La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:39] Entonces los ángeles lo llamaron cuando oraba en el templo diciendo: "Dios te anuncia el nacimiento de Juan, quien corroborará la Palabra de Dios, será noble, casto y un Profeta virtuoso".
Tafsir de At-Tabari
{فَنَادَتۡهُ ٱلۡمَلَـٰٓئِكَةُ وَهُوَ قَآئِمٞ يُصَلِّي فِي ٱلۡمِحۡرَابِ أَنَّ ٱللَّهَ يُبَشِّرُكَ بِيَحۡيَىٰ مُصَدِّقَۢا بِكَلِمَةٖ مِّنَ ٱللَّهِ وَسَيِّدٗا وَحَصُورٗا وَنَبِيّٗا مِّنَ ٱلصَّـٰلِحِينَ} (39)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ فَنَادَتْهُ الْمَلآئِكَةُ وَهُوَ قَائِمٌ يُصَلّي فِي الْمِحْرَابِ أَنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى مُصَدّقاً بِكَلِمَةٍ مّنَ اللّهِ وَسَيّداً وَحَصُوراً وَنَبِيّاً مّنَ الصّالِحِينَ }
Los recitadores discreparon respecto de la lectura de ello.
La mayoría de los recitadores de la gente de Medina y algunos de los de Kufa y Basora lo leyeron:
{ فَنَادَتْهُ المَلائِكَةُ }
en femenino con tā’,
queriéndose con ello:
el plural de “los ángeles”.
Y así procede el árabe con los colectivos de varones: cuando sus verbos se anteponen, los pone en femenino, especialmente los nombres que en su forma verbal contienen marca de femenino, como cuando dicen:
«جاءت الطلحات».
Y lo leyó un grupo de la gente de Kufa con yā’,
con el sentido de:
“Entonces lo llamó Gabriel”, y lo masculinizaron por la interpretación; así como —según ya mencionamos— feminizan el verbo del masculino por la forma, del mismo modo también masculinizaron el verbo del femenino por la forma. Y, según creo, tomaron esto en consideración por una lectura que se menciona como lectura de ‘Abd Allāh b. Mas‘ūd, y es lo que:
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq b. al-Ḥajjāj,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān b. Abī Ḥammād que la lectura de Ibn Mas‘ūd es:
«فناداه جبريل وهو قائم يصلي في المحراب».
Y así interpretó Su dicho:
{ فَنَادَتْهُ المَلائِكَةُ }
un grupo de los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ‘Amr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ فَنَادَتْهُ المَلائِكَةُ }
y es Gabriel; o bien: dijeron los ángeles, y es Gabriel:
{ أنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى }.
Si alguien dijera:
¿Cómo es lícito, conforme a esta interpretación, que se diga:
{ فَنَادَتْهُ المَلائِكَةُ }
si “los ángeles” es un plural sin singular?
Se dirá:
Eso es lícito en el habla de los árabes: informar acerca del singular con el modo del plural; como se dice en el habla:
“Salió fulano sobre las mulas del correo”, cuando en realidad montó una sola mula; y “montó las naves”, cuando en realidad montó una sola nave.
Y como se dice:
“¿De quién oíste esta noticia?”,
y se responde:
“De la gente”,
cuando en realidad la oyó de un solo hombre[1]. Y se ha dicho:
Que de ello es Su dicho:
{ الّذِينَ قالَ لَهُمُ النّاسُ إنّ النّاسَ قَدْ جَمَعُوا لَكُمْ },
y el que lo dijo —según se menciona— fue uno solo;
y Su dicho:
{ وَإذَا مَسّ النّاسَ ضُرّ },
y “la gente” con el sentido de uno solo. Y eso es lícito para ellos cuando no se pretende un sentido de singularidad.
