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La Familia de Imran

آل عمران Ali 'Imran
Aya 109

Versículo (Español)

[3:109] A Dios pertenece todo cuanto hay en los cielos y en la Tierra. Y a Dios retornan todos los asuntos.

Tafsir de At-Tabari

{وَلِلَّهِ مَا فِي ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَمَا فِي ٱلۡأَرۡضِۚ وَإِلَى ٱللَّهِ تُرۡجَعُ ٱلۡأُمُورُ} (109) القول في تأويل قوله تعالى :

{ وَللّهِ مَا فِي السّمَاوَاتِ وَمَا فِي الأرْضِ وَإِلَىَ اللّهِ تُرْجَعُ الاُمُورُ }

Con ello —glorificado sea— quiere decir: que castiga a quienes descreyeron después de su fe con lo que mencionó que los castigaría: un castigo inmenso y el ennegrecimiento de los rostros; y recompensa a la gente de la fe en Él, a quienes se mantuvieron firmes en la confirmación y en el cumplimiento de los pactos que contrajeron, con lo que describió que les recompensaría: la permanencia eterna en Sus jardines, sin que haya por Su parte injusticia alguna contra ninguno de los dos grupos en lo que hace; pues no tiene necesidad de injusticia. Y ello es porque el injusto sólo oprime a otro para añadir a su poderío poderío mediante su opresión, y a su autoridad autoridad, y a su dominio dominio, por una carencia en alguna de sus causas, que completa —oprimiendo a otro— en aquello en lo que sus causas estaban faltas de plenitud. En cambio, quien posee todo cuanto hay entre los confines de los orientes y los occidentes, y cuanto hay en este mundo y en el Más Allá, no tiene sentido que oprima a nadie, de modo que pudiera oprimir algo, porque no hay en sus causas nada deficiente que necesite completarse, para completarlo oprimiendo a otro. Exaltado sea Dios con una exaltación inmensa¹. Por eso dijo —glorificado sea— a continuación de Su dicho: { وَما اللّهُ يُرِيدُ ظُلْما للْعالَمِينَ } { ولِلّهِ ما فِي السّمَوَاتِ وَما فِي الأرْضِ وإلى اللّهِ تُرْجَعُ الأمُورُ }

Los arabistas discreparon acerca del motivo por el cual Dios —ensalzado sea— repite la mención de Su Nombre en Su dicho: { وإلى اللّهِ تُرْجَعُ الأُمُورُ } de forma explícita, cuando Su Nombre ya había aparecido explícitamente en Su dicho: { وَلِلّهِ ما فِي السّمَوَاتِ وَما فِي الأرْضِ } Algunos gramáticos de Basora dijeron: esto es semejante a lo que dicen los árabes: «En cuanto a Zayd, se fue Zayd», y como dijo el poeta:

«No veo que nada se adelante a la muerte *** la muerte amargó al rico y al pobre»

pues hizo explícito donde correspondería la elipsis. Y algunos gramáticos de Kufa dijeron: no es semejante a este verso, porque el lugar de la segunda “muerte” en el verso es lugar de sustitución pronominal, ya que es una sola palabra; y no es así en la aleya, pues Su dicho: { وَلِلّهِ ما فِي السّمَوَاتِ وَما فِي الأرْضِ } es una información que no guarda relación alguna con Su dicho: { وإلى اللّهِ تُرْجَعُ الأمُورُ }; y ello porque cada uno de los dos enunciados tiene un significado distinto del otro, y cada uno se basta por sí mismo, sin necesitar del otro. En cambio, lo que dijo el poeta: «No veo…», la “muerte” necesita que se complete la información acerca de ella.

Y esta segunda opinión, para nosotros, es más digna de ser la correcta, porque el Libro de Dios —poderoso y majestuoso— no se toman sus significados, ni lo que hay en él de elocuencia, de las rarezas del habla y de los sentidos; antes bien, en lo expresado con dicción elocuente y en los significados manifiestos y comprensibles hay un aspecto correcto y existente.

En cuanto a Su dicho: { وإلى اللّهِ تُرْجَعُ الأُمُورُ } significa —exaltado sea Su recuerdo—: a Dios retorna el desenlace del asunto de toda Su creación, de los rectos y de los depravados, del bienhechor y del malhechor; y Él retribuye a cada cual conforme a lo que merezcan de Su retribución, sin injusticia por Su parte contra ninguno de ellos.

Notas y Referencias

[1]