La Familia de Imran
آل عمران Ali 'ImranVersículo (Español)
[3:128] No es asunto tuyo [oh, Mujámmad] si Dios acepta su arrepentimiento o los castiga, pues ellos han cometido muchas injusticias.
Tafsir de At-Tabari
{لَيۡسَ لَكَ مِنَ ٱلۡأَمۡرِ شَيۡءٌ أَوۡ يَتُوبَ عَلَيۡهِمۡ أَوۡ يُعَذِّبَهُمۡ فَإِنَّهُمۡ ظَٰلِمُونَ} (128)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أَوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أَوْ يُعَذّبَهُمْ فَإِنّهُمْ ظَالِمُونَ }
Con ello —exaltado sea Su recuerdo— quiere decir: «para que corte un extremo de quienes han descreído o los abata, o se vuelva hacia ellos (en arrepentimiento), o los castigue, pues ciertamente son injustos; no te corresponde a ti nada del asunto». Su dicho:
{ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ }
está en acusativo por coordinación con Su dicho:
{ أوْ يَكْبِتَهُمْ }
Y cabe también que su interpretación sea: «No te corresponde a ti nada del asunto hasta que Él se vuelva hacia ellos», de modo que el acusativo de «يتوب» sea con el sentido de «أو» que aquí tiene el significado de «حتى». Pero la primera opinión es la más correcta, porque nada del asunto de las criaturas compete a nadie fuera de su Creador, antes del arrepentimiento de los incrédulos y su castigo y después de ello.
Y la interpretación de Su dicho:
{ لَيْسَ لكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ }
(es): «No te corresponde a ti, ¡oh Muhammad!, del asunto de Mis criaturas sino ejecutar en ellos Mi mandato y atenerte en ellos a Mi obediencia. Su asunto me incumbe a Mí, y el decreto sobre ellos está en Mi mano, no en la de otro: Yo decreto sobre ellos y juzgo como quiero, ya sea el arrepentimiento para quien ha descreído en Mí, Me ha desobedecido y ha contravenido Mi orden, o el castigo, ya sea en lo inmediato de este mundo mediante la muerte y los escarmientos aniquiladores, o en lo postrero de la Otra Vida con lo que he preparado para la gente que descree en Mí».
Como:
Me contó Ibn Humayd,
dijo:
nos transmitió Salama, de Ibn Ishaq,
dijo:
Luego dijo a Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz—:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
(es decir): «No te corresponde juicio alguno respecto de Mis siervos sino aquello que te he ordenado sobre ellos; o Me vuelvo hacia ellos con Mi misericordia —si quiero, lo hago—; o los castigo por sus pecados».
{ فإنّهُمْ ظَالِمُونَ }
(es decir): «ya han merecido eso por desobedecerme».
Y se mencionó que Dios —poderoso y majestuoso— no hizo descender esta aleya sobre Su Profeta Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz— sino porque, cuando en Uhud le aconteció por parte de los idólatras lo que le aconteció, dijo, como desesperando de que tuvieran guía o retorno al arrepentimiento hacia la verdad: «¿Cómo prosperará un pueblo que ha hecho esto con su profeta?». Se transmitió el relato acerca de ello.
Nos transmitió Humayd ibn Mas‘ada,
dijo:
nos transmitió Bishr ibn al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos transmitió Humayd,
dijo:
Dijo Anas: El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo el día de Uhud, cuando se le quebró un incisivo y fue herido:
«¿CÓMO PROSPERARÁ UN PUEBLO QUE HA TEÑIDO DE SANGRE A SU PROFETA, MIENTRAS ÉL LOS LLAMA A SU SEÑOR?»
Entonces fue revelado:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Nos transmitió Ibn Bashshar,
dijo:
nos transmitió Ibn Abī ‘Adī, de Humayd, de Anas, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante.
Me contó Ya‘qūb,
dijo:
nos transmitió Hushaym, de Humayd al-Ṭawīl, de Anas, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante.
Me contó Yaḥyā ibn Ṭalḥa al-Yarbū‘ī,
dijo:
nos transmitió Abū Bakr ibn ‘Ayyāsh, de Humayd al-Ṭawīl,
de Anas ibn Mālik, quien dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo cuando fue herido en la frente y se le quebró un incisivo:
«NO PROSPERARÁ UN PUEBLO QUE HA HECHO ESTO CON SU PROFETA».
