La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:26] Di: "¡Oh, Dios, Soberano Absoluto! Tú concedes el poder a quien quieres y se lo quitas a quien quieres, fortaleces a quien quieres y humillas a quien quieres. Todo el bien descansa en Tus manos. Tú tienes poder sobre todas las cosas.
Tafsir de At-Tabari
{Di: «¡Oh Allah, Dueño del dominio! Concedes el dominio a quien quieres y arrancas el dominio a quien quieres; honras a quien quieres y humillas a quien quieres. En Tu mano está el bien. Ciertamente, Tú eres sobre toda cosa Poderoso»} (26)
La explicación de la interpretación de Su dicho —exaltado sea—:
{ Di: «¡Oh Allah, Dueño del dominio! Concedes el dominio a quien quieres y arrancas el dominio a quien quieres; honras a quien quieres y humillas a quien quieres. En Tu mano está el bien. Ciertamente, Tú eres sobre toda cosa Poderoso» }
En cuanto a la interpretación de Su dicho {Di: «¡Oh Allah!»}, es: di, ¡oh Muhammad!: «¡Oh Allah!».
Los arabistas discreparon acerca del acusativo de la mīm de {اللّهُمّ}, siendo ello un vocativo; y la norma del vocativo singular no anexado es el nominativo; y (discreparon) asimismo acerca de la entrada de la mīm en él, siendo que en su origen es «Allah» sin mīm.
Unos dijeron: en realidad se le añadieron las dos mīm porque no se le llama con «yā», como se llama a los nombres que no tienen alif en ellos. Pues los nombres que no tienen ni alif ni lām se llaman con «yā», como cuando alguien dice: yā Zayd y yā ʿAmr. Dijo: así, la mīm en él se hizo sustituto de «yā», como dijeron: fam, dam, hum, Zurqum y Suthum, y lo semejante de nombres y calificativos a los que se les suprime una letra y luego se la reemplaza por una mīm. Dijo: de igual modo, se suprimió de «Allāhumma» el «yā» con el que se llama a los nombres según lo que hemos descrito, y se hizo la mīm sustituto de él al final del nombre.
Otros, en cambio, reprobaron ese dicho y dijeron: hemos oído a los árabes llamar: «Allāhumma» con «yā», tal como lo llaman, y no hay mīm en ello. Dijeron: si quien sostuvo ese dicho estuviera en lo cierto en su pretensión, los árabes no habrían introducido «yā», habiendo ya traído el sustituto de ella.
Y recitaron, como audición transmitida de los árabes:
«Y nada te impide que digas cada vez que *** has orado o has proclamado el takbīr: yā Allāhumma
*** devuélvenos a nuestro anciano a salvo»
Y se transmite: «has glorificado (a Dios) o has proclamado el takbīr».
Dijeron: y no vimos que los árabes añadieran una mīm como esta sino aligerada en los nombres defectivos, como fam, dam y hum. Dijeron: y nosotros vemos que es una palabra a la que se le unió «umm» con el sentido de «¡Oh Allah, concédenos bienestar!», y se hizo frecuente en el habla hasta mezclarse con ella. Dijeron: así, la ḍamma que está en la hā’ procede de la hamza de «umm»; cuando se omitió, se trasladó a lo que la precede.
Dijeron: y vemos que el dicho de los árabes «hallumma ilaynā» es semejante: en realidad «hallumma» era «hal» a la que se le unió «umm», y se dejó en su acusativo.
Dijeron: y entre los árabes hay quien, cuando elimina la mīm, dice: «yā Allāh ighfir lī», y «yā Allāh ighfir lī», unas veces con hamza en el alif de «Allāh» y otras uniéndolo (sin hamza). Quien la elimina lo hace correr según su origen, porque es alif y lām, como el alif y lām que entran en los nombres definidos como añadidos. Y quien lo hamza imagina que es parte de la letra, puesto que no cae de ella.
Y recitaron, respecto a la hamza del alif en ello:
«Bendito es él y quien lo nombró *** por Tu nombre, Allāhumma, yā Allāh»
Dijeron: y «Allāhumma» se hizo tan frecuente en el habla que se aligeró su mīm en algunas hablas.