Y lo correcto, a mi juicio, respecto de la lectura de ello, es que son dos lecturas conocidas —quiero decir, con tā’ y con yā’—; cualquiera de las dos que lea el recitador, acierta. Ello se debe a que no hay diferencia en el significado por la diferencia de las dos lecturas, y ambas son elocuentes en árabe. Pues “los ángeles”, si con ello se pretende a Gabriel —como se transmitió de ‘Abd Allāh—, entonces el femenino en su verbo es elocuente en el habla de los árabes por su forma cuando el verbo se antepone, y también es lícito el masculino por su significado. Y si con ello se pretende el plural de los ángeles, es lícito en su verbo el femenino —por su forma—, ya que los árabes, cuando anteponen el verbo a una multitud, lo feminizan, y dicen:
“Dijeron las mujeres”; y es lícito el masculino en su verbo por consideración al singular cuando el verbo se antepone, y se dice:
“Dijeron los hombres”.
En cuanto a lo correcto en su interpretación, es decir:
Que Dios —glorificado sea— informó que los ángeles lo llamaron; y lo aparente de ello es que se trata de un grupo de ángeles, no de uno solo, y Gabriel es uno. No es lícito, pues, llevar la interpretación del Corán sino a lo más aparente y más frecuente del habla usada en las lenguas de los árabes, y no a lo menos frecuente, siempre que haya camino para ello. Y no nos obliga necesidad alguna a desviar esto a que sea con el sentido de uno solo, de modo que se requiera buscar una salida en lo oculto del habla y de los significados.
Y conforme a lo que hemos dicho en esta interpretación, lo sostuvo un grupo de gente de conocimiento, entre ellos Qatāda, al-Rabī‘ b. Anas, ‘Ikrima, Mujāhid y otros. Ya hemos mencionado anteriormente lo que dijeron al respecto.
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَهُوَ قائمٌ يُصَلّي فِي المِحْرَابِ أنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى }.
La interpretación de Su dicho
{ وَهُوَ قائِمٌ }:
que los ángeles lo llamaron mientras estaba de pie, orando.
Su dicho:
{ وَهُوَ قَائِمٌ }
es una información acerca del momento en que los ángeles llamaron a Zacarías[1]. Y Su dicho:
{ يُصَلّي }
está en lugar de acusativo como circunstancial (ḥāl) del estar de pie, y está en nominativo por la yā’.
En cuanto al miḥrāb:
ya hemos aclarado su significado: que es la parte delantera de la mezquita.
Los recitadores discreparon en la lectura de Su dicho:
{ أنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ }.
La mayoría de los recitadores lo leyeron:
{ أنّ اللّهَ }
con apertura de la alif de «أنّ», por recaer el “llamar” sobre ella, con el sentido de: “Entonces los ángeles lo llamaron con eso”.
Y algunos recitadores de la gente de Kufa lo leyeron:
«إنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ»
con quiebra de la alif, con el sentido de: “Dijeron los ángeles: En verdad Dios te anuncia”,
porque el “llamar” es un decir[1]. Y mencionaron que en la lectura de ‘Abd Allāh está:
«فنادته الملائكة وهو قائم يصلي في المحراب يا زكريا إن الله يبشرك».
[1] Dijeron: si el “llamar” queda invalidado como operador en Su dicho:
«يا زكريا»,
entonces también queda invalidado como operador en
«إنّ».
Y la lectura correcta, a nuestro juicio, en esto es:
{ أنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ }
con apertura de «أنّ» por recaer el “llamar” sobre ella,
con el sentido de:
“Entonces los ángeles lo llamaron con eso”. Y no es válida la razón que adujeron los recitadores que quiebran «إنّ», a saber, que ‘Abd Allāh la leía así; pues, si ‘Abd Allāh la leyó así, entonces —según su pretensión— la leyó de ese modo. Y se ha interpuesto
«يا زكريا»
entre
«إنّ»
y el verbo
«فنادته»;
y cuando se interpone entre ambos, los árabes entonces hacen operar el “llamar” en
«أنّ»
y lo invalidan respecto de ella. En cuanto a la invalidación: se invalidó su operación en el vocativo anterior, y dieron a lo que viene después el mismo tratamiento en la invalidez de su operación. En cuanto a la operación: porque el “llamar” es un verbo que acontece como los demás verbos.
