35

El Originador

فاطر Fatir
Aya 19

Versículo (Español)

[35:19] No son iguales el ciego y el que ve.

Tafsir de At-Tabari

{وَمَا يَسۡتَوِي ٱلۡأَعۡمَىٰ وَٱلۡبَصِيرُ} (19) La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { وَمَا يَسْتَوِي الأعْمَىَ وَالْبَصِيرُ * وَلاَ الظّلُمَاتُ وَلاَ النّورُ * وَلاَ الظّلّ وَلاَ الْحَرُورُ * وَمَا يَسْتَوِي الأحْيَآءُ وَلاَ الأمْوَاتُ إِنّ اللّهَ يُسْمِعُ مَن يَشَآءُ وَمَآ أَنتَ بِمُسْمِعٍ مّن فِي الْقُبُورِ * إِنْ أَنتَ إِلاّ نَذِيرٌ } Dice —glorificado sea Su recuerdo—: No son iguales el ciego respecto de la religión de Dios con la que envió a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, y el vidente que ha visto en ella su rectitud, y por ello siguió a Muḥammad y le dio crédito, y aceptó de parte de Dios aquello con lo que lo envió. Y {وَلا الظّلُماتُ} dice: ni son iguales las tinieblas de la incredulidad ni la luz de la fe. Y {وَلا الظّلّ} se ha dicho: ni el Paraíso. Y {وَلا الحَرُورُ} se ha dicho: el Fuego, como si, según ellos, su sentido fuese: ni son iguales el Paraíso y el Fuego; y {الحَرُور} está en la posición de {السّموم}, que son los vientos ardientes. Y Abū ʿUbayda Maʿmar b. al-Muthannà mencionó, de parte de Ruʾba b. al-ʿAǧǧāǧ, que solía decir: {الحَرور} por la noche, y {السموم} de día. En cuanto a Abū ʿUbayda, dijo: {الحَرور} en este lugar es el del día con el sol. Y en cuanto a al-Farrāʾ, solía decir: {الحَرور} se da de noche y de día, mientras que {السّموم} no se da de noche, sino que se da únicamente de día.

Y la opinión al respecto, según yo, es que {الحَرور} se da de noche y de día, si bien, en este lugar, que sea como dijo Abū ʿUbayda es más verosímil: con el sol, porque la sombra sólo se da en un día soleado; y ello indica que por {الحَرور} se quiso decir: el que se encuentra en el estado en que existe la sombra.

Y Su dicho: {وَما يَسْتَوِي الأحْياءُ وَلا الأمْوَاتُ} dice: no son iguales los vivos —los corazones— por la fe en Dios y en Su Mensajero, y por el conocimiento de la revelación de Dios, y los muertos —los corazones— por el predominio de la incredulidad sobre ellos, hasta el punto de que ya no comprenden de parte de Dios Su mandato y Su prohibición, ni conocen la guía del extravío. Y todo ello son parábolas que Dios ha propuesto acerca del creyente y la fe, y del incrédulo y la incredulidad. Y en el sentido de lo que hemos dicho hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {وَما يَسْتَوِي الأعْمَى والبَصِيرُ . . . الاَية}, dijo: es una parábola que Dios ha propuesto para la gente de la obediencia y la gente de la desobediencia. Dice: no son iguales el ciego, las tinieblas y el {الحَرور}, ni los muertos: esa es la parábola de la gente de la desobediencia. Y no son iguales el vidente, ni la luz, ni la sombra y los vivos: esa es la parábola de la gente de la obediencia.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {وَما يَسْتَوِي الأعْمَى . . . الاَية}: criaturas; a unas las favoreció sobre otras. En cuanto al creyente, es un siervo vivo en su huella, vivo en su visión, vivo en su intención, vivo en su obra. Y en cuanto al incrédulo, es un siervo muerto, muerto en su visión, muerto en su corazón, muerto en su obra.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {وَما يَسْتَوِي الأعْمَى والبَصِيرُ وَلا الظّلُماتُ وَلا النّورُ وَلا الظّلّ وَلا الحَرُورُ وَما يَسْتَوِي الأحْياءُ وَلا الأمْوَاتُ}: esto es una parábola que Dios ha propuesto: el creyente es vidente en la religión de Dios, y el incrédulo es ciego; así como no son iguales la sombra y el {الحَرور}, ni los vivos y los muertos, así tampoco son iguales este creyente que ve su religión y este ciego. Y recitó: {أوَ مَنْ كانَ مَيْتا فأَحْيَيْناهُ وَجَعَلْنا لَهُ نُورا يَمْشِي بِهِ فِي النّاسِ}. Dijo: es la guía con la que Dios lo guió y le dio luz. Esta es una parábola que Dios ha propuesto para este creyente que ve su religión y para este incrédulo ciego: hizo al creyente vivo e hizo al incrédulo muerto, muerto de corazón. {أوَ مَنْ كانَ مَيْتا فأَحْيَيْناهُ} dijo: lo guiamos al Islam, como aquel cuyo ejemplo está en las tinieblas, ciego de corazón, y está en las tinieblas: ¿son iguales éste y aquél?

Y los arabistas discreparon acerca del modo de la entrada de «لا» con la partícula de coordinación en Su dicho: {وَلا الظّلُماتُ وَلا النّورُ وَلا الظّلّ وَلا الحَرُورُ}. Algunos gramáticos de Baṣra dijeron: dijo: {ولا الظلّ ولا الحَرور}; parece, pues, que «لا» sea redundante, porque si dijeras: «no son iguales ʿAmr ni Zayd» en este sentido, no sería admisible sino que «لا» fuese redundante. Y otros decían: si «لا» no entra con la wāw, es porque se prescinde de ello por haber entrado al comienzo del discurso; pero si se la hace entrar, entonces se pretende con el discurso que cada uno de los dos no sea igual a su compañero. Así, el sentido del discurso, cuando se repite «لا» con la wāw según el sostenedor de esta opinión, es: el ciego no es igual al vidente, ni el vidente es igual al ciego; cada uno de los dos no es igual a su compañero.

Notas y Referencias

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