31

Luqman

لقمان Luqman
Aya 28

Versículo (Español)

[31:28] La creación de todos ustedes y su resurrección es [tan fácil para Dios] como si fuera la de un solo ser. Dios todo lo oye, todo lo ve.

Tafsir de At-Tabari

{مَّا خَلۡقُكُمۡ وَلَا بَعۡثُكُمۡ إِلَّا كَنَفۡسٖ وَٰحِدَةٍۚ إِنَّ ٱللَّهَ سَمِيعُۢ بَصِيرٌ} (28) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { مّا خَلْقُكُمْ وَلاَ بَعْثُكُمْ إِلاّ كَنَفْسٍ وَاحِدَةٍ إِنّ اللّهَ سَمِيعٌ بَصِيرٌ }

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: Vuestra creación, ¡oh gentes!, y vuestra resurrección para Dios no son sino como la creación de una sola alma y su resurrección. Y ello es así porque nada de lo que Dios quiere le resulta imposible, ni se le resiste nada de lo que Él desea: Su orden, cuando quiere algo, es tan solo decirle: «Sé», y es. Así pues, es lo mismo la creación de uno solo y su resurrección que la creación de todos y su resurrección. En el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muhammad b. ʿAmr, dijo: me narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «como una sola alma», dice: «Sé, y es», tanto para lo poco como para lo mucho.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «Vuestra creación y vuestra resurrección no son sino como una sola alma», dijo: Quiere decir: la creación de Dios de todos los hombres y su resurrección son como la creación de una sola alma y su resurrección. Y solo es correcto que se diga: «sino como una sola alma», siendo el sentido: «sino como la creación de una sola alma», porque lo elidido es un verbo al que indica Su dicho: «Vuestra creación y vuestra resurrección»; y los árabes hacen eso en los nombres de acción (maṣādir). De ello es el dicho de Dios: «Sus ojos giran como el de aquel a quien cubre el desmayo de la muerte», y el sentido es: como el girar del ojo de aquel a quien cubre el desmayo de la muerte; no mencionó el giro ni el ojo, por haber sido descritos.

Y Su dicho: «En verdad, Dios es Oyente, Vidente», dice —Exaltado sea Su recuerdo—: en verdad, Dios oye lo que dicen estos asociadores y lo que inventan contra su Señor, al pretender para Él copartícipes e iguales, y otras cosas de sus palabras y de las palabras de otros; y ve lo que ellos y otros realizan de obras; y Él les retribuirá por ello con la retribución que merecen.

Notas y Referencias

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