En cuanto a nuestra lectura, el vocativo a Zacarías con
«يا زكريا»
no está interpuesto entre
«أنّ»
y el verbo
«فنادته»;
y cuando no está entre ambos, el habla elocuente de los árabes —cuando ponen en acusativo con el verbo “llamar” el nombre del vocativo y lo hacen recaer sobre él— es que lo hagan recaer igualmente sobre
«أنّ»
que viene después, aunque sea lícito invalidar su operación. Así, el verbo
«نادته»
ha recaído sobre el pronominal de Zacarías[1]; del mismo modo, lo correcto es que recaiga sobre
«أنّ»
y opere en ella, máxime siendo esta la lectura difundida en las lecturas de las metrópolis del Islam; y no se objeta a la comunidad que viene como prueba con lo raro y anómalo.
En cuanto a Su dicho:
{ يُبَشّرُكَ },
los recitadores discreparon en su lectura.
La mayoría de los recitadores de la gente de Medina y Basora lo leyeron:
{ أنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ }
con intensificación de la shīn y ḍamma de la yā’, en el sentido de que Dios anuncia a Zacarías la buena nueva del hijo, conforme al decir de la gente:
“Bashshartu a fulano la buena nueva de tal y tal”, es decir, le llegaron los anuncios de la buena nueva de ello.
Y un grupo de recitadores de Kufa y otros lo leyeron:
«أنّ اللّهَ يَبْشُرُكَ»
con apertura de la yā’, ḍamma de la shīn y sin intensificación,
con el sentido de:
que Dios te alegra con un hijo que te concede,
según el dicho del poeta:
بَشَرْتُ عِيالي إذْ رأيْتُ صَحِيفَةً *** أتَتْكَ مِنَ الحَجّاجِ يُتْلَى كِتابُها
Y se ha dicho:
que «بَشَرت» es lengua de la gente de Tihāma, de Kināna y otros de Quraysh,
y que ellos dicen:
“Bashartu a fulano con tal, yo lo abshuru bashran; ¿eres tú bāshir con tal?”,
y se les recita el verso al respecto:
وإذَا رأيْتُ الباهِشِينَ إلى العُلا *** غُبْرا أكُفّهُمْ بقاعٍ مُمْحِلِ
فأعِنْهُمُ وَابْشَرْ بِمَا بَشِرُوا بِهِ *** وَإذَا هُمُ نَزَلُوا بِضَنْكٍ فانْزِلِ
Cuando pasan al imperativo, el habla correcta en su lengua es sin alif:
se dice:
“Abshar a fulano con tal”,
y casi no dicen:
“Bashshirhu con tal”, ni “Abshirhu”.
Y se ha transmitido de Ḥumayd b. Qays que solía leer:
«يُبْشِركَ»
con ḍamma de la yā’, kasra de la shīn y sin intensificación.
Y:
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān b. Abī Ḥammād, de Mu‘ād al-Kūfī,
dijo:
Quien lea
«يبشّرهم»
con intensificación, es de “la buena nueva”; y quien lea
«يَبْشُرُهم»
sin intensificación, con apertura de la yā’, es de “la alegría”: los alegra.
La lectura que es la lectura para nosotros en esto es la ḍamma de la yā’ y la intensificación de la shīn, con el sentido de anunciar la buena nueva, porque esa es la lengua corriente y el habla difundida y conocida entre la gente; y además, todos los recitadores de las metrópolis están de acuerdo en la lectura de:
{ فبم تبشّرون }
con intensificación. Lo correcto, en el resto de lo que hay en el Corán de sus semejantes, es que sea como ello: con intensificación y ḍamma de la yā’.