Entonces Dios le reveló:
{ لَيْس لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيّءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِم أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Me contó Ya‘qūb, de Ibn ‘Ulayya,
dijo:
nos transmitió Ibn ‘Awn,
de al-Ḥasan: que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo el día de Uhud:
«¿CÓMO PROSPERARÁ UN PUEBLO QUE HA HECHO SANGRAR EL ROSTRO DE SU PROFETA, MIENTRAS ÉL LOS LLAMA A DIOS —poderoso y majestuoso—?»
Entonces descendió:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Me contó Ya‘qūb,
dijo:
nos transmitió Ibn ‘Ulayya, de Humayd, de Anas, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, algo semejante.
Nos transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Se nos mencionó que esta aleya fue revelada al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— el día de Uhud, cuando el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— fue herido en el rostro y se le dañó parte de un incisivo. Entonces dijo —mientras Sālim, liberto de Abū Ḥudhayfa, le lavaba la sangre del rostro—:
«¿CÓMO PROSPERARÁ UN PUEBLO QUE HA TEÑIDO DE SANGRE EL ROSTRO DE SU PROFETA, MIENTRAS ÉL LOS LLAMA A SU SEÑOR?»
Y Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Nos transmitió Ibn Humayd,
dijo:
nos transmitió Yaḥyā ibn Wāḍiḥ,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn ibn Wāqid, de Maṭar, de Qatāda,
dijo:
El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— fue herido el día de Uhud; se le quebró un incisivo y se le abrió la ceja. Cayó llevando dos cotas de malla y la sangre corría. Pasó junto a él Sālim, liberto de Abū Ḥudhayfa; lo sentó y le limpió el rostro. Recobró el sentido diciendo:
«¿QUÉ HAY DE UN PUEBLO QUE HA HECHO ESTO CON SU PROFETA, MIENTRAS ÉL LOS LLAMA A DIOS?»
Entonces Dios —bendito y exaltado— hizo descender:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Se me transmitió de ‘Ammār,
dijo:
nos transmitió Ibn Abī Ja‘far, de su padre,
acerca de Su dicho:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ }
... la aleya,
dijo:
Dijo al-Rabī‘ ibn Anas: Esta aleya fue revelada al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— el día de Uhud, cuando el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— fue herido en el rostro y se le dañó un incisivo. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— estuvo a punto de invocar contra ellos, y dijo:
«¿CÓMO PROSPERARÁ UN PUEBLO QUE HA HECHO SANGRAR EL ROSTRO DE SU PROFETA, MIENTRAS ÉL LOS LLAMA A DIOS, Y ELLOS LO LLAMAN AL SATÁN; Y LOS LLAMA A LA GUÍA Y ELLOS LO LLAMAN AL EXTRAVÍO; Y LOS LLAMA AL PARAÍSO Y ELLOS LO LLAMAN AL FUEGO?»
Estuvo a punto de invocar contra ellos, y entonces Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se abstuvo de invocar contra ellos.
Me contó Muḥammad ibn Sinān,
dijo:
nos transmitió Abū Bakr al-Ḥanafī,
dijo:
nos transmitió ‘Abbād,
de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ }
... toda la aleya,
y dijo:
Abū Sufyān regresó al cabo de un año airado por lo que se había hecho con sus compañeros el día de Badr; combatió a los compañeros de Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz— el día de Uhud con un combate encarnizado, hasta que mató de entre ellos un número igual al de los cautivos de Badr. Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— pronunció una palabra que Dios supo que se había mezclado con ira:
«¿CÓMO PROSPERARÁ UN PUEBLO QUE HA TEÑIDO DE SANGRE EL ROSTRO DE SU PROFETA, MIENTRAS ÉL LOS LLAMA AL ISLAM?»
Entonces Dios —poderoso y majestuoso— dijo:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Nos transmitió al-Ḥasan ibn Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar,
de Qatāda:
Que el incisivo del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— fue dañado el día de Uhud; lo dañó ‘Utba ibn Abī Waqqāṣ, y lo hirió en el rostro. Sālim, liberto de Abū Ḥudhayfa, lavaba la sangre del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— decía:
«¿CÓMO PROSPERARÁ UN PUEBLO QUE HA HECHO ESTO CON SU PROFETA?»
Entonces Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Nos transmitió al-Ḥasan ibn Yaḥyā,
dijo:
nos informó ‘Abd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Ma‘mar, de al-Zuhrī, y de ‘Uthmān al-Jazarī,
de Miqsim:
Que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— invocó contra ‘Utba ibn Abī Waqqāṣ el día de Uhud cuando le quebró su incisivo y le magulló el rostro, y dijo:
«¡OH DIOS, NO LE PERMITAS COMPLETAR UN AÑO HASTA QUE MUERA INCRÉDULO!»
