29

La Araña

العنكبوت Al-'Ankabut
Aya 40

Versículo (Español)

[29:40] A cada uno [de ellos] los aniquilé según sus pecados. A unos les envié un viento huracanado, a otros los sorprendió un estrépito, a otros hice que se los tragara la tierra, y a otros hice que se ahogaran. Dios no fue injusto con ellos, sino que ellos lo fueron consigo mismos.

Tafsir de At-Tabari

{Y a cada uno lo prendimos por su pecado. Entre ellos hubo a quienes enviamos un hāsib; y entre ellos hubo a quienes alcanzó el Grito; y entre ellos hubo a quienes hicimos que la tierra se los tragase; y entre ellos hubo a quienes ahogamos. Y no era Allah quien iba a injusticiarlos, sino que ellos se injusticiaban a sí mismos.} (40) La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Y a cada uno lo prendimos por su pecado. Entre ellos hubo a quienes enviamos un hāsib; y entre ellos hubo a quienes alcanzó el Grito; y entre ellos hubo a quienes hicimos que la tierra se los tragase; y entre ellos hubo a quienes ahogamos. Y no era Allah quien iba a injusticiarlos, sino que ellos se injusticiaban a sí mismos.}

Dice —Exaltada sea Su mención—: Así, castigamos a todas estas comunidades que te hemos mencionado, ¡oh Muhammad!, con Nuestro tormento. Entre ellas hubo a quienes enviamos un hāsib: y ellos son el pueblo de Lot, aquellos sobre quienes Allah hizo llover piedras de sijjīl apilado. Y los árabes llaman hāsib al viento tempestuoso en el que hay piedrecillas, o nieve, o granizo y hielo. Y de ello es el dicho de al-Akhtal:

«Y bien supe, cuando las camellas preñadas regresaron al atardecer *** con el paso pesado de las avestruces, que el viento del norte las derriba»

«Arroja sobre los árboles espinosos un hāsib de su nieve *** hasta que amanece sobre los árboles espinosos, cuajado»

Y dijo al-Farazdaq:

«Enfrentando el viento del norte del Šaʾm, nos golpea *** con un hāsib como copos de algodón esparcidos»

Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: Ibn ʿAbbās dijo: {Entre ellos hubo a quienes enviamos un hāsib}: el pueblo de Lot.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {Entre ellos hubo a quienes enviamos un hāsib}: y ellos son el pueblo de Lot. {Y entre ellos hubo a quienes alcanzó el Grito}. Los exégetas discreparon acerca de quiénes fueron los aludidos con ello. Unos dijeron: son Zamūd, el pueblo de Ṣāliḥ. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: Ibn ʿAbbās dijo: {Y entre ellos hubo a quienes alcanzó el Grito}: Zamūd.

Y otros dijeron: más bien son el pueblo de Šuʿayb. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {Y entre ellos hubo a quienes alcanzó el Grito}: el pueblo de Šuʿayb.

Y lo correcto en esto es decir: que Allah ha informado acerca de Zamūd y del pueblo de Šuʿayb, de la gente de Madyan, que los destruyó con el Grito en Su Libro en otro lugar distinto de este. Luego —Glorificado sea— dijo a Su Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Entre las comunidades que destruimos, hubo a quienes enviamos un hāsib; y entre ellas hubo a quienes alcanzó el Grito»; y no particularizó la noticia con ello respecto de unas de las comunidades alcanzadas por el Grito, excluyendo a otras. Y ambas comunidades —quiero decir Zamūd y Madyan— fueron alcanzadas por el Grito.

Y Su dicho: {Y entre ellos hubo a quienes hicimos que la tierra se los tragase}: con ello se refiere a Qārūn. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: Ibn ʿAbbās dijo: {Y entre ellos hubo a quienes hicimos que la tierra se los tragase}: Qārūn. {Y entre ellos hubo a quienes ahogamos}: es decir, el pueblo de Noé, y Faraón y su pueblo.

Y los exégetas discreparon acerca de ello. Unos dijeron: con ello se quiso decir: el pueblo de Noé —la paz sea con él—. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: Ibn ʿAbbās dijo: {Y entre ellos hubo a quienes ahogamos}: el pueblo de Noé.

Y otros dijeron: más bien son el pueblo de Faraón. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {Y entre ellos hubo a quienes ahogamos}: el pueblo de Faraón.

Y lo correcto en esto es decir: que con ello se quiso decir el pueblo de Noé y Faraón y su pueblo, porque Allah no particularizó con ello a una de las dos comunidades excluyendo a la otra; y ya las había destruido a ambas antes del descenso de esta noticia acerca de ellas, de modo que ambas están comprendidas en ella.

Y Su dicho: {Y no era Allah quien iba a injusticiarlos, sino que ellos se injusticiaban a sí mismos}. Dice —Exaltada sea Su mención—: y no era Allah quien iba a destruir a estas comunidades que destruyó por los pecados de otros, de modo que las tratase injustamente al aniquilarlas sin merecimiento; antes bien, las destruyó únicamente por sus propios pecados, por su incredulidad en su Señor y por su negación de Sus mercedes sobre ellos, pese a la continuidad de Su beneficencia hacia ellos y a la abundancia de Sus favores para con ellos. Pero ellos se injusticiaban a sí mismos por su modo de disponer de las mercedes de su Señor, por su alternancia en Sus dones, por adorar a otro distinto de Él y por desobedecer a Quien les concedió esas mercedes.

Notas y Referencias

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