En cuanto a lo transmitido de Mu‘ādh al-Kūfī acerca de diferenciar entre el significado de la forma sin intensificación y la intensificada, no hallamos que la gente de conocimiento del habla árabe lo reconozca por una vía correcta; no hay, pues, sentido en lo que se ha referido de él. Y ya dijo Jarīr b. ‘Aṭiyya:
يا بِشْرُ حُقّ لِبشْرِكَ التّبْشِيرُ *** هَلاّ غَضِبتَ لَنا وأنْتَ أمِيرُ
Se sabe que quiso con su dicho
«التبشير»:
la hermosura, la lozanía y la alegría; dijo
«التبشير»
y no dijo
«البشر».
Con ello queda claro que el significado de la forma sin intensificación y la intensificada en esto es uno.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar,
de Qatāda acerca de Su dicho:
{ أنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى }
dijo: los ángeles le anunciaron eso.
(En cuanto a Su dicho:
{ بِيَحْيَى },
es un nombre cuyo patrón originario es يَفْعَل,
según el dicho de quien dice:
“Vive fulano, y él vive (يحيا)”, esto es, cuando vive; así, “Yaḥyā” es “يَفْعَل” a partir de su dicho “ḥayiya”.
Y se dijo:
que Dios —glorificado sea— lo llamó así porque el sentido de su nombre es: “lo vivificó con la fe”.
Mención de quienes dijeron eso:
nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda:
{ أنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى }
dice: un siervo a quien Dios vivificó con la fe.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ‘Abd Allāh b. Abī Ja‘far, de su padre,
de Qatāda acerca de Su dicho:
{ أنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى }
dijo: sólo se le llamó Yaḥyā porque Dios lo vivificó con la fe.)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }.
Quiere decir con Su dicho —glorificado sea—:
Que Dios te anuncia, oh Zacarías, a Yaḥyā como hijo tuyo,
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ الله }
esto es, a ‘Īsā hijo de Maryam.
Y se puso en acusativo Su dicho
«مصدّقا»
por disyunción (qaṭ‘) respecto de “Yaḥyā”, porque
«مصدّقا»
es un calificativo suyo siendo indefinido, mientras que
«يحيى»
no es indefinido.
Y en el sentido de lo que hemos dicho, hablaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
me narró ‘Abd al-Raḥmān b. al-Aswad al-Ṭafāwī,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Rabī‘a,
dijo:
nos narró al-Naḍr b. ‘Arabī,
de Mujāhid, que dijo:
La mujer de Zacarías dijo a Maryam: “Encuentro que lo que hay en mi vientre se mueve por lo que hay en tu vientre”.
Dijo:
La mujer de Zacarías dio a luz a Yaḥyā, y Maryam a ‘Īsā.
Por eso dijo:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
Dijo: Yaḥyā, confirmador de ‘Īsā.
me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de al-Raqāshī acerca de Su dicho:
{ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dijo: confirmador de ‘Īsā hijo de Maryam.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Sulaymān,
dijo:
nos narró Abū Hilāl,
dijo:
nos narró Qatāda acerca de Su dicho:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dijo: confirmador de ‘Īsā.
nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dice: confirmador de ‘Īsā hijo de Maryam, conforme a su senda y su método.
nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar,
de Qatāda acerca de Su dicho:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
esto es, ‘Īsā hijo de Maryam.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ‘Abd Allāh b. Abī Ja‘far, de su padre,
de Qatāda:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dice: confirmador de ‘Īsā hijo de Maryam,
dice:
conforme a su senda y su método.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre,
de al-Rabī‘:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dijo: fue el primer hombre que confirmó a ‘Īsā, y él es Palabra de Dios y Espíritu.
me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ‘Amr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
confirma a ‘Īsā.
se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh,
dijo:
nos informó ‘Ubayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho:
{ إنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
que Yaḥyā fue el primero en confirmar a ‘Īsā y en atestiguar que él es Palabra de Dios; Yaḥyā era hijo de la tía materna de ‘Īsā, y era mayor que ‘Īsā.
nos narró Ibn Wakī‘,
dijo:
nos narró mi padre, de Isrā’īl, de Sammāk, de ‘Ikrima,
de Ibn ‘Abbās acerca de Su dicho:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dijo: ‘Īsā hijo de Maryam: él es la Palabra de Dios; su nombre es el Mesías.
nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me informó Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
Dijo Ibn ‘Abbās: Su dicho:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dijo: ‘Īsā y Yaḥyā eran primos maternos;
y la madre de Yaḥyā decía a Maryam:
“Encuentro que lo que hay en mi vientre se postra ante lo que hay en tu vientre”.
