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La Familia de Imran

آل عمران Ali 'Imran
Aya 186

Versículo (Español)

[3:186] Van a ser probados en sus bienes materiales y en sus personas. Oirán ofensas de aquellos que han recibido el Libro antes que ustedes y de los idólatras. Pero tengan paciencia, temor de Dios, y sepan que esto requiere entereza.

Tafsir de At-Tabari

{۞لَتُبۡلَوُنَّ فِيٓ أَمۡوَٰلِكُمۡ وَأَنفُسِكُمۡ وَلَتَسۡمَعُنَّ مِنَ ٱلَّذِينَ أُوتُواْ ٱلۡكِتَٰبَ مِن قَبۡلِكُمۡ وَمِنَ ٱلَّذِينَ أَشۡرَكُوٓاْ أَذٗى كَثِيرٗاۚ وَإِن تَصۡبِرُواْ وَتَتَّقُواْ فَإِنَّ ذَٰلِكَ مِنۡ عَزۡمِ ٱلۡأُمُورِ} (186) La explicación interpretativa de Su dicho —Exaltado sea—:

{ لَتُبْلَوُنّ فِيَ أَمْوَالِكُمْ وَأَنْفُسِكُمْ وَلَتَسْمَعُنّ مِنَ الّذِينَ أُوتُواْ الْكِتَابَ مِن قَبْلِكُمْ وَمِنَ الّذِينَ أَشْرَكُوَاْ أَذًى كَثِيراً وَإِن تَصْبِرُواْ وَتَتّقُواْ فَإِنّ ذَلِكَ مِنْ عَزْمِ الاُمُورِ }

Con ello —Exaltado sea Su recuerdo— quiere decir: { لُتبْلَوُنّ فِي أمْوَالِكُمْ } que ciertamente seréis puestos a prueba con calamidades en vuestros bienes y en vuestras personas; esto es: con la pérdida de parientes cercanos y de clanes, de entre la gente de vuestro auxilio y de vuestra comunidad religiosa. { وَلَتَسْمَعُنّ مِنَ الّذِينَ أُوتُوا الكِتابَ مِنْ قَبْلِكُمْ } esto es: de los judíos, y su dicho: { إنّ اللّهَ فَقِيرٌ وَنحْنُ أغْنِياءُ } y su dicho: { يَدُ اللّهِ مَغْلُولَةٌ } y otras cosas semejantes de sus calumnias contra Dios. { وَمِنَ الّذِين أشْرَكُوا } esto es: los cristianos, { أذًى كَثِيرا } y el daño procedente de los judíos es lo que ya hemos mencionado; y de los cristianos, su dicho: «El Mesías es hijo de Dios», y otras cosas semejantes de su incredulidad respecto de Dios. { وَإنْ تَصْبِرُوا وَتَتّقُوا } dice: y si sois pacientes ante el mandato de Dios que os ordenó respecto de ellos y de otros, en obedecerle, y teméis (a Dios), dice: y teméis a Dios en lo que os ordenó y os prohibió, obrando en ello con Su obediencia. { فإنّ ذَلِكَ مِنْ عَزْمِ الأُمُورِ } dice: pues ciertamente esa paciencia y ese temor (de Dios) son de aquello que Dios ha determinado firmemente y os ha ordenado. Y se dijo que todo ello descendió acerca de Finḥāṣ, el judío, jefe de Banū Qaynuqāʿ, como aquello que:

nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: ʿIkrima dijo acerca de Su dicho: { لَتُبْلَوُنّ فِي أمْوَالِكُمْ وَأنْفُسِكُمْ وَلَتَسْمَعُنّ مِنَ الّذِينَ أُوتُوا الكِتابَ مِنْ قَبْلِكُمْ وَمِنَ الّذِينَ أشْرَكُوا أذًى كَثيرا } dijo: esta aleya descendió acerca del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y acerca de Abū Bakr —que Dios esté complacido con él—, y acerca de Finḥāṣ, el judío, jefe de Banū Qaynuqāʿ. Dijo: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— envió a Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq —que Dios tenga misericordia de él— a Finḥāṣ para solicitarle ayuda, y le escribió una carta, y dijo a Abū Bakr: «No te adelantes a mí en nada hasta que regreses». Entonces llegó Abū Bakr ceñido con la espada, y le entregó la carta. Cuando la leyó, dijo: «¡Vuestro Señor ha necesitado que le auxiliemos!». Abū Bakr estuvo a punto de golpearlo con la espada, pero luego recordó la palabra del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «No te adelantes a mí en nada hasta que regreses». Así que se contuvo¹, y descendió: { وَلا تَحْسَبنّ الّذِينَ يَبْخَلُونَ بِمَا آتاهُمُ اللّهُ مِنْ فَضْلِهِ هُوَ خَيْرا لَهُمْ بَلْ هُوَ شَرّ لَهُمْ } y lo que hay entre las dos aleyas hasta Su dicho: { لَتُبْلَوْنّ فِي أمْوَالِكُمْ وأنْفُسِكُمْ } estas aleyas descendieron acerca de Banū Qaynuqāʿ, hasta Su dicho: { فإنْ كَذّبُوكَ فَقَدْ كُذّبَ رُسُلٌ مِنْ قَبْلِكَ } Ibn Jurayj dijo: consuela a su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, dijo: { لَتُبْلَوُنّ فِي أمْوَالِكُمْ وأنْفُسِكُمْ } dijo: Dios informó a los creyentes que los pondría a prueba para ver cómo sería su paciencia respecto de su religión. Luego dijo: { وَلَتَسْمَعُنّ مِنَ الّذِينَ أُؤتُوا الكِتابَ مِنْ قَبْلِكُمْ } esto es: los judíos y los cristianos, { وَمِنَ الّذِينَ أشْرَكُوا أذًى كَثِيرا } y los musulmanes oían de los judíos su dicho: «ʿUzayr es hijo de Dios», y de los cristianos: «El Mesías es hijo de Dios»; y los musulmanes les declaraban la guerra y oían su asociación (de copartícipes), por lo que Dios dijo: { وَإنْ تَصْبِرُوا وَتَتّقُوا فإنّ ذَلِكَ مِنْ عَزْمِ الأُمُورِ } dice: de la fortaleza, de aquello que Dios ha determinado firmemente y os ha ordenado.