Dijo: No transcurrió sobre él un año hasta que murió incrédulo.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
Dijo Ibn ‘Abbās: El Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— fue herido en la raya de la ceja y se le quebró un incisivo.
Dijo Ibn Jurayj:
Se nos mencionó que, cuando fue herido, Sālim, liberto de Abū Ḥudhayfa, se puso a lavar la sangre de su rostro, y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— decía:
«¿CÓMO PROSPERARÁ UN PUEBLO QUE HA TEÑIDO DE SANGRE EL ROSTRO DE SU PROFETA, MIENTRAS ÉL LOS LLAMA A DIOS?»
Entonces Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ }
Y otros dijeron:
Más bien esta aleya descendió sobre el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— porque invocó contra un pueblo, y Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender: «El asunto no te incumbe respecto de ellos».
Se mencionó a quien transmitió eso:
Me contó Yaḥyā ibn Ḥabīb ibn ‘Arabī,
dijo:
nos transmitió Khālid ibn al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió Muḥammad ibn ‘Ajlān, de Nāfi‘,
de Ibn ‘Umar:
Que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— invocaba contra cuatro personas, y entonces Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Dijo: Y Dios los guió al Islam.
Me contó Abū al-Sā’ib Salm ibn Junāda,
dijo:
nos transmitió Aḥmad ibn Sufyān, de ‘Umar ibn Ḥamza, de Sālim, de Ibn ‘Umar,
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«¡OH DIOS, MALDICE A ABŪ SUFYĀN! ¡OH DIOS, MALDICE A AL-ḤĀRITH IBN HISHĀM! ¡OH DIOS, MALDICE A ṢAFWĀN IBN UMAYYA!»
Entonces descendió:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Nos transmitió Mujāhid ibn Mūsā,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos informó Muḥammad ibn Isḥāq, de ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Ḥārith ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Ayyāsh ibn Abī Rabī‘a, de ‘Abd Allāh ibn Ka‘b, de Abū Bakr ibn ‘Abd al-Raḥmān ibn al-Ḥārith ibn Hishām,
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— realizó la oración del alba; y cuando levantó la cabeza de la segunda rak‘a, dijo:
«¡OH DIOS, SALVA A ‘AYYĀSH IBN ABĪ RABĪ‘A, A SALAMA IBN HISHĀM Y A AL-WALĪD IBN AL-WALĪD! ¡OH DIOS, SALVA A LOS OPRIMIDOS DE ENTRE LOS MUSULMANES! ¡OH DIOS, ENDURECE TU GOLPE CONTRA MUḌAR! ¡OH DIOS, AÑOS COMO LOS AÑOS DE LA FAMILIA DE JOSÉ!»
Entonces Dios hizo descender:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِم }
... la aleya.
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Yūnus ibn Yazīd, de Ibn Shihāb,
que le informó, de Sa‘īd ibn al-Musayyab y Abū Salama ibn ‘Abd al-Raḥmān, que ambos oyeron a Abū Hurayra decir:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir, cuando terminaba la recitación en la oración del alba, y pronunciaba el takbīr y levantaba la cabeza:
«Dios escucha a quien Le alaba; ¡Señor nuestro, y a Ti pertenece la alabanza!»
Luego decía, estando de pie:
«¡OH DIOS, SALVA A AL-WALĪD IBN AL-WALĪD, A SALAMA IBN HISHĀM, A ‘AYYĀSH IBN ABĪ RABĪ‘A Y A LOS OPRIMIDOS DE ENTRE LOS CREYENTES! ¡OH DIOS, ENDURECE TU GOLPE CONTRA MUḌAR, Y HAZ QUE SEA SOBRE ELLOS COMO LOS AÑOS DE JOSÉ! ¡OH DIOS, MALDICE A LIḤYĀN, A RI‘L, A DHAKWĀN Y A ‘UṢAYYA: ‘UṢAYYA DESOBEDECIÓ A DIOS Y A SU MENSAJERO!»
Luego nos llegó que dejó eso cuando descendió Su dicho:
{ لَيْسَ لَكَ مِنَ الأمْرِ شَيْءٌ أوْ يَتُوبَ عَلَيْهِمْ أوْ يُعَذّبَهُمْ فإنّهُمْ ظالِمُونَ }
Notas y Referencias
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