Eso es su confirmación de ‘Īsā: su postración en el vientre de su madre. Y fue el primero en confirmar a ‘Īsā y la palabra de ‘Īsā; y Yaḥyā era mayor que ‘Īsā.
me narró Muḥammad b. Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
{ إنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dijo: la palabra que confirmó es ‘Īsā.
me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ‘Amr,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī,
dijo:
La madre de Yaḥyā se encontró con la madre de ‘Īsā: ésta encinta de Yaḥyā y aquélla encinta de ‘Īsā.
La mujer de Zacarías dijo:
“Oh Maryam, he sentido que estoy encinta”.
Maryam dijo:
“Yo también he sentido que estoy encinta”.
La mujer de Zacarías dijo:
“Pues he encontrado que lo que hay en mi vientre se postra ante lo que hay en tu vientre”.
Eso es Su dicho:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }.
me narró Muḥammad b. Sinān,
dijo:
nos narró Abū Bakr al-Ḥanafī, de ‘Abbād,
de al-Ḥasan acerca de Su dicho:
{ إنّ اللّهَ يُبَشّرُكَ بِيَحْيَى مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
dijo: confirmador de ‘Īsā hijo de Maryam.
Y algunos de los que pretenden conocimiento de las lenguas árabes, de la gente de Basora, alegaron que el sentido de Su dicho:
{ مُصَدّقا بِكَلِمَةٍ مِنَ اللّهِ }
es “con un libro de Dios”, basándose en el decir de los árabes:
“Fulano me recitó una palabra tal”, queriendo decir: un poema tal.
Eso por ignorancia de la interpretación de “la palabra” y por atrevimiento a traducir el Corán según su opinión.
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَسَيّدا }.
Quiere decir con Su dicho —glorificado sea—:
{ وَسَيّدا }
esto es: noble en el conocimiento y la adoración.
Y se puso en acusativo
«السيد»
por coordinación con Su dicho
«مصدّقا».
La interpretación del discurso es:
Que Dios te anuncia a Yaḥyā, confirmador de esto y señor.
Y “señor” (sayyid) es el patrón الفَيْعِل,
de la expresión:
“Sāda yasūdu”,
como:
nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda:
{ وَسَيّدا }
Sí, por Dios: un señor en la adoración, la clemencia, el conocimiento y la piedad.
nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Muslim,
dijo:
nos narró Abū Hilāl,
dijo:
nos narró Qatāda acerca de Su dicho:
{ وَسَيّدا }
dijo: no sé que “señor” sea sino en el conocimiento y la adoración.
se me narró de ‘Ammār,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre, de Qatāda,
dijo:
“Señor”: el clemente.
nos narró Ibn Wakī‘,
dijo:
nos narró mi padre, de Sharīk, de Sālim al-Afṭas,
de Sa‘īd b. Jubayr:
{ وَسَيّدا }
dijo: el clemente.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró al-Ḥammānī,
dijo:
nos narró Sharīk, de Sālim,
de Sa‘īd b. Jubayr:
{ وَسَيّدا }
dijo: el señor: el piadoso.
me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim, de ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid acerca de Su dicho —Poderoso y Majestuoso—:
{ وَسَيّدا }
dijo: el señor: el noble ante Dios.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl,
dijo:
al-Raqāshī alegó que el señor es: el noble ante Dios.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ‘Amr b. ‘Awn,
dijo:
nos informó Hushaym, de Juwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk acerca de Su dicho —Poderoso y Majestuoso—:
{ وَسَيّدا }
dijo: el señor: el clemente, el piadoso.