Y otros dijeron: antes bien, descendió acerca de Kaʿb ibn al-Ashraf, y ello porque satirizaba al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y componía versos amorosos sobre las mujeres de los musulmanes. Mención de quien dijo eso:

nos transmitió al-Ḥasan ibn Yaḥyā, dijo: nos informó ʿAbd ar-Razzāq, dijo: nos informó Maʿmar, de az-Zuhrī acerca de Su dicho: { وَلَتَسْمَعُنّ مِنَ الّذِينَ أُوتُوا الكِتابَ مِنْ قَبْلِكُمْ وَمِنَ الّذِينَ أشْرَكُوا أذًى كَثِيرا } dijo: es Kaʿb ibn al-Ashraf; incitaba a los asociadores contra el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y sus compañeros en su poesía, y satirizaba al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—. Entonces partieron hacia él cinco hombres de los Anṣār, entre ellos Muḥammad ibn Maslama y un hombre llamado Abū ʿAbs. Fueron a él mientras estaba en la asamblea de su gente en al-ʿAwālī¹; cuando los vio, se asustó de ellos y le resultó extraño su asunto, y dijeron: «Hemos venido a ti por una necesidad». Dijo: «Que se acerque a mí alguno de vosotros y me hable de su necesidad». Se le acercó un hombre de ellos y dijo: «Hemos venido a venderte unas corazas que tenemos para gastar con su precio». Dijo: «¡Por Dios, si hacéis eso, ciertamente habéis quedado en gran apuro desde que este hombre se instaló entre vosotros!». Le fijaron una cita para ir a verlo al anochecer, cuando la gente se hubiera calmado respecto de ellos. Fueron a él y lo llamaron. Su esposa dijo: «¡Estos no te visitan a esta hora por algo que te agrade!». Él dijo: «Me han hablado de su asunto y de su situación». Maʿmar dijo: Ayyūb me informó, de ʿIkrima, que él se asomó sobre ellos y les habló, y dijo: «¿Me daréis en prenda a vuestros hijos?», y pretendía venderles dátiles. Dijo: Ellos dijeron: «Nos avergüenza que se reproche a nuestros hijos y se diga: “este es prenda de un wasq”, y “este es prenda de dos wasq”». Dijo: «¿Me daréis en prenda a vuestras mujeres?». Dijeron: «Eres el más hermoso de la gente; no estamos seguros de ti. ¿Y qué mujer se abstendría de ti por tu hermosura? Pero te daremos en prenda nuestras armas, pues ya conoces nuestra necesidad de armas hoy». Dijo: «Traedme vuestras armas y llevad lo que queráis». Dijeron: «Baja hacia nosotros para que tomemos de ti (la garantía) y tú tomes de nosotros». Entonces fue a bajar. Su esposa se aferró a él y dijo: «Envía a buscar a algunos como ellos de tu gente para que estén contigo». Él dijo: «Si estos me encontraran dormido, no me despertarían». Ella dijo: «Háblales desde lo alto de la casa»; pero él se negó, y bajó hacia ellos exhalando su olor. Dijeron: «¿Qué es este olor, oh fulano?». Dijo: «Es el perfume de la madre de fulano», su esposa. Entonces se le acercó uno de ellos olfateando su fragancia, luego lo abrazó, y después dijo: «¡Matad al enemigo de Dios!». Abū ʿAbs lo apuñaló en el costado, y Muḥammad ibn Maslama lo remató con la espada; lo mataron y luego regresaron. Al amanecer, los judíos estaban aterrorizados y acudieron al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y dijeron: «¡Han matado a nuestro jefe a traición!». El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— les recordó lo que él había hecho, cómo incitaba contra ellos, instigaba a combatirlos y los dañaba. Luego los llamó a que se escribiera entre él y ellos un pacto de paz. Dijo: Y aquel escrito estaba con ʿAlī —que Dios esté complacido con él—.

Notas y Referencias

[1]