La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:18] Dios atestigua, y con Él los ángeles y los dotados de cono-cimiento, que no existe más divinidad que Él, y que Él vela por la justicia [y mantiene el equilibrio]. No hay otra divinidad salvo Él, el Poderoso, el Sabio.
Tafsir de At-Tabari
{شَهِدَ ٱللَّهُ أَنَّهُۥ لَآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ وَٱلۡمَلَـٰٓئِكَةُ وَأُوْلُواْ ٱلۡعِلۡمِ قَآئِمَۢا بِٱلۡقِسۡطِۚ لَآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ ٱلۡعَزِيزُ ٱلۡحَكِيمُ} (18)
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ شَهِدَ اللّهُ أَنّهُ لاَ إِلََهَ إِلاّ هُوَ وَالْمَلاَئِكَةُ وَأُوْلُواْ الْعِلْمِ قَآئِمَاً بِالْقِسْطِ لاَ إِلََهَ إِلاّ هُوَ الْعَزِيزُ الْحَكِيمُ }
Con ello —glorificado sea— quiere decir: Dios atestiguó que no hay divinidad sino Él; y atestiguaron los ángeles y los poseedores del conocimiento. Así, “los ángeles” están coordinados con el Nombre de Dios; y “que” (anna) está en acusativo por la regencia de “atestiguó”.
Y algunos de los basríes interpretaban Su dicho “atestiguó Dios” como: “decretó Dios”; y elevaban “los ángeles”, con el sentido de: “y los ángeles son testigos, y los poseedores del conocimiento”. Y así lo recitaron los recitadores de la gente del Islam: con apertura de la alif de “que” (anna) —según lo que he mencionado— por hacer actuar “atestiguó” sobre el primer “que”, y con quiebra de la alif de la segunda “en verdad” (inna) al iniciarla; salvo que algunos tardíos de los gramáticos solían recitarlo todo con apertura de ambas alif, con el sentido de: “Dios atestiguó que no hay divinidad sino Él, y que la religión ante Dios es el Islam”; de modo que coordinaban “que la religión” con el primer “que”, y luego omitían la waw de coordinación, aunque está pretendida en el discurso.
Y adujo como prueba de ello que Ibn ʿAbbās recitó: «شَهِدَ اللّهُ إنّهُ لا إلَهَ إلاّ هُوَ»... la aleya, y luego dijo: { أنّ الدّينَ } con quiebra de la primera “en verdad” (إن) y apertura de la segunda “que” (أنّ), haciendo actuar “atestiguó” sobre esta, y considerando la primera “en verdad” como una inserción en el discurso sobre la cual “atestiguó” no actúa¹; y que Ibn Masʿūd recitó: { شَهِدَ اللّهُ أنّهُ لا إلَهَ إلاّ هُوَ } con apertura de “أنّ”, y con quiebra
de “إنّ” en: { إنّ الدّينَ عِنْدَ اللّهِ الإسْلامُ } con el sentido de hacer actuar el testimonio sobre el primer “que”, e iniciar el segundo “que”; y pretendió que, al recitarlos con apertura, quiso reunir la recitación de Ibn ʿAbbās y la de Ibn Masʿūd. Pero, con su recitación, contradijo lo que recitaron —de ello— todos los recitadores de la gente del Islam, antiguos y tardíos, basándose en una pretensión interpretativa atribuida a Ibn ʿAbbās e Ibn Masʿūd, afirmando que ambos lo dijeron y lo recitaron así; y no se conoce lo que les atribuyó por transmisión auténtica ni siquiera débil. Y basta como testimonio del error de su recitación el hecho de que se aparte de la recitación de la gente del Islam. Por tanto, lo correcto —puesto que el asunto es como lo hemos descrito— es abrir la alif del primer “que” (أنه) y quebrar la alif de la segunda “en verdad” (إنّ), es decir, en Su dicho: { إنّ الدّينَ عِنْدَ اللّهِ الإسْلام } como inicio.
Y se ha transmitido de al-Suddī, en la interpretación de ello, una expresión que parece indicar la corrección de lo que recitó —en este punto— aquel de los gramáticos que mencionamos, en cuanto a abrir
“que” (أن) en Su dicho: { أنّ الدّينَ } ; y es lo siguiente:
Me narró Mūsā; dijo: nos narró ʿAmr; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: { شَهِدَ اللّهُ أنّهُ لاَ إلَهَ إلاّ هُوَ وَالمَلاَئِكَةُ } hasta: { لا إلَهَ إلاّ هُوَ العَزِيزُ الحَكِيمُ } —pues Dios atestigua, Él, y los ángeles, y los sabios de entre la gente, que la religión ante Dios es el Islam.
Esta interpretación indica que el testimonio es general respecto del segundo “que” (أن) que está en Su dicho: { أنّ الدّينَ عِندَ اللّهِ الإسْلام } . Según esta interpretación, en el primer “que” (أن) son posibles dos vías interpretativas: una de ellas, que el primero esté en acusativo a modo de condición, con el sentido de: “Dios atestiguó que Él es Uno”; de modo que se abre con sentido de genitivo según la doctrina de algunos gramáticos, y con sentido de acusativo según la de otros; y el testimonio actúa sobre el segundo “que” (أنّ), como si dijeras: “Dios atestiguó que la religión ante Dios es el Islam, porque Él es Uno”; y luego se antepone “porque Él es Uno”, y por ello se abre según esa interpretación.