se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh,
dijo:
nos informó ‘Ubayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho:
{ وَسَيّدا }
dijo: esto es: piadoso, clemente.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān b. Mahdī,
de Sufyān acerca de Su dicho:
{ وَسَيدا }
dijo: clemente, piadoso.
me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
de Ibn Zayd acerca de Su dicho:
{ وَسَيّدا }
dijo: el señor: el noble.
me narró Sa‘īd b. ‘Amr al-Sukūnī,
dijo:
nos narró Baqiyya b. al-Walīd, de ‘Abd al-Malik, de Yaḥyā b. Sa‘īd,
de Sa‘īd b. al-Musayyib acerca de Su dicho —Poderoso y Majestuoso—:
{ وَسَيّدا }
dijo: el señor: el jurista sabio.
me narró Muḥammad b. Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
{ وَسَيّدا }
dijo: esto es: clemente, piadoso.
nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Abū Bakr,
de ‘Ikrima:
{ وَسَيّدا }
dijo: el señor es aquel a quien no vence la ira.
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَحَصُورا وَنَبِيّا مِنَ الصّالِحِينَ }.
Con ello quiere decir:
absteniéndose del coito con las mujeres, según el decir:
“Ḥaṣirtu de tal, aḥṣuru”, cuando uno se abstiene de ello[1].
De ahí su dicho:
“Fulano quedó ḥaṣir en su recitación”, cuando se abstiene de recitar y no puede hacerlo.
Y así también “el enemigo fue ḥuṣira”:
la gente los retuvo y les impidió moverse.
Por eso se llama “ḥaṣūr” a quien no hace salir nada con sus compañeros de bebida,
como dijo al-Akhṭal:
وَشارِبٍ مُرْبِحٍ بالكأْسِ نادَمَنِي *** لا بالحَصُورِ ولا فِيها بسَوّارِ
Y se transmite:
«بسّار».
También se llama ḥaṣūr a quien no hace salir su secreto y lo guarda, porque impide que su secreto aparezca,
como dijo Jarīr:
وَلَقَدْ تَسَقّطَنِي الوُشاةُ فصادَفُوا *** حَصِرا بِسِرّكِ يا أُمَيْمَ ضَنِينا
El origen de todo ello es uno: la prohibición y el encierro.
Y en el sentido de lo que hemos dicho, hablaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Khalaf,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Shu‘ayb, de ‘Āṣim, de Zirr,
de ‘Abd Allāh acerca de Su dicho:
{ وَسَيّدا وَحَصُورا }
dijo: el ḥaṣūr es el que no se acerca a las mujeres.
nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de Yaḥyā b. Sa‘īd, de Sa‘īd b. al-Musayyib, que dijo: me narró Ibn al-‘Āṣ,
que oyó al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— decir:
«كُلّ بَنِي آدَمَ يَأْتِي يَوْمَ القِيامَةِ وَلَهُ ذَنْبٌ ، إلاّ ما كانَ مِنْ يَحْيَى بْنِ زَكَرِيّا».
Dijo:
Luego el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— bajó su mano hacia el suelo y tomó una ramita pequeña,
y dijo:
«وَذَلكَ أنّهُ لَمْ يَكُنْ لَهُ ما للرّجالِ إلاّ مِثْلَ هَذَا العودِ ، وبذلك سماه الله سيدا وحصورا».
me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Anas b. ‘Iyāḍ, de Yaḥyā b. Sa‘īd,
dijo:
oí a Sa‘īd b. al-Musayyib
decir:
No hay nadie sino que se encuentra con Dios el Día de la Resurrección con algún pecado, excepto Yaḥyā b. Zakarīyā: era ḥaṣūr; tenía algo como una hebra.
nos narró Aḥmad b. al-Walīd al-Qurashī,
dijo:
nos narró ‘Umar b. Ja‘far,
dijo:
nos narró Shu‘ba, de Yaḥyā b. Sa‘īd, de Sa‘īd b. al-Musayyib,
dijo:
Dijo Ibn al-‘Āṣ —o ‘Abd Allāh, o su padre—:
Nadie se encuentra con Dios sino siendo poseedor de algún pecado, excepto Yaḥyā b. Zakarīyā.
