La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:185] Todo ser probará el sabor de la muerte, y cada uno recibirá su recompensa íntegra el Día de la Resurrección. Quien sea salvado del Fuego e ingresado al Paraíso habrá realmente triunfado, porque la vida mundanal es solo un placer ilusorio.
Tafsir de At-Tabari
{كُلُّ نَفۡسٖ ذَآئِقَةُ ٱلۡمَوۡتِۗ وَإِنَّمَا تُوَفَّوۡنَ أُجُورَكُمۡ يَوۡمَ ٱلۡقِيَٰمَةِۖ فَمَن زُحۡزِحَ عَنِ ٱلنَّارِ وَأُدۡخِلَ ٱلۡجَنَّةَ فَقَدۡ فَازَۗ وَمَا ٱلۡحَيَوٰةُ ٱلدُّنۡيَآ إِلَّا مَتَٰعُ ٱلۡغُرُورِ} (185)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ كُلّ نَفْسٍ ذَآئِقَةُ الْمَوْتِ وَإِنّمَا تُوَفّوْنَ أُجُورَكُمْ يَوْمَ الْقِيَامَةِ فَمَن زُحْزِحَ عَنِ النّارِ وَأُدْخِلَ الْجَنّةَ فَقَدْ فَازَ وَما الْحَيَاةُ الدّنْيَا إِلاّ مَتَاعُ الْغُرُورِ }
Con ello —exaltado sea Su recuerdo— quiere decir:
que el destino final de esos que inventan mentiras contra Dios, de entre los judíos que desmienten a Su Enviado —aquellos cuya condición describió, e informó de su osadía contra su Señor—, y el destino final de otros distintos de ellos, de toda Su creación —exaltado sea Su recuerdo—, y el retorno de todos ellos a Él, es que Él ha decretado de manera definitiva la muerte para todos.
Así dijo a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
No te entristezca, Muhammad, el desmentido de quienes te desmienten de entre esos judíos y otros, ni la invención de quien inventa contra Mí; pues antes de ti fueron desmentidos mensajeros a quienes llegaron, con las señales y las pruebas, aquellos a quienes fueron enviados, con algo semejante a aquello con lo que tú has venido a quienes has sido enviado. En ellos tienes un ejemplo con el que consolarte. Y el destino final de quien te desmiente e inventa contra Mí, y de otros, y su retorno, es hacia Mí; y Yo daré a cada alma de entre ellos la retribución de su obra el Día de la Resurrección,
como dijo —glorificado sea—:
{ وإنّمَا تُوَفّوْنَ أُجُورَكُمْ يَوْمَ القِيامَةِ }
esto es: la recompensa de vuestras obras: si es bien, bien; y si es mal, mal.
{ فمنْ زُحزِحَ عن النارِ }
esto es, dice:
quien sea apartado del Fuego y alejado de él,
{ فقَدْ فازَ }
esto es, dice: habrá escapado y habrá alcanzado lo que buscaba.
Se dice de ello:
«Fulano obtuvo (fāza) lo que pretendía; obtiene (yafūzu) obtención (fawzan), y logro (mafāzan) y lugar de logro (mafāzah)»: cuando lo alcanza.
Y el sentido de ello no es sino:
quien sea apartado del Fuego y alejado de él, e introducido en el Jardín, habrá escapado y habrá alcanzado una inmensa dignidad.
{ وَما الحَياةُ الدّنْيا إلاّ مَتاعُ الغُرُورِ }
esto es, dice: los deleites del mundo y sus apetitos, y lo que hay en él de adorno y ornato, no son sino el disfrute del engaño;
esto es, dice:
no son sino un goce con el que os hace gozar el engaño y el fraude perecedero, que no tiene realidad cuando se lo somete a prueba, ni solidez cuando se lo examina. Vosotros os deleitáis con aquello con lo que el engaño os hace gozar de vuestro mundo, y luego ello revierte sobre vosotros en calamidades, desgracias y cosas detestables.
Dice —exaltado sea Su recuerdo—:
no os apoyéis en el mundo ni os aquietéis en él; pues no sois en él sino en un engaño del que disfrutáis, y luego, al poco, de él partiréis.
Y se ha transmitido acerca de la interpretación de ello lo siguiente:
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Jarīr, de al-Aʿmash, de Bukayr ibn al-Akhnas,
de ʿAbd al-Raḥmān ibn Sābiṭ acerca de Su dicho:
{ وَما الحَياةُ الدّنيْا إلاّ مَتَاعٌ الغُرُورِ }
dijo: como el avituallamiento del pastor: la mano se provee de dátiles, o de algo de harina, o de algo sobre lo que se bebe leche.
Así, Ibn Sābiṭ, en esta interpretación suya, pareció dirigirse a que el sentido de la aleya es:
la vida mundanal no es sino un disfrute escaso, que no alcanza en su goce ni le basta para su viaje.
Y esta interpretación, aunque es una de las posibles vías interpretativas, la correcta en ello es lo que hemos dicho; porque al-ghurūr no es sino el engaño en el habla de los árabes. Y siendo esto así, no hay motivo para desviarlo al sentido de la escasez, pues una cosa puede ser escasa y su poseedor no estar en ella en engaño ni en al-ghurūr¹; en cambio, quien está en al-ghurūr, ni lo poco le resulta válido ni lo mucho, de aquello en lo que está en al-ghurūr.
Y al-ghurūr es un maṣdar del dicho del que dice:
«Fulano me engañó»: él me engaña con engaño (ghurūran), con ḍamma en la ghayn¹. En cuanto a cuando se abre la ghayn en al-ghurūr, entonces es un calificativo del demonio engañador (al-shayṭān al-ghurūr), que engaña al hijo de Adán hasta introducirlo, por desobediencia a Dios, en aquello por lo que se hace merecedor de Su castigo.
Y se ha:
nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narraron ʿAbdah y ʿAbd al-Raḥīm,
dijeron:
nos narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū Salamah, de Abū Hurayrah,
dijo:
dijo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«El lugar de un látigo en el Jardín es mejor que el mundo y cuanto hay en él; y recitad, si queréis:
{ وَما الحَياةُ الدّنيْا إلاّ مَتَاعُ الغرُورِ }
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