33

Los Confederados

الأحزاب Al-Ahzab
Aya 68

Versículo (Español)

[33:68] ¡Señor nuestro! Duplícales a ellos el castigo y maldícelos completamente".

Tafsir de At-Tabari

{رَبَّنَآ ءَاتِهِمۡ ضِعۡفَيۡنِ مِنَ ٱلۡعَذَابِ وَٱلۡعَنۡهُمۡ لَعۡنٗا كَبِيرٗا} (68) La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { وَقَالُواْ رَبّنَآ إِنّآ أَطَعْنَا سَادَتَنَا وَكُبَرَآءَنَا فَأَضَلّونَا السّبِيلاْ * رَبّنَآ آتِهِمْ ضِعْفَيْنِ مِنَ الْعَذَابِ وَالْعَنْهُمْ لَعْناً كَبِيراً }

Dice —exaltada es Su mención—: Y los incrédulos dirán el Día de la Resurrección, en la Gehena: «¡Señor nuestro! En verdad obedecimos a nuestros imames en el extravío y a nuestros grandes en la idolatría, y nos extraviaron del camino». Dice: nos apartaron de la senda de la verdad, y del camino de la guía, y de creer en Ti, y de reconocer Tu unicidad, y de consagrar Tu obediencia en la vida mundana. «¡Señor nuestro! Dales el doble del castigo». Dice: castígalos con un castigo doble del castigo con el que fuimos castigados. «Y maldícelos con una gran maldición». Dice: y afrenta sobre ellos una gran afrenta. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, sobre Su dicho: «¡Señor nuestro! En verdad obedecimos a nuestros señores y a nuestros grandes», es decir: a nuestros cabecillas en el mal y en la idolatría.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «En verdad obedecimos a nuestros señores y a nuestros grandes», dijo: ellos son los jefes de las comunidades que los extraviaron. Dijo: «nuestros señores» y «nuestros grandes» es una sola cosa.

Y la generalidad de los recitadores de las metrópolis recitó: «سَادَتَنا». Y se transmitió de al-Ḥasan al-Baṣrī: «سَادَاتِنا», en plural; y la forma singular en esto es, para nosotros, la lectura, por el consenso de la autoridad probatoria entre los recitadores sobre ella.

Y discreparon respecto a la lectura de Su dicho: «لَعْنا كَبِيرا»; y la generalidad de los recitadores de las metrópolis lo recitó con ث: «كَثِيرا», por “abundancia”, salvo ʿĀṣim, pues él lo recitó «لَعْنا كَبِيرا», de “grandeza”. Y la lectura que tenemos por válida en esto es con ث, por el consenso de la autoridad probatoria de los recitadores sobre ella.

Notas y Referencias

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