de Wahb ibn Munabbih,
dijo:
En la ciudad de Antioquía había un faraón de entre los faraones, llamado Abtihis ibn Abtihis, que adoraba ídolos, hombre de asociación (shirk). Entonces Dios envió a los enviados —y eran tres—: Sadiq, Masduq y Salum. Llegaron a él y a la gente de su ciudad; dos de ellos se presentaron primero y los desmintieron; luego Dios los reforzó con un tercero. Y cuando los enviados lo llamaron y lo convocaron al mandato de Dios, y proclamaron abiertamente aquello con lo que se les había ordenado, y reprobaron su religión y lo que ellos practicaban,
les dijo:
«Ciertamente, hemos tomado mal agüero por vuestra causa; si no desistís, os apedrearemos, y os alcanzará de parte nuestra un castigo doloroso».
Notas y Referencias
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