Dijo:
Y dijo Sa‘īd b. al-Musayyib acerca de:
{ وَسَيّدا وَحَصُورا }
que el ḥaṣūr es el que no se acerca a las mujeres, y no tenía lo que tenía sino como el fleco de una prenda.
me narró Sa‘īd b. ‘Amr al-Sukūnī,
dijo:
nos narró Baqiyya b. al-Walīd, de ‘Abd al-Malik, de Yaḥyā b. Sa‘īd,
de Sa‘īd b. al-Musayyib acerca de Su dicho:
{ وَحَصُورا }
dijo: el ḥaṣūr[1] es el que no desea a las mujeres.
Luego golpeó con su mano el suelo, tomó un hueso de dátil y dijo:
No tenía sino algo como esto.
nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de ‘Aṭā’ b. al-Sā’ib, de Sa‘īd b. Jubayr,
dijo:
el ḥaṣūr es el que no se acerca a las mujeres.
nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de ‘Aṭā’, de Sa‘īd, lo mismo.
nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ‘Amr, de ‘Aṭā’, de Sa‘īd, lo mismo.
me narró ‘Abd al-Raḥmān b. al-Aswad,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Rabī‘a,
dijo:
nos narró al-Naḍr b. ‘Arabī,
de Mujāhid:
{ وَحَصُورا }
dijo: el que no se acerca a las mujeres.
me narró Muḥammad b. ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim, de ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
dijo:
el ḥaṣūr: no se acerca a las mujeres.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl,
dijo:
al-Raqāshī alegó: el ḥaṣūr es el que no se acerca a las mujeres.
me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ‘Amr b. ‘Awn,
dijo:
nos narró Hushaym, de Juwaybir,
de al-Ḍaḥḥāk:
el ḥaṣūr es aquel para quien no hay descendencia; no tiene semen.
se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh,
dijo:
nos informó ‘Ubayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho:
{ وَحَصُورا }
dijo: es aquel que no tiene semen.
nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda:
{ وَحَصُورا }
solíamos relatar que el ḥaṣūr es el que no se acerca a las mujeres.
nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Sulaymān,
dijo:
nos narró Abū Hilāl,
dijo:
nos narró Qatāda acerca de Su dicho:
{ وَسَيّدا وَحَصُورا }
dijo: el ḥaṣūr es el que no se acerca a las mujeres.
se me narró de ‘Ammār b. al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Ibn Abī Ja‘far, de su padre, de Qatāda, lo mismo.
nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de Qatāda, lo mismo.
nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Jarīr, de Qābūs, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
el ḥaṣūr es el que no hace descender el agua.
me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
de Ibn Zayd:
{ وَحَصُورا }
dijo: el ḥaṣūr es el que no se acerca a las mujeres.
me narró Mūsā,
dijo:
nos narró ‘Amr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{ وَحَصُورا }
dijo: el ḥaṣūr es el que no quiere a las mujeres.
me narró Muḥammad b. Sinān,
dijo:
nos narró Abū Bakr al-Ḥanafī, de ‘Abbād,
de al-Ḥasan:
{ وَحَصُورا }
dijo: no se acerca a las mujeres.
En cuanto a Su dicho:
{ وَنَبِيّا مِنَ الصالِحِينَ },
quiere decir: un enviado de su Señor a su pueblo, que les comunica de parte de Él Su mandato y Su prohibición, lo lícito y lo ilícito, y les transmite de parte de Él aquello con lo que lo envió a ellos.
Y quiere decir con Su dicho:
{ مِنَ الصّالِحِينَ }
que es de Sus profetas justos.
Ya hemos demostrado anteriormente el significado de la profecía y cuál es su origen, con sus testimonios y las pruebas que indican lo correcto del dicho al respecto, de modo que ello hace innecesario repetirlo.