Y recitaron:
«Como un juramento de Abū Riyāḥ *** que lo oyen Allāhumu los grandes»
Y los transmisores recitan eso:
«que lo oyen lāhuhu los grandes».
Y algunos lo recitaron:
«que lo oyen Allah y los grandes».
La explicación de la interpretación de Su dicho —exaltado sea—:
{Dueño del dominio: concedes el dominio a quien quieres y arrancas el dominio a quien quieres}.
Con ello quiere decir: «¡Oh Dueño del dominio! ¡Oh Aquel a quien pertenece el dominio de este mundo y del Más Allá, exclusivamente, sin otro!».
Como (se ha transmitido):
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Muḥammad ibn Isḥāq, de Muḥammad ibn Jaʿfar ibn al-Zubayr, acerca de Su dicho: {Di: “¡Oh Allah, Dueño del dominio!”}: es decir, Señor de los siervos, el Soberano; nadie distinto de Ti decide sobre ellos.
En cuanto a Su dicho: {concedes el dominio a quien quieres}, significa: das el dominio a quien quieres, haciéndolo poseedor de él y dándole poder sobre quien quieres.
Y Su dicho: {y arrancas el dominio a quien quieres}, es: que se lo arrancas de él; se omitió la mención de «que se lo arrancas de él» por bastar la indicación de Su dicho {y arrancas el dominio a quien quieres} para ello.
Así como se dice: «toma lo que quieras» y «sé en lo que quieras», queriéndose: «toma lo que quieras tomar» y «sé en lo que quieras ser».
Y como dijo —glorificado sea—: {En la forma que quiso, te compuso}, es decir: en la forma en la que quiso componerte, te compuso.
Y se dijo: esta aleya fue revelada al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— como respuesta a su petición a su Señor de que hiciera el dominio de Persia y de Bizancio para su comunidad.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bishr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda¹: y se nos mencionó que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— pidió a su Señor —glorificado sea— que le hiciera el dominio de Persia y de Bizancio en su comunidad; entonces Allah —poderoso y majestuoso— reveló: {Di: “¡Oh Allah, Dueño del dominio! Concedes el dominio a quien quieres”}... hasta: {Ciertamente, Tú eres sobre toda cosa Poderoso}.
Me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Isḥāq; dijo: nos narró Ibn Abī Jaʿfar, de su padre, de Qatāda; dijo: se nos mencionó —y Allah sabe mejor— que el Profeta de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— pidió a su Señor —poderoso y majestuoso— que hiciera el dominio de Persia y de Bizancio en su comunidad; luego mencionó algo semejante.
Y se transmitió de Mujāhid que solía decir: el sentido de «dominio» en este lugar es la profecía.
Mención de la transmisión de ello de él:
Me narró Muḥammad ibn ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, de ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {concedes el dominio a quien quieres y arrancas el dominio a quien quieres}; dijo: la profecía.
Me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa; dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: lo mismo.
La explicación de la interpretación de Su dicho —exaltado sea—:
{y honras a quien quieres y humillas a quien quieres. En Tu mano está el bien. Ciertamente, Tú eres sobre toda cosa Poderoso}.
Quiere decir —glorificado sea—: honras a quien quieres dándole el dominio y la autoridad y extendiéndole el poder; y humillas a quien quieres despojándolo de su dominio y dando poder a un enemigo sobre él.
{En Tu mano está el bien}: es decir, todo eso está en Tu mano y hacia Ti; nadie puede eso¹, porque Tú eres sobre toda cosa Poderoso, a diferencia del resto de Tu creación, y a diferencia de aquellos a quienes los asociadores —de entre la Gente del Libro y los árabes gentiles— tomaron por dios y señor, adorándolos en lugar de Ti, como el Mesías y los pares que los gentiles tomaron por señor.
Como (se ha transmitido):
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de Muḥammad ibn Jaʿfar ibn al-Zubayr, acerca de Su dicho: {concedes el dominio a quien quieres}... la aleya: es decir, ciertamente eso está en Tu mano, no en la de otro; {Ciertamente, Tú eres sobre toda cosa Poderoso}: es decir, nadie distinto de Ti puede esto, por Tu autoridad y Tu poder.
Notas y Referencias
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