La segunda vía: que la primera “en verdad” (إن) esté quebrada con sentido de inicio, por ser una inserción; y el testimonio recaiga sobre el segundo “que” (أن), de modo que el sentido del discurso sea: “Dios atestiguó —pues en verdad no hay divinidad sino Él, y los ángeles— que la religión ante Dios es el Islam”; como el dicho de quien dice: “Doy testimonio —pues ciertamente tengo razón— de que estás libre de aquello por lo que se te reprocha”; así, la primera “en verdad” (إنّ) está quebrada por ser inserta, y el testimonio recae sobre el segundo “que” (أن).
En cuanto a Su dicho: { قائما بالقِسطِ } , su sentido es que Él es Quien se encarga de la justicia entre Sus criaturas. Y al-qisṭ es la justicia, según su dicho: “es مُقْسِط (muqsiṭ)”, y “ha hecho justicia (aqsaṭa)”, cuando obra con equidad. Y “qāʾiman” está en acusativo por el corte (qaṭʿ).
Y algunos gramáticos de Basora sostenían que es un estado (ḥāl) referido al “Él” que está en “no hay divinidad sino Él”.
Y algunos gramáticos de Kufa sostenían que es un estado referido al Nombre de Dios junto a Su dicho: { شَهِدَ اللّهُ } ; de modo que su sentido sería: “Dios —el que se mantiene en la justicia— atestiguó que no hay divinidad sino Él”.
Y se ha mencionado que, en la recitación de Ibn Masʿūd, es así: «وأولُو العِلْمِ القَائِمُ بالقِسْطِ»; luego se omitieron el alif y el lām de “al-qāʾim”, y pasó a ser indefinido siendo calificativo de un definido, y por ello se puso en acusativo.
Y la más correcta de las dos opiniones, a mi juicio, es la de quien lo consideró “corte”, en tanto que procede del calificativo de Dios —glorificado sea—, porque los ángeles y los poseedores del conocimiento están coordinados con Él; así, lo correcto es que Su dicho “qāʾiman” sea un estado referido a Él.
En cuanto a la interpretación de Su dicho: { لا إلَهَ إلاّ هُوَ العَزِيزُ الحَكِيمُ } , es que negó que haya algo que merezca la servidumbre fuera del Uno que no tiene asociado en Su dominio. Y por “el Poderoso” entiende: Aquel a quien nada de lo que quiere le es inaccesible, y de quien nadie puede vengarse al final ni tomar represalia; y “el Sabio” en Su disposición, de modo que no entra en ella defecto.
Y, ciertamente, con esta aleya —glorificado sea— quiso negar lo que los cristianos que disputaron con el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de ʿĪsā atribuyeron de filiación, y lo que el resto de la gente de la idolatría le imputó de que tiene un asociado, y su adopción, aparte de Él, de señores. Así, Dios les informó acerca de Sí mismo que Él es el Creador de todo lo que no es Él, y que Él es el Señor de todo aquello que todo incrédulo y todo idólatra tomó como señor aparte de Él; y que esto es de lo que dan testimonio Él, Sus ángeles y los poseedores de conocimiento acerca de Él entre Sus criaturas. Y comenzó —glorificado sea— por Sí mismo, engrandeciéndose a Sí mismo y declarando Su trascendencia por encima de lo que le atribuyeron —de entre la gente de la idolatría— aquellos cuyo asunto hemos mencionado, tal como legisló para Sus siervos que comiencen en sus asuntos con Su mención antes que la mención de otro, educando así a Sus criaturas.
Y lo pretendido del discurso es: informar del testimonio de aquellos de Sus criaturas a quienes Él aprobó, y a quienes antepuso: Sus ángeles y los sabios de Sus siervos; y hacerles saber que Sus ángeles —a quienes los adoradores de otros, de entre la gente de la idolatría, engrandecen, y a quienes muchos de ellos adoran— y los poseedores de conocimiento entre ellos, niegan aquello en lo que perseveran de incredulidad, y su dicho acerca de ʿĪsā, y el dicho de quien tomó como señor a otro distinto de Él de entre el resto de las criaturas. Así dijo: “atestiguaron los ángeles y los poseedores del conocimiento que no hay divinidad sino Él, y que todo el que toma un señor aparte de Dios es mentiroso”¹, como argumento de parte de Él para Su Profeta —sobre él la oración y la paz— contra quienes disputaron con él, de la delegación de Najrān, acerca de ʿĪsā. E insertó la mención de Dios y Su atributo, según lo que aclararemos, como dijo —glorificado sea—: { وَاعْلَمُوا أنّمَا غَنِمْتُمْ مِنْ شَيْءٍ فَأَنّ لِلّهِ خُمُسَهُ } , abriendo el discurso con Su Nombre; así también abrió con Su Nombre y con la alabanza a Sí mismo el testimonio, según lo que hemos descrito, de negar la divinidad a otro distinto de Él y de desmentir a la gente de la idolatría respecto de Él.
En cuanto a lo que dijo aquel cuyo dicho hemos descrito, de que quiso decir con “atestiguó”: “decretó”, es algo que no se conoce en la lengua de los árabes ni de los no árabes, porque el testimonio es un significado, y el decreto es otro distinto.
Y de manera semejante a lo que hemos dicho se transmitió de algunos de los antiguos su opinión al respecto.
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq, de Muḥammad b. Jaʿfar b. al-Zubayr: { شَهِدَ اللّهُ أنّهُ لاَ إلَهَ إلاّ هُوَ وَالمَلائِكَةُ وأُولُو العِلْمِ } en contra de lo que dijeron —es decir: en contra de lo que dijo la delegación de Najrān de los cristianos—, { قائما بالْقِسْطِ } , esto es: con justicia.
Me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa; dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: { بالقِسْطِ } : con justicia.