34

Saba

سبأ Saba
Aya 12

Versículo (Español)

[34:12] Y a Salomón le sometí el viento para que recorriera la distancia que recorrería en un mes en las mañanas como en las tardes. E hice manar para él una fuente de cobre fundido. [También le sometí] los yinnes que trabajaban para él por orden de su Señor. A quien de ellos se rebelara a Mi voluntad [y desobedeciera a Salomón], le hacía sufrir el castigo del Infierno.

Tafsir de At-Tabari

{Y a Salomón [le sometimos] el viento: su recorrido matutino era de un mes y su recorrido vespertino era de un mes; e hicimos manar para él una fuente de قطر; y, de entre los genios, quienes trabajaban ante él con el permiso de su Señor; y a quien de entre ellos se desviara de Nuestra orden, le haríamos gustar del castigo del fuego abrasador} (12) La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Y a Salomón [le sometimos] el viento: su recorrido matutino era de un mes y su recorrido vespertino era de un mes; e hicimos manar para él una fuente de قطر; y, de entre los genios, quienes trabajaban ante él con el permiso de su Señor; y a quien de entre ellos se desviara de Nuestra orden, le haríamos gustar del castigo del fuego abrasador}.

Los recitadores discreparon respecto de la lectura de Su dicho: «Y a Salomón, el viento». La mayoría de los recitadores de las metrópolis lo leyó: «Y a Salomón, el viento» con el viento en acusativo, con el sentido de: “Y ciertamente dimos a David, de Nuestra parte, un favor, y sometimos a Salomón el viento”. Y ʿĀṣim lo leyó: «Y a Salomón, el viento» en nominativo, por la partícula de cualificación, puesto que no se manifestó el regente que lo pone en acusativo.

Y lo correcto, en cuanto a la lectura, a nuestro juicio, es el acusativo, por el consenso de la prueba (al-ḥuŷŷa) de entre los recitadores en ello.

Y Su dicho: «su recorrido matutino era de un mes», dice —Exaltado sea Su recuerdo—: sometimos a Salomón el viento: su recorrido matutino hasta el mediodía era una marcha de un mes, y su recorrido vespertino desde el mediodía hasta la noche era una marcha de un mes. En el mismo sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «Y a Salomón, el viento: su recorrido matutino era de un mes y su recorrido vespertino era de un mes». Dijo: avanzaba por la mañana una marcha de un mes, y regresaba por la tarde una marcha de un mes. Dijo: la marcha de dos meses en un solo día.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de algunos sabios, de Wahb b. Munabbih: «Y a Salomón, el viento: su recorrido matutino era de un mes y su recorrido vespertino era de un mes». Dijo: se me mencionó que en una morada en la región del Tigris hay escrito un escrito que redactó alguno de los compañeros de Salomón, ya fuese de los genios o de los humanos: “Nosotros descendimos en ella y no la edificamos; y la hallamos edificada. Partimos por la mañana desde Iṣṭakhr y allí hicimos la siesta; y nosotros, al partir de ella por la tarde —si Dios quiere—, pasaremos la noche en el Šām”.

Nos narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «Y a Salomón, el viento: su recorrido matutino era de un mes y su recorrido vespertino era de un mes». Dijo: tenía una montura de madera, y en ella había mil esquinas; en cada esquina, mil estancias en las que montaban genios y humanos; bajo cada esquina, mil demonios, que alzaban aquella montura, ellos y los hombres robustos. Cuando se elevaba, venía el viento, suave, y la hacía avanzar; y ellos avanzaban con él. Hacía la siesta junto a un pueblo entre el cual y él había un mes [de distancia], y anochecía junto a un pueblo entre el cual y él había un mes [de distancia]; y la gente no se daba cuenta sino cuando ya los cubría su sombra, junto con los ejércitos y las tropas.

Nos narró Ibn Baššār; dijo: nos narró Abū ʿĀmir; dijo: nos narró Qurra, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «su recorrido matutino era de un mes y su recorrido vespertino era de un mes». Dijo: partía por la mañana y hacía la siesta en Iṣṭakhr; luego partía de ella por la tarde, y su recorrido vespertino era hasta Kābul.

Nos narró Ibn Baššār; dijo: nos narró Ḥammād; dijo: nos narró Qurra, de al-Ḥasan, con algo semejante.

Y Su dicho: «e hicimos manar para él una fuente de القطر», quiere decir: le fundimos una fuente de cobre y se la hicimos correr. En el mismo sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «e hicimos manar para él una fuente de القطر»: una fuente de cobre; estaba en la tierra del Yemen, y hoy solo se aprovecha de lo que Dios hizo salir para Salomón.

Me narró Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «e hicimos manar para él una fuente de القطر». Dijo: el latón se derramó como se derrama el agua; se trabajaba con él como se trabajaba la masa en su blandura.

Me narró ʿAlī; dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ; dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «e hicimos manar para él una fuente de القطر». Dice: el cobre.

Me narró Muḥammad b. Saʿd; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «e hicimos manar para él una fuente de القطر», es decir: una fuente de cobre fue hecha fluir.

Y Su dicho: «y, de entre los genios, quienes trabajaban ante él con el permiso de su Señor», dice —Exaltado sea Su recuerdo—: y, de entre los genios, quienes le obedecían, acataban su orden y se abstenían ante su prohibición; de modo que trabajaban ante él lo que él les ordenaba, obedeciéndole, con el permiso de su Señor; es decir: por orden de Dios en ello y por haberlo sometido a él. Y «a quien de entre ellos se desviara de Nuestra orden», quiere decir: y quien se apartara y se desviara, de entre los genios, de Nuestra orden que les ordenamos: obedecer a Salomón, «le haríamos gustar del castigo del fuego abrasador» en la Otra Vida; y ese es el castigo del fuego de la Gehena encendido. En el mismo sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «y a quien de entre ellos se desviara de Nuestra orden», es decir: quien de entre ellos se apartara de Nuestra orden respecto de lo que Salomón le ordenó, «le haríamos gustar del castigo del fuego abrasador».

Notas y Referencias

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