35

El Originador

فاطر Fatir
Aya 21

Versículo (Español)

[35:21] Ni la frescura de la sombra y el calor del sol.

Tafsir de At-Tabari

{وَلَا ٱلظِّلُّ وَلَا ٱلۡحَرُورُ} (21) La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { وَمَا يَسْتَوِي الأعْمَىَ وَالْبَصِيرُ * وَلاَ الظّلُمَاتُ وَلاَ النّورُ * وَلاَ الظّلّ وَلاَ الْحَرُورُ * وَمَا يَسْتَوِي الأحْيَآءُ وَلاَ الأمْوَاتُ إِنّ اللّهَ يُسْمِعُ مَن يَشَآءُ وَمَآ أَنتَ بِمُسْمِعٍ مّن فِي الْقُبُورِ * إِنْ أَنتَ إِلاّ نَذِيرٌ } Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: Y no son iguales el ciego respecto a la religión de Dios con la que envió a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, y el vidente que ha visto en ella su rectitud, y así siguió a Muḥammad y le dio crédito, y aceptó de Dios aquello con lo que lo envió. Y tampoco las tinieblas, dice: ni son iguales las tinieblas de la incredulidad y la luz de la fe. Y tampoco la sombra; se dijo: ni el Paraíso. Y tampoco el ḥarūr; se dijo: el Fuego, como si, según ellos, su sentido fuese: y no son iguales el Paraíso y el Fuego; y el ḥarūr es a modo del samūm, que son los vientos ardientes. Y Abū ʿUbayda Maʿmar b. al-Muthannà mencionó, de Ruʾba b. al-ʿAǧǧāǧ, que solía decir: el ḥarūr es de noche, y el samūm es de día. En cuanto a Abū ʿUbayda, dijo: el ḥarūr en este lugar es el del día con el sol. Y en cuanto a al-Farrāʾ, solía decir: el ḥarūr se da de noche y de día, mientras que el samūm no se da de noche, sino que sólo se da de día.

Y la opinión al respecto, según yo, es que el ḥarūr se da de noche y de día, aunque en este lugar, que sea como dijo Abū ʿUbayda, es más verosímil: con el sol, porque la sombra sólo se da en un día soleado; y ello indica que por ḥarūr se quiso decir: el que se encuentra en el estado en que existe la sombra.

Y Su dicho: Y no son iguales los vivos ni los muertos, dice: no son iguales los corazones vivos por la fe en Dios y en Su Mensajero, y por el conocimiento de la revelación de Dios, y los corazones muertos por el predominio de la incredulidad sobre ellos, hasta el punto de que ya no comprenden de Dios Su mandato y Su prohibición, ni conocen la guía del extravío. Y todo ello son ejemplos que Dios ha propuesto para el creyente y la fe, y para el incrédulo y la incredulidad. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los gentes de la interpretación. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: Y no son iguales el ciego y el vidente... la aleya, dijo: es un ejemplo que Dios ha propuesto para la gente de la obediencia y la gente de la desobediencia. Dice: y no son iguales el ciego, ni las tinieblas, ni el ḥarūr, ni los muertos: ese es el ejemplo de la gente de la desobediencia. Y no son iguales el vidente, ni la luz, ni la sombra, ni los vivos: ese es el ejemplo de la gente de la obediencia.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: Y no son iguales el ciego... la aleya: criaturas; a unas las favoreció sobre otras. En cuanto al creyente, es un siervo vivo en su huella, vivo en su visión, vivo en su intención, vivo en su obra. Y en cuanto al incrédulo, es un siervo muerto: muerta su visión, muerto su corazón, muerta su obra.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: Y no son iguales el ciego y el vidente, ni las tinieblas ni la luz, ni la sombra ni el ḥarūr, ni son iguales los vivos ni los muertos. Dijo: este es un ejemplo que Dios ha propuesto: el creyente es vidente en la religión de Dios, y el incrédulo es ciego; así como no son iguales la sombra y el ḥarūr, ni los vivos y los muertos, del mismo modo no son iguales este creyente que ve su religión y este ciego. Y recitó: أوَ مَنْ كانَ مَيْتا فأَحْيَيْناهُ وَجَعَلْنا لَهُ نُورا يَمْشِي بِهِ فِي النّاسِ. Dijo: es la guía con la que Dios lo guió y le dio luz. Este es un ejemplo que Dios ha propuesto para este creyente que ve su religión y para este incrédulo ciego: hizo al creyente vivo e hizo al incrédulo muerto, muerto de corazón. أَوَ مَنْ كانَ مَيْتا فأَحْيَيْناهُ, dijo: lo guiamos al Islam; como aquel cuyo ejemplo está en las tinieblas, ciego de corazón, y está en las tinieblas: ¿son iguales éste y aquél?

Y los arabistas discreparon acerca del motivo de la entrada de «لا» con la partícula de coordinación en Su dicho: وَلا الظّلُماتُ وَلا النّورُ وَلا الظّلّ وَلا الحَرُورُ. Algunos gramáticos de Baṣra dijeron: dijo: ni la sombra ni el ḥarūr; y parece que «لا» sea redundante, pues si dijeras: «no son iguales ʿAmr ni Zayd» en este sentido, no sería admisible sino que «لا» fuese redundante. Y otro decía: si no entra «لا» con la wāw, ello es porque se prescinde de ella por haber entrado al comienzo del discurso; pero si se la introduce, entonces se pretende con el enunciado que cada uno de los dos no sea igual a su compañero. Así, el sentido del discurso, cuando se repite «لا» con la wāw según el partidario de esta opinión, es: el ciego no es igual al vidente, ni el vidente es igual al ciego; cada uno de los dos no es igual a su compañero.

Notas y Referencias

(No se generaron)