Luqman
لقمان LuqmanVersículo (Español)
[31:16] "¡Oh, hijito! Sabe que aunque una mala acción fuera del peso de un grano de mostaza, y estuviera escondida bajo una roca o en [algún otro lugar de] los cielos o de la Tierra, Dios la sacará a la luz [y les preguntará por ella]. Dios es Sutil, y está bien informado de lo que hacen.
Tafsir de At-Tabari
{يَٰبُنَيَّ إِنَّهَآ إِن تَكُ مِثۡقَالَ حَبَّةٖ مِّنۡ خَرۡدَلٖ فَتَكُن فِي صَخۡرَةٍ أَوۡ فِي ٱلسَّمَٰوَٰتِ أَوۡ فِي ٱلۡأَرۡضِ يَأۡتِ بِهَا ٱللَّهُۚ إِنَّ ٱللَّهَ لَطِيفٌ خَبِيرٞ} (16)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ يَبُنَيّ إِنّهَآ إِن تَكُ مِثْقَالَ حَبّةٍ مّنْ خَرْدَلٍ فَتَكُنْ فِي صَخْرَةٍ أَوْ فِي السّمَاوَاتِ أَوْ فِي الأرْضِ يَأْتِ بِهَا اللّهُ إِنّ اللّهَ لَطِيفٌ خَبِيرٌ }
Los arabistas discreparon acerca del sentido de la hā’ y el alif que aparecen en Su dicho: «innāhā». Algunos gramáticos de Basora dijeron:
eso es una perífrasis alusiva a la desobediencia y al pecado.
Y el sentido del discurso, según él, es:
«¡Oh, hijito mío! En verdad, si la desobediencia fuese del peso de un grano de mostaza…», o bien: «si el pecado…».
Y algunos gramáticos de Kufa dijeron:
esta hā’ es un elemento de apoyo (ʿimād).
Y dijeron:
se puso «tak» en femenino porque con ello se pretende el grano (al-ḥabba), y así se llevó la concordancia femenina hacia él,
tal como dijo el poeta:
وَتَشْرَقُ بالقَوْلِ الّذِي قَدْ أذَعْتَهُ *** كمَا شَرِقَتْ صَدْرُ القَناةِ مِنَ الدّمِ
Y el sostenedor de esta opinión dijo:
es lícito poner «al-miṯqāl» en acusativo o en nominativo. Dijo: quien lo eleva (lo pone en nominativo) lo eleva por «tak», y la indeterminación (al-nakira) admite que no tenga verbo en «kāna», «laysa» y sus hermanas.
Y quien lo pone en acusativo hace que en «takun» haya un nombre pronominal implícito e indeterminado, como la hā’ en Su dicho: «innāhā in taku». Dijo:
y su semejante es Su dicho: «fa-innahā lā taʿmā al-abṣār». Dijo: y si fuese «in yak miṯqāla ḥabba» sería correcto, y en ello serían válidas ambas posibilidades.
En cuanto al sostenedor de la primera opinión, pone «miṯqāl» en acusativo en Su dicho, por ser predicado y complemento de «kāna».
Y dijo:
algunos lo pusieron en nominativo, haciendo de ella una «kāna» que no necesita predicado.
Y la más correcta de las dos opiniones, a mi juicio, es
la segunda,
porque Dios —Exaltado sea— no prometió a Sus siervos retribuirles por las consecuencias de sus malas obras sin retribuirles por las de sus buenas obras;
por lo que no se dice:
«si la desobediencia fuese del peso de un grano de mostaza, Dios la traerá», sino que prometió a ambos agentes que les dará cumplidamente la retribución de sus obras. Y siendo así,
la hā’ en Su dicho «innāhā», en cuanto a que sea un elemento de apoyo, es más adecuada que en cuanto a que sea una perífrasis alusiva al pecado y a la desobediencia. En cuanto al acusativo en «al-miṯqāl», es sobre la base de que en
«tak»
hay un (referente) indeterminado; y el nominativo en ello, sobre la base de que el predicado está elidido,
como si se hubiera dicho:
«si está en el lugar de un peso de grano», pues los indeterminados eliden sus predicados; luego se traduce (se expresa) el lugar en el que está el peso del grano.
Y con Su dicho:
«miṯqāla ḥabba»: quiso decir el peso de un grano.
Así, la interpretación del discurso es:
si el asunto fuese el peso de un grano de mostaza, de bien o de mal que hayas obrado, y estuviese en una roca, o en los cielos, o en la tierra, Dios lo traerá el Día de la Resurrección, hasta darte cumplidamente su retribución. Y en el sentido de lo que hemos dicho hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«¡Oh, hijito mío! En verdad, si fuese del peso de un grano de mostaza, de bien o de mal».
Y los intérpretes discreparon acerca del sentido de Su dicho: «fa-takun fī ṣaḫra». Algunos dijeron:
con ello quiso decir la roca sobre la cual está la tierra; y esa es una opinión transmitida de Ibn ʿAbbās y de otros.
Y dijeron:
es una roca verde.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Abū al-Sāʾib,
dijo:
nos narró Ibn Idrīs, de al-Aʿmaš, de al-Minhāl, de ʿAbd Allāh b. al-Ḥāriṯ,
dijo:
la roca es verde, sobre el lomo de un pez.
Nos narró Mūsā b. Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī, en un relato que mencionó, de Abū Mālik, de Abū Ṣāliḥ, de Ibn ʿAbbās, y de Murra, de ʿAbd Allāh,
y de gente de los compañeros del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
Dios creó la tierra sobre un pez; y el pez es el Nūn que Dios mencionó en el Corán: «نَ والقلم وما يسطرون». Y el pez está en el agua; y el agua sobre el lomo de una laja (ṣafāh); y la laja sobre el lomo de un ángel; y el ángel sobre una roca; y la roca en el viento; y esa es la roca que mencionó Luqmān: no está en el cielo ni en la tierra.
Y otros dijeron:
con ello quiso decir las montañas.
Dijeron:
y el sentido del discurso es: «y estuviese en una montaña».
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«fa-takun fī ṣaḫra»: es decir, en una montaña.
Y Su dicho:
«yaʾti bihā Allāh». Algunos orientaban su sentido hacia: «Dios lo sabe»; y no conozco «yaʾtī bihā» con el sentido de «lo sabe», salvo que quien dijo eso pretendiera que Luqmān, en verdad, describió a Dios así porque Dios conoce sus lugares, y no se le oculta el lugar de nada de ello; entonces sería una posibilidad.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narraron ʿAbd al-Raḥmān y Yaḥyā,
dijeron:
nos narró Abū Sufyān, de al-Suddī, de Abū Mālik:
«fa-takun fī ṣaḫra aw fī al-samawāt, aw fī al-arḍ yaʾti bihā Allāh», dijo:
Dios lo sabe.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Ibn Mahdī, de Sufyān, de al-Suddī, de Abū Mālik, algo semejante.
Y Su dicho:
«inna Allāha laṭīfun ḫabīr» significa: en verdad, Dios es sutil al extraer el grano de su lugar, dondequiera que esté, y conocedor de su lugar. Y en el sentido de lo que hemos dicho hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda: «inna Allāha laṭīfun ḫabīr»:
es decir, sutil al extraerla, conocedor de su lugar de asentamiento.
Notas y Referencias
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