La Araña
العنكبوت Al-'AnkabutVersículo (Español)
[29:2] ¿Acaso piensa la gente que se los dejará decir: "¡Creemos!", y no van a ser puestos a prueba?
Tafsir de At-Tabari
{أَحَسِبَ ٱلنَّاسُ أَن يُتۡرَكُوٓاْ أَن يَقُولُوٓاْ ءَامَنَّا وَهُمۡ لَا يُفۡتَنُونَ} (2)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ الَمَ * أَحَسِبَ النّاسُ أَن يُتْرَكُوَاْ أَن يَقُولُوَاْ آمَنّا وَهُمْ لاَ يُفْتَنُونَ }
Dijo Abū Jaʿfar:
Ya hemos aclarado el sentido de la palabra de Dios —Exaltado sea Su recuerdo— «alif lām mīm», y hemos mencionado las opiniones de la gente de la interpretación acerca de su exégesis; y la que, entre sus dichos, es más digna de ser tenida por correcta según nosotros —con sus pruebas— ya fue expuesta anteriormente, de modo que ello hace innecesario repetirlo en este lugar.
En cuanto a Su dicho:
«¿Acaso han pensado los hombres que se les dejará con solo decir: “Creemos”, sin que sean puestos a prueba?», su sentido es: ¿Acaso piensan —¡oh Muḥammad!— aquellos de tus compañeros que han salido huyendo del daño que los asociadores les infligían, que los dejaremos sin examen ni prueba de tribulación, por el mero hecho de que dijeron: “Hemos creído en ti, oh Muḥammad, y te hemos tenido por veraz en lo que nos trajiste de parte de Dios”? No: ciertamente los pondremos a prueba, para que se distinga el veraz de entre ellos del mentiroso. Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios «creemos, y no serán puestos a prueba», dijo:
serán probados en sus personas y en sus bienes.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, con el mismo sentido.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda: «y no serán puestos a prueba»,
es decir: no serán sometidos a prueba.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Muʾammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de Abī Hāshim, de Mujāhid,
acerca de Su dicho «y no serán puestos a prueba», dijo:
no serán sometidos a prueba.
Así pues, el primer «an» está en acusativo por dependencia de «ḥasiba»; y el segundo está en acusativo, según algunos de los gramáticos árabes, por su vinculación con «yutrakū»; y el sentido del enunciado, conforme a su lectura, es: «¿Acaso han pensado los hombres que se les dejará por el hecho de decir: “Creemos”?». Y cuando se suprimió la lām preposicional de «li-an», quedó en acusativo, tal como he mencionado. En cambio, según otros, está en posición de genitivo por la elisión de la preposición.
Y apenas dicen los árabes: «dejé a fulano que se fuera», introduciendo «an» en el enunciado; más bien dicen: «lo dejé irse». Y solo se introdujo aquí «an» porque el enunciado se basta con Su dicho «an yutrakū», dado que su sentido es: «¿Acaso han pensado los hombres que se les dejará mientras no son puestos a prueba, por el hecho de decir: “Creemos”?». Así, Su dicho «an yutrakū» se basta con recaer sobre «los hombres», sin necesidad de informar algo adicional sobre ellos. Y si consideras que «an» en Su dicho «an yaqūlū» está en acusativo con la intención de repetir «ḥasiba», ello es admisible; y entonces el sentido del enunciado sería: «¿Acaso han pensado los hombres que se les dejará? ¿Acaso han pensado que con decir: “Creemos” no serán puestos a prueba?».
Notas y Referencias
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