El Relato
القصص Al-QasasVersículo (Español)
[28:32] Introduce tu mano por el cuello de tu túnica, y saldrá blanca y resplandeciente, sin ningún mal; y aprieta tu brazo junto al pecho para vencer el temor. Éstos son dos milagros de tu Señor para [que vean y crean] el Faraón y su nobleza. Ellos son un pueblo corrupto".
Tafsir de At-Tabari
{Introduce tu mano en tu escote: saldrá blanca, sin mal alguno; y junta contra ti tu ala a causa del temor. Ésas son dos pruebas, procedentes de tu Señor, para Faraón y su consejo. Ciertamente, ellos han sido un pueblo perverso.} (32)
Y Su dicho: «Introduce tu mano en tu escote», quiere decir: introduce tu mano.
Y en ello hay dos formas lingüísticas: salaktuhu y aslagtuhu.
«En tu escote», quiere decir: en el escote de tu camisa.
Como:
Nos transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd,
de Qatāda: «Introduce tu mano en tu escote»,
es decir: en el escote de tu camisa.
Y ya hemos expuesto anteriormente la causa por la cual se le ordenó introducir su mano en el escote y no en la manga.
Y Su dicho: «saldrá blanca, sin mal alguno», quiere decir: saldrá blanca, sin lepra.
Como:
Nos transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Ibn al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos transmitió Qurra ibn Jālid, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho: «Introduce tu mano en tu escote: saldrá blanca, sin mal alguno», dijo: salió como si fuera una lámpara; entonces Moisés tuvo la certeza de que se había encontrado con su Señor.
Y Su dicho: «y junta contra ti tu ala», quiere decir: junta contra ti tu mano.
Como:
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
dijo:
dijo Ibn ‘Abbās: «y junta contra ti tu ala», dijo: tu mano.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Jarīr, de Layth,
de Mujāhid: «y junta contra ti tu ala», dijo:
y sus dos alas: el antebrazo.
Y el brazo:
es el ala.
Y la palma:
es la mano; «junta tu mano a tu ala: saldrá blanca, sin mal alguno».
Y Su dicho: «a causa del temor», quiere decir: a causa del miedo y del pavor que te ha sobrevenido por haber presenciado lo que presenciaste del espanto de la serpiente. Y en el sentido de lo que hemos dicho hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā; y me transmitió al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho «a causa del temor», dijo:
el pavor.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, lo mismo.
Nos transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd,
de Qatāda: «y junta contra ti tu ala a causa del temor»,
es decir: a causa del terror.
Me transmitió Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho «a causa del temor», dijo:
de lo que le entró de pavor por la serpiente y de miedo;
y dijo:
ese es el temor.
Y recitó la palabra de Dios: «Nos invocaban con anhelo y con temor», y dijo:
con miedo y con esperanza.
Y los recitadores discreparon respecto a la lectura de ello: la mayoría de los recitadores de la gente del Ḥijāz y de Baṣra lo leyeron: «mina r-rahaba», con apertura de la rā’ y de la hā’.
Y la mayoría de los recitadores de Kūfa lo leyeron: «mina r-ruhbi», con ḍamma en la rā’ y sukūn en la hā’; y la opinión al respecto es que ambas son dos lecturas concordes en el significado, conocidas entre los recitadores de las ciudades; así pues, cualquiera de las dos que lea el recitador, acierta.
Y Su dicho: «ésas son dos pruebas, procedentes de tu Señor», dice —exaltado sea Su recuerdo—: estos dos que te he mostrado, ¡oh Moisés!, de la transformación del bastón en serpiente, y de tu mano —siendo morena—, blanca y resplandeciente sin lepra, son dos pruebas.
Dice: dos signos y dos argumentos. Y el origen de burhān es: la elucidación.
Y se dice al hombre que pronuncia una afirmación, cuando se le pide la prueba de ello: «trae tu burhān sobre lo que dices», es decir: trae su aclaración y su verificación. Y en el sentido de lo que hemos dicho hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Mūsā,
dijo:
nos transmitió ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ, de as-Suddī: «ésas son dos pruebas, procedentes de tu Señor»: el bastón y la mano son dos signos.
Me transmitió Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios «ésas son dos pruebas, procedentes de tu Señor»: dos elucidaciones procedentes de tu Señor.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq: «ésas son dos pruebas, procedentes de tu Señor»: estas son dos pruebas.
Me transmitió Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho «ésas son dos pruebas, procedentes de tu Señor», y recitó:
«Traed vuestra prueba» sobre ello: un signo que conozcamos.
Y dijo:
dos pruebas: dos signos de Dios.
Y los recitadores discreparon respecto a la lectura de Su dicho «fa-dhānika»: la mayoría de los recitadores de las ciudades —salvo Ibn Kathīr y Abū ‘Amr— lo leyeron «fa-dhānika» con aligeramiento de la nūn, por ser la nūn del dual.
E Ibn Kathīr y Abū ‘Amr lo leyeron: «fa-dhān-naka», con geminación de la nūn.
Y los gramáticos discreparon acerca del motivo de su geminación.
Algunos gramáticos de Baṣra dijeron:
se hizo pesada la nūn por intensificación enfática, del mismo modo que introdujeron la lām en ello.
Y algunos gramáticos de Kūfa dijeron:
se geminó para distinguirla de la nūn que cae por la iḍāfa, pues hātān y hādhān no admiten iḍāfa.
Y otro de ellos dijo:
es de la lengua de quien dice: «hādhā qāla dhālika», y añadió a la alif una alif; así añadió a la nūn una nūn para separar entre ellas y los nombres plenamente declinables.
Y dijo acerca de «dhānika»:
eso sólo fue así en quien dice: «hādhān yā hādhā»; y detestaron la dualización de la iḍāfa, y la siguieron con la lām, porque la iḍāfa se sigue con la lām.
Y Abū ‘Amr decía:
la geminación de la nūn en «dhānika» es de la lengua de Quraysh.
«Para Faraón y su consejo», quiere decir: para Faraón y los notables de su pueblo, como prueba contra ellos y como indicio de la veracidad de tu profecía, ¡oh Moisés!
«Ciertamente, ellos han sido un pueblo perverso», quiere decir:
Faraón y su consejo eran un pueblo incrédulo.
Notas y